9

El Arrepentimiento

التوبة At-Tawbah
Aya 101

Versículo (Español)

[9:101] Entre la gente de Medina y los beduinos que habitan a su alrededor hay hipócritas. Estos persisten en la hipocresía, tú no los conoces [¡oh, Mujámmad!], pero Yo sí los conozco. Los castigaré dos veces [una en esta vida con adversidades y la otra en la tumba], luego [el Día del Juicio] sufrirán un terrible castigo.

Tafsir de Ibn Kathir

{Y entre los beduinos que están a vuestro alrededor hay hipócritas; y entre la gente de Medina hay quienes se han obstinado en la hipocresía: tú no los conoces; Nosotros los conocemos. Los castigaremos dos veces; luego serán devueltos a un castigo inmenso} (101) Informa el Altísimo a Su Mensajero —las bendiciones y la paz de Allah sean con él— que, entre los clanes de los árabes que rodean Medina, hay hipócritas, y que entre la gente de Medina también hay hipócritas. {Se han obstinado en la hipocresía} Es decir: se han habituado a ella y han perseverado en ella. De ahí que se diga: “shayṭān marīd” y “mārid”. Y se dice: “Fulano se rebeló contra Allah”, es decir: se insolentó y se ensoberbeció.

Y Su dicho: {Tú no los conoces; Nosotros los conocemos} no contradice el dicho del Altísimo: {Y si quisiéramos, te los mostraríamos y los reconocerías por sus señales; y ciertamente los reconocerás en el tono del habla} la aleya [ Muhammad: 30 ] pues esto pertenece al ámbito de la perspicacia (tawassum) respecto de ellos, mediante rasgos por los que se les reconoce, no a que él conozca, de manera determinada, a todos los que tiene a su alrededor de entre la gente de la hipocresía y la duda. Y él sabía que en algunos de quienes trataba entre la gente de Medina había hipocresía, aunque los viera mañana y tarde. Y el testimonio auténtico de ello es lo que narró el imán Aḥmad en su Musnad, cuando dijo:

Nos narró Muḥammad ibn Jaʿfar; nos narró Shuʿbah; de al-Nuʿmān ibn Sālim; de un hombre; de Jubayr ibn Muṭʿim —Allah esté complacido con él—, dijo: Dije: “¡Oh, Mensajero de Allah! Ellos afirman que no tenemos recompensa en La Meca”. Él dijo: “Ciertamente os llegarán vuestras recompensas, aunque estuvierais en la madriguera de un zorro”. Y el Mensajero de Allah —Allah lo bendiga y le conceda paz— inclinó hacia mí su cabeza y dijo: “En verdad, entre mis compañeros hay hipócritas”. [13799] Y su sentido es que algunos de los hipócritas y de los que propagan rumores pueden dejar escapar palabras que no tienen fundamento; y de gente como ellos procedió esa afirmación que oyó Jubayr ibn Muṭʿim. Y ya se mencionó, en la exégesis de Su dicho: {Y tramaron lo que no lograron} [ al-Tawbah: 74 ] que él —Allah lo bendiga y le conceda paz— [13800] informó a Ḥudhayfah de los nombres concretos de catorce o quince hipócritas. Y esta especificación no implica que se le revelaran los nombres y las identidades de todos ellos. Y Allah sabe más.

