Sahih al-Bukhari - Hadith 6073

Libro: Buenos Modales y Comportamiento (Al-Adab)
Capítulo: La Hijra

كتاب الأدب

حَدَّثَنَا أَبُو الْيَمَانِ، أَخْبَرَنَا شُعَيْبٌ، عَنِ الزُّهْرِيِّ، قَالَ حَدَّثَنِي عَوْفُ بْنُ مَالِكِ بْنِ الطُّفَيْلِ ـ هُوَ ابْنُ الْحَارِثِ وَهْوَ ابْنُ أَخِي عَائِشَةَ زَوْجِ النَّبِيِّ صلى الله عليه وسلم لأُمِّهَا ـ أَنَّ عَائِشَةَ حُدِّثَتْ أَنَّ عَبْدَ اللَّهِ بْنَ الزُّبَيْرِ قَالَ فِي بَيْعٍ أَوْ عَطَاءٍ أَعْطَتْهُ عَائِشَةُ وَاللَّهِ لَتَنْتَهِيَنَّ عَائِشَةُ، أَوْ لأَحْجُرَنَّ عَلَيْهَا‏.‏ فَقَالَتْ أَهُوَ قَالَ هَذَا قَالُوا نَعَمْ‏.‏ قَالَتْ هُوَ لِلَّهِ عَلَىَّ نَذْرٌ، أَنْ لاَ أُكَلِّمَ ابْنَ الزُّبَيْرِ أَبَدًا‏.‏ فَاسْتَشْفَعَ ابْنُ الزُّبَيْرِ إِلَيْهَا، حِينَ طَالَتِ الْهِجْرَةُ فَقَالَتْ لاَ وَاللَّهِ لاَ أُشَفِّعُ فِيهِ أَبَدًا، وَلاَ أَتَحَنَّثُ إِلَى نَذْرِي‏.‏ فَلَمَّا طَالَ ذَلِكَ عَلَى ابْنِ الزُّبَيْرِ كَلَّمَ الْمِسْوَرَ بْنَ مَخْرَمَةَ وَعَبْدَ الرَّحْمَنِ بْنَ الأَسْوَدِ بْنِ عَبْدِ يَغُوثَ، وَهُمَا مِنْ بَنِي زُهْرَةَ، وَقَالَ لَهُمَا أَنْشُدُكُمَا بِاللَّهِ لَمَّا أَدْخَلْتُمَانِي عَلَى عَائِشَةَ، فَإِنَّهَا لاَ يَحِلُّ لَهَا أَنْ تَنْذُرَ قَطِيعَتِي‏.‏ فَأَقْبَلَ بِهِ الْمِسْوَرُ وَعَبْدُ الرَّحْمَنِ مُشْتَمِلَيْنِ بِأَرْدِيَتِهِمَا حَتَّى اسْتَأْذَنَا عَلَى عَائِشَةَ فَقَالاَ السَّلاَمُ عَلَيْكِ وَرَحْمَةُ اللَّهِ وَبَرَكَاتُهُ، أَنَدْخُلُ قَالَتْ عَائِشَةُ ادْخُلُوا‏.‏ قَالُوا كُلُّنَا قَالَتْ نَعَمِ ادْخُلُوا كُلُّكُمْ‏.‏ وَلاَ تَعْلَمُ أَنَّ مَعَهُمَا ابْنَ الزُّبَيْرِ، فَلَمَّا دَخَلُوا دَخَلَ ابْنُ الزُّبَيْرِ الْحِجَابَ، فَاعْتَنَقَ عَائِشَةَ وَطَفِقَ يُنَاشِدُهَا وَيَبْكِي، وَطَفِقَ الْمِسْوَرُ وَعَبْدُ الرَّحْمَنِ يُنَاشِدَانِهَا إِلاَّ مَا كَلَّمَتْهُ وَقَبِلَتْ مِنْهُ، وَيَقُولاَنِ إِنَّ النَّبِيَّ صلى الله عليه وسلم نَهَى عَمَّا قَدْ عَلِمْتِ مِنَ الْهِجْرَةِ، فَإِنَّهُ لاَ يَحِلُّ لِمُسْلِمٍ أَنْ يَهْجُرَ أَخَاهُ فَوْقَ ثَلاَثِ لَيَالٍ‏.‏ فَلَمَّا أَكْثَرُوا عَلَى عَائِشَةَ مِنَ التَّذْكِرَةِ وَالتَّحْرِيجِ طَفِقَتْ تُذَكِّرُهُمَا نَذْرَهَا وَتَبْكِي وَتَقُولُ إِنِّي نَذَرْتُ، وَالنَّذْرُ شَدِيدٌ‏.‏ فَلَمْ يَزَالاَ بِهَا حَتَّى كَلَّمَتِ ابْنَ الزُّبَيْرِ، وَأَعْتَقَتْ فِي نَذْرِهَا ذَلِكَ أَرْبَعِينَ رَقَبَةً‏.‏ وَكَانَتْ تَذْكُرُ نَذْرَهَا بَعْدَ ذَلِكَ فَتَبْكِي، حَتَّى تَبُلَّ دُمُوعُهَا خِمَارَهَا‏.‏
Narró Abu al-Yaman: nos informó Shuayb, de al-Zuhri, quien dijo: me narró Awf ibn Malik ibn al-Tufayl —que es ibn al-Harith y es sobrino de Aisha (ra), esposa del Profeta ﷺ, por parte de su madre— que a Aisha (ra) le fue contado que 'Abdullah ibn al-Zubayr (ra) dijo acerca de una venta o una donación que Aisha (ra) le había dado: «¡Por Allah! Aisha (ra) debe cesar, o le impondré una restricción». Ella preguntó: «¿Dijo él esto?». Dijeron: «Sí». Ella dijo: «Es para Allah un voto sobre mí: no hablaré jamás a Ibn al-Zubayr». Ibn al-Zubayr buscó entonces intermediarios ante ella cuando la separación se prolongó, y ella dijo: «No, por Allah, no aceptaré intercesión por él jamás, ni incumpliré mi voto». Cuando esto se prolongó demasiado para Ibn al-Zubayr, habló con al-Miswar ibn Makhrama (ra) y con 'Abd al-Rahman ibn al-Aswad ibn 'Abd Yaghuth, ambos de los Banu Zuhrah, y les dijo: «Os conjuro por Allah que me hagáis entrar ante Aisha (ra), pues no le es lícito hacer un voto de cortar la relación conmigo». Al-Miswar y 'Abd al-Rahman lo llevaron, envueltos en sus mantos, hasta que pidieron