Las Alturas
الأعراف Al-A'rafVersículo (Español)
[7:134] Cuando les llegó el castigo, dijeron: "¡Oh, Moisés! Ruega por nosotros a tu Señor, puesto que ha realizado un pacto contigo. Si logras apartar este castigo creeremos en ti y dejaremos ir contigo a los Hijos de Israel".
Tafsir de Ibn Kathir
{Y cuando cayó sobre ellos el castigo, dijeron: «¡Oh Moisés! Invoca por nosotros a tu Señor, en virtud del pacto que tiene contigo. Si apartas de nosotros el castigo, ciertamente creeremos en ti y, ciertamente, enviaremos contigo a los Hijos de Israel»} (134)
Dijo Allah, Altísimo:
{Entonces enviamos sobre ellos el diluvio}
Discreparon acerca de su significado.
De Ibn ‘Abbās, en una transmisión: la abundancia de lluvias torrenciales, anegadoras, que arruinan los cultivos y los frutos. Esto mismo dijo al-Ḍaḥḥāk ibn Muzāḥim.
E Ibn ‘Abbās dijo, en otra transmisión: es la abundancia de la muerte. Y así lo dijo también ‘Aṭā’.
Y dijo Muǧāhid:
{el diluvio}
es el agua; y la peste, en cualquier caso.
Y dijo Ibn Ǧarīr: Nos narró Abū Hišām al-Rifā‘ī; nos narró Yaḥyā ibn Yamān; nos narró al-Minhāl ibn
[12031] Jalīfa, de al-Ḥaǧǧāǧ, de al-Ḥakam ibn Mīnā’, de ‘Ā’iša —Allah esté complacido con ella—, que dijo: El Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo:
«El diluvio es la muerte».
Y así lo transmitió también Ibn Mardawayh, por la vía de Yaḥyā ibn Yamān, con él; y es un ḥadiz extraño.
E Ibn ‘Abbās dijo, en otra transmisión: es un asunto de Allah que los circundó; luego recitó:
{Entonces rondó sobre ella un rondador de tu Señor mientras ellos dormían. [ Y amaneció como segada ] [12032]} [al-Qalam: 19, 20] En cuanto a la langosta, es conocida y célebre, y es comestible; por lo que está establecido en los dos Ṣaḥīḥ, de Abū Ya‘fūr
[12033] que dijo: Pregunté a ‘Abd Allāh ibn Abī Awfā acerca de la langosta, y dijo: Combatimos junto al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— en siete expediciones, comiendo langosta.
[12034]
Y al-Šāfi‘ī, Aḥmad ibn Ḥanbal e Ibn Māǧa transmitieron, por la vía de ‘Abd al-Raḥmān ibn Zayd ibn Aslam, de su padre, de Ibn ‘Umar, del Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz—, que dijo:
«Se nos han hecho lícitas dos carroñas y dos sangres: el pez y la langosta; y el hígado y el bazo».
[12035]
Y Abū al-Qāsim al-Baġawī lo transmitió, de Dāwūd ibn Rušayd, de Suwayd ibn ‘Abd al-‘Azīz, de Abū Tamām al-Aylī, de Zayd ibn Aslam, de Ibn ‘Umar, elevado (marfū‘) con un texto semejante.
[12036]
Y Abū Dāwūd transmitió, de Muḥammad ibn al-Faraǧ, de Muḥammad ibn al-Zibrīqān al-Ahwāzī, de Sulaymān al-Taymī, de Abū ‘Uṯmān, de Salmān, que dijo: Se preguntó al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— acerca de la langosta, y dijo:
«Es la mayor parte de los ejércitos de Allah: no la como, pero tampoco la prohíbo».
[12037]
Y solo la dejó —la paz sea con él—
[12038] porque le repugnaba, del mismo modo que su noble alma repugnó comer el ḍabb, y lo permitió.
Y el ḥāfiẓ Ibn ‘Asākir transmitió, en un cuaderno que compiló sobre la langosta, por la vía de Abū Sa‘īd al-Ḥasan ibn ‘Alī al-‘Adawī: nos narró Naṣr ibn Yaḥyā ibn Sa‘īd; nos narró Yaḥyā ibn Jālid; de Ibn Ǧurayǧ; de ‘Aṭā’; de Ibn ‘Abbās, que dijo: El Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— no comía langosta, ni los dos riñones, ni el ḍabb, sin declararlos ilícitos.
