Sahih Muslim - Hadith 1201h

Libro: El Libro del Peregrinaje
Capítulo: Es permisible que un Muhrim se afeite la cabeza si hay un problema, pero es obligatorio ofrecer un Fidyah por afeitarla, y aclarando qué es el Fidyah

كتاب الحج

وَحَدَّثَنَا أَبُو بَكْرِ بْنُ أَبِي شَيْبَةَ، حَدَّثَنَا عَبْدُ اللَّهِ بْنُ نُمَيْرٍ، عَنْ زَكَرِيَّاءَ بْنِ أَبِي زَائِدَةَ، حَدَّثَنَا عَبْدُ الرَّحْمَنِ بْنُ الأَصْبَهَانِيِّ، حَدَّثَنِي عَبْدُ اللَّهِ بْنُ مَعْقِلٍ، حَدَّثَنِي كَعْبُ بْنُ عُجْرَةَ، - رضى الله عنه - أَنَّهُ خَرَجَ مَعَ النَّبِيِّ صلى الله عليه وسلم مُحْرِمًا فَقَمِلَ رَأْسُهُ وَلِحْيَتُهُ فَبَلَغَ ذَلِكَ النَّبِيَّ صلى الله عليه وسلم فَأَرْسَلَ إِلَيْهِ فَدَعَا الْحَلاَّقَ فَحَلَقَ رَأْسَهُ ثُمَّ قَالَ لَهُ ‏"‏ هَلْ عِنْدَكَ نُسُكٌ ‏"‏ ‏.‏ قَالَ مَا أَقْدِرُ عَلَيْهِ ‏.‏ فَأَمَرَهُ أَنْ يَصُومَ ثَلاَثَةَ أَيَّامٍ أَوْ يُطْعِمَ سِتَّةَ مَسَاكِينَ لِكُلِّ مِسْكِينَيْنِ صَاعٌ فَأَنْزَلَ اللَّهُ عَزَّ وَجَلَّ فِيهِ خَاصَّةً ‏{‏ فَمَنْ كَانَ مِنْكُمْ مَرِيضًا أَوْ بِهِ أَذًى مِنْ رَأْسِهِ‏}‏ ثُمَّ كَانَتْ لِلْمُسْلِمِينَ عَامَّةً ‏.‏
Nos narró Abu Bakr ibn Abi Shayba; nos narró Abd Allah ibn Numayr, de Zakariyya ibn Abi Za’ida; nos narró Abd al-Rahman ibn al-Asbahani; me narró Abd Allah ibn Ma‘qil; me narró Ka‘b ibn ‘Uŷra (ra), que salió con el Profeta Muhammad ﷺ estando en estado de consagración ritual, y su cabeza y su barba se llenaron de piojos. Eso llegó al Profeta Muhammad ﷺ, y envió a buscarlo; mandó llamar al barbero, quien le afeitó la cabeza. Luego le dijo: “¿Tienes algún sacrificio ritual?”. Dijo: “No puedo hacerlo”. Entonces le ordenó que ayunara tres días, o que diera de comer a seis pobres, a razón de un sa‘ por cada dos pobres. Y Allah, Poderoso y Majestuoso, hizo descender acerca de él en particular: “Y quien de vosotros esté enfermo o tenga una molestia en su cabeza…”. Luego pasó a ser algo general para los musulmanes.
Referencia: Sahih Muslim 1201h
Referencia en el libro: Libro 15, Hadith 94
Referencia USC-MSA: Libro 7, Hadith 2739
Nos narró Abu Bakr ibn Abi Shayba; nos narró Abd Allah ibn Numayr, de Zakariyya ibn Abi Za’ida; nos narró Abd al-Rahman ibn al-Asbahani; me narró Abd Allah ibn Ma‘qil; me narró Ka‘b ibn ‘Uŷra (ra), que salió con el Profeta Muhammad ﷺ estando en estado de consagración ritual, y su cabeza y su barba se llenaron de piojos. Eso llegó al Profeta Muhammad ﷺ, y envió a buscarlo; mandó llamar al barbero, quien le afeitó la cabeza. Luego le dijo: “¿Tienes algún sacrificio ritual?”. Dijo: “No puedo hacerlo”. Entonces le ordenó que ayunara tres días, o que diera de comer a seis pobres, a razón de un sa‘ por cada dos pobres. Y Allah, Poderoso y Majestuoso, hizo descender acerca de él en particular: “Y quien de vosotros esté enfermo o tenga una molestia en su cabeza…”. Luego pasó a ser algo general para los musulmanes.
Sahih Muslim
Hadith 1201h — El Libro del Peregrinaje
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