Los Rebaños
الأنعام Al-An'amVersículo (Español)
[6:73] Él es Quien creó el cosmos y el planeta Tierra con un fin justo y verdadero. En cualquier momento que diga: "¡Sé!", es. Su palabra es la Verdad. Suya será la soberanía el día que se sople la trompeta [para dar comienzo a la resurrección]. Él es el conocedor de lo oculto y de lo manifiesto, Él es el Sabio y el Conocedor.
Tafsir de Ibn Kathir
{وَهُوَ ٱلَّذِي خَلَقَ ٱلسَّمَٰوَٰتِ وَٱلۡأَرۡضَ بِٱلۡحَقِّۖ وَيَوۡمَ يَقُولُ كُن فَيَكُونُۚ قَوۡلُهُ ٱلۡحَقُّۚ وَلَهُ ٱلۡمُلۡكُ يَوۡمَ يُنفَخُ فِي ٱلصُّورِۚ عَٰلِمُ ٱلۡغَيۡبِ وَٱلشَّهَٰدَةِۚ وَهُوَ ٱلۡحَكِيمُ ٱلۡخَبِيرُ} (73)
{ وَهُوَ الَّذِي خَلَقَ السَّمَاوَاتِ وَالأرْضَ بِالْحَقِّ }
Es decir: con justicia; pues Él es el Creador de ambos, su Dueño, y Quien los administra, a ellos y a quienes hay en ellos.
Y Su dicho:
{ وَيَوْمَ يَقُولُ كُنْ فَيَكُونُ }
significa: el Día de la Resurrección, en el que Allah dice:
{ كُنْ }
y acontece por Su mandato en un abrir y cerrar de ojos, o incluso más cerca.
{ وَيَوْمَ }
está en acusativo, ya sea por coordinación con Su dicho:
{ وَاتَّقُوهُ }
siendo su elipsis: “y temed el día en que dice: ‘Sé’, y es”; o bien por relación con Su dicho:
{ خَلَقَ السَّمَاوَاتِ وَالأرْضَ }
es decir: “y creó el día en que dice: ‘Sé’, y es”. Así mencionó el inicio de la creación y su repetición, y esto es pertinente.
O bien por la elipsis de un verbo, con el sentido: “y recuerda el día en que dice: ‘Sé’, y es”.
Y Su dicho:
{ قَوْلُهُ الْحَقُّ وَلَهُ الْمُلْكُ }
son dos oraciones cuyo lugar es el genitivo, en tanto que ambas son atributos del Señor de los mundos.
Y Su dicho:
{ يَوْمَ يُنْفَخُ فِي الصُّورِ }
puede ser un بدل (badal) de Su dicho:
{ وَيَوْمَ يَقُولُ كُنْ فَيَكُونُ }
{ يَوْمَ يُنْفَخُ فِي الصُّورِ }
y puede ser un circunstancial (ẓarf) ligado a Su dicho:
{ وَلَهُ الْمُلْكُ يَوْمَ يُنْفَخُ فِي الصُّورِ }
como Su dicho:
{ لِمَنِ الْمُلْكُ الْيَوْمَ لِلَّهِ الْوَاحِدِ الْقَهَّارِ } [ غافر : 16 ] ; y como Su dicho:
{ الْمُلْكُ يَوْمَئِذٍ الْحَقُّ لِلرَّحْمَنِ وَكَانَ يَوْمًا عَلَى الْكَافِرِينَ عَسِيرًا } [ الفرقان : 26 ] , y otros semejantes.
Los exegetas discreparon respecto a Su dicho:
{ يَوْمَ يُنْفَخُ فِي الصُّورِ }
Algunos dijeron: que aṣ-ṣūr aquí es el plural de “ṣūrah” (صورة), es decir: el día en que se sopla en ellas y reviven.
Dijo Ibn Jarīr:
como se dice
[10842]“sūr” —para el muro de la ciudad—
[10843] es el plural de “sūrah”.
Y lo correcto es que por aṣ-ṣūr se entiende:
“el cuerno” (القَرْن)
en el que sopla Isrāfīl, la paz sea con él.
Dijo Ibn Jarīr:
Y lo acertado, a nuestro juicio, es aquello
[10844] que han corroborado las noticias del Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él—, que dijo:
«Ciertamente Isrāfīl ya ha llevado el ṣūr a su boca y ha inclinado su frente, aguardando cuándo se le ordenará para soplar».
[10845]
Y dijo el Imām Aḥmad:
Nos narró Ismāʿīl; nos narró Sulaymān at-Taymī, de Aslam al-ʿIjlī, de Bishr ibn Shaghāf,
de ʿAbdullāh ibn ʿAmr, quien dijo:
Un beduino dijo: “¡Oh Mensajero de Allah! ¿Qué es el ṣūr?”
