Sahih al-Bukhari - Hadith 5059

Libro: Las virtudes del Corán
Capítulo: El pecado de la persona que recita el Corán para presumir o para obtener algún beneficio mundano, o para sentirse orgulloso, etc.

كتاب فضائل القرآن

حَدَّثَنَا مُسَدَّدٌ، حَدَّثَنَا يَحْيَى، عَنْ شُعْبَةَ، عَنْ قَتَادَةَ، عَنْ أَنَسِ بْنِ مَالِكٍ، عَنْ أَبِي مُوسَى، عَنِ النَّبِيِّ صلى الله عليه وسلم قَالَ ‏ "‏ الْمُؤْمِنُ الَّذِي يَقْرَأُ الْقُرْآنَ وَيَعْمَلُ بِهِ كَالأُتْرُجَّةِ، طَعْمُهَا طَيِّبٌ وَرِيحُهَا طَيِّبٌ، وَالْمُؤْمِنُ الَّذِي لاَ يَقْرَأُ الْقُرْآنَ وَيَعْمَلُ بِهِ كَالتَّمْرَةِ، طَعْمُهَا طَيِّبٌ وَلاَ رِيحَ لَهَا، وَمَثَلُ الْمُنَافِقِ الَّذِي يَقْرَأُ الْقُرْآنَ كَالرَّيْحَانَةِ، رِيحُهَا طَيِّبٌ وَطَعْمُهَا مُرٌّ، وَمَثَلُ الْمُنَافِقِ الَّذِي لاَ يَقْرَأُ الْقُرْآنَ كَالْحَنْظَلَةِ، طَعْمُهَا مُرٌّ ـ أَوْ خَبِيثٌ ـ وَرِيحُهَا مُرٌّ ‏"
Musaddad nos relató: Yahya nos relató, de Shu'ba, de Qatada, de Anas ibn Malik, de Abu Musa, que el Profeta ﷺ dijo: «El creyente que recita el Corán y obra conforme a él es como la cidra: su sabor es agradable y su aroma es agradable. Y el creyente que no recita el Corán, pero obra conforme a él, es como el dátil: su sabor es agradable, pero no tiene aroma. El hipócrita que recita el Corán es como la albahaca: su aroma es agradable, pero su sabor es amargo. Y el hipócrita que no recita el Corán es como la coloquíntida: su sabor es amargo —o desagradable— y su olor es amargo».
Referencia: Sahih al-Bukhari 5059
Referencia en el libro: Libro 66, Hadith 84
Referencia USC-MSA: Vol. 6, Libro 61, Hadith 579
Musaddad nos relató: Yahya nos relató, de Shu'ba, de Qatada, de Anas ibn Malik, de Abu Musa, que el Profeta ﷺ dijo: «El creyente que recita el Corán y obra conforme a él es como la cidra: su sabor es agradable y su aroma es agradable. Y el creyente que no recita el Corán, pero obra conforme a él, es como el dátil: su sabor es agradable, pero no tiene aroma. El hipócrita que recita el Corán es como la albahaca: su aroma es agradable, pero su sabor es amargo. Y el hipócrita que no recita el Corán es como la coloquíntida: su sabor es amargo —o desagradable— y su olor es amargo».
Sahih al-Bukhari
Hadith 5059 — Las virtudes del Corán
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