En cuanto a la langosta: es un castigo y un tormento.
Y en cuanto a los dos riñones: por su cercanía a la orina.
Y en cuanto al ḍabb, dijo:
«Temo que sea una metamorfosis»;
luego dijo
[12039]«Extraño: no lo he escrito sino por esta vía».
[12040]
Y el Príncipe de los Creyentes ‘Umar ibn al-Jaṭṭāb —Allah esté complacido con él— la apetecía y la amaba. Así, ‘Abd Allāh ibn Dīnār transmitió, de Ibn ‘Umar: que a ‘Umar se le preguntó acerca de la langosta y dijo: «Ojalá tuviéramos de ella una qaf‘a o dos qaf‘as para comerla».
[12041]
E Ibn Māǧa transmitió: nos narró Aḥmad ibn Manī‘, de Sufyān ibn ‘Uyayna, de Abū Sa‘d Sa‘īd ibn al-Marzubān al-Baqqāl, que oyó a Anas ibn Mālik decir: Las esposas del Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— se regalaban langosta en bandejas.
[12042]
Y dijo Abū al-Qāsim al-Baġawī: nos narró Dāwūd ibn Rušayd; nos narró Baqiyya ibn al-Walīd, de Numayr ibn Yazīd al-Qaynī
[12043] que dijo: me narró mi padre, de Ṣudayy ibn ‘Aǧlān, de Abū Umāma, que dijo: El Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo:
«Ciertamente, Maryam hija de ‘Imrān —la paz sea con ella— pidió a su Señor [Glorioso y Excelso] [12044] que le diera de comer carne sin sangre, y le dio de comer langosta. Entonces dijo: “¡Oh Allah! Hazla vivir sin lactancia y enlaza entre ella sin šiyā‘”».
[12045] Y dijo Numayr:
«al-šiyā‘»: el sonido.
Y dijo Abū Bakr ibn Abī Dāwūd: nos narró Abū Tuqayy Hišām ibn ‘Abd al-Malik al-Yazanī
[12046] nos narró Baqiyya ibn al-Walīd; nos narró Ismā‘īl ibn ‘Ayyāš, de Ḍamḍam ibn Zur‘a, de Šurayḥ ibn ‘Ubayd, de Abū Zuhayr al-Numayrī, que dijo: El Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo:
«No combatáis a la langosta, pues es el mayor ejército de Allah».
Muy extraño.
[12047]
Y dijo Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid, acerca de la palabra de Allah, Altísimo:
{Entonces enviamos sobre ellos el diluvio y la langosta}
que comía los clavos de las puertas y dejaba la madera.
E Ibn ‘Asākir transmitió, por la vía de ‘Alī ibn Zayd al-Jarā’iṭī, de Muḥammad ibn Kaṯīr: oí a al-Awzā‘ī decir: Salí al desierto y he aquí que vi una “pierna” de langosta en el cielo; y he aquí que vi a un hombre montado sobre una de sus langostas, ceñido de hierro. Y cada vez que hacía con su mano así, la langosta se inclinaba con su mano, mientras decía: «El mundo es vanidad, vanidad lo que hay en él; el mundo es vanidad, vanidad lo que hay en él; el mundo es vanidad, vanidad lo que hay en él».
Y el ḥāfiẓ Abū al-Faraǧ
[12048] al-Mu‘āfā ibn Zakariyyā al-Ḥarīrī transmitió: nos narró Muḥammad ibn al-Ḥasan ibn Ziyād; nos narró Aḥmad ibn ‘Abd al-Raḥīm; nos informó Wakī‘, de al-A‘maš: nos informó ‘Āmir, que dijo: Se preguntó a Šurayḥ, el juez, acerca de la langosta, y dijo: «¡Que Allah afee a la langosta! En ella hay la constitución de siete tiranos: su cabeza es cabeza de caballo; su cuello, cuello de toro; su pecho, pecho de león; su ala, ala de águila; sus patas, patas de camello; su cola, cola de serpiente; y su vientre, vientre de escorpión».