permiso para entrar ante Aisha (ra) y dijeron: «La paz sea contigo y la misericordia de Allah y Sus bendiciones. ¿Entramos?». Aisha (ra) dijo: «Entrad». Dijeron: «¿Todos nosotros?». Ella dijo: «Sí, entrad todos vosotros», sin saber que Ibn al-Zubayr iba con ellos. Cuando entraron, Ibn al-Zubayr entró tras la cortina, abrazó a Aisha (ra) y se puso a implorarle llorando, y al-Miswar y 'Abd al-Rahman se pusieron a implorarle que le hablara y aceptara de él, diciendo: «El Profeta ﷺ prohibió lo que ya sabes acerca de la separación, pues no le es lícito a un musulmán apartarse de su hermano más de tres noches». Cuando insistieron mucho a Aisha (ra) con el recordatorio y la exhortación, ella se puso a recordarles su voto y a llorar y decía: «Hice un voto, y el voto es algo grave». No cesaron hasta que ella habló a Ibn al-Zubayr, y liberó por aquel voto suyo cuarenta esclavos. Y después de aquello, ella recordaba su voto y lloraba hasta que sus lágrimas mojaban su velo.
Referencia: Sahih al-Bukhari 6073-6075
Referencia en el libro: Libro 78, Hadith 103
Referencia USC-MSA: Vol. 8, Libro 73, Hadith 98
Narró Abu al-Yaman: nos informó Shuayb, de al-Zuhri, quien dijo: me narró Awf ibn Malik ibn al-Tufayl —que es ibn al-Harith y es sobrino de Aisha (ra), esposa del Profeta ﷺ, por parte de su madre— que a Aisha (ra) le fue contado que 'Abdullah ibn al-Zubayr (ra) dijo acerca de una venta o una donación que Aisha (ra) le había dado: «¡Por Allah! Aisha (ra) debe cesar, o le impondré una restricción». Ella preguntó: «¿Dijo él esto?». Dijeron: «Sí». Ella dijo: «Es para Allah un voto sobre mí: no hablaré jamás a Ibn al-Zubayr». Ibn al-Zubayr buscó entonces intermediarios ante ella cuando la separación se prolongó, y ella dijo: «No, por Allah, no aceptaré intercesión por él jamás, ni incumpliré mi voto». Cuando esto se prolongó demasiado para Ibn al-Zubayr, habló con al-Miswar ibn Makhrama (ra) y con 'Abd al-Rahman ibn al-Aswad ibn 'Abd Yaghuth, ambos de los Banu Zuhrah, y les dijo: «Os conjuro por Allah que me hagáis entrar ante Aisha (ra), pues no le es lícito hacer un voto de cortar la relación conmigo». Al-Miswar y 'Abd al-Rahman lo llevaron, envueltos en sus mantos, hasta que pidieron permiso para entrar ante Aisha (ra) y dijeron: «La paz sea contigo y la misericordia de Allah y Sus bendiciones. ¿Entramos?». Aisha (ra) dijo: «Entrad». Dijeron: «¿Todos nosotros?». Ella dijo: «Sí, entrad todos vosotros», sin saber que Ibn al-Zubayr iba con ellos. Cuando entraron, Ibn al-Zubayr entró tras la cortina, abrazó a Aisha (ra) y se puso a implorarle llorando, y al-Miswar y 'Abd al-Rahman se pusieron a implorarle que le hablara y aceptara de él, diciendo: «El Profeta ﷺ prohibió lo que ya sabes acerca de la separación, pues no le es lícito a un musulmán apartarse de su hermano más de tres noches». Cuando insistieron mucho a Aisha (ra) con el recordatorio y la exhortación, ella se puso a recordarles su voto y a llorar y decía: «Hice un voto, y el voto es algo grave». No cesaron hasta que ella habló a Ibn al-Zubayr, y liberó por aquel voto suyo cuarenta esclavos. Y después de aquello, ella recordaba su voto y lloraba hasta que sus lágrimas mojaban su velo.
Sahih al-Bukhari
Hadith 6073 — Buenos Modales y Comportamiento (Al-Adab)
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