Sahih al-Bukhari - Hadith 1408

Libro: Impuesto de Caridad Obligatorio (Zakat)
Capítulo: Una propiedad de la cual se paga el Zakat no es Al-Kanz (dinero acumulado)

كتاب الزكاة

حَدَّثَنَا عَيَّاشٌ، حَدَّثَنَا عَبْدُ الأَعْلَى، حَدَّثَنَا الْجُرَيْرِيُّ، عَنْ أَبِي الْعَلاَءِ، عَنِ الأَحْنَفِ بْنِ قَيْسٍ، قَالَ جَلَسْتُ‏.‏ وَحَدَّثَنِي إِسْحَاقُ بْنُ مَنْصُورٍ، أَخْبَرَنَا عَبْدُ الصَّمَدِ، قَالَ حَدَّثَنِي أَبِي، حَدَّثَنَا الْجُرَيْرِيُّ، حَدَّثَنَا أَبُو الْعَلاَءِ بْنُ الشِّخِّيرِ، أَنَّ الأَحْنَفَ بْنَ قَيْسٍ، حَدَّثَهُمْ قَالَ جَلَسْتُ إِلَى مَلإٍ مِنْ قُرَيْشٍ، فَجَاءَ رَجُلٌ خَشِنُ الشَّعَرِ وَالثِّيَابِ وَالْهَيْئَةِ حَتَّى قَامَ عَلَيْهِمْ فَسَلَّمَ ثُمَّ قَالَ بَشِّرِ الْكَانِزِينَ بِرَضْفٍ يُحْمَى عَلَيْهِ فِي نَارِ جَهَنَّمَ، ثُمَّ يُوضَعُ عَلَى حَلَمَةِ ثَدْىِ أَحَدِهِمْ حَتَّى يَخْرُجَ مِنْ نُغْضِ كَتِفِهِ، وَيُوضَعُ عَلَى نُغْضِ كَتِفِهِ حَتَّى يَخْرُجَ مِنْ حَلَمَةِ ثَدْيِهِ يَتَزَلْزَلُ، ثُمَّ وَلَّى فَجَلَسَ إِلَى سَارِيَةٍ، وَتَبِعْتُهُ وَجَلَسْتُ إِلَيْهِ، وَأَنَا لاَ أَدْرِي مَنْ هُوَ فَقُلْتُ لَهُ لاَ أُرَى الْقَوْمَ إِلاَّ قَدْ كَرِهُوا الَّذِي قُلْتَ‏.‏ قَالَ إِنَّهُمْ لاَ يَعْقِلُونَ شَيْئًا‏.‏ قَالَ لِي خَلِيلِي ـ قَالَ قُلْتُ مَنْ خَلِيلُكَ قَالَ النَّبِيُّ صلى الله عليه وسلم ـ ‏"‏ يَا أَبَا ذَرٍّ أَتُبْصِرُ أُحُدًا ‏"‏‏.‏ قَالَ فَنَظَرْتُ إِلَى الشَّمْسِ مَا بَقِيَ مِنَ النَّهَارِ وَأَنَا أُرَى أَنَّ رَسُولَ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم يُرْسِلُنِي فِي حَاجَةٍ لَهُ، قُلْتُ نَعَمْ‏.‏ قَالَ ‏"‏ مَا أُحِبُّ أَنَّ لِي مِثْلَ أُحُدٍ ذَهَبًا أُنْفِقُهُ كُلَّهُ إِلاَّ ثَلاَثَةَ دَنَانِيرَ ‏"‏‏.‏ وَإِنَّ هَؤُلاَءِ لاَ يَعْقِلُونَ، إِنَّمَا يَجْمَعُونَ الدُّنْيَا‏.‏ لاَ وَاللَّهِ لاَ أَسْأَلُهُمْ دُنْيَا، وَلاَ أَسْتَفْتِيهِمْ عَنْ دِينٍ حَتَّى أَلْقَى اللَّهَ‏.‏
Nos relató ‘Ayyash: nos relató ‘Abd al-A‘la: nos relató al-Jurayri, de Abu al-‘Ala’, de al-Ahnaf ibn Qays, quien dijo: «Me senté…». Y me relató Ishaq ibn Mansur: nos informó Abd al-Samad, quien dijo: me relató mi padre: nos relató al-Jurayri: nos relató Abu al-‘Ala’ ibn al-Shikhkhir que al-Ahnaf ibn Qays les relató diciendo: «Me senté junto a un grupo de Quraysh. Entonces llegó un hombre de cabello, vestimenta y aspecto ásperos, se detuvo ante ellos, los saludó y luego dijo: “Anuncia a quienes atesoran riquezas un castigo de piedras calentadas al rojo vivo en el fuego del Infierno: se colocará una de ellas sobre el pezón del pecho de uno de ellos hasta que salga por la parte superior de su omóplato, y se colocará sobre la parte superior de su omóplato hasta que salga por el pezón de su pecho, mientras se agita”. Después se marchó y se sentó junto a una columna. Yo lo seguí y me senté a su lado, sin saber quién era, y le dije: “Creo que a esta gente le ha desagradado lo que has dicho”. Él respondió: “Ellos no comprenden nada. Mi íntimo amigo me dijo…”. Yo pregunté: “¿Quién es tu íntimo amigo?”