Sahih al-Bukhari - Hadith 1185

Libro: Oración nocturna (Tahajjud)
Capítulo: Ofrecer Nawafil en congregación

كتاب التهجد

حَدَّثَنِي إِسْحَاقُ، حَدَّثَنَا يَعْقُوبُ بْنُ إِبْرَاهِيمَ، حَدَّثَنَا أَبِي، عَنِ ابْنِ شِهَابٍ، قَالَ أَخْبَرَنِي مَحْمُودُ بْنُ الرَّبِيعِ الأَنْصَارِيُّ، أَنَّهُ عَقَلَ رَسُولَ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم، وَعَقَلَ مَجَّةً مَجَّهَا فِي وَجْهِهِ مِنْ بِئْرٍ كَانَتْ فِي دَارِهِمْ‏.‏ فَزَعَمَ مَحْمُودٌ أَنَّهُ سَمِعَ عِتْبَانَ بْنَ مَالِكٍ الأَنْصَارِيّ َ ـ رضى الله عنه ـ وَكَانَ مِمَّنْ شَهِدَ بَدْرًا مَعَ رَسُولِ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم يَقُولُ كُنْتُ أُصَلِّي لِقَوْمِي بِبَنِي سَالِمٍ، وَكَانَ يَحُولُ بَيْنِي وَبَيْنَهُمْ وَادٍ إِذَا جَاءَتِ الأَمْطَارُ فَيَشُقُّ عَلَىَّ اجْتِيَازُهُ قِبَلَ مَسْجِدِهِمْ، فَجِئْتُ رَسُولَ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم فَقُلْتُ لَهُ إِنِّي أَنْكَرْتُ بَصَرِي، وَإِنَّ الْوَادِيَ الَّذِي بَيْنِي وَبَيْنَ قَوْمِي يَسِيلُ إِذَا جَاءَتِ الأَمْطَارُ فَيَشُقُّ عَلَىَّ اجْتِيَازُهُ، فَوَدِدْتُ أَنَّكَ تَأْتِي فَتُصَلِّي مِنْ بَيْتِي مَكَانًا أَتَّخِذُهُ مُصَلًّى‏.‏ فَقَالَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم ‏"‏ سَأَفْعَلُ ‏"‏‏.‏ فَغَدَا عَلَىَّ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم وَأَبُو بَكْرٍ ـ رضى الله عنه ـ بَعْدَ مَا اشْتَدَّ النَّهَارُ فَاسْتَأْذَنَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم فَأَذِنْتُ لَهُ فَلَمْ يَجْلِسْ حَتَّى قَالَ ‏"‏ أَيْنَ تُحِبُّ أَنْ أُصَلِّيَ مِنْ بَيْتِكَ ‏"‏‏.‏ فَأَشَرْتُ لَهُ إِلَى الْمَكَانِ الَّذِي أُحِبُّ أَنْ أُصَلِّيَ فِيهِ، فَقَامَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم فَكَبَّرَ وَصَفَفْنَا وَرَاءَهُ، فَصَلَّى رَكْعَتَيْنِ، ثُمَّ سَلَّمَ وَسَلَّمْنَا حِينَ سَلَّمَ، فَحَبَسْتُهُ عَلَى خَزِيرٍ يُصْنَعُ لَهُ فَسَمِعَ أَهْلُ الدَّارِ رَسُولَ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم فِي بَيْتِي فَثَابَ رِجَالٌ مِنْهُمْ حَتَّى كَثُرَ الرِّجَالُ فِي الْبَيْتِ‏.‏ فَقَالَ رَجُلٌ مِنْهُمْ مَا فَعَلَ مَالِكٌ لاَ أَرَاهُ‏.‏ فَقَالَ رَجُلٌ مِنْهُمْ ذَاكَ مُنَافِقٌ لاَ يُحِبُّ اللَّهَ وَرَسُولَهُ‏.‏ فَقَالَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم ‏"‏ لاَ تَقُلْ ذَاكَ أَلاَ تَرَاهُ قَالَ لاَ إِلَهَ إِلاَّ اللَّهُ‏.‏ يَبْتَغِي بِذَلِكَ وَجْهَ اللَّهِ ‏"‏‏.‏ فَقَالَ اللَّهُ وَرَسُولُهُ أَعْلَمُ‏.‏ أَمَّا نَحْنُ فَوَاللَّهِ لاَ نَرَى وُدَّهُ وَلاَ حَدِيثَهُ إِلاَّ إِلَى الْمُنَافِقِينَ‏.‏ قَالَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم ‏"‏ فَإِنَّ اللَّهَ قَدْ حَرَّمَ عَلَى النَّارِ مَنْ قَالَ لاَ إِلَهَ إِلاَّ اللَّهُ‏.‏ يَبْتَغِي بِذَلِكَ وَجْهَ اللَّهِ ‏"‏‏.‏ قَالَ مَحْمُودٌ فَحَدَّثْتُهَا قَوْمًا فِيهِمْ أَبُو أَيُّوبَ صَاحِبُ رَسُولِ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم فِي غَزْوَتِهِ الَّتِي تُوُفِّيَ فِيهَا وَيَزِيدُ بْنُ مُعَاوِيَةَ عَلَيْهِمْ بِأَرْضِ الرُّومِ، فَأَنْكَرَهَا عَلَىَّ أَبُو أَيُّوبَ قَالَ وَاللَّهِ مَا أَظُنُّ رَسُولَ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم قَالَ مَا قُلْتَ قَطُّ‏.‏ فَكَبُرَ ذَلِكَ عَلَىَّ فَجَعَلْتُ لِلَّهِ عَلَىَّ إِنْ سَلَّمَنِي حَتَّى أَقْفُلَ مِنْ غَزْوَتِي أَنْ أَسْأَلَ عَنْهَا عِتْبَانَ بْنَ مَالِكٍ ـ رضى الله عنه ـ إِنْ وَجَدْتُهُ حَيًّا فِي مَسْجِدِ قَوْمِهِ، فَقَفَلْتُ فَأَهْلَلْتُ بِحَجَّةٍ أَوْ بِعُمْرَةٍ، ثُمَّ سِرْتُ حَتَّى قَدِمْتُ الْمَدِينَةَ فَأَتَيْتُ بَنِي سَالِمٍ، فَإِذَا عِتْبَانُ شَيْخٌ أَعْمَى يُصَلِّي لِقَوْمِهِ فَلَمَّا سَلَّمَ مِنَ الصَّلاَةِ سَلَّمْتُ عَلَيْهِ وَأَخْبَرْتُهُ مَنْ أَنَا، ثُمَّ سَأَلْتُهُ عَنْ ذَلِكَ الْحَدِيثِ فَحَدَّثَنِيهِ كَمَا حَدَّثَنِيهِ أَوَّلَ مَرَّةٍ‏.‏
