Sahih al-Bukhari - Hadith 6075

Libro: Buenos Modales y Comportamiento (Al-Adab)
Capítulo: La Hijra

كتاب الأدب

حَدَّثَنَا أَبُو الْيَمَانِ، أَخْبَرَنَا شُعَيْبٌ، عَنِ الزُّهْرِيِّ، قَالَ حَدَّثَنِي عَوْفُ بْنُ مَالِكِ بْنِ الطُّفَيْلِ ـ هُوَ ابْنُ الْحَارِثِ وَهْوَ ابْنُ أَخِي عَائِشَةَ زَوْجِ النَّبِيِّ صلى الله عليه وسلم لأُمِّهَا ـ أَنَّ عَائِشَةَ حُدِّثَتْ أَنَّ عَبْدَ اللَّهِ بْنَ الزُّبَيْرِ قَالَ فِي بَيْعٍ أَوْ عَطَاءٍ أَعْطَتْهُ عَائِشَةُ وَاللَّهِ لَتَنْتَهِيَنَّ عَائِشَةُ، أَوْ لأَحْجُرَنَّ عَلَيْهَا‏.‏ فَقَالَتْ أَهُوَ قَالَ هَذَا قَالُوا نَعَمْ‏.‏ قَالَتْ هُوَ لِلَّهِ عَلَىَّ نَذْرٌ، أَنْ لاَ أُكَلِّمَ ابْنَ الزُّبَيْرِ أَبَدًا‏.‏ فَاسْتَشْفَعَ ابْنُ الزُّبَيْرِ إِلَيْهَا، حِينَ طَالَتِ الْهِجْرَةُ فَقَالَتْ لاَ وَاللَّهِ لاَ أُشَفِّعُ فِيهِ أَبَدًا، وَلاَ أَتَحَنَّثُ إِلَى نَذْرِي‏.‏ فَلَمَّا طَالَ ذَلِكَ عَلَى ابْنِ الزُّبَيْرِ كَلَّمَ الْمِسْوَرَ بْنَ مَخْرَمَةَ وَعَبْدَ الرَّحْمَنِ بْنَ الأَسْوَدِ بْنِ عَبْدِ يَغُوثَ، وَهُمَا مِنْ بَنِي زُهْرَةَ، وَقَالَ لَهُمَا أَنْشُدُكُمَا بِاللَّهِ لَمَّا أَدْخَلْتُمَانِي عَلَى عَائِشَةَ، فَإِنَّهَا لاَ يَحِلُّ لَهَا أَنْ تَنْذُرَ قَطِيعَتِي‏.‏ فَأَقْبَلَ بِهِ الْمِسْوَرُ وَعَبْدُ الرَّحْمَنِ مُشْتَمِلَيْنِ بِأَرْدِيَتِهِمَا حَتَّى اسْتَأْذَنَا عَلَى عَائِشَةَ فَقَالاَ السَّلاَمُ عَلَيْكِ وَرَحْمَةُ اللَّهِ وَبَرَكَاتُهُ، أَنَدْخُلُ قَالَتْ عَائِشَةُ ادْخُلُوا‏.‏ قَالُوا كُلُّنَا قَالَتْ نَعَمِ ادْخُلُوا كُلُّكُمْ‏.‏ وَلاَ تَعْلَمُ أَنَّ مَعَهُمَا ابْنَ الزُّبَيْرِ، فَلَمَّا دَخَلُوا دَخَلَ ابْنُ الزُّبَيْرِ الْحِجَابَ، فَاعْتَنَقَ عَائِشَةَ وَطَفِقَ يُنَاشِدُهَا وَيَبْكِي، وَطَفِقَ الْمِسْوَرُ وَعَبْدُ الرَّحْمَنِ يُنَاشِدَانِهَا إِلاَّ مَا كَلَّمَتْهُ وَقَبِلَتْ مِنْهُ، وَيَقُولاَنِ إِنَّ النَّبِيَّ صلى الله عليه وسلم نَهَى عَمَّا قَدْ عَلِمْتِ مِنَ الْهِجْرَةِ، فَإِنَّهُ لاَ يَحِلُّ لِمُسْلِمٍ أَنْ يَهْجُرَ أَخَاهُ فَوْقَ ثَلاَثِ لَيَالٍ‏.‏ فَلَمَّا أَكْثَرُوا عَلَى عَائِشَةَ مِنَ التَّذْكِرَةِ وَالتَّحْرِيجِ طَفِقَتْ تُذَكِّرُهُمَا نَذْرَهَا وَتَبْكِي وَتَقُولُ إِنِّي نَذَرْتُ، وَالنَّذْرُ شَدِيدٌ‏.‏ فَلَمْ يَزَالاَ بِهَا حَتَّى كَلَّمَتِ ابْنَ الزُّبَيْرِ، وَأَعْتَقَتْ فِي نَذْرِهَا ذَلِكَ أَرْبَعِينَ رَقَبَةً‏.‏ وَكَانَتْ تَذْكُرُ نَذْرَهَا بَعْدَ ذَلِكَ فَتَبْكِي، حَتَّى تَبُلَّ دُمُوعُهَا خِمَارَهَا‏.‏
Nos narró Abu al-Yaman, nos informó Shuayb, de al-Zuhri, quien dijo: Me narró Awf ibn Malik ibn al-Tufayl —que es hijo de al-Harith y es hijo del hermano de Aisha (ra), esposa del Profeta ﷺ, por parte de madre de ella— que a Aisha (ra) se le narró que 'Abdullah ibn al-Zubayr (ra) dijo acerca de una venta o un regalo que Aisha le había dado: «¡Por Allah! Que Aisha desista, o la pondré bajo restricción». Entonces ella preguntó: «¿Ha dicho él esto?». Dijeron: «Sí». Ella dijo: «Es para Allah un voto sobre mí: no volveré a hablar a Ibn al-Zubayr jamás». Entonces Ibn al-Zubayr buscó intercesión ante ella cuando se prolongó el distanciamiento, y ella dijo: «No, por Allah, no intercederé por él jamás, ni faltaré a mi voto». Cuando aquello se hizo largo para Ibn al-Zubayr, habló con al-Miswar ibn Makhrama (ra) y con 'Abd al-Rahman ibn al-Aswad ibn 'Abd Yaghuth (ra) —ambos de Banu Zuhrah— y les dijo: «Os conjuro por Allah que me hagáis entrar ante Aisha, pues no le es lícito hacer voto de romper los lazos conmigo». Entonces al-Miswar y 'Abd al-Rahman se dirigieron con él, envueltos en sus mantos, hasta que