Dijo:
«Un cuerno en el que se sopla».
[10846]
Y hemos transmitido el ḥadīṯ del ṣūr en su versión extensa, por la vía del ḥāfiẓ Abū al-Qāsim aṭ-Ṭabarānī, en su libro “aṭ-Ṭiwālāt”, quien dijo: nos narró Aḥmad ibn al-Ḥasan al-Miṣrī al-Aylī; nos narró Abū ʿĀṣim an-Nabīl; nos narró Ismāʿīl ibn Rāfiʿ, de Muḥammad ibn Ziyād, de Muḥammad ibn Kaʿb al-Quraẓī, de Abū Hurayrah,
—que Allah esté complacido con él—, quien dijo:
El Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— nos narró, estando él en un grupo de sus compañeros, y dijo:
«Cuando Allah terminó de crear los cielos y la tierra, creó el ṣūr y se lo dio a Isrāfīl; él lo tiene puesto sobre su boca, con la mirada fija hacia el Trono, aguardando cuándo se le ordenará».
Dije:
“¡Oh Mensajero de Allah! ¿Y qué es el ṣūr?” Dijo:
«El cuerno».
Dije:
“¿Cómo es?”
Dijo:
«Enorme. Por Aquel que me envió con la verdad: ciertamente la magnitud de su circunferencia es como la anchura de los cielos y la tierra.
Se soplará en él tres soplos:
el primero, el soplo del pavor; el segundo, el soplo del desmayo; y el tercero, el soplo del levantamiento para el Señor de los mundos.
Allah —Exaltado sea— ordena a Isrāfīl el primer soplo, y dice: “Sopla”, y sopla el soplo del pavor; entonces se aterran los habitantes de los cielos [ y los habitantes ] [10847] de la tierra, salvo quien Allah quiera.
Y le ordena que lo prolongue y lo alargue, sin desfallecer.
Y ello es como el dicho de Allah:
{ وَمَا يَنْظُرُ هَؤُلاءِ إِلا صَيْحَةً وَاحِدَةً مَا لَهَا مِنْ فَوَاقٍ } [ ص : 15 ] ; entonces Allah hace que las montañas se desplacen
[10848] y pasen como pasan las nubes, y se vuelvan espejismo».
Luego la tierra tiembla con sus habitantes con un temblor, y queda como una nave arrojada
[10849] en el mar, golpeada por las olas; vuelca con sus habitantes como una lámpara colgada del Trono, sacudida
[10850] por los vientos. Y esto es lo que dice
[10851]{ يَوْمَ تَرْجُفُ الرَّاجِفَةُ تَتْبَعُهَا الرَّادِفَةُ قُلُوبٌ يَوْمَئِذٍ وَاجِفَةٌ } [ النازعات : 6 - 8 ] ; entonces la gente se bambolea sobre ella; las nodrizas se distraen; las embarazadas abortan; los niños encanecen; los demonios vuelan huyendo del pavor hasta llegar a los confines; y los ángeles los reciben y golpean sus rostros, y regresan.
Y
[10852] la gente huye de espaldas, sin que tengan, frente al mandato de Allah, quien los proteja; se llaman unos a otros.
Y esto es lo que Allah —Exaltado sea— dice:
{ يَوْمَ التَّنَادِ } [ غافر : 32 ]
Mientras están en ello, he aquí que la tierra se resquebraja
[10853] de un confín a otro, y ven algo inmenso como jamás vieron; y les sobreviene, por ello, una angustia y un terror que Allah bien conoce.
Luego miran
[10854] al cielo, y he aquí que es como metal fundido; luego se hiende
[10855] y sus estrellas se dispersan; y se eclipsan
[10856] el sol y la luna.
Dijo el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él—:
«Los muertos no saben nada de eso».
Abū Hurayrah dijo: “¡Oh Mensajero de Allah! ¿A quién exceptuó Allah —Poderoso y Majestuoso— cuando dice:
{ فَفَزِعَ مَنْ فِي السَّمَاوَاتِ وَمَنْ فِي الأرْضِ إِلا مَنْ شَاءَ اللَّهُ } [ النمل : 87 ] ?”
Dijo:
«Esos son los mártires. El pavor solo alcanza a los vivos, y ellos están vivos junto a Allah
[10857] siendo sustentados. Allah los protegió del pavor de ese día y los puso a salvo de él. Y es el castigo de Allah que Él envía sobre los peores de Su creación».
