Sahih Muslim - Hadith 649f

Libro: El Libro de las Mezquitas y los Lugares de Oración
Capítulo: La virtud de ofrecer las oraciones obligatorias en congregación, la virtud de esperar la oración y dar muchos pasos hacia la mezquita, la virtud de caminar hacia la mezquita

كتاب الْمَسَاجِدِ وَمَوَاضِعِ الصَّلاَةِ

حَدَّثَنَا أَبُو بَكْرِ بْنُ أَبِي شَيْبَةَ، وَأَبُو كُرَيْبٍ جَمِيعًا عَنْ أَبِي مُعَاوِيَةَ، - قَالَ أَبُو كُرَيْبٍ حَدَّثَنَا أَبُو مُعَاوِيَةَ، - عَنِ الأَعْمَشِ، عَنْ أَبِي صَالِحٍ، عَنْ أَبِي هُرَيْرَةَ، قَالَ قَالَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم ‏ "‏ صَلاَةُ الرَّجُلِ فِي جَمَاعَةٍ تَزِيدُ عَلَى صَلاَتِهِ فِي بَيْتِهِ وَصَلاَتِهِ فِي سُوقِهِ بِضْعًا وَعِشْرِينَ دَرَجَةً وَذَلِكَ أَنَّ أَحَدَهُمْ إِذَا تَوَضَّأَ فَأَحْسَنَ الْوُضُوءَ ثُمَّ أَتَى الْمَسْجِدَ لاَ يَنْهَزُهُ إِلاَّ الصَّلاَةُ لاَ يُرِيدُ إِلاَّ الصَّلاَةَ فَلَمْ يَخْطُ خَطْوَةً إِلاَّ رُفِعَ لَهُ بِهَا دَرَجَةٌ وَحُطَّ عَنْهُ بِهَا خَطِيئَةٌ حَتَّى يَدْخُلَ الْمَسْجِدَ فَإِذَا دَخَلَ الْمَسْجِدَ كَانَ فِي الصَّلاَةِ مَا كَانَتِ الصَّلاَةُ هِيَ تَحْبِسُهُ وَالْمَلاَئِكَةُ يُصَلُّونَ عَلَى أَحَدِكُمْ مَا دَامَ فِي مَجْلِسِهِ الَّذِي صَلَّى فِيهِ يَقُولُونَ اللَّهُمَّ ارْحَمْهُ اللَّهُمَّ اغْفِرْ لَهُ اللَّهُمَّ تُبْ عَلَيْهِ مَا لَمْ يُؤْذِ فِيهِ مَا لَمْ يُحْدِثْ فِيهِ ‏"
Nos narraron Abu Bakr ibn Abi Shayba y Abu Kurayb, ambos de Abu Mu‘awiya —dijo Abu Kurayb: nos narró Abu Mu‘awiya—, de al-A‘mash, de Abu Salih, de Abu Hurayra, quien dijo: El Mensajero de Allah ﷺ dijo: La oración del hombre en congregación supera a su oración en su casa y a su oración en su mercado en veintitantas categorías. Y ello se debe a que, cuando uno de ellos realiza la ablución y perfecciona la ablución, luego acude a la mezquita, y nada lo impulsa sino la oración, y no pretende sino la oración, no da un paso sin que, por él, se le eleve un grado y se le borre, por él, un pecado, hasta que entra en la mezquita. Y cuando entra en la mezquita, se halla en oración mientras sea la oración la que lo retenga. Y los ángeles invocan bendición sobre cada uno de vosotros mientras permanezca en su lugar en el que oró, diciendo: “¡Oh Allah, ten misericordia de él! ¡Oh Allah, perdónale! ¡Oh Allah, acepta su arrepentimiento!”, mientras no cause daño en él, mientras no cometa en él una impureza ritual.
Referencia: Sahih Muslim 649f
Referencia en el libro: Libro 5, Hadith 339
Referencia USC-MSA: Libro 4, Hadith 1394
Nos narraron Abu Bakr ibn Abi Shayba y Abu Kurayb, ambos de Abu Mu‘awiya —dijo Abu Kurayb: nos narró Abu Mu‘awiya—, de al-A‘mash, de Abu Salih, de Abu Hurayra, quien dijo: El Mensajero de Allah ﷺ dijo: La oración del hombre en congregación supera a su oración en su casa y a su oración en su mercado en veintitantas categorías. Y ello se debe a que, cuando uno de ellos realiza la ablución y perfecciona la ablución, luego acude a la mezquita, y nada lo impulsa sino la oración, y no pretende sino la oración, no da un paso sin que, por él, se le eleve un grado y se le borre, por él, un pecado, hasta que entra en la mezquita. Y cuando entra en la mezquita, se halla en oración mientras sea la oración la que lo retenga. Y los ángeles invocan bendición sobre cada uno de vosotros mientras permanezca en su lugar en el que oró, diciendo: “¡Oh Allah, ten misericordia de él! ¡Oh Allah, perdónale! ¡Oh Allah, acepta su arrepentimiento!”, mientras no cause daño en él, mientras no cometa en él una impureza ritual.
Sahih Muslim
Hadith 649f — El Libro de las Mezquitas y los Lugares de Oración
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