La Reunión
الحشر Al-HashrVersículo (Español)
[59:9] Quienes estaban establecidos y aceptaron la fe antes de su llegada, aman a los que emigraron, no sienten envidia alguna en sus corazones por lo que se les ha dado y los prefieren a sí mismos aunque estén en extrema necesidad. Quienes hayan sido preservados de la avaricia serán los triunfadores.
Tafsir de Ibn Kathir
{Y quienes se establecieron en la Morada y en la fe antes que ellos, aman a quienes emigraron hacia ellos, y no encuentran en sus pechos necesidad alguna de lo que se les ha dado, y se prefieren a sí mismos aun cuando estén en estrechez. Y quienes sean preservados de la avaricia de su propia alma, esos son los triunfadores} (9)
ثم قال تعالى, el Altísimo, elogiando a los Anṣār, aclarando su mérito, su nobleza, su generosidad, la ausencia de envidia en ellos y su altruismo pese a la necesidad,
dijo:
{Y quienes se establecieron en la Morada y en la fe antes que ellos}.
Es decir: habitaron la morada de la Hégira antes que los Muhāŷirūn, y creyeron antes que muchos de ellos.
ʿUmar dijo:
Y recomiendo al califa [ de ] [28553] después de mí, respecto de los primeros emigrados, que reconozca su derecho y preserve su dignidad. Y le recomiendo el bien respecto de los Anṣār —quienes se establecieron en la Morada y en la fe antes—: que acepte al que obra bien entre ellos y que perdone
[28554] al que obra mal entre ellos. Lo narró al-Buẖārī aquí también
[28555]
Y Su dicho:
{Aman a quienes emigraron hacia ellos}
esto es: por su generosidad y la nobleza de sus almas, aman a los Muhāŷirūn
[28556] y los consuelan y asisten con sus bienes.
Dijo el Imām Aḥmad:
Nos narró Yazīd; nos narró Ḥumayd,
de Anas, que dijo:
Los Muhāŷirūn dijeron: «¡Mensajero de Allah! No hemos visto gente semejante a un pueblo al que hemos llegado: no hay mejor apoyo en lo poco ni mejor entrega en lo mucho. Nos han librado de la carga y nos han hecho partícipes del bienestar, hasta el punto de temer que se lleven toda la recompensa». Dijo:
«No; mientras los elogiéis y supliquéis a Allah por ellos»
[28557]
No lo he visto en los libros por esta vía.
Y dijo al-Buẖārī:
Nos narró ʿAbd Allāh ibn Muḥammad; nos narró Sufyān, de Yaḥyā ibn Saʿīd,
que oyó a Anas ibn Mālik cuando salió con él hacia al-Walīd, que dijo:
El Profeta —Allah le bendiga y le conceda paz— convocó a los Anṣār para asignarles Baḥrayn.
Dijeron: «No, a menos que se asigne a nuestros hermanos de los Muhāŷirūn algo semejante».
Dijo:
«Si no, entonces sed pacientes hasta que me encontréis, pues os alcanzará [ después de mí ] [28558] preferencia (a otros)».
Al-Buẖārī fue el único en narrarlo por esta vía
[28559]
Dijo al-Buẖārī:
Nos narró al-Ḥakam ibn Nāfiʿ; nos informó Šuʿayb; nos narró Abū az-Zinād, de al-Aʿraŷ,
de Abū Hurayra, que dijo:
Los Anṣār dijeron: «Reparte entre nosotros y nuestros hermanos las palmeras».
Dijo: «No».
Entonces dijeron: «¿Nos bastará con la manutención y os haremos partícipes del fruto?»
Dijeron: «Oímos y obedecemos». Fue el único en narrarlo, sin Muslim
[28560]
{Y no encuentran en sus pechos necesidad alguna de lo que se les ha dado}
esto es: no hallan en sí mismos envidia hacia los Muhāŷirūn por aquello con lo que Allah los ha favorecido: rango y nobleza, y precedencia en la mención y en el grado.
Dijo al-Ḥasan al-Baṣrī:
{Y no encuentran en sus pechos necesidad alguna}
esto significa: la envidia.