Dijo:
Y esto es lo que Allah —Poderoso y Majestuoso— dice:
{ يَا أَيُّهَا النَّاسُ اتَّقُوا رَبَّكُمْ إِنَّ زَلْزَلَةَ السَّاعَةِ شَيْءٌ عَظِيمٌ يَوْمَ تَرَوْنَهَا تَذْهَلُ كُلُّ مُرْضِعَةٍ عَمَّا أَرْضَعَتْ وَتَضَعُ كُلُّ ذَاتِ حَمْلٍ حَمْلَهَا وَتَرَى النَّاسَ سُكَارَى وَمَا هُمْ بِسُكَارَى وَلَكِنَّ عَذَابَ اللَّهِ شَدِيدٌ } [ الحج : 1 ، 2 ] ; y permanecerán en ese castigo cuanto Allah quiera, salvo que se prolonga.
Luego Allah ordena a Isrāfīl el soplo del desmayo; y sopla el soplo del desmayo; y se desmayan los habitantes de los cielos [ y los habitantes ] [10858] de la tierra, salvo quien Allah quiera.
Entonces quedan apagados.
Y el Ángel de la Muerte viene al Compulsor (al-Jabbār), Poderoso y Majestuoso, y dice:
“¡Señor mío! Han muerto los habitantes de los cielos y de la tierra, salvo quien Tú quisiste”.
Allah —siendo Él más conocedor de quién queda— dice:
“¿Quién queda?”
Dice:
“¡Señor mío! Quedas Tú, el Viviente que no muere; y quedan los portadores del Trono; y quedan Jibrīl y Mīkāʾīl; y quedo yo”.
Allah —Poderoso y Majestuoso— dice:
“Que mueran Jibrīl y Mīkāʾīl”.
Entonces Allah hace hablar al Trono, y dice:
“¡Señor mío! ¿Mueren Jibrīl y Mīkāʾīl?!”
Dice:
“Calla: ciertamente he escrito la muerte para todo el que estaba bajo Mi Trono”.
Y mueren.
Luego el Ángel de la Muerte viene al Compulsor [ عَزَّ وجل ] [10859] y dice:
“¡Señor mío! Han muerto Jibrīl y Mīkāʾīl”.
Allah [ عَزَّ وجل ] [10860]—siendo Él más conocedor de quién queda— dice:
“¿Quién queda?”
Dice:
“Quedas Tú, el Viviente que no muere; y quedan los portadores de Tu Trono; y quedo yo”.
Allah, [ عَzَّ وجل ] [10861] dice:
“Que mueran los portadores de Mi Trono”.
Y mueren.
Y Allah ordena al Trono, y toma el ṣūr de Isrāfīl.
Luego viene el Ángel de la Muerte y dice:
“¡Señor mío! Han muerto los portadores de Tu Trono”.
Allah —siendo Él más conocedor de quién queda— dice:
“¿Quién queda?”
Dice:
“¡Señor mío! Quedas Tú, el Viviente que no muere; y quedo yo”.
Allah [ عَزَّ وجل ] [10862] dice:
“Tú eres una criatura de Mis criaturas; te creé para lo que has visto; así que muere”.
Y muere.
Cuando no queda sino Allah, el Único, el Dominador, el Uno [ الصمد ] [10863] que no engendró ni fue engendrado, Él es el Último como fue el Primero.
Enrolla los cielos y la tierra como se enrolla el registro para los escritos
[10864]; luego los extiende; luego los recoge
[10865] tres veces.
Luego dice:
“Yo soy el Compulsor, yo soy el Compulsor, yo soy el Compulsor”, tres veces.
Luego clama con Su voz:
{ لِمَنِ الْمُلْكُ الْيَوْمَ }
tres veces, y nadie le responde.
Luego dice para Sí mismo:
{ لِلَّهِ الْوَاحِدِ الْقَهَّارِ } [ غافر : 16 ] Allah dice:
{ يَوْمَ تُبَدَّلُ[10866]الأرْضُ غَيْرَ الأرْضِ وَالسَّمَاوَاتُ } [ إبراهيم : 48 ] ; y los despliega y los allana; luego los extiende como se extiende el cuero de ʿUkāẓ:
{ لا تَرَى فِيهَا عِوَجًا وَلا أَمْتًا } [ طه : 107 ]
Luego Allah reprende a la creación con un solo grito, y he aquí que están en esta tierra sustituida tal como estaban en la primera: quien estaba en su interior, está en su interior; y quien estaba sobre su superficie, está sobre su superficie.
Luego Allah [ عَزَّ وجل ] [10867] hace descender sobre ellos agua desde debajo del Trono; luego Allah ordena al cielo que llueva, y llueve cuarenta días, hasta que el agua queda por encima de ellos doce codos.