pidieron permiso ante Aisha y dijeron: «La paz sea contigo, y la misericordia de Allah y Sus bendiciones. ¿Entramos?». Dijo Aisha: «Entrad». Dijeron: «¿Todos nosotros?». Dijo: «Sí, entrad todos vosotros». Y no sabía ella que con ellos iba Ibn al-Zubayr. Cuando entraron, Ibn al-Zubayr entró tras la cortina y abrazó a Aisha y se puso a implorarla y a llorar, y al-Miswar y 'Abd al-Rahman se pusieron a rogarle que le hablara y aceptara de él, diciendo: «Ciertamente el Profeta ﷺ prohibió lo que tú ya sabes acerca del distanciamiento, pues no le es lícito a un musulmán apartarse de su hermano más de tres noches». Cuando insistieron mucho ante Aisha con recordatorios y reproches, ella empezó a recordarles su voto, llorando y diciendo: «Hice un voto, y el voto es algo grave». Y no cesaron hasta que ella habló a Ibn al-Zubayr, y liberó, por aquel voto suyo, a cuarenta esclavos. Y después de aquello, recordaba su voto y lloraba, hasta que sus lágrimas empapaban su velo.
Referencia: Sahih al-Bukhari 6073-6075
Referencia en el libro: Libro 78, Hadith 103
Referencia USC-MSA: Vol. 8, Libro 73, Hadith 98
Nos narró Abu al-Yaman, nos informó Shuayb, de al-Zuhri, quien dijo: Me narró Awf ibn Malik ibn al-Tufayl —que es hijo de al-Harith y es hijo del hermano de Aisha (ra), esposa del Profeta ﷺ, por parte de madre de ella— que a Aisha (ra) se le narró que 'Abdullah ibn al-Zubayr (ra) dijo acerca de una venta o un regalo que Aisha le había dado: «¡Por Allah! Que Aisha desista, o la pondré bajo restricción». Entonces ella preguntó: «¿Ha dicho él esto?». Dijeron: «Sí». Ella dijo: «Es para Allah un voto sobre mí: no volveré a hablar a Ibn al-Zubayr jamás». Entonces Ibn al-Zubayr buscó intercesión ante ella cuando se prolongó el distanciamiento, y ella dijo: «No, por Allah, no intercederé por él jamás, ni faltaré a mi voto». Cuando aquello se hizo largo para Ibn al-Zubayr, habló con al-Miswar ibn Makhrama (ra) y con 'Abd al-Rahman ibn al-Aswad ibn 'Abd Yaghuth (ra) —ambos de Banu Zuhrah— y les dijo: «Os conjuro por Allah que me hagáis entrar ante Aisha, pues no le es lícito hacer voto de romper los lazos conmigo». Entonces al-Miswar y 'Abd al-Rahman se dirigieron con él, envueltos en sus mantos, hasta que pidieron permiso ante Aisha y dijeron: «La paz sea contigo, y la misericordia de Allah y Sus bendiciones. ¿Entramos?». Dijo Aisha: «Entrad». Dijeron: «¿Todos nosotros?». Dijo: «Sí, entrad todos vosotros». Y no sabía ella que con ellos iba Ibn al-Zubayr. Cuando entraron, Ibn al-Zubayr entró tras la cortina y abrazó a Aisha y se puso a implorarla y a llorar, y al-Miswar y 'Abd al-Rahman se pusieron a rogarle que le hablara y aceptara de él, diciendo: «Ciertamente el Profeta ﷺ prohibió lo que tú ya sabes acerca del distanciamiento, pues no le es lícito a un musulmán apartarse de su hermano más de tres noches». Cuando insistieron mucho ante Aisha con recordatorios y reproches, ella empezó a recordarles su voto, llorando y diciendo: «Hice un voto, y el voto es algo grave». Y no cesaron hasta que ella habló a Ibn al-Zubayr, y liberó, por aquel voto suyo, a cuarenta esclavos. Y después de aquello, recordaba su voto y lloraba, hasta que sus lágrimas empapaban su velo.
Sahih al-Bukhari
Hadith 6075 — Buenos Modales y Comportamiento (Al-Adab)
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