9

El Arrepentimiento

التوبة At-Tawbah
Aya 123

Versículo (Español)

[9:123] ¡Oh, creyentes! Combatan a aquellos incrédulos enemigos que habitan a su alrededor [y los combaten], que comprueben su severidad. Dios está con los piadosos.

Tafsir de Ibn Kathir

{يَـٰٓأَيُّهَا ٱلَّذِينَ ءَامَنُواْ قَٰتِلُواْ ٱلَّذِينَ يَلُونَكُم مِّنَ ٱلۡكُفَّارِ وَلۡيَجِدُواْ فِيكُمۡ غِلۡظَةٗۚ وَٱعۡلَمُوٓاْ أَنَّ ٱللَّهَ مَعَ ٱلۡمُتَّقِينَ} (123) Dios —Exaltado sea— ordena a los creyentes que combatan a los incrédulos, primero a los más cercanos y luego a los más cercanos, en torno al ámbito del Islam; por ello, el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda la paz— comenzó combatiendo a los idólatras en la Península Arábiga. Cuando terminó con ellos y Dios le concedió la conquista de La Meca, Medina, Ta’if, Yemen y Yamama, Hajar, Jaybar, Hadramaut y otras regiones de la Península Arábiga, y la gente de todos los clanes árabes entró en la religión de Dios en multitudes, emprendió entonces el combate contra la Gente del Libro. Se preparó para la expedición contra los romanos, que eran los más cercanos a la Península Arábiga y los más merecedores de ser llamados al Islam por ser Gente del Libro. Llegó a Tabuk y luego regresó debido a la penuria de la gente y a la sequedad de las tierras [14008] y a la estrechez de la situación; y ello fue en el año nueve de su Hégira, [14009] la paz sea con él. [14009] Luego, en el año décimo, se ocupó de su peregrinación: la Peregrinación de Despedida. Después le sobrevino la muerte —las bendiciones y la paz de Dios sean con él— ochenta y un días tras la peregrinación, y Dios lo escogió para lo que tiene junto a Él.

Tras él se hizo cargo del asunto su ministro, su amigo y su sucesor, Abū Bakr —Dios esté complacido con él—. La religión se había inclinado de tal modo que casi se habría desmoronado; pero Dios —Exaltado sea— la afianzó por medio de él: consolidó los cimientos y reforzó los pilares; hizo volver a la religión extraviada, pese a su resistencia; devolvió a la gente [14010] de la apostasía al Islam; tomó el zakat de la chusma que lo había rehusado; aclaró la verdad a quien la ignoraba; y cumplió en nombre del Mensajero lo que éste le había encomendado. Luego comenzó a preparar los ejércitos islámicos contra los romanos, adoradores de la cruz, [14011] y contra los persas, adoradores del fuego. Dios abrió las tierras por la bendición de su misión, humilló las almas de Cosroes y del César y de quienes, entre los siervos, les obedecían; y gastó sus tesoros en el camino de Dios, tal como lo había anunciado el Mensajero de la Divinidad.

La culminación del asunto tuvo lugar por mano de su albacea tras él y heredero de su autoridad: al-Fārūq, el que vuelve constantemente (a Dios), mártir del mihrab, Abū Ḥafṣ ʿUmar ibn al-Jaṭṭāb. Dios, por medio de él, humilló a los incrédulos desviados, reprimió a los tiranos y a los hipócritas, y se apoderó de los reinos de oriente y occidente. Le fueron llevados los tesoros de las riquezas desde todas las regiones, cercanas y lejanas; y los distribuyó conforme al modo legal y al camino complaciente.