Y [ciertamente] [12049] ya hemos mencionado, al comentar la palabra de Allah, Altísimo:
{Se os ha hecho lícita la caza del mar y su alimento, como disfrute para vosotros y para los viajeros} [al-Mā’ida: 96] el ḥadiz de Ḥammād ibn Salama, de Abū al-Muhzam, de Abū Hurayra, que dijo: Salimos con el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— en peregrinación mayor o menor, y nos salió al encuentro
[12050] un “pie” de langosta; nos pusimos a golpearlo con palos, estando en iḥrām. Preguntamos al Mensajero de Allah [acerca de ello] [12051] y dijo:
«No hay inconveniente en la caza del mar».
[12052]
E Ibn Māǧa transmitió, de Hārūn al-Ḥammāl
[12053] de Hāšim ibn al-Qāsim, de Ziyād ibn ‘Abd Allāh ibn ‘Ulāṯa, de Mūsā ibn Muḥammad ibn Ibrāhīm al-Taymī, de su padre, de Anas y Ǧābir [Allah esté complacido con ambos] [12054] del Mensajero
[12055]—que Allah le bendiga y le conceda paz—: que cuando invocaba contra la langosta decía:
«¡Oh Allah! Destruye a sus grandes, mata a sus pequeños, corrompe sus huevos, corta su raíz, y aparta sus bocas de nuestros medios de vida y de nuestros sustentos. Ciertamente, Tú eres Quien oye la súplica».
Entonces Ǧābir le dijo: «¡Oh Mensajero de Allah! ¿Invocas contra un ejército de los ejércitos de Allah pidiendo que se corte su raíz?». Dijo:
«No es sino el desove de un pez
[12056] en el mar».
Dijo Hāšim:
[12057] Ziyād me informó que le informó quien vio al pez esparcirlo.
[12058] Dijo: Quien verifica esto: que el pez, cuando desova en la orilla del mar y el agua se retira de ello y queda expuesto al sol, eclosiona todo como langosta voladora.
Y ya hemos mencionado, al comentar Su palabra:
{salvo comunidades semejantes a vosotros} [al-An‘ām: 38] el ḥadiz de ‘Umar —Allah esté complacido con él—:
«Ciertamente, Allah creó mil comunidades: seiscientas en el mar y cuatrocientas en la tierra; y la primera de ellas en perecer será la langosta».
[12059]
Y dijo Abū Bakr ibn Abī Dāwūd: nos narró Yazīd ibn al-Mubārak; nos narró ‘Abd al-Raḥmān ibn Qays; nos narró Sālim ibn Sālim; nos narró Abū al-Muġīra al-Ǧawzaǧānī Muḥammad ibn Mālik, de al-Barā’ ibn ‘Āzib, que dijo: El Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo:
«No hay epidemia con la espada, ni salvación con la langosta».
Un ḥadiz extraño.
[12060]
En cuanto a
{los piojos}
Ibn ‘Abbās dijo: es
[12061] el gorgojo que sale del trigo. Y de él se transmitió que es el dubā
[12062]—que es la langosta pequeña que no tiene alas—. Esto mismo dijeron Muǧāhid, ‘Ikrima y Qatāda.
Y de al-Ḥasan y Sa‘īd ibn Ǧubayr:
{los piojos}
son animalillos negros pequeños.
Y dijo ‘Abd al-Raḥmān ibn Zayd ibn Aslam:
{los piojos}
son las pulgas.
Y dijo Ibn Ǧarīr:
{los piojos}
es un plural cuyo singular es «qummala», y es un animal que se asemeja al piojo; lo comen los camellos, según me ha llegado; y es lo que quiso decir al-A‘šā en su verso:
Un pueblo cuyos hijos tratan
[12063] con qummal y con cadenas; con un pozo y una puerta atrancada.
[12064]
Dijo: Y algunos conocedores del habla árabe, de la gente de Basora, sostenían que el “piojo” entre los árabes es «al-ḥumnān», cuyo singular es «ḥumnāna», y son pequeñas garrapatas por encima de la qamqamāqa.