Y el ḥāfiẓ Ibn ʿAsākir narró, en la biografía de “Abū ʿUmar al-Bayrūtī”, por la vía de Hishām ibn ʿAmmār: nos narró Ṣadaqah ibn Khālid; nos narró Ibn Jābir; me narró un shayj de Beirut, cuya kunya era Abū ʿUmar —creo que me narró de Abū al-Dardāʾ—: que un hombre llamado “Ḥarmalah” acudió al Profeta —Allah lo bendiga y le conceda paz— y dijo: “La fe está aquí” —e indicó con su mano hacia su lengua— “y la hipocresía está aquí” —e indicó con su mano hacia su corazón— “y no menciona a Allah sino poco”. Entonces el Mensajero de Allah —Allah lo bendiga y le conceda paz— dijo: “¡Oh Allah! Concédele una lengua que recuerde, un corazón agradecido, provéele de mi amor y del amor de quien me ama, y encamina su asunto hacia el bien”. Entonces dijo: “¡Oh, Mensajero de Allah! Yo tenía compañeros entre los hipócritas y yo era un cabecilla entre ellos. ¿No he de traértelos?”. Dijo: “A quien venga a nosotros, pediremos perdón por él; y quien persista en su religión, Allah es más digno de él. Y no rasgues el velo de nadie”. [13801] Dijo: Y así lo narró también Abū Aḥmad al-Ḥākim, de Abū Bakr al-Bāghandī, de Hishām ibn ʿAmmār, con ello.

Y dijo ʿAbd al-Razzāq: Nos informó Maʿmar, de Qatādah, acerca de esta aleya, que dijo: “¿Qué les pasa a unas gentes que se esfuerzan afectadamente por conocer a la gente? Fulano está en el Paraíso y fulano está en el Fuego. Y si preguntas a uno de ellos por sí mismo, dice: ‘¡No lo sé!’. Por mi vida: tú, respecto de ti mismo, [13802] sabes más que tú acerca de las condiciones de la gente. Y ciertamente te has impuesto algo que no se impusieron los profetas antes de ti. Dijo el Profeta de Allah, Noé: {Dijo: ¿Y qué conocimiento tengo yo de lo que hacían?} [ al-Shuʿarāʾ: 112 ] Y dijo el Profeta de Allah, Shuʿayb: {Lo que queda de Allah es mejor para vosotros, si sois creyentes; y yo no soy guardián sobre vosotros} [ Hūd: 86 ] Y dijo Allah a Su Profeta —Allah lo bendiga y le conceda paz—: {Tú no los conoces; Nosotros los conocemos} [13803]

Y dijo al-Suddī, de Abū Mālik, de Ibn ʿAbbās, acerca de esta aleya, que dijo: El Mensajero de Allah —Allah lo bendiga y le conceda paz— se levantó como orador un viernes y dijo: “Sal, oh fulano, pues eres un hipócrita; y sal, oh fulano, pues eres un hipócrita”. Y expulsó de la mezquita a algunas personas de entre ellos, dejándolos en evidencia. Y llegó ʿUmar mientras salían de la mezquita, y él se ocultó de ellos por pudor, por no haber asistido al viernes [13804] y pensando que la gente ya se había dispersado; y ellos se ocultaron de ʿUmar, pensando que él ya había sabido lo suyo. Entonces ʿUmar llegó y entró en la mezquita, y he aquí que la gente aún no había rezado. Entonces un hombre de los musulmanes le dijo: “Alégrate, oh ʿUmar: ciertamente [13805] Allah ha desenmascarado hoy a los hipócritas”. Dijo Ibn ʿAbbās: “Este es el primer castigo: cuando los expulsó de la mezquita; y el segundo castigo es el castigo de la tumba”. [13806] Y así lo dijo al-Thawrī, de al-Suddī, de Abū Mālik, de manera semejante.

Y dijo Mujāhid acerca de Su dicho: {Los castigaremos dos veces} esto significa: la muerte y el cautiverio. [13807] Y dijo —en otra transmisión—: con el hambre y el castigo de la tumba. {Luego serán devueltos a un castigo inmenso}

Y dijo Ibn Jurayj: el castigo de este mundo y el castigo de la tumba; luego serán devueltos al castigo del Fuego.