. Respondió: “El Profeta ﷺ. Me dijo: ‘¡Abu Dharr (ra)! ¿Ves Uhud?’. Entonces miré al sol para calcular cuánto quedaba del día, pues creía que el Mensajero de Allah ﷺ iba a enviarme a atender alguna necesidad suya, y respondí: ‘Sí’. Él dijo: ‘No me gustaría poseer una cantidad de oro equivalente a Uhud y gastarla toda, salvo que conservara tres dinares’. Pero estos no comprenden; no hacen más que acumular bienes mundanos. ¡No, por Allah! No les pediré ningún bien mundano ni les consultaré acerca de la religión hasta que me encuentre con Allah”».
Referencia: Sahih al-Bukhari 1407, 1408
Referencia en el libro: Libro 24, Hadith 12
Referencia USC-MSA: Vol. 2, Libro 24, Hadith 489
Nos relató ‘Ayyash: nos relató ‘Abd al-A‘la: nos relató al-Jurayri, de Abu al-‘Ala’, de al-Ahnaf ibn Qays, quien dijo: «Me senté…». Y me relató Ishaq ibn Mansur: nos informó Abd al-Samad, quien dijo: me relató mi padre: nos relató al-Jurayri: nos relató Abu al-‘Ala’ ibn al-Shikhkhir que al-Ahnaf ibn Qays les relató diciendo: «Me senté junto a un grupo de Quraysh. Entonces llegó un hombre de cabello, vestimenta y aspecto ásperos, se detuvo ante ellos, los saludó y luego dijo: “Anuncia a quienes atesoran riquezas un castigo de piedras calentadas al rojo vivo en el fuego del Infierno: se colocará una de ellas sobre el pezón del pecho de uno de ellos hasta que salga por la parte superior de su omóplato, y se colocará sobre la parte superior de su omóplato hasta que salga por el pezón de su pecho, mientras se agita”. Después se marchó y se sentó junto a una columna. Yo lo seguí y me senté a su lado, sin saber quién era, y le dije: “Creo que a esta gente le ha desagradado lo que has dicho”. Él respondió: “Ellos no comprenden nada. Mi íntimo amigo me dijo…”. Yo pregunté: “¿Quién es tu íntimo amigo?”. Respondió: “El Profeta ﷺ. Me dijo: ‘¡Abu Dharr (ra)! ¿Ves Uhud?’. Entonces miré al sol para calcular cuánto quedaba del día, pues creía que el Mensajero de Allah ﷺ iba a enviarme a atender alguna necesidad suya, y respondí: ‘Sí’. Él dijo: ‘No me gustaría poseer una cantidad de oro equivalente a Uhud y gastarla toda, salvo que conservara tres dinares’. Pero estos no comprenden; no hacen más que acumular bienes mundanos. ¡No, por Allah! No les pediré ningún bien mundano ni les consultaré acerca de la religión hasta que me encuentre con Allah”».
Sahih al-Bukhari
Hadith 1408 — Impuesto de Caridad Obligatorio (Zakat)
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