Sahih al-Bukhari - Hadith 5736

Libro: Medicina
Capítulo: Hacer Ruqya recitando Surat Al-Fatiha.

كتاب الطب

حَدَّثَنِي مُحَمَّدُ بْنُ بَشَّارٍ، حَدَّثَنَا غُنْدَرٌ، حَدَّثَنَا شُعْبَةُ، عَنْ أَبِي بِشْرٍ، عَنْ أَبِي الْمُتَوَكِّلِ، عَنْ أَبِي سَعِيدٍ الْخُدْرِيِّ ـ رضى الله عنه ـ أَنَّ نَاسًا مِنْ أَصْحَابِ النَّبِيِّ صلى الله عليه وسلم أَتَوْا عَلَى حَىٍّ مِنْ أَحْيَاءِ الْعَرَبِ فَلَمْ يَقْرُوهُمْ، فَبَيْنَمَا هُمْ كَذَلِكَ إِذْ لُدِغَ سَيِّدُ أُولَئِكَ فَقَالُوا هَلْ مَعَكُمْ مِنْ دَوَاءٍ أَوْ رَاقٍ فَقَالُوا إِنَّكُمْ لَمْ تَقْرُونَا، وَلاَ نَفْعَلُ حَتَّى تَجْعَلُوا لَنَا جُعْلاً‏.‏ فَجَعَلُوا لَهُمْ قَطِيعًا مِنَ الشَّاءِ، فَجَعَلَ يَقْرَأُ بِأُمِّ الْقُرْآنِ، وَيَجْمَعُ بُزَاقَهُ، وَيَتْفِلُ، فَبَرَأَ، فَأَتَوْا بِالشَّاءِ، فَقَالُوا لاَ نَأْخُذُهُ حَتَّى نَسْأَلَ النَّبِيَّ صلى الله عليه وسلم فَسَأَلُوهُ فَضَحِكَ وَقَالَ ‏ "‏ وَمَا أَدْرَاكَ أَنَّهَا رُقْيَةٌ، خُذُوهَا، وَاضْرِبُوا لِي بِسَهْمٍ ‏"
Muhammad ibn Bashshar nos narró; Gundar nos transmitió; Shu‘ba nos transmitió; de Abu Bishr; de Abu al-Mutawakkil; de Abu Sa‘id al-Judri (ra): que unas gentes de entre los Compañeros del Profeta ﷺ llegaron a un clan de entre los clanes de los árabes y no les dieron hospedaje. Mientras estaban así, he aquí que el jefe de aquellos fue picado, y dijeron: “¿Tenéis algún remedio o algún recitador de ruqya?”. Ellos dijeron: “Ciertamente, no nos disteis hospedaje, y no lo haremos hasta que nos fijéis una recompensa”. Entonces les fijaron un rebaño de ovejas. Y él se puso a recitar la Madre del Corán, y a reunir su saliva, y a escupir ligeramente; y sanó. Luego trajeron las ovejas, y ellos dijeron: “No lo tomaremos hasta que preguntemos al Profeta ﷺ”. Así que le preguntaron, y él se rió y dijo: “…” “Y qué te ha hecho saber que era una ruqya; tomadla y asignadme una parte.”
Referencia: Sahih al-Bukhari 5736
Referencia en el libro: Libro 76, Hadith 51
Referencia USC-MSA: Vol. 7, Libro 71, Hadith 632
Muhammad ibn Bashshar nos narró; Gundar nos transmitió; Shu‘ba nos transmitió; de Abu Bishr; de Abu al-Mutawakkil; de Abu Sa‘id al-Judri (ra): que unas gentes de entre los Compañeros del Profeta ﷺ llegaron a un clan de entre los clanes de los árabes y no les dieron hospedaje. Mientras estaban así, he aquí que el jefe de aquellos fue picado, y dijeron: “¿Tenéis algún remedio o algún recitador de ruqya?”. Ellos dijeron: “Ciertamente, no nos disteis hospedaje, y no lo haremos hasta que nos fijéis una recompensa”. Entonces les fijaron un rebaño de ovejas. Y él se puso a recitar la Madre del Corán, y a reunir su saliva, y a escupir ligeramente; y sanó. Luego trajeron las ovejas, y ellos dijeron: “No lo tomaremos hasta que preguntemos al Profeta ﷺ”. Así que le preguntaron, y él se rió y dijo: “…” “Y qué te ha hecho saber que era una ruqya; tomadla y asignadme una parte.”
Sahih al-Bukhari
Hadith 5736 — Medicina
sunnah.es