57

El Hierro

الحديد Al-Hadid
Aya 10

Versículo (Español)

[57:10] ¿Qué les sucede que no aportan a la causa de Dios, siendo que los cielos y la Tierra Le pertenecen a Él? No son iguales quienes hayan aportado y combatido antes de la liberación. Ellos tendrán un rango mayor que quienes hayan aportado y combatido después de la liberación. Pero a todos les ha prometido Dios una hermosa recompensa. Dios está bien informado de cuanto hacen.

Tafsir de Ibn Kathir

{وَمَا لَكُمۡ أَلَّا تُنفِقُواْ فِي سَبِيلِ ٱللَّهِ وَلِلَّهِ مِيرَٰثُ ٱلسَّمَٰوَٰتِ وَٱلۡأَرۡضِۚ لَا يَسۡتَوِي مِنكُم مَّنۡ أَنفَقَ مِن قَبۡلِ ٱلۡفَتۡحِ وَقَٰتَلَۚ أُوْلَـٰٓئِكَ أَعۡظَمُ دَرَجَةٗ مِّنَ ٱلَّذِينَ أَنفَقُواْ مِنۢ بَعۡدُ وَقَٰتَلُواْۚ وَكُلّٗا وَعَدَ ٱللَّهُ ٱلۡحُسۡنَىٰۚ وَٱللَّهُ بِمَا تَعۡمَلُونَ خَبِيرٞ} (10) Y cuando, al principio, les ordenó la fe y el gasto (en la causa de Allah), luego los exhortó a la fe y aclaró que ya había apartado de ellos sus impedimentos, los exhortó también [28229] a gastar. Dijo: { وَمَا لَكُمْ أَلا تُنْفِقُوا فِي سَبِيلِ اللَّهِ وَلِلَّهِ مِيرَاثُ السَّمَاوَاتِ وَالأرْضِ } Es decir: gastad y no temáis pobreza [28230] ni estrechez; pues Aquel en cuya causa habéis gastado es el Dueño de los cielos y de la tierra; en Su mano están sus llaves, y junto a Él están sus tesoros; y Él es el Dueño del Trono con cuanto abarca. Y Él es Quien dice: { وَمَا أَنْفَقْتُمْ مِنْ شَيْءٍ فَهُوَ يُخْلِفُهُ وَهُوَ خَيْرُ الرَّازِقِينَ } [Sabá: 39] y dijo: { مَا عِنْدَكُمْ يَنْفَدُ وَمَا عِنْدَ اللَّهِ بَاقٍ } [An-Nahl: 96] Así, quien se encomienda a Allah gasta y no teme del Dueño del Trono estrechez alguna, y sabe que Allah se lo repondrá.

Y Su dicho: { لا يَسْتَوِي مِنْكُمْ مَنْ أَنْفَقَ مِنْ قَبْلِ الْفَتْحِ وَقَاتَلَ } Es decir: no es igual este a quien no hizo como él. Ello se debe a que, antes de la conquista de La Meca, la situación era dura; entonces no creían sino los veraces. En cambio, después de la conquista, el Islam se manifestó de manera grandiosa y la gente entró en la religión de Allah en multitudes. Por eso dijo: { أُولَئِكَ أَعْظَمُ دَرَجَةً مِنَ الَّذِينَ أَنْفَقُوا مِنْ بَعْدُ وَقَاتَلُوا وَكُلا وَعَدَ اللَّهُ الْحُسْنَى }

La mayoría sostiene que lo que se entiende por “la conquista” aquí es la conquista de La Meca. Y de Ash-Sha‘bí y otros se transmitió que lo que se entiende por “la conquista” aquí es: la tregua de Al-Hudaybiyya. Y puede aducirse como prueba de esta opinión lo que dijo el imán Ahmad:

