Nos narró Hisham ibn Ammar; nos narró Yahya ibn Hamza; nos narró Abd al-Rahman ibn Yazid ibn Yabir; me narró Abd al-Rahman ibn Yubayr ibn Nufayr; me narró mi padre que oyó a al-Nawwas ibn Sam‘an al-Kilabi decir:
El Mensajero de Allah ﷺ mencionó al Falso Mesías por la mañana, y alternó al hablar de él entre bajar la voz y alzarla, hasta el punto de que pensamos que estaba entre un grupo de palmeras. Luego, cuando regresamos al Mensajero de Allah ﷺ, advirtió eso en nosotros y dijo: “¿Qué os sucede?”. Dijimos: “¡Mensajero de Allah! Has mencionado al Falso Mesías por la mañana, y bajaste la voz al hablar de él, luego la alzaste, hasta el punto de que pensamos que estaba entre un grupo de palmeras”. Dijo: “Más que al Falso Mesías, temo por vosotros otras cosas. Si aparece mientras yo estoy entre vosotros, yo seré su contendiente en vuestro lugar; y si aparece cuando yo no esté entre vosotros, entonces cada hombre será contendiente por sí mismo, y Allah es mi sucesor sobre todo musulmán. Ciertamente, él es un joven de cabello muy rizado; su ojo está prominente; como si yo lo comparara con Abd al-‘Uzza ibn Qatan. Quien de vosotros lo vea, que recite sobre él los versículos iniciales de la sura de La Caverna. Ciertamente, él saldrá de un paso estrecho entre al-Sham e Irak, y sembrará la corrupción a la derecha y sembrará la corrupción a la izquierda. Siervos de Allah, manteneos firmes”.
Dijimos: “¡Mensajero de Allah! ¿Y cuánto tiempo permanecerá en la tierra?”. Dijo: “Cuarenta días: un día como un año, un día como un mes, un día como una semana, y el resto de sus días como vuestros días”. Dijimos: “¡Mensajero de Allah! Ese día que es como un año, ¿nos bastará en él la oración de un solo día?”. Dijo: “Calculadle su medida”. Dijo: Dijimos: “¿Y cuán rápido se desplazará por la tierra?”. Dijo: “Como la lluvia a la que el viento ha dado fuerza”.
Dijo: “Entonces llegará a un pueblo y los llamará, y le responderán y creerán en él; y ordenará al cielo que llueva, y lloverá; y ordenará a la tierra que haga brotar, y brotará; y por la tarde regresará a ellos su ganado que sale a pastar con las jorobas más altas que hayan tenido, las ubres más llenas y los ijares más extendidos. Luego llegará a un pueblo y los llamará, y le devolverán su palabra rechazándola; entonces se apartará de ellos, y amanecerán en sequía, sin tener nada en sus manos. Luego pasará por la ruina y le dirá: ‘Saca tus tesoros’; y ella se pondrá en marcha, y sus tesoros lo seguirán como los enjambres de abejas. Luego llamará a un hombre rebosante de juventud y lo golpeará con la espada con un golpe, y lo partirá en dos mitades, a la distancia del tiro al blanco; luego lo llamará, y él acudirá con el rostro resplandeciente, riendo.
Y mientras ellos estén así, he aquí que Allah enviará a Isa ibn Maryam (as), y descenderá junto al alminar blanco, al oriente de Damasco, entre dos prendas teñidas de azafrán, poniendo las palmas de sus manos sobre las alas de dos ángeles: cuando incline la cabeza, goteará; y cuando la levante, caerán de él perlas como si fueran perlas de aljófar. Y no le es lícito a ningún incrédulo encontrar el olor de su aliento sin que muera; y su aliento alcanza hasta donde alcanza su mirada. Entonces partirá hasta alcanzarlo junto a la puerta de Ludd y lo matará.
Luego el Profeta de Allah Isa (as) llegará a un pueblo al que Allah habrá protegido, y les enjugará los rostros y les hablará de sus grados en el Paraíso. Y mientras ellos estén así, he aquí que Allah le revelará: ‘¡Isa! Ciertamente, he hecho salir siervos Míos contra los que nadie tiene manos para combatirlos; pon a salvo a Mis siervos hacia al-Tur’. Y Allah enviará a Ya’yuy y Ma’yuy, y ellos, como dijo Allah, “de toda elevación descenderán apresuradamente”. Los primeros de ellos pasarán por el lago de Tiberíades y beberán lo que hay en él; luego pasarán los últimos de ellos y dirán: ‘En esto hubo agua una vez’.
Y el Profeta de Allah Isa (as) y sus compañeros quedarán sitiados hasta que la cabeza de un toro para uno de ellos será mejor que cien dinares para uno de vosotros hoy. Entonces el Profeta de Allah Isa (as) y sus compañeros suplicarán a Allah, y Allah enviará contra ellos el gusano en sus cuellos, y amanecerán muertos, como la muerte de una sola alma.
Y el Profeta de Allah Isa (as) y sus compañeros descenderán, y no encontrarán un lugar de un palmo que no haya sido llenado por su hedor, su fetidez y su sangre. Entonces suplicarán a Allah, Glorificado sea, y Él enviará contra ellos aves como los cuellos de los camellos bactrianos, y los cargarán y los arrojarán donde Allah quiera. Luego Allah enviará sobre ellos una lluvia de la que no se resguardará casa de barro ni de pelo, y los lavará hasta dejarlo como una superficie lisa.
Luego se dirá a la tierra: ‘Haz brotar tu fruto y devuelve tu bendición’. Y ese día, un grupo comerá de una granada y les bastará, y se cobijarán a la sombra de su cáscara. Y Allah bendecirá la leche, hasta el punto de que una camella lechera bastará para una multitud de gente, y una vaca lechera bastará para una tribu, y una oveja lechera bastará para un clan.
Y mientras ellos estén así, he aquí que Allah enviará sobre ellos un viento bueno, que los tomará por debajo de sus axilas y tomará el alma de todo musulmán; y quedará el resto de la gente entregándose al desenfreno unos con otros como se entregan al desenfreno los asnos; sobre ellos se levantará la Hora”.