La Mesa Servida
المائدة Al-Ma'idahVersículo (Español)
[5:96] Es permitido [durante la peregrinación comer de] lo que pesquen en el mar, para los residentes y los viajeros. Pero está prohibida la caza mientras estén consagrados a la peregrinación. Tengan temor de Dios, ante Quien serán congregados [para ser juzgados por sus obras].
Tafsir de Ibn Kathir
{أُحِلَّ لَكُمۡ صَيۡدُ ٱلۡبَحۡرِ وَطَعَامُهُۥ مَتَٰعٗا لَّكُمۡ وَلِلسَّيَّارَةِۖ وَحُرِّمَ عَلَيۡكُمۡ صَيۡدُ ٱلۡبَرِّ مَا دُمۡتُمۡ حُرُمٗاۗ وَٱتَّقُواْ ٱللَّهَ ٱلَّذِيٓ إِلَيۡهِ تُحۡشَرُونَ} (96)
Dijo Ibn Abī Ṭalḥa, de
[10402] Ibn ʿAbbās —en una transmisión suya—, y Saʿīd ibn al-Musayyib, y Saʿīd ibn Jubayr, y otros, acerca de Su dicho:
{ أُحِلَّ لَكُمْ صَيْدُ الْبَحْرِ }
esto es: lo que se caza de él fresco,
{ وَطَعَامُهُ }
lo que se toma como provisión de él, salado y seco.
E Ibn ʿAbbās dijo en la transmisión conocida de él:
Su caza es lo que se toma de él vivo,
{ وَطَعَامُهُ }
lo que arroja muerto.
Y así se transmitió de Abū Bakr aṣ-Ṣiddīq, Zayd ibn Thābit, ʿAbd Allāh ibn ʿAmr y Abū Ayyūb al-Anṣārī —que Allah esté complacido con ellos—; y de ʿIkrima, Abū Salama ibn ʿAbd ar-Raḥmān, Ibrāhīm an-Nakhaʿī y al-Ḥasan al-Baṣrī.
Dijo Sufyān ibn ʿUyayna, de ʿAmr ibn Dīnār, de ʿIkrima,
de Abū Bakr aṣ-Ṣiddīq, que dijo:
{ وَطَعَامُهُ }
«todo lo que hay en él». Lo narraron Ibn Jarīr e Ibn Abī Ḥātim.
Y dijo Ibn Jarīr:
Nos narró Ibn Ḥumayd; nos narró Jarīr, de Mughīra,
de Simāk, que dijo:
Se me contó de Ibn ʿAbbās, que dijo: Abū Bakr dirigió un sermón a la gente y dijo:
{ أُحِلَّ لَكُمْ صَيْدُ الْبَحْرِ وَطَعَامُهُ مَتَاعًا لَكُمْ }
y su alimento es lo que arroja.
Dijo:
Y nos narró Yaʿqūb; nos narró Ibn ʿUlayya, de Sulaymān at-Taymī, de Abū Mijlaz,
de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho:
{ أُحِلَّ لَكُمْ صَيْدُ الْبَحْرِ وَطَعَامُهُ }
dijo:
{ وَطَعَامُهُ }
«lo que arroja».
Y dijo ʿIkrima,
de Ibn ʿAbbās, que dijo:
{ وَطَعَامُهُ }
«lo que arroja de una carroña». E Ibn Jarīr también lo narró.
Y dijo Saʿīd ibn al-Musayyib:
Su alimento es lo que arroja vivo, o aquello de lo que se retira el agua y muere. Lo narró Ibn Abī Ḥātim.
Y dijo Ibn Jarīr:
Nos narró Ibn Bashshār; nos narró ʿAbd al-Wahhāb; nos narró Ayyūb, de Nāfiʿ:
que ʿAbd ar-Raḥmān ibn Abī Hurayra preguntó a Ibn ʿUmar y dijo:
«El mar ha arrojado muchos peces muertos; ¿los comemos?»