{De lo que se les ha dado}
Qatāda dijo: es decir, respecto de lo que se dio a sus hermanos. Y así lo dijo Ibn Zayd.
Y de lo que se aduce como prueba de este sentido está lo que narró el Imām Aḥmad, cuando dijo:
Nos narró ʿAbd ar-Razzāq; nos narró Maʿmar, de az-Zuhrī,
de Anas, que dijo:
Estábamos sentados con el Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz— y dijo:
«Ahora se os aparecerá un hombre de la gente del Paraíso».
Y apareció un hombre de los Anṣār, limpiándose
[28561] la barba del agua de su ablución, llevando colgadas
[28562] sus sandalias en su mano izquierda. Al día siguiente, el Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz— dijo algo semejante, y apareció aquel hombre como la primera vez. Al tercer día, el Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz— dijo
[28563] lo mismo también, y apareció aquel hombre en el mismo estado que la primera vez
[28564]
Cuando el Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz— se levantó, ʿAbd Allāh ibn ʿAmr ibn al-ʿĀṣ lo siguió y dijo:
«He tenido una disputa con mi padre y he jurado no entrar a verlo durante tres días; si ves oportuno que me acojas
[28565] hasta que pasen, lo haré».
Dijo: «Sí».
Anas dijo:
Y ʿAbd Allāh solía contar que pasó con él esas tres noches
[28566] y no lo vio levantarse por la noche en nada, salvo que, cuando se desvelaba y se volvía en su lecho, recordaba a Allah y proclamaba Su grandeza hasta levantarse para la oración del alba.
ʿAbd Allāh dijo:
Sin embargo, no le oí decir sino bien. Cuando pasaron las tres noches y estuve a punto de menospreciar su obra, dije:
«¡ʿAbd Allāh! No hubo entre mi padre y yo ni enojo ni ruptura
[28567] pero oí al Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz— decir tres veces
[28568]“Ahora se os aparecerá un hombre de la gente del Paraíso”. Y apareciste tú las tres veces
[28569] Así quise alojarme contigo para observar tu obra y seguir tu ejemplo; pero no te he visto realizar mucha
[28570] obra. ¿Qué es lo que te ha hecho alcanzar lo que dijo el Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz—?».
Dijo: «No es sino lo que has visto».
Cuando me di la vuelta, me llamó y dijo:
«No es sino lo que has visto, salvo que no encuentro en mí, hacia ninguno de los musulmanes, engaño ni rencor, y no envidio a nadie por un bien que Allah le haya concedido».
ʿAbd Allāh dijo:
«Eso es lo que te ha hecho alcanzar (ese grado), y eso es lo que no se soporta
[28571]».
Y lo narró an-Nasāʾī en *Al-Yawm wa-l-Layla*, de Suwayd ibn Naṣr, de Ibn al-Mubārak, de Maʿmar, con él
[28572] Y esta cadena es auténtica conforme a la condición de los dos Ṣaḥīḥ; pero ʿUqayl y otros lo narraron de az-Zuhrī, de un hombre, de Anas
[28573] Y Allah sabe más.
Y ʿAbd ar-Raḥmān ibn Zayd ibn Aslam dijo, acerca de Su dicho:
{Y no encuentran en sus pechos necesidad alguna de lo que se les ha dado}
esto significa
{de lo que se les ha dado}
a los Muhāŷirūn.
Dijo:
Y algunos de los Anṣār hablaron acerca de los bienes de Banū an-Naḍīr, quienes hablaron lo que hablaron; y Allah los amonestó por ello, diciendo:
{Y lo que Allah concedió como botín a Su Mensajero de parte de ellos, no espoleasteis para ello ni caballos ni monturas; pero Allah da poder a Sus Mensajeros sobre quien quiere, y Allah es sobre toda cosa Poderoso}.
Dijo:
Y el Mensajero de Allah dijo: «Vuestros hermanos han dejado bienes e hijos y han salido hacia vosotros».
Entonces dijeron: «Nuestros bienes, entre nosotros, son repartos».
El Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz— dijo:
«¿O algo distinto?».
Dijeron: «¿Y qué es eso, Mensajero de Allah?».
Dijo:
«Son gente que no conoce el trabajo; así que vosotros los sustentáis y compartís con ellos
[28574] el fruto».
Dijeron: «Sí, Mensajero de Allah»
[28575]
Y Su dicho:
{Y se prefieren a sí mismos aun cuando estén en estrechez}
[28576] esto significa: necesidad.
Es decir: anteponen a los necesitados a la necesidad de sí mismos, y comienzan por los demás antes que por ellos, cuando están necesitados de ello.
Y se ha establecido en el Ṣaḥīḥ, del Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz—, que dijo:
«La mejor limosna es el esfuerzo del indigente».
Y este مقام es más elevado que el estado de aquellos a quienes Allah describió con Su dicho:
{Y dan de comer el alimento, pese a amarlo}
[28577][El Hombre: 8].
Y Su dicho:
{Y da la riqueza, pese a amarla}
[La Vaca: 177].
Pues esos dan limosna mientras aman aquello con lo que dieron limosna, y puede que no tengan necesidad de ello ni urgencia por ello; mientras que estos se prefirieron a sí mismos pese a su estrechez y su necesidad de lo que gastaron.
Y de este مقام fue la limosna del Ṣiddīq —Allah esté complacido con él—, cuando dio en caridad todos sus bienes.
Entonces el Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz— le dijo:
«¿Qué has dejado para tu familia?».
Dijo:
«Les he dejado a Allah y a Su Mensajero».
Y (también) esta agua que fue ofrecida
[28578] a ʿIkrima y a sus compañeros el día de al-Yarmūk: cada uno de ellos ordenaba que se la pasaran a su compañero, estando herido y gravemente afectado, en el momento de mayor necesidad de agua; y el otro la devolvía al tercero. No llegó al tercero hasta que murieron todos, sin que ninguno de ellos la bebiera. Allah esté complacido con ellos y los complazca.
Y dijo al-Buẖārī:
Nos narró Yaʿqūb ibn Ibrāhīm ibn Kaṯīr; nos narró Abū Usāma; nos narró Fuḍayl ibn Ġazwān; nos narró Abū Ḥāzim al-Ašŷaʿī,
de Abū Hurayra, que dijo:
Un hombre vino al Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz— y dijo: «¡Mensajero de Allah! Me ha alcanzado la penuria». Entonces envió a sus esposas y no halló en casa de ellas nada.
El Profeta —Allah le bendiga y le conceda paz— dijo:
«¿Hay algún hombre que hospede a este esta noche —Allah tenga misericordia de él—?».
Se levantó un hombre de los Anṣār y dijo: «Yo, Mensajero de Allah».
Fue a su familia y dijo a su esposa:
«El huésped del Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz—: no le reserves nada».
Ella dijo: «Por Allah, no tengo sino el sustento de los niños».
Dijo:
«Cuando los niños quieran cenar, duérmelos; ven y apaga la lámpara, y esta noche plegaremos nuestros vientres».
Ella lo hizo. Luego el hombre fue por la mañana al Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz—, y dijo:
«Ciertamente Allah —Exaltado y Majestuoso— se maravilló —o: rió— de fulano y fulana».
Y Allah —Exaltado y Majestuoso— reveló:
{Y se prefieren a sí mismos aun cuando estén en estrechez}
[28580]
Y así lo narró al-Buẖārī en otro lugar; y Muslim, at-Tirmiḏī y an-Nasāʾī, por vías, de Fuḍayl ibn Ġazwān, con algo semejante
[28581]
Y en una versión de Muslim se nombra a este anṣārī como Abū Ṭalḥa —Allah esté complacido con él—.
Y Su dicho:
{Y quienes sean preservados de la avaricia de su propia alma, esos son los triunfadores}
esto es: quien se salve de la avaricia habrá triunfado y alcanzado el éxito.