Y dijo el imām Abū Ǧa‘far ibn Ǧarīr: nos narró Ibn Ḥumayd al-Rāzī; nos narró Ya‘qūb al-Qummī, de Ǧa‘far ibn Abī al-Muġīra, de Sa‘īd ibn Ǧubayr, que dijo: Cuando Moisés —la paz sea con él— se presentó ante Faraón, le dijo: «Envía conmigo a los Hijos de Israel». Entonces Allah envió sobre ellos el diluvio —que es la lluvia—, y derramó sobre ellos de ella algo; temieron que fuese un castigo. Dijeron a Moisés: «Invoca por nosotros a tu Señor para que aparte de nosotros la lluvia; creeremos en ti y enviaremos contigo a los Hijos de Israel». Él invocó a su Señor, pero no creyeron ni enviaron con él a los Hijos de Israel. Entonces, en aquel año, hizo brotar para ellos algo que no había hecho brotar antes: de cultivo, fruto
[12065] y pasto. Dijeron: «Esto es lo que deseábamos». Entonces Allah envió sobre ellos la langosta y la dominó sobre el pasto. Cuando vieron su efecto en el pasto, supieron que no dejaría el cultivo. Dijeron: «¡Oh Moisés! Invoca por nosotros a tu Señor para que aparte
[12066] de nosotros la langosta; creeremos en ti y enviaremos contigo a los Hijos de Israel». Él invocó a su Señor y la apartó de ellos, pero no creyeron ni enviaron con él a los Hijos de Israel; y pisotearon y almacenaron en las casas, diciendo: «Ya hemos almacenado». Entonces Allah envió sobre ellos los piojos —que es el gorgojo que sale de ello—. El hombre sacaba diez
[12067] sacos hacia el molino, y no le volvía de ellos sino tres qafīz.
[12068] Dijeron a Moisés: «Invoca por nosotros a tu Señor para que aparte de nosotros los piojos; creeremos en ti y enviaremos contigo a los Hijos de Israel». Él invocó a su Señor y los apartó de ellos, pero rehusaron enviar con él a los Hijos de Israel. Y mientras él estaba sentado junto a Faraón, oyó el croar de una rana, y dijo a Faraón: «¿Qué padeces tú y tu pueblo por esto?». Dijo
[12069]: «¿Y qué daño podría causar esto?». Pero no llegó la noche sin que el hombre quedara sentado hasta la barbilla entre ranas; y cuando intentaba hablar, la rana saltaba
[12070] a su boca. Dijeron a Moisés: «Invoca por nosotros a tu Señor para que aparte de nosotros estas ranas; creeremos en ti y enviaremos contigo a los Hijos de Israel». Él invocó a su Señor y las apartó
[12071] de ellos, pero no creyeron. Y envió
[12072] Allah sobre ellos la sangre: no sacaban agua de ríos ni de pozos, ni de lo que había en sus recipientes, sin hallarla sangre fresca. Se quejaron a Faraón y dijeron: «Hemos sido probados con la sangre y no tenemos bebida». Dijo: «¡Os ha hechizado!». Dijeron: «¿De dónde nos ha hechizado, si no hallamos en nuestros recipientes nada de agua sin hallarlo sangre fresca?». Fueron a él y dijeron: «¡Oh Moisés! Invoca por nosotros a tu Señor para que aparte de nosotros esta sangre; creeremos en ti
[12073] y enviaremos contigo a los Hijos de Israel». Él invocó a su Señor y la apartó de ellos, pero no creyeron ni enviaron con él a los Hijos de Israel.
[12074]
Y se ha transmitido algo semejante de Ibn ‘Abbās, al-Suddī, Qatāda y más de uno de los sabios de los salaf.