Luego Allah ordena a los cuerpos que broten, y brotan como brotan los ṭarāthīth —o: como brota la verdura—, hasta que, cuando sus cuerpos se completan y quedan como eran, Allah —Poderoso y Majestuoso— dice:
“Que vivan los portadores de Mi Trono”, y viven.
Y Allah ordena a Isrāfīl que tome el ṣūr y lo ponga sobre su boca.
Luego dice:
“Que vivan Jibrīl y Mīkāʾīl”, y viven.
Luego Allah convoca a las almas
[10868] y se las trae: las almas de los musulmanes resplandecen con luz, y las almas de los incrédulos con oscuridad; las toma todas y las arroja en el ṣūr.
Luego Allah ordena a Isrāfīl que sople el soplo de la resurrección; y sopla el soplo de la resurrección; y salen las almas como si fueran abejas
[10869] que han llenado lo que hay entre el cielo y la tierra.
Entonces dice [ الله ] [10870]: “Por Mi poder y Mi majestad: que cada alma regrese a su cuerpo”.
Entonces las almas entran en la tierra hacia los cuerpos; entran por las fosas nasales; luego recorren los cuerpos como recorre el veneno al mordido.
Luego la tierra se abrirá sobre vosotros
[10871]—y yo seré el primero sobre quien se abrirá la tierra—, y saldréis apresurados hacia vuestro Señor, avanzando velozmente
[10872]:
{ مُهْطِعِينَ إِلَى الدَّاعِ يَقُولُ الْكَافِرُونَ هَذَا يَوْمٌ عَسِرٌ } [ القمر : 8 ] Descalzos, desnudos [ غُلْفًا ] [10873], incircuncisos; y os detendréis
[10874] en un solo lugar, cuya duración es de setenta
[10875] años: no se os mirará ni se juzgará entre vosotros.
Entonces lloraréis hasta que se agoten las lágrimas; luego derramaréis
[10876] sangre; y sudaréis hasta que el sudor os llegue a la boca, o alcance los mentones.
Y diréis
[10877]: “¿Quién intercederá por nosotros ante nuestro Señor para que juzgue entre nosotros?”
Y diréis
[10878]: “¿Quién es más digno de ello que vuestro padre Ādam, a quien Allah creó con Su mano, insufló en él de Su espíritu y le habló antes?”
Entonces van a Ādam y se lo piden, pero él se niega y dice: “No soy el indicado para ello”.
Entonces recorren a los profetas, profeta tras profeta: cada vez que van a un profeta, se niega a ellos».
Dijo el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él—:
«Hasta que vienen a mí; entonces me dirijo a
[10879] al-faḥṣ y caigo postrado».
Abū Hurayrah dijo: “¡Oh Mensajero de Allah! ¿Qué es al-faḥṣ?”
Dijo:
«Delante del Trono, hasta que Allah me envía un ángel que toma mi brazo y me levanta, y me dice: ‘¡Oh Muḥammad!’
[10880] Y yo digo: ‘Sí, Señor mío’.
Entonces Allah —Poderoso y Majestuoso— dice: ‘¿Qué te ocurre?’, siendo Él más conocedor.
Y yo digo: ‘Señor mío: me prometiste la intercesión; así que concédeme interceder por Tu creación, y juzga entre ellos’.
Dice [ الله ] [10881]: ‘Te he concedido la intercesión; Yo vendré a vosotros y juzgaré entre vosotros’».
Dijo el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él—:
«Entonces regreso y me pongo en pie con la gente.
Mientras estamos de pie, oímos un estruendo del cielo, intenso; nos sobrecoge.
Entonces descienden
[10882] los habitantes del cielo más bajo, en número igual al de los que hay en la tierra entre yinn y humanos.
Cuando se acercan a la tierra, la tierra se ilumina con su luz, y toman sus filas.
Y les decimos: “¿Está entre vosotros nuestro Señor?”
Dicen: “No; pero Él viene”.
Luego descienden [ من ] [10883] los habitantes del segundo cielo, en número igual al de los ángeles que descendieron, y en número igual al de los que hay en él entre yinn y humanos.
Cuando se acercan a la tierra, la tierra se ilumina con su luz, y toman sus filas.
Y les decimos: “¿Está entre vosotros nuestro Señor?”
Dicen: “No; pero Él viene”.
Luego descienden en esa misma proporción de duplicación, hasta que desciende el Compulsor, Poderoso y Majestuoso, en sombras de nubes y ángeles.
Y Su Trono es llevado
[10884] ese día por ocho —y hoy son cuatro—: sus pies están en
[10885] los confines de la tierra más baja; y la tierra y los cielos llegan hasta sus cinturas
[10886]; y el Trono está sobre sus hombros.