Nos narró Ishaq; nos narró Yaqub ibn Ibrahim; nos narró mi padre, de Ibn Shihab, quien dijo: me informó Mahmud ibn al-Rabi‘ al-Ansari que él había comprendido al Mensajero de Allah ﷺ, y había comprendido una salpicadura que él le salpicó en el rostro, procedente de un pozo que estaba en su casa. Mahmud afirmó que oyó a ‘Itban ibn Malik al-Ansari (ra), y él era de quienes presenciaron Badr junto con el Mensajero de Allah ﷺ, decir: “Yo solía dirigir la oración a mi gente entre los Banu Salim, y entre ellos y yo se interponía un valle cuando llegaban las lluvias, de modo que me resultaba penoso atravesarlo para llegar a su mezquita. Entonces fui al Mensajero de Allah ﷺ y le dije: ‘Ciertamente, he notado un deterioro en mi vista, y el valle que hay entre mi gente y yo corre cuando llegan las lluvias, de modo que me resulta penoso atravesarlo. Así pues, desearía que vinieras y rezaras en mi casa en un lugar que yo tome como oratorio’. El Mensajero de Allah ﷺ dijo: ‘Lo haré’”. “Entonces, el Mensajero de Allah ﷺ y Abu Bakr (ra) vinieron a mí por la mañana, después de que el día se hubiera intensificado. El Mensajero de Allah ﷺ pidió permiso y yo se lo concedí. No se sentó hasta que dijo: ‘¿En qué lugar de tu casa te gustaría que yo rezara?’ “Entonces le indiqué el lugar en el que me gustaba que rezara. El Mensajero de Allah ﷺ se puso en pie, pronunció el takbir y nosotros nos alineamos detrás de él. Rezó dos rak‘as; luego pronunció el taslim y nosotros pronunciamos el taslim cuando él lo pronunció. Yo lo retuve para un jazir que se le preparaba. La gente de la casa oyó al Mensajero de Allah ﷺ en mi casa, y acudieron hombres de entre ellos hasta que los hombres se hicieron numerosos en la casa. Entonces un hombre de entre ellos dijo: ‘¿Qué ha sido de Malik, que no lo veo?’. Y un hombre de entre ellos dijo: ‘Ese es un hipócrita; no ama a Allah ni a Su Mensajero’. Entonces el Mensajero de Allah ﷺ dijo: ‘No digas eso. ¿Acaso no ves que ha dicho: “No hay divinidad sino Allah”, buscando con ello el rostro de Allah?’ “Entonces dijo: ‘Allah y Su Mensajero saben más. En cuanto a nosotros, por Allah, no vemos su afecto ni su conversación sino dirigidos a los hipócritas’. El Mensajero de Allah ﷺ dijo: ‘Ciertamente, Allah ha vedado al Fuego a quien diga: “No hay divinidad sino Allah”, buscando con ello el rostro de Allah’”. Mahmud dijo: “Entonces lo relaté a un grupo de gente entre los que estaba Abu Ayyub, el compañero del Mensajero de Allah ﷺ en su expedición en la que murió, mientras Yazid ibn Mu‘awiya estaba al mando de ellos en tierra de los romanos. Abu Ayyub lo reprobó contra mí y dijo: ‘Por Allah, no creo que el Mensajero de Allah ﷺ haya dicho jamás lo que tú has dicho’. Eso se me hizo grave, y me impuse ante Allah que, si Él me preservaba hasta que regresara de mi expedición, preguntaría por ello a ‘Itban ibn Malik (ra), si lo encontraba con vida, en la mezquita de su gente. Regresé, y entré en estado de consagración con una peregrinación mayor o con una peregrinación menor; luego seguí hasta que llegué a Medina y fui a los Banu Salim. Y he aquí que ‘Itban era un anciano ciego que dirigía la oración a su gente. Cuando pronunció el taslim al finalizar la oración, lo saludé y le informé de quién era yo; luego le pregunté acerca de ese hadiz, y me lo narró tal como me lo había narrado la primera vez”.
