Sahih Muslim - Hadith 682b

Libro: El Libro de las Mezquitas y los Lugares de Oración
Capítulo: Reponiendo una oración perdida. Y se recomienda apresurarse a reponerla

كتاب الْمَسَاجِدِ وَمَوَاضِعِ الصَّلاَةِ

حَدَّثَنَا إِسْحَاقُ بْنُ إِبْرَاهِيمَ الْحَنْظَلِيُّ، أَخْبَرَنَا النَّضْرُ بْنُ شُمَيْلٍ، حَدَّثَنَا عَوْفُ بْنُ أَبِي جَمِيلَةَ الأَعْرَابِيُّ، عَنْ أَبِي رَجَاءٍ الْعُطَارِدِيِّ، عَنْ عِمْرَانَ بْنِ الْحُصَيْنِ، قَالَ كُنَّا مَعَ رَسُولِ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم فِي سَفَرٍ فَسَرَيْنَا لَيْلَةً حَتَّى إِذَا كَانَ مِنْ آخِرِ اللَّيْلِ قُبَيْلَ الصُّبْحِ وَقَعْنَا تِلْكَ الْوَقْعَةَ الَّتِي لاَ وَقْعَةَ عِنْدَ الْمُسَافِرِ أَحْلَى مِنْهَا فَمَا أَيْقَظَنَا إِلاَّ حَرُّ الشَّمْسِ ‏.‏ وَسَاقَ الْحَدِيثَ بِنَحْوِ حَدِيثِ سَلْمِ بْنِ زَرِيرٍ وَزَادَ وَنَقَصَ ‏.‏ وَقَالَ فِي الْحَدِيثِ فَلَمَّا اسْتَيْقَظَ عُمَرُ بْنُ الْخَطَّابِ وَرَأَى مَا أَصَابَ النَّاسَ وَكَانَ أَجْوَفَ جَلِيدًا فَكَبَّرَ وَرَفَعَ صَوْتَهُ بِالتَّكْبِيرِ حَتَّى اسْتَيْقَظَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم لِشِدَّةِ صَوْتِهِ بِالتَّكْبِيرِ فَلَمَّا اسْتَيْقَظَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم شَكَوْا إِلَيْهِ الَّذِي أَصَابَهُمْ فَقَالَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم ‏ "‏ لاَ ضَيْرَ ارْتَحِلُوا ‏"
Nos narró Ishaq ibn Ibrahim al-Hanzali; nos informó al-Nadr ibn Shumayl; nos narró Awf ibn Abi Yamila al-A‘rabi, de Abu Raya’ al-‘Utaridi, de Imran ibn al-Husayn: Dijo: “Estábamos con el Mensajero de Allah ﷺ en un viaje, y caminamos de noche, hasta que, cuando fue al final de la noche, poco antes del alba, caímos en aquella cabezada de la que no hay, para el viajero, cabezada más dulce que ella. Y no nos despertó sino el calor del sol”. Y relató el hadiz de manera semejante al hadiz de Salm ibn Zarir, añadiendo y omitiendo. Y dijo en el hadiz: “Cuando Umar ibn al-Jattab (ra) despertó y vio lo que le había sucedido a la gente —y era de pecho hueco y recio—, pronunció el takbir y alzó su voz con el takbir, hasta que el Mensajero de Allah ﷺ despertó por la fuerza de su voz con el takbir. Y cuando el Mensajero de Allah ﷺ despertó, le expusieron lo que les había sucedido, y el Mensajero de Allah ﷺ dijo:”. “No hay perjuicio; poneos en marcha.”
Referencia: Sahih Muslim 682b
Referencia en el libro: Libro 5, Hadith 397
Referencia USC-MSA: Libro 4, Hadith 1452
Nos narró Ishaq ibn Ibrahim al-Hanzali; nos informó al-Nadr ibn Shumayl; nos narró Awf ibn Abi Yamila al-A‘rabi, de Abu Raya’ al-‘Utaridi, de Imran ibn al-Husayn: Dijo: “Estábamos con el Mensajero de Allah ﷺ en un viaje, y caminamos de noche, hasta que, cuando fue al final de la noche, poco antes del alba, caímos en aquella cabezada de la que no hay, para el viajero, cabezada más dulce que ella. Y no nos despertó sino el calor del sol”. Y relató el hadiz de manera semejante al hadiz de Salm ibn Zarir, añadiendo y omitiendo. Y dijo en el hadiz: “Cuando Umar ibn al-Jattab (ra) despertó y vio lo que le había sucedido a la gente —y era de pecho hueco y recio—, pronunció el takbir y alzó su voz con el takbir, hasta que el Mensajero de Allah ﷺ despertó por la fuerza de su voz con el takbir. Y cuando el Mensajero de Allah ﷺ despertó, le expusieron lo que les había sucedido, y el Mensajero de Allah ﷺ dijo:”. “No hay perjuicio; poneos en marcha.”
Sahih Muslim
Hadith 682b — El Libro de las Mezquitas y los Lugares de Oración
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