Tienen un zumbido en su glorificación, diciendo:
“Glorificado sea el Dueño del Trono y del poder irresistible; glorificado sea el Dueño del dominio y del reino; glorificado sea el Viviente que no muere; glorificado sea Quien hace morir a las criaturas y no muere; Subbūḥ, Quddūs, Quddūs, Quddūs; glorificado sea nuestro Señor, el Altísimo, Señor de los ángeles y del Espíritu; glorificado sea nuestro Señor, el Altísimo, Quien hace morir a las criaturas y no muere”.
Entonces Allah coloca Su Kursī donde quiere de Su tierra.
Luego clama con Su voz
[10887]: “¡Oh asamblea de yinn y humanos! Ciertamente os he escuchado desde que os creé hasta este vuestro día: oigo vuestras palabras y veo vuestras obras. Así que escuchadme: no son sino vuestras obras y vuestros registros, que se os leerán. Quien halle bien, que alabe a Allah; y quien halle otra cosa, que no culpe sino a sí mismo”.
Luego Allah ordena a Yahannam, y sale de ella un cuello [ مظلم ] [10888] oscuro y resplandeciente.
Luego dice:
{ أَلَمْ أَعْهَدْ إِلَيْكُمْ يَا بَنِي آدَمَ أَنْ لا تَعْبُدُوا الشَّيْطَانَ إِنَّهُ لَكُمْ عَدُوٌّ مُبِينٌ * وَأَنِ اعْبُدُونِي هَذَا صِرَاطٌ مُسْتَقِيمٌ * وَلَقَدْ أَضَلَّ مِنْكُمْ جِبِلا كَثِيرًا أَفَلَمْ تَكُونُوا تَعْقِلُونَ * هَذِهِ جَهَنَّمُ الَّتِي كُنْتُمْ تُوعَدُونَ }
-
o:
con ella
[10889] mentíais —dudó Abū ʿĀṣim—
{ وَامْتَازُوا الْيَوْمَ أَيُّهَا الْمُجْرِمُونَ } [ يس : 60 - 64 ] Entonces Allah separa a la gente, y las comunidades se arrodillan.
Allah —Exaltado sea— dice:
{ وَتَرَى كُلَّ أُمَّةٍ جَاثِيَةً كُلُّ أُمَّةٍ تُدْعَى إِلَى كِتَابِهَا الْيَوْمَ تُجْزَوْنَ مَا كُنْتُمْ تَعْمَلُونَ } [ الجاثية : 28 ] Entonces Allah —Poderoso y Majestuoso— juzga entre Su creación, salvo los dos pesos (aṯ-ṯaqalayn): los yinn y los humanos.
Y juzga entre las fieras
[10890] y los animales, hasta el punto de que juzga a favor de la que no tiene cuernos contra la que tiene cuernos.
Cuando termina eso, y no queda deuda de una con otra, Allah dice [ لها ] [10891]: “Sé polvo”.
Entonces el incrédulo dice:
{ يَا لَيْتَنِي كُنْتُ تُرَابًا } [ النبأ : 40 ]
Luego Allah [ عَزَّ وجل ] [10892] juzga entre los siervos; y lo primero que juzga son las sangres.
Y viene todo asesinado en el camino de Allah —Poderoso y Majestuoso—, y Allah ordena [ عَزَّ وجل ] [10893] a todo asesinado que lleve su cabeza, y sus yugulares manan, diciendo: “¡Señor mío! ¿Por qué me mató este?”
Entonces Él dice —siendo Él más conocedor—:
“¿Por qué los mataste?”
Dice:
“Los maté para que la gloria fuese para Ti”.
Allah le dice:
“Has dicho la verdad”.
Entonces Allah hace que su rostro sea como la luz del sol; luego los ángeles pasan con él hacia el Paraíso.
Y viene todo el que fue matado por otra causa llevando su cabeza, y sus yugulares manan, y dice:
“¡Señor mío! [ فيم ] [10894]¿Por qué me mató este?”
Entonces Él dice —siendo Él más conocedor—:
“¿Por qué los mataste?”
Dice:
“¡Señor mío! Los maté para que la gloria fuese para Ti y para mí”.
Dice:
“¡Desdichado!”
Luego no queda alma que haya matado a otra sino que se le hace pagar por ello; ni injusticia que haya cometido sino que se le toma por ella.
Y queda bajo la voluntad de Allah: si quiere lo castiga, y si quiere se apiada de él.
Luego Allah —Exaltado sea— juzga entre lo que queda
[10895] de Su creación, hasta que no queda injusticia de nadie contra nadie sin que Allah la tome [ الله ] [10896] para el oprimido del opresor; hasta el punto de que se obliga a quien mezcló leche con agua y luego la vendió a separar la leche del agua.