Referencia: Sahih al-Bukhari 1185, 1186
Referencia en el libro: Libro 19, Hadith 62
Referencia USC-MSA: Vol. 2, Libro 21, Hadith 279
Nos narró Ishaq; nos narró Yaqub ibn Ibrahim; nos narró mi padre, de Ibn Shihab, quien dijo: me informó Mahmud ibn al-Rabi‘ al-Ansari que él había comprendido al Mensajero de Allah ﷺ, y había comprendido una salpicadura que él le salpicó en el rostro, procedente de un pozo que estaba en su casa. Mahmud afirmó que oyó a ‘Itban ibn Malik al-Ansari (ra), y él era de quienes presenciaron Badr junto con el Mensajero de Allah ﷺ, decir: “Yo solía dirigir la oración a mi gente entre los Banu Salim, y entre ellos y yo se interponía un valle cuando llegaban las lluvias, de modo que me resultaba penoso atravesarlo para llegar a su mezquita. Entonces fui al Mensajero de Allah ﷺ y le dije: ‘Ciertamente, he notado un deterioro en mi vista, y el valle que hay entre mi gente y yo corre cuando llegan las lluvias, de modo que me resulta penoso atravesarlo. Así pues, desearía que vinieras y rezaras en mi casa en un lugar que yo tome como oratorio’. El Mensajero de Allah ﷺ dijo: ‘Lo haré’”. “Entonces, el Mensajero de Allah ﷺ y Abu Bakr (ra) vinieron a mí por la mañana, después de que el día se hubiera intensificado. El Mensajero de Allah ﷺ pidió permiso y yo se lo concedí. No se sentó hasta que dijo: ‘¿En qué lugar de tu casa te gustaría que yo rezara?’ “Entonces le indiqué el lugar en el que me gustaba que rezara. El Mensajero de Allah ﷺ se puso en pie, pronunció el takbir y nosotros nos alineamos detrás de él. Rezó dos rak‘as; luego pronunció el taslim y nosotros pronunciamos el taslim cuando él lo pronunció. Yo lo retuve para un jazir que se le preparaba. La gente de la casa oyó al Mensajero de Allah ﷺ en mi casa, y acudieron hombres de entre ellos hasta que los hombres se hicieron numerosos en la casa. Entonces un hombre de entre ellos dijo: ‘¿Qué ha sido de Malik, que no lo veo?’. Y un hombre de entre ellos dijo: ‘Ese es un hipócrita; no ama a Allah ni a Su Mensajero’. Entonces el Mensajero de Allah ﷺ dijo: ‘No digas eso. ¿Acaso no ves que ha dicho: “No hay divinidad sino Allah”, buscando con ello el rostro de Allah?’ “Entonces dijo: ‘Allah y Su Mensajero saben más. En cuanto a nosotros, por Allah, no vemos su afecto ni su conversación sino dirigidos a los hipócritas’. El Mensajero de Allah ﷺ dijo: ‘Ciertamente, Allah ha vedado al Fuego a quien diga: “No hay divinidad sino Allah”, buscando con ello el rostro de Allah’”. Mahmud dijo: “Entonces lo relaté a un grupo de gente entre los que estaba Abu Ayyub, el compañero del Mensajero de Allah ﷺ en su expedición en la que murió, mientras Yazid ibn Mu‘awiya estaba al mando de ellos en tierra de los romanos. Abu Ayyub lo reprobó contra mí y dijo: ‘Por Allah, no creo que el Mensajero de Allah ﷺ haya dicho jamás lo que tú has dicho’. Eso se me hizo grave, y me impuse ante Allah que, si Él me preservaba hasta que regresara de mi expedición, preguntaría por ello a ‘Itban ibn Malik (ra), si lo encontraba con vida, en la mezquita de su gente. Regresé, y entré en estado de consagración con una peregrinación mayor o con una peregrinación menor; luego seguí hasta que llegué a Medina y fui a los Banu Salim. Y he aquí que ‘Itban era un anciano ciego que dirigía la oración a su gente. Cuando pronunció el taslim al finalizar la oración, lo saludé y le informé de quién era yo; luego le pregunté acerca de ese hadiz, y me lo narró tal como me lo había narrado la primera vez”.
Sahih al-Bukhari
Hadith 1185 — Oración nocturna (Tahajjud)
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