Luego, cuando murió como mártir tras haber vivido loablemente, los Compañeros —de los emigrados y de los auxiliares— se pusieron de acuerdo en el califato del Príncipe de los Creyentes [ Abū ʿAmr ] [14012]ʿUthmān ibn ʿAffān, mártir de la casa. Revistió al Islam [ con su majestad ] [14013] de un manto de autoridad amplio y completo. Y se hizo llegar [14014] a todas las regiones, sobre los cuellos de los siervos, la prueba concluyente de Dios. El Islam se manifestó en los orientes y los occidentes de la tierra; la Palabra de Dios se elevó y Su religión prevaleció. La comunidad hanifí alcanzó, frente a los enemigos de Dios, el colmo de sus objetivos: cada vez que sometían a una nación, pasaban a la siguiente, y luego a los que les seguían de entre los rebeldes libertinos, en cumplimiento de la palabra de Dios —Exaltado sea—: { يَا أَيُّهَا الَّذِينَ آمَنُوا قَاتِلُوا الَّذِينَ يَلُونَكُمْ مِنَ الْكُفَّارِ } y de Su palabra —Exaltado sea—: { وَلْيَجِدُوا فِيكُمْ غِلْظَةً } [ es decir: que los incrédulos encuentren en vosotros [14015] dureza ] [14016] contra ellos en vuestro combate contra ellos. Pues el creyente perfecto es aquel que es amable con su hermano creyente y duro con su enemigo incrédulo, tal como dijo —Exaltado sea—: { فَسَوْفَ يَأْتِي اللَّهُ بِقَوْمٍ يُحِبُّهُمْ وَيُحِبُّونَهُ أَذِلَّةٍ عَلَى الْمُؤْمِنِينَ أَعِزَّةٍ عَلَى الْكَافِرِينَ } [ al-Mā’ida: 54 ], y dijo —Exaltado sea—: { مُحَمَّدٌ رَسُولُ اللَّهِ وَالَّذِينَ مَعَهُ أَشِدَّاءُ عَلَى الْكُفَّارِ رُحَمَاءُ بَيْنَهُمْ } [ al-Fatḥ: 29 ], y dijo —Exaltado sea—: { يَا أَيُّهَا النَّبِيُّ جَاهِدِ الْكُفَّارَ وَالْمُنافِقِينَ وَاغْلُظْ عَلَيْهِمْ } [ al-Tawba: 73, y al-Taḥrīm: 9 ], y en el hadiz: que el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda la paz— dijo: «Yo soy el risueño, el matador», esto es: que es risueño ante el rostro de su aliado, y matador de la coronilla de su enemigo.

Y Su palabra: { وَاعْلَمُوا أَنَّ اللَّهَ مَعَ الْمُتَّقِينَ } es decir: combatid a los incrédulos, confiad en Dios, y sabed que Dios está con vosotros si Le teméis y Le obedecéis.

Así fue el asunto: cuando las tres primeras generaciones —que son las mejores de esta comunidad— estaban en el colmo de la rectitud y del cumplimiento de la obediencia a Dios —Exaltado sea—, no dejaron de prevalecer sobre su enemigo; las conquistas no cesaron de ser numerosas, y los enemigos no dejaron de estar en bajeza y pérdida. Luego, cuando sobrevinieron las discordias, las pasiones y las divergencias entre los reyes, los enemigos codiciaron los confines del país y avanzaron hacia ellos; y no se les opuso resistencia porque los reyes estaban ocupados unos con otros. Después avanzaron hacia el ámbito del Islam y tomaron de los confines muchas ciudades; y no cesaron hasta apoderarse de muchas tierras del Islam. Y a Dios —Glorificado sea— pertenece el mandato antes y después. Cada vez que [14017] se alzó un rey de los reyes del Islam, obedeció los mandatos de Dios y confió en Dios, Dios le abrió tierras y le hizo recuperar de los enemigos según su capacidad y en la medida de la tutela de Dios que hubiera en él. Y a Dios se le pide y en Él se espera que otorgue a los musulmanes dominio sobre los copetes de sus enemigos incrédulos y que eleve su palabra en todas las regiones. Ciertamente, Él es Dadivoso, Noble.

Notas y Referencias

[14008] - En ت, ك, أ: «la gente».

[14009] - En أ: «que Dios le bendiga y le conceda la paz».

[14010] - En ت: «familia».

[14011] - En أ: «los ídolos».

[14012] - Adición de ت, ك, أ.

[14013] - Adición de ت, أ.

[14014] - En أ: «y se extendió».

[14015] - En ت, أ: «en vosotras».

[14016] - Adición de ت, ك, أ.

[14017] - En ت: «entonces, cuando».