Cuando Allah termina eso, un pregonero llama, y lo oyen todas las criaturas:
“Que cada pueblo se una a sus divinidades y a lo que adoraban fuera de Allah”.
Entonces no queda nadie que haya adorado fuera de Allah sin que sus divinidades se le representen delante.
Y ese día se pone a un ángel con la forma de ʿUzayr, y se pone a un ángel con la forma de ʿĪsā ibn Maryam.
Luego siguen a este los judíos y a este los cristianos; luego sus divinidades los conducen al Fuego.
Y esto es lo que dice [ تعالى ] [10897]:
{ لَوْ كَانَ هَؤُلاءِ آلِهَةً مَا وَرَدُوهَا وَكُلٌّ فِيهَا خَالِدُونَ } [ الأنبياء : 99 ]
Cuando no quedan sino los creyentes —entre ellos los hipócritas—, Allah viene a ellos en la forma que Él quiere, y dice:
“¡Oh gente! La gente se ha ido; seguid a vuestras divinidades y a lo que adorabais”.
Dicen:
“Por Allah, no tenemos divinidad sino Allah, y no adorábamos a otro que a Él”.
Entonces se aparta de ellos.
Y Él es Allah, que viene a ellos; y permanece cuanto Allah quiere que permanezca.
Luego viene a ellos y dice:
“¡Oh gente! La gente se ha ido; seguid a vuestras divinidades y a lo que adorabais”.
Dicen:
“Por Allah, no tenemos divinidad sino Allah, y no adorábamos a otro que a Él”.
Entonces les descubre Su ساق (sāq), y se les manifiesta de Su grandeza aquello por lo que reconocen que Él es su Señor; y caen postrados sobre sus rostros; y todo hipócrita cae sobre su nuca; y Allah hace que sus espaldas sean como los cuernos de las vacas.
Luego Allah les permite, y se levantan.
Y Allah tiende el ṣirāṭ entre los flancos de Yahannam, como el filo de una navaja —o: como el filo de una espada—; en él hay garfios, ganchos y espinas como las espinas del saʿdān; bajo él hay un puente resbaladizo, que hace caer.
Entonces pasan como el parpadeo del ojo, o como el relámpago, o como el paso del viento, o como los corceles de los caballos, o como los corceles de las monturas, o como los corceles de los hombres.
Así, uno se salva indemne; otro se salva arañado; y otro es arrojado de bruces en Yahannam.
Cuando la gente del Paraíso llega al Paraíso, dicen:
“¿Quién intercederá por nosotros ante nuestro Señor para que entremos al Paraíso?”
Dicen:
“¿Quién es más digno de ello que vuestro padre Ādam —la paz sea con él—, a quien Allah creó con Su mano, insufló en él de Su espíritu y le habló antes?”
Entonces van a Ādam y se lo piden.
Él menciona un pecado y dice: “No soy el indicado para ello; pero id a Nūḥ, pues él es el primero de los mensajeros de Allah”.
Entonces se trae a Nūḥ y se le pide.
Él menciona un pecado y dice: “No soy el indicado para ello; id a Ibrāhīm, pues Allah lo tomó como jalīl”.
Entonces se trae a Ibrāhīm y se le pide.
Él menciona un pecado y dice: “No soy el indicado para ello; id a Mūsā, pues Allah lo acercó como najīy, le habló y le reveló la Tawrāh”.
Entonces se trae a Mūsā y se le pide.
Él menciona un pecado y dice: “No soy el indicado para ello; pero id al Espíritu de Allah y Su Palabra: ʿĪsā ibn Maryam”.
Entonces se trae a ʿĪsā ibn Maryam y se le pide.
Él dice: “No soy vuestro indicado; pero id a Muḥammad”.
Dijo el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él—:
«Entonces vienen a mí —y yo tengo ante mi Señor tres intercesiones [ وعدنهن ] [10898]—; entonces me dirijo y voy al Paraíso; tomo el anillo de la puerta y pido que se abra, y se me abre; se me da la bienvenida y se me honra.
Cuando entro al Paraíso y miro a mi Señor, caigo postrado; entonces Allah me permite, de Su alabanza y Su glorificación, algo que no permitió a nadie de Su creación.
Luego dice:
‘Levanta tu cabeza, oh Muḥammad; intercede y se te concederá; pide y se te dará’.
Cuando levanto mi cabeza, Allah —siendo Él más conocedor— dice:
‘¿Qué te ocurre?’
Y yo digo:
‘Señor mío: me prometiste la intercesión; así que concédeme interceder por la gente del Paraíso para que entren al Paraíso’.
Allah dice:
‘Te he concedido la intercesión, y les he permitido entrar al Paraíso’».