[12075]
Y dijo Muḥammad ibn Isḥāq ibn Yasār —Allah tenga misericordia de él—: El enemigo de Allah, Faraón, regresó cuando los magos creyeron, vencido y encadenado; pero no quiso sino permanecer en la incredulidad y perseverar en el mal. Entonces Allah le hizo suceder las señales y lo tomó con años de escasez. Envió sobre él el diluvio, luego la langosta, luego los piojos, luego las ranas, luego la sangre: señales detalladas. Envió el diluvio —que es el agua—, y se desbordó sobre la faz de la tierra, luego se estancó; no podían arar ni hacer nada, hasta que se vieron apremiados por el hambre. Cuando les alcanzó aquello, dijeron:
{Dijeron: «¡Oh Moisés! Invoca por nosotros a tu Señor, en virtud del pacto que tiene contigo. Si apartas de nosotros el castigo, ciertamente creeremos en ti y, ciertamente, enviaremos contigo a los Hijos de Israel»}
Moisés invocó a su Señor y lo apartó
[12076] de ellos, pero no le cumplieron nada de lo que dijeron. Entonces Allah envió sobre ellos la langosta, y devoró los árboles, según me ha llegado, hasta el punto de que comía los clavos de las puertas de hierro, hasta que sus casas y moradas se derrumbaban. Dijeron lo mismo que habían dicho; él invocó a su Señor y lo apartó de ellos, pero no le cumplieron nada de lo que dijeron. Entonces Allah envió sobre ellos los piojos. Se me ha mencionado que Moisés —la paz sea con él— ordenó caminar hacia un montículo de arena para golpearlo con su vara. Caminó hacia un gran montículo de arena amontonada y lo golpeó con ella; entonces se derramaron sobre ellos piojos hasta dominar las casas y los alimentos, impidiéndoles el sueño y el reposo. Cuando los apremió, le dijeron lo mismo; él invocó a su Señor y lo apartó de ellos, pero no le cumplieron nada de lo que dijeron. Entonces Allah envió sobre ellos las ranas, y llenaron las casas, los alimentos y los recipientes: nadie destapaba una prenda ni un alimento sin hallar en ello ranas, que lo habían dominado. Cuando aquello los apremió, le dijeron lo mismo; él pidió a su Señor
[12077] y lo apartó de ellos, pero no le cumplieron nada de lo que dijeron. Entonces Allah envió sobre ellos la sangre: las aguas de la gente de Faraón se volvieron sangre; no sacaban agua de pozo ni de río, ni tomaban de un recipiente, sin que volviera sangre fresca.
[12078]
Y dijo Ibn Abī Ḥātim: nos narró Aḥmad ibn Manṣūr al-Marwazī; nos informó al-Naḍr; nos informó Isrā’īl; nos informó Ǧābir ibn Yazīd
[12079] de ‘Ikrima, que dijo: ‘Abd Allāh ibn ‘Amr dijo: «No matéis a las ranas, pues cuando fueron enviadas contra el pueblo de Faraón,
[12080] una rana de ellas se dirigió y cayó en un horno con fuego, buscando con ello la complacencia de Allah. Entonces Allah les sustituyó esto por lo más frío que conoce del agua, e hizo de su croar una glorificación». Y se transmitió por la vía de ‘Ikrima, de Ibn ‘Abbās, algo semejante.
[12081]
Y dijo Zayd ibn Aslam: con la sangre se refiere a la epistaxis. Lo transmitió Ibn Abī Ḥātim.
Notas y Referencias
[12031] En A: «de».
[12032] Adición de A.
[12033] En M: «Ya‘qūb».
[12034] Ṣaḥīḥ al-Buḫārī con el nº (5495), y Ṣaḥīḥ Muslim con el nº (1952).
[12035] Musnad de al-Šāfi‘ī (1734), Musnad de Aḥmad (2/97) y Sunan de Ibn Māǧa con el nº (3218). ‘Abd al-Raḥmān ibn Zayd ibn Aslam es débil, y Abū Zur‘a y al-Dāraquṭnī consideraron más probable que sea mawqūf.
[12036] Y lo transmitió Ibn Mardawayh en su Tafsīr, como en Naṣb al-Rāya de al-Zayla‘ī (4/202), por la vía de Muḥammad ibn Bišr, de Dāwūd ibn Rāšid, de Suwayd ibn ‘Abd al-‘Azīz, de (Abū Hišām al-Aylī): oí a Zayd ibn Aslam narrar de Ibn ‘Umar, del Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz—, y lo mencionó. Nota: aquí aparece «Abū Tamām al-Aylī». Y en Naṣb al-Rāya: «Abū Hišām al-Aylī». Esto es una corrupción textual; lo correcto es: «Abū Hāšim al-Aylī», que es Kaṯīr ibn ‘Abd Allāh al-Aylī, débil. Véase: Talḫīṣ al-Ḥabīr de Ibn Ḥaǧar (1/26).
[12037] Sunan Abī Dāwūd (3913).
[12038] En A: «—que Allah le bendiga y le conceda paz—».
[12039] En A: «y dijo».
[12040] Y lo transmitió Ibn Ṣaṣrī en sus Amālī, como en al-Kanz con el nº (18185). En su isnād hay discontinuidad, pues ‘Aṭā’ no oyó de Ibn ‘Abbās; e Ibn Ǧurayǧ es mudallis y lo transmitió con ‘an‘ana.
[12041] Lo transmitió Mālik en al-Muwaṭṭa’ (2/933).