Nos narró Ahmad ibn ‘Abd al-Málik; nos narró Zuhayr; nos narró Humayd at-Tawíl, de Anas, quien dijo: hubo palabras entre Jálid ibn al-Walíd y ‘Abd ar-Rahmán ibn ‘Awf. Entonces Jálid dijo a ‘Abd ar-Rahmán: “¿Os envanecéis frente a nosotros por unos días en los que nos aventajasteis?” Nos llegó que eso fue mencionado al Profeta —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— y dijo: «Dejadme a mis compañeros; pues, por Aquel en Cuya mano está mi alma, si gastarais el equivalente a Uhud —o el equivalente a las montañas— en oro, no alcanzaríais sus obras» [28231]

Y es sabido que el Islam de Jálid ibn al-Walíd, a quien va dirigido este discurso, fue entre la tregua de Al-Hudaybiyya y la conquista de La Meca. Y esta disputa entre ambos ocurrió a propósito de Banú Yadhíma, a quienes el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— envió a Jálid ibn al-Walíd después de la conquista. Ellos se pusieron a decir: «Sabá’ná, sabá’ná», y no supieron decir: «Aslamná». Entonces Jálid ordenó matarlos y matar a quienes de ellos fueron capturados; y ‘Abd ar-Rahmán ibn ‘Awf, ‘Abdullah ibn ‘Umar y otros lo contradijeron. Así, Jálid y ‘Abd ar-Rahmán disputaron por ello. [28232]

Y lo que está en el Sahih, del Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él—, es que dijo: «No injuriéis a mis compañeros; pues, por Aquel en Cuya mano está mi alma, si uno de vosotros gastara el equivalente a Uhud en oro, no alcanzaría ni un mudd de uno de ellos ni la mitad de ello» [28233]

E Ibn Yarír e Ibn Abí Hátim narraron, del hadiz de Ibn Wahb: Nos informó Hishám ibn Sa‘d, de Zayd ibn Aslam, de ‘Atá’ ibn Yasár, de Abú Sa‘íd al-Judrí, que dijo: Salimos con el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— el año de Al-Hudaybiyya, hasta que, cuando estábamos en ‘Usfán, el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— dijo: «Está a punto de venir gente ante cuyas obras menospreciaréis vuestras obras». Dijimos: “¿Quiénes son, oh Mensajero de Allah, Quraysh?” Dijo: “No; sino la gente del Yemen: son de corazones más delicados y de pechos más blandos”. Entonces dijimos: “¿Son ellos mejores que nosotros, oh Mensajero de Allah?” Dijo: «Si uno de ellos tuviera una montaña de oro y la gastara, no alcanzaría el mudd de uno de vosotros ni su mitad. Sabed que esta es la diferencia de mérito entre nosotros y la gente: { لا يَسْتَوِي مِنْكُمْ مَنْ أَنْفَقَ مِنْ قَبْلِ الْفَتْحِ وَقَاتَلَ أُولَئِكَ أَعْظَمُ دَرَجَةً مِنَ الَّذِينَ أَنْفَقُوا مِنْ بَعْدُ وَقَاتَلُوا وَكُلا وَعَدَ اللَّهُ الْحُسْنَى وَاللَّهُ بِمَا تَعْمَلُونَ خَبِيرٌ } [28234]] Este hadiz es extraño con esta redacción. Y lo que está en los dos Sahih, por la transmisión de un grupo, de ‘Atá’ ibn Yasár, de Abú Sa‘íd —mencionó a los jawárij—, es: «Menospreciaréis vuestra oración frente a su oración y vuestro ayuno frente a su ayuno; salen de la religión como sale la flecha de la presa» [28235] el hadiz. Sin embargo, Ibn Yarír narró este hadiz por otra vía, y dijo:

Me narró Ibn al-Barqí; nos narró Ibn Abí Maryam; nos informó Muhammad ibn Ya‘far; me informó Zayd ibn Aslam, de Abú Sa‘íd at-Tammár, de Abú Sa‘íd al-Judrí: que el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— dijo: «Está a punto de venir gente ante cuyas obras menospreciaréis vuestras obras». Dijimos: “¿Quiénes son, oh Mensajero de Allah? ¿Quraysh?” Dijo: «No; sino la gente del Yemen, porque son de corazones más delicados y de pechos más blandos». E hizo un gesto con su mano hacia el Yemen y dijo: «Son la gente del Yemen. Sabed que la fe es yemení y la sabiduría es yemení». Entonces dijimos: “Oh Mensajero de Allah, ¿son ellos mejores que nosotros?” Dijo: «Por Aquel en Cuya mano está mi alma, si uno de ellos tuviera una montaña de oro y la gastara, no cumpliría con el mudd de uno de vosotros ni con su mitad». Luego juntó sus dedos y extendió su meñique, y dijo: «Sabed que esta es la diferencia de mérito entre nosotros y la gente: { لا يَسْتَوِي مِنْكُمْ مَنْ أَنْفَقَ مِنْ قَبْلِ الْفَتْحِ وَقَاتَلَ أُولَئِكَ أَعْظَمُ دَرَجَةً مِنَ الَّذِينَ أَنْفَقُوا مِنْ بَعْدُ وَقَاتَلُوا وَكُلا وَعَدَ اللَّهُ الْحُسْنَى وَاللَّهُ بِمَا تَعْمَلُونَ خَبِيرٌ } ]» [28236][28237]

Así, en esta redacción no se menciona Al-Hudaybiyya. Si ello estuviera preservado, como se indicó antes, cabe la posibilidad de que fuera revelado antes de la conquista informando de lo que vendría después, como en Su dicho —Exaltado sea— en la sura “Al-Muzzámmil” —que es mequí, de lo primero que fue revelado—: { وَآخَرُونَ يُقَاتِلُونَ فِي سَبِيلِ اللَّهِ } la aleya [Al-Muzzámmil: 20] Pues es una buena nueva de lo que está por venir. Y así es esta, y Allah sabe más.

Y Su dicho: { وَكُلا وَعَدَ اللَّهُ الْحُسْنَى } se refiere a quienes gastaron antes de la conquista y después de ella: todos ellos tienen recompensa por lo que hicieron, aunque entre ellos haya diferencia en la superioridad de la retribución, como dijo: { لا يَسْتَوِي الْقَاعِدُونَ مِنَ الْمُؤْمِنِينَ غَيْرُ أُولِي الضَّرَرِ وَالْمُجَاهِدُونَ فِي سَبِيلِ اللَّهِ بِأَمْوَالِهِمْ وَأَنْفُسِهِمْ فَضَّلَ اللَّهُ الْمُجَاهِدِينَ بِأَمْوَالِهِمْ وَأَنْفُسِهِمْ عَلَى الْقَاعِدِينَ دَرَجَةً وَكُلا وَعَدَ اللَّهُ الْحُسْنَى وَفَضَّلَ اللَّهُ الْمُجَاهِدِينَ عَلَى الْقَاعِدِينَ أَجْرًا عَظِيمًا } [An-Nisá’: 95]. Y así también [28238] el hadiz que está en el Sahih: «El creyente fuerte es mejor y más amado por Allah que el creyente débil; y en ambos hay bien» [28239] Y solo advirtió esto para que no se menoscabara la posición del otro al elogiar al primero sin el segundo, y que alguien imaginara su censura; por eso lo siguió con el elogio del otro y la alabanza hacia él, aun dando preferencia al primero sobre él. Por ello dijo: { وَاللَّهُ بِمَا تَعْمَلُونَ خَبِيرٌ } Es decir: por Su conocimiento, diferenció entre la recompensa de quien gastó antes de la conquista y combatió, y la de quien hizo eso después; y ello no es sino por Su conocimiento de la intención del primero, su completa sinceridad y su gasto en tiempo de penuria, escasez y estrechez. Y en el hadiz: «Un dírham aventajó a cien mil» [28240] Y no hay duda, para la gente de la fe, de que el veraz Abú Bakr —Allah esté complacido con él— tiene la porción más abundante de esta aleya, pues es el señor de quienes la pusieron en práctica entre el resto de las comunidades de los profetas: gastó toda su riqueza buscando el Rostro de Allah —Poderoso y Majestuoso—, y no había nadie que tuviera sobre él un favor que él pudiera retribuir.