Y dijo al-Ḥasan al-Baṣrī: un castigo en este mundo y un castigo en la tumba. [13808] Y dijo ʿAbd al-Raḥmān ibn Zayd: en cuanto al castigo en este mundo, son los bienes y los hijos. Y recitó la palabra de Allah [13809]{Que no te maravillen sus bienes ni sus hijos: Allah solo quiere castigarlos con ello en la vida mundanal} [ al-Tawbah: 85 ] Así, estas calamidades son para ellos un castigo, mientras que para los creyentes son una recompensa. Y el castigo en la Otra Vida será en el Fuego. {Luego serán devueltos a un castigo inmenso} Dijo: el Fuego.

Y dijo Muḥammad ibn Isḥāq: {Los castigaremos dos veces} Dijo: es —según me ha llegado— lo que están padeciendo por el asunto del Islam, y lo que les entra de rabia por ello sin que cuente como obra; luego su castigo en las tumbas cuando lleguen a ellas; luego el castigo inmenso al que serán devueltos: el castigo de la Otra Vida y la permanencia eterna en él.

Y dijo Saʿīd, de Qatādah, acerca de Su dicho: {Los castigaremos dos veces} el castigo de este mundo y el castigo de la tumba. {Luego serán devueltos a un castigo inmenso}

Se nos ha mencionado que el Profeta de Allah —Allah lo bendiga y le conceda paz— confió en secreto a Ḥudhayfah los nombres de doce hombres de los hipócritas, y dijo: “A seis de ellos les bastará la dubaylah: una lámpara de fuego del Infierno, que toma el hombro de uno de ellos hasta llegar a su pecho; y seis morirán de una muerte”. Y se nos ha mencionado que ʿUmar ibn al-Khaṭṭāb —Allah esté complacido con él—, cuando moría un hombre de quienes se consideraba que eran de ellos, miraba a Ḥudhayfah: si él rezaba por él, (ʿUmar) también lo hacía; y si no, lo dejaba. Y se nos ha mencionado que ʿUmar dijo a Ḥudhayfah: “Te conjuro por Allah: ¿estoy yo entre ellos?”. Dijo: “No. Y no eximiré de ello a nadie después de ti”. [13810]

[13799] :- el Musnad (4/83). [13800] :- en A: «صلى الله عليه وسلم». [13801] :- véase: Mukhtaṣar Tārīkh Dimashq de Ibn Manẓūr (29/76). [13802] :- en todas las copias: «بنصيبك», y la corrección es de al-Ṭabarī. Tomado del margen de la ed. al-Shaʿb. [13803] :- Tafsīr ʿAbd al-Razzāq (1/253). [13804] :- en A: «المسجد». [13805] :- en T, K, A: «فقد». [13806] :- lo narró al-Ṭabarī en su Tafsīr (14/441). [13807] :- en A: «والسبي». [13808] :- en T, A: «النار». [13809] :- en T: «قوله», y en A: «قول الله تعالى». [13810] :- lo narró al-Ṭabarī en su Tafsīr (14/443). Y la dubaylah: un absceso y gran forúnculo que aparece en el interior del cuerpo y, por lo general, mata a quien lo padece.

Notas y Referencias

[13799] - el Musnad (4/83).

[13800] - en A: «صلى الله عليه وسلم».

[13801] - véase: Mukhtaṣar Tārīkh Dimashq de Ibn Manẓūr (29/76).

[13802] - en todas las copias: «بنصيبك», y la corrección es de al-Ṭabarī. Tomado del margen de la ed. al-Shaʿb.

[13803] - Tafsīr ʿAbd al-Razzāq (1/253).

[13804] - en A: «المسجد».

[13805] - en T, K, A: «فقد».

[13806] - lo narró al-Ṭabarī en su Tafsīr (14/441).

[13807] - en A: «والسبي».

[13808] - en T, A: «النار».

[13809] - en T: «قوله», y en A: «قول الله تعالى».

[13810] - lo narró al-Ṭabarī en su Tafsīr (14/443). Y la dubaylah: un absceso y gran forúnculo que aparece en el interior del cuerpo y, por lo general, mata a quien lo padece.