[12042] Sunan de Ibn Māǧa con el nº (3220). Al-Būṣīrī dijo en al-Zawā’id (3/64): «Este isnād es débil».
[12043] En A: «de al-Walīd ibn Yaḥyā ibn Marṯad».
[12044] Adición de K, D.
[12045] Y lo transmitió al-Ṭabarānī en al-Mu‘ǧam al-Kabīr (8/166) por la vía de Baqiyya ibn al-Walīd. Al-Hayṯamī dijo en al-Maǧma‘ (4/39): «En él está Baqiyya: es fiable, pero es mudallis; y a Yazīd al-Qaynī no lo conozco; y el resto de sus transmisores son fiables».
[12046] En A: «al-Muzanī».
[12047] Y lo transmitió al-Ṭabarānī en al-Mu‘ǧam al-Kabīr (22/297), y Abū al-Šayḫ al-Aṣbahānī en al-‘Aẓama con el nº (1293), por la vía de Ismā‘īl ibn ‘Ayyāš, de Ḍamḍam ibn Zur‘a, con él.
[12048] En A: «Ibn al-Faraǧ».
[12049] Adición de K, A.
[12050] En K: «nos salió al encuentro».
[12051] Adición de A.
[12052] Sura al-Mā’ida, aleya: 96.
[12053] En A: «al-Ḥammānī».
[12054] Adición de A.
[12055] En K, M, A: «el Profeta».
[12056] En A: «sonido».
[12057] En K: «Hišām».
[12058] Sunan de Ibn Māǧa con el nº (3221). Al-Būṣīrī dijo en al-Zawā’id (3/65): «Este isnād es débil por la debilidad de Mūsā ibn Muḥammad ibn Ibrāhīm». Ibn al-Ǧawzī lo incluyó en al-Mawḍū‘āt por la vía de Hārūn ibn ‘Abd Allāh y dijo: «No es auténtico del Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—; lo inventó el mencionado Mūsā ibn Muḥammad».
[12059] Sura al-An‘ām, aleya: 38. Este ḥadiz lo transmitió en solitario Muḥammad ibn ‘Īsā. Ibn ‘Adī dijo en al-Kāmil: «‘Amr ibn ‘Alī dijo: Muḥammad ibn ‘Īsā, basrí, compañero de Muḥammad ibn al-Munkadir, es débil, de ḥadiz reprobable; transmitió de Muḥammad ibn al-Munkadir, de Ǧābir, de ‘Umar, del Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz—, acerca de la langosta».
[12060] Y lo transmitió Ibn Ṣaṣrī en sus Amālī, como en al-Kanz con el nº (30871), y en al-Ǧāmi‘ al-Ṣaġīr de al-Suyūṭī (6/439), donde lo marcó como débil; y lo aprobaron al-Manāwī y al-Albānī.
[12061] En M: «que es».
[12062] En M: «al-dabbāb».
[12063] En M: «tratan».
[12064] El verso está en el Tafsīr de al-Ṭabarī (13/56) y en Lisān al-‘Arab, entrada (قمل).
[12065] En M: «de los cultivos y los frutos»; y en K, A: «los cultivos y el fruto».
[12066] En D, K, M: «para que aparte».
[12067] En K: «sacaba con él diez».
[12068] En K: «tres, salvo qafīz».
[12069] En K, D, M, A: «y dijo».
[12070] En M, A: «salta»; y en D: «se precipita».
[12071] En M: «y apartó las ranas».
[12072] En M: «y envió».
[12073] En K, M, A: «en ti».
[12074] Tafsīr de al-Ṭabarī (13/57).
[12075] Después, en M, A: «que fue tomado con ello».
[12076] En M, K: «y lo apartó».
[12077] En K, M: «entonces invocó».
[12078] Lo transmitió al-Ṭabarī en su Tafsīr (13/63).
[12079] En A: «Zayd».
[12080] En K, M, A: «los Hijos de Israel».
[12081] En su isnād está Ǧābir ibn Yazīd, que es débil. Y se ha transmitido la prohibición de matar a la rana como marfū‘ hasta el Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz—. Se transmitió de ‘Abd al-Raḥmān al-Taymī —Allah esté complacido con él—: «que un médico mencionó una rana en un remedio ante el Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz—, y el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— prohibió matarla». Lo registró Abū Dāwūd en al-Sunan con el nº (5269).