Y el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— solía decir:
«Por Aquel en cuya mano está mi alma: vosotros, en la vida mundanal, no conocéis mejor a vuestras esposas y vuestras moradas que la gente del Paraíso a sus esposas y sus moradas.
Entonces cada hombre de ellos entra con setenta y dos esposas: setenta de las que Allah —Poderoso y Majestuoso— crea, y dos humanas de la descendencia de Ādam; estas tienen superioridad sobre las que Allah crea, por haber adorado a Allah en la vida mundanal.
Entra con la primera en una estancia de rubí, sobre un lecho de oro engastado con perlas; sobre ella hay setenta vestidos de brocado fino (sundus) y brocado grueso (istabraq).
Luego pone su mano entre sus hombros, y mira su mano desde su pecho, y por detrás de sus ropas, su piel y su carne.
Y ciertamente ve la médula de su pierna como uno de vosotros ve el hilo dentro de una caña de rubí.
Su hígado es para él un espejo, y su hígado para ella un espejo.
Mientras está con ella, no se cansa de ella ni ella se cansa de él: no viene a ella una vez sin hallarla virgen; su miembro no se debilita, y ella no se queja
[10899] de lo anterior.
Mientras está así, se llama:
‘Ciertamente sabemos que no te cansas ni te cansas; pero no hay semen ni muerte, salvo que tienes esposas distintas de ella’.
Entonces sale y va a ellas, una por una: cada vez que viene a
[10900] una [ له ] [10901], ella dice: ‘Por Allah, no veo en el Paraíso nada más hermoso que tú, ni hay en el Paraíso nada más amado para mí que tú’».
Y cuando la gente del Fuego cae en el Fuego, cae en él una parte de la creación de tu Señor, a quienes sus obras han condenado: entre ellos, a unos el Fuego les toma los pies y no pasa de eso; a otros les toma hasta la mitad de sus piernas; a otros les toma hasta sus rodillas; a otros les toma hasta sus caderas; y a otros les toma todo el cuerpo, salvo el rostro: Allah ha vedado su forma al Fuego».
Dijo el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él—:
«Entonces digo: ‘Señor mío: los que han caído en el Fuego de mi comunidad’.
Entonces Él dice:
‘Sacad a quienes reconozcáis’.
Y los sacan, hasta que no queda ninguno de ellos.
Luego Allah permite la intercesión: no queda profeta ni mártir sin que interceda.
Entonces Allah dice:
‘Sacad a quien halléis en su corazón el peso de un dinar de fe’.
Y los sacan, hasta que no queda ninguno de ellos.
Luego Allah permite la intercesión y dice:
‘Sacad a quien [ وجدتم ] [10902] halléis en su corazón fe por valor de dos tercios de dinar’.
Luego dice:
‘Un tercio de dinar’.
Luego dice:
‘Un cuarto de dinar’.
Luego dice:
‘Un qīrāṭ’.
Luego dice:
‘Un grano de mostaza’.
Y los sacan, hasta que no queda ninguno de ellos; y hasta que no queda en el Fuego nadie que haya hecho jamás un bien por Allah; y no queda nadie con intercesión sino que intercede.
Hasta Iblīs se yergue al ver la misericordia de Allah, con la esperanza de que se interceda por él.
Luego dice:
‘Quedo Yo, y Yo soy el Más Misericordioso de los misericordiosos’.
Entonces introduce Su mano en Yahannam y saca de ella a quienes nadie puede enumerar sino Él, como si fueran carbones.
Entonces son arrojados a un río llamado: el río de la vida; y brotan como brota el grano en el limo del torrente: lo que recibe el sol se vuelve verdoso, y lo que queda a la sombra se vuelve amarillento.
Y brotan como brotan los ṭarāthīth, hasta que quedan como hormigas.
Está escrito en sus cuellos:
‘Los yahannamíes, libertos del Misericordioso’.
La gente del Paraíso los reconoce por esa inscripción: no hicieron jamás ningún bien por Allah.
Permanecen en el Paraíso cuanto Allah quiere, con esa inscripción en sus cuellos.
Luego dicen:
‘Señor nuestro: bórranos esta inscripción’.
Entonces Allah —Poderoso y Majestuoso— se la borra».
Este es un ḥadīṯ [ مشهور ] [10903], y es muy extraño; y algunas de sus partes tienen corroboraciones en ḥadīṯes dispersos
[10904]; y en algunas de sus expresiones hay rareza reprobable (nakārah).
Se singularizó en él Ismāʿīl ibn Rāfiʿ, el predicador de la gente de Medina; y se discrepó sobre él: algunos lo consideraron fiable, y otros lo debilitaron.