Y Abú Muhammad al-Husayn ibn Mas‘úd al-Baghawí dijo, al comentar esta aleya: Nos informó Ahmad ibn Ibráhím ash-Shurayhí [28241] nos informó Abú Isháq Ahmad ibn Muhammad ibn Ibráhím ath-Tha‘labí; nos informó ‘Abdullah ibn Hámid ibn Muhammad; nos informó Ahmad ibn Isháq ibn Ayyúb; nos informó Muhammad ibn Yúnus; nos narró al-‘Alá’ ibn ‘Amr ash-Shaybání; nos narró Abú Isháq al-Fazárí; nos narró Sufyán ibn Sa‘íd, de Ádam ibn ‘Alí, de Ibn ‘Umar, quien dijo: Estaba yo junto al Profeta —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— y con él estaba Abú Bakr as-Siddíq. Llevaba una capa que había sujetado en su pecho con broches. Entonces descendió Yibríl y dijo: “¿Por qué veo a Abú Bakr con una capa que ha sujetado en su pecho con broches?” Dijo: «Gastó su riqueza por mí antes de la conquista». Dijo: “Ciertamente Allah dice: transmítele el saludo y dile: ¿Estás complacido conmigo en esta pobreza tuya o estás disgustado?” Entonces el Mensajero de Allah dijo: «Oh Abú Bakr, ciertamente Allah te transmite el saludo y te dice: ¿Estás complacido conmigo en esta pobreza tuya o estás disgustado?» Entonces Abú Bakr —Allah esté complacido con él— dijo: “¿He de disgustarme con mi Señor —Poderoso y Majestuoso—? Yo estoy complacido con mi Señor”. [28242]

Este hadiz es débil en su cadena de transmisión por esta vía.

Notas y Referencias

[28229] - (1) En M: «luego los exhortó».

[28230] - (2) En A: «estrechez».

[28231] - (3) Al-Musnad (3/266).

[28232] - (4) Lo narró Al-Bujari en su Sahih con el número (7189), del hadiz de Ibn ‘Umar —Allah esté complacido con él—.

[28233] - (5) Sahih de Al-Bujari con el número (3673) y Sahih de Muslim con el número (2541), del hadiz de Abú Sa‘íd al-Judrí —Allah esté complacido con él—.

[28234] - (1) Tafsir de At-Tabarí (27/127).

[28235] - (2) Sahih de Al-Bujari con el número (6931) y Sahih de Muslim con el número (4601).

[28236] - (3) Adición de M, A.

[28237] - (4) Tafsir de At-Tabarí (17/127).

[28238] - (5) En M, A: «Y así también».

[28239] - (1) Sahih de Muslim con el número (2664), del hadiz de Abú Hurayra —Allah esté complacido con él—.

[28240] - (2) Lo narró An-Nasá’í en As-Sunan (5/59), del hadiz de Abú Hurayra —Allah esté complacido con él—.

[28241] - (3) En A: «ash-Shar‘í».

[28242] - (4) Ma‘álim at-Tanzíl de Al-Baghawí (8/34). En él aparece: «Yo estoy complacido con mi Señor» dos veces. Y el motivo de su debilidad es que en su cadena está al-‘Alá’ ibn ‘Amr. Dijo Ibn Hibbán: «Abú Isháq al-Fazárí transmite cosas asombrosas; no es lícito tomarlo como prueba en absoluto», y citó el hadiz.