Dijo:
«No los comáis». Pero cuando ʿAbd Allāh regresó con su familia, tomó el muṣḥaf y leyó la sura al-Māʾida, y llegó a esta aleya:
{ وَطَعَامُهُ مَتَاعًا لَكُمْ وَلِلسَّيَّارَةِ }
y dijo: «Ve y dile que los coma, pues eso es su alimento».
Y así escogió Ibn Jarīr que lo que se entiende por «su alimento» es lo que muere en él.
Dijo:
Y se ha transmitido al respecto una noticia, aunque algunos la transmiten como mawqūf.
[10403]
Nos narró Hannād ibn as-Surrī, que dijo:
Nos narró ʿAbda ibn Sulaymān, de Muḥammad ibn ʿAmr; nos narró Abū Salama,
de Abū Hurayra, que dijo:
El Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo:
{ أُحِلَّ لَكُمْ صَيْدُ الْبَحْرِ وَطَعَامُهُ مَتَاعًا لَكُمْ }
dijo: «Su alimento es lo que arroja muerto».
Luego dijo:
Y algunos han detenido este ḥadīṯ en Abū Hurayra:
[10404]
Nos narró Hannād; nos narró Ibn Abī Zāʾida, de Muḥammad ibn ʿAmr, de Abū Salama,
de Abū Hurayra, acerca de Su dicho:
{ أُحِلَّ لَكُمْ صَيْدُ الْبَحْرِ وَطَعَامُهُ }
dijo: su alimento: «lo que arroja muerto».
Y Su dicho:
{ مَتَاعًا لَكُمْ وَلِلسَّيَّارَةِ }
es decir: beneficio y sustento para vosotros, los interpelados,
{ وَلِلسَّيَّارَةِ }
y es el plural de sayyār.
Dijo ʿIkrima:
para quien está en la costa del mar; y «para los viajeros» (as-sayyāra): el viaje.
[10405]
Y otros dijeron:
lo fresco de ello es para quien lo caza en la costa del mar; y
{ طَعَامُهُ }
es lo que muere en él o se caza de él y se sala y se seca como provisión para los viajeros y para quienes están lejos del mar.
Y se transmitió algo semejante de Ibn ʿAbbās, Mujāhid, as-Suddī y otros. Y la mayoría de los sabios dedujeron la licitud de la carroña del mar a partir de esta noble aleya, y de lo que narró el imām Mālik ibn Anas, de Wahb ibn Kaysān,
de Jābir ibn ʿAbd Allāh, que dijo:
El Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— envió una expedición hacia la costa, y puso al mando de ellos a Abū ʿUbayda ibn al-Jarrāḥ, y eran trescientos.
Dijo:
Y yo estaba entre ellos.
Dijo:
Salimos, hasta que, cuando estábamos en parte del camino, se agotaron las provisiones. Entonces Abū ʿUbayda ordenó reunir las provisiones de aquel ejército, y se juntó todo, y resultaron ser dos sacos de dátiles.
Dijo:
Y nos iba dando cada día un poco, poco a poco, hasta que se acabaron, y no nos tocaba sino un dátil, un dátil.
Dije:
«¿Y qué puede aportar un dátil?»
Dijo:
Y, sin embargo, notamos su falta cuando se acabó.
Dijo:
Luego llegamos al mar, y he aquí un pez como aẓ-ẓarib; y aquel ejército comió de él dieciocho noches. Luego Abū ʿUbayda ordenó tomar dos costillas de sus costillas y se alzaron; luego ordenó ensillar una montura, y pasó por debajo de ambas sin tocarlas.
[10406]
Este ḥadīṯ está recogido en los dos Ṣaḥīḥ.
[10407] Y tiene vías de transmisión de Jābir.
Y en el Ṣaḥīḥ de Muslim, por la transmisión de Abū az-Zubayr,
de Jābir:
Y he aquí que, en la orilla del mar, había algo como una gran duna.
Fuimos hacia ello y resultó ser una bestia a la que se llama: al-ʿanbar.
Dijo: Abū ʿUbayda dijo: «Carroña».
Luego dijo:
«No; somos enviados del Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— y estamos en el camino de Allah, y os habéis visto obligados; comed».
Dijo:
Permanecimos sobre ella un mes, siendo trescientos, hasta