Dijo Aḥmad:
Nos narró ʿAbd ar-Razzāq; nos informó Dāwūd ibn Qays al-Farrāʾ, de ʿUbayd Allāh ibn Miqsam,
de Ŷābir ibn ʿAbd Allāh, que el Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz— dijo:
«Guardaos de la injusticia, pues la injusticia son tinieblas el Día de la Resurrección. Y temed la avaricia, pues la avaricia destruyó a quienes os precedieron: los llevó a derramar su sangre y a considerar lícitas sus prohibiciones».
Muslim fue el único en incluirlo: lo narró de al-Qaʿnabī, de Dāwūd ibn Qays, con él
[28582]
Y al-Aʿmaš y Šuʿba narraron, de ʿAmr ibn Murra, de ʿAbd Allāh ibn al-Ḥāriṯ, de Zuhayr ibn al-Aqmar,
de ʿAbd Allāh ibn ʿAmr, que dijo:
El Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz— dijo:
«Temed la injusticia, pues la injusticia son tinieblas el Día de la Resurrección. Y temed la obscenidad, pues Allah no ama la obscenidad ni el comportarse obscenamente. Y guardaos de la avaricia, pues destruyó a quienes os precedieron: les ordenó la injusticia y cometieron injusticia; les ordenó la depravación y se depravaron; y les ordenó la ruptura de lazos y los rompieron».
Lo narraron Aḥmad y Abū Dāwūd por la vía de Šuʿba, y an-Nasāʾī por la vía de al-Aʿmaš; ambos de ʿAmr ibn Murra, con él
[28583]
Y al-Layṯ narró, de Yazīd [ ibn al-Hād ] [28584] de Suhayl ibn Abī Ṣāliḥ, de Ṣafwān ibn Abī Yazīd, de al-Qaʿqāʿ ibn al-Laŷlāŷ
[28585] de Abū Hurayra,
que oyó al Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz— decir:
«Jamás se reúnen el polvo en el camino de Allah y el humo del Infierno en el interior de un siervo; y jamás se reúnen la avaricia y la fe en el corazón de un siervo»
[28586]
Y dijo Ibn Abī Ḥātim:
Nos narró mi padre; nos narró ʿAbda ibn Sulaymān; nos informó Ibn al-Mubārak; nos narró al-Masʿūdī, de Ŷāmiʿ ibn Šaddād,
de al-Aswad ibn Hilāl, que dijo:
Un hombre vino a ʿAbd Allāh y dijo: «¡Abū ʿAbd ar-Raḥmān! Temo haber perecido». ʿAbd Allāh le dijo: «¿Y eso por qué?».
Dijo: «He oído a Allah decir:
{Y quienes sean preservados de la avaricia de su propia alma, esos son los triunfadores}
y yo soy un hombre avaro: apenas puedo sacar de mi mano cosa alguna».
ʿAbd Allāh dijo:
«Eso no es
[28587] la avaricia que Allah mencionó en el Corán. La avaricia que Allah mencionó en el Corán es que comas el bien de tu hermano injustamente. Pero eso
[28588] es tacañería; y qué cosa tan mala es la tacañería»
[28589]
Y Sufyān aṯ-Ṯawrī narró, de Ṭāriq ibn ʿAbd ar-Raḥmān, de Saʿīd ibn Ŷubayr,
de Abū al-Hayyāŷ al-Asadī, que dijo:
Yo estaba circunvalando la Casa, y vi a un hombre que decía:
«¡Oh Allah! Presérvame de la avaricia de mi alma».
No añadía nada a eso. Le dije (algo), y él dijo:
«Ciertamente, si soy preservado de la avaricia de mi alma, no robaré, no fornicaré, ni haré (tal cosa)».
Y el hombre era ʿAbd ar-Raḥmān ibn ʿAwf —Allah esté complacido con él—. Lo narró Ibn Ŷarīr
[28590]
Y dijo Ibn Ŷarīr:
Me narró Muḥammad ibn Isḥāq; nos narró Sulaymān ibn ʿAbd ar-Raḥmān ad-Dimašqī; nos narró Ismāʿīl ibn ʿAyyāš; nos narró Muŷammaʿ ibn Ŷāriya al-Anṣārī, de su tío Yazīd ibn Ŷāriya, de Anas ibn Mālik,
del Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz—, que dijo:
«Está libre de avaricia quien cumple la zakāt, hospeda al huésped y da en la calamidad»
[28591]
Notas y Referencias
[28553] - (1) Adición de A.
[28554] - (1) En M: «y que perdone».
[28555] - (2) Ṣaḥīḥ al-Buẖārī, n.º (4888).
[28556] - (3) En A: «aman a quienes emigraron hacia ellos».
[28557] - (4) *Al-Musnad* (3/200).
[28558] - (5) Adición de Ṣaḥīḥ al-Buẖārī.
[28559] - (6) Ṣaḥīḥ al-Buẖārī, n.º (3794).
[28560] - (7) Ṣaḥīḥ al-Buẖārī, n.º (2325).
[28561] - (8) En M: «sacude».
[28562] - (9) En M: «había colgado».
[28563] - (10) En M: «como su estado».
[28564] - (1) En M: «el primero».
[28565] - (2) En A: «que me muestres».
[28566] - (3) En M: «las tres noches».
[28567] - (4) En M, A: «ni emigración».
[28568] - (5) En M: «veces».
[28569] - (6) En M: «las veces».
[28570] - (7) En M: «mucho».
[28571] - (8) En M: «no podemos», y en A: «no puedes».
[28572] - (9) *Al-Musnad* (3/166) y *Sunan an-Nasāʾī al-Kubrā*, n.º (10699).
[28573] - (10) Véase: *Tuḥfat al-Ašrāf* de al-Mizzī (1/395) y las palabras de al-Ḥāfiẓ Ibn Ḥaŷar en *An-Nukat aẓ-Ẓirāf* en su margen.
[28574] - (11) En M: «y compartís con vosotros».
[28575] - (12) Lo narró aṭ-Ṭabarī en su tafsīr (28/28).
[28576] - (13) En «M» se mencionó el resto de la aleya.
[28577] - (1) En A: «pese a amarlo, (a) un pobre».
[28578] - (2) En M: «y así».
[28579] - (3) En M: «ofrecedlo».
[28580] - (4) Ṣaḥīḥ al-Buẖārī, n.º (4889).
[28581] - (5) Ṣaḥīḥ al-Buẖārī, n.º (3798); Ṣaḥīḥ Muslim, n.º (2054); *Sunan at-Tirmiḏī*, n.º (3304); y *Sunan an-Nasāʾī al-Kubrā*, n.º (11582).
[28582] - (6) *Al-Musnad* (3/323) y Ṣaḥīḥ Muslim, n.º (2578).
[28583] - (1) *Al-Musnad* (2/159); *Sunan Abī Dāwūd*, n.º (1698); y *Sunan an-Nasāʾī al-Kubrā*, n.º (11583).
[28584] - (2) Adición de M, A.
[28585] - (3) En M: «al-Ŷalāḥ».
[28586] - (4) Lo narró an-Nasāʾī en *As-Sunan* (6/13).
[28587] - (5) En M: «eso no es».
[28588] - (6) En M: «eso».
[28589] - (7) Lo narró aṭ-Ṭabarī en su tafsīr (28/29) por la vía de Ŷāmiʿ, con él.
[28590] - (8) Tafsīr aṭ-Ṭabarī (28/29).
[28591] - (9) Tafsīr aṭ-Ṭabarī (28/29). Y lo narró al-Bayhaqī en *Šuʿab al-Īmān*, n.º (10842), por la vía de Muḥammad ibn Isḥāq, con él. Y se transmitió como mursal: lo narró aṭ-Ṭabarānī en *Al-Muʿŷam al-Kabīr* (4/188) por la vía de ʿAmr ibn Yaḥyā e Ibrāhīm ibn Ismāʿīl; e Ibn Ḥibbān en *Aṯ-Ṯiqāt* (4/202) por la vía de Ibn al-Mubārak; todos ellos de Muŷammaʿ ibn Yaḥyā, de su tío, como mursal.