Más de uno de los imames afirmó la nakārah de su ḥadīṯ, como Aḥmad ibn Ḥanbal, Abū Ḥātim ar-Rāzī y ʿAmr ibn ʿAlī al-Fallās.
Y algunos dijeron de él: “es abandonado (matrūk)”.
Ibn ʿAdī dijo:
“Todos sus ḥadīṯes son cuestionables, aunque su ḥadīṯ se escribe dentro del conjunto de los débiles”.
Digo:
Se discrepó sobre la cadena de transmisión de este ḥadīṯ en muchas formas; las he consignado por separado en un opúsculo.
En cuanto a su redacción, es muy extraña.
Y se dice: que lo reunió a partir de muchos ḥadīṯes y lo convirtió en una sola redacción; por ello se le reprochó.
Y oí a nuestro shayj, el ḥāfiẓ Abū al-Ḥajjāj al-Mizzī, decir:
que vio un escrito de al-Walīd ibn Muslim en el que reunió todos los testimonios corroborantes de algunas partes singulares de este ḥadīṯ.
Y Allah sabe más.
Notas y Referencias
[10842] En A: «como dices».
[10843] En A: «la ciudad».
[10844] En M y A: «y lo correcto de lo dicho al respecto, para nosotros, es».
[10845] Tafsīr aṭ-Ṭabarī (11/463).
[10846] Al-Musnad (2/192).
[10847] Adición de A.
[10848] En M: «entonces hace que las montañas se desplacen».
[10849] En A: «y queda la atada».
[10850] En M: «lo desplaza».
[10851] En A: «y es el que dice Allah».
[10852] En A: «luego se volvió».
[10853] En A: «mientras están así, he aquí que se resquebrajó».
[10854] En A: «se enrolla».
[10855] En A: «se hendió el cielo».
[10856] En A: «y se eclipsó».
[10857] En A: «junto a su Señor.
[10858] Adición de M y A.
[10859] Adición de A.
[10860] Adición de A.
[10861] Adición de A.
[10862] Adición de A.
[10863] Adición de M y A.
[10864] En A: «el libro».
[10865] En M: «las recoge con la mano».
[10866] En A: «se cambia».
[10867] Adición de A.
[10868] En A: «con las almas».
[10869] En A: «como abejas».
[10870] Adición de A.
[10871] En A: «sobre ellos».
[10872] En A: «y salís de ella apresurados hacia vuestro Señor, olvidáis».
[10873] Adición de A.
[10874] En M: «se detienen en pie».
[10875] En A: «setenta».
[10876] En A: «derramáis sangre».
[10877] En A: «y dicen».
[10878] En A: «entonces dicen».
[10879] En A: «hasta que voy».
[10880] En M: «Muḥammad».
[10881] Adición de A.
[10882] En A: «entonces desciende».
[10883] Adición de M.
[10884] En A: «el Trono de tu Señor».
[10885] En M: «sobre».
[10886] En A: «sus cinturas».
[10887] En A: «con Su voz, y dice».
[10888] Adición de A.
[10889] En M: «y con ella».
[10890] En A: «las fieras».
[10891] Adición de A.
[10892] Adición de A.
[10893] Adición de A.
[10894] Adición de A.
[10895] En M: «de quien Él quiera».
[10896] Adición de A.
[10897] Adición de A.
[10898] Adición de M.
[10899] En M: «y no se queja».
[10900] En M: «vino».
[10901] Adición de M.
[10902] Adición de M.
[10903] Adición de M y A.
[10904] Al-Aḥādīṯ aṭ-Ṭiwāl de aṭ-Ṭabarānī, n.º (36). Se discrepó en ello respecto a Aḥmad ibn al-Ḥasan al-Aylī: lo transmitió Abū ash-Shaykh al-Aṣbahānī en al-ʿAẓamah, n.º (387), por la vía de Isḥāq ibn Rāhawayh; y al-Bayhaqī en al-Baʿth wa-n-Nushūr, n.º (669), por la vía de Abū Qilābah ar-Raqāshī; ambos —Isḥāq y Abū Qilābah— por la vía de Abū ʿĀṣim aḍ-Ḍaḥḥāk, de Ismāʿīl ibn Rāfiʿ, de Muḥammad ibn Abī Ziyād, de Muḥammad ibn Kaʿb al-Quraẓī, de un hombre de los Anṣār, de Abū Hurayrah: con él. Y se transmitió por otra vía cuyo eje es Ismāʿīl ibn Rāfiʿ al-Madanī; los imames lo debilitaron y ad-Dāraquṭnī lo abandonó. E Ibn ʿAdī dijo: «Todos sus ḥadīṯes son de los que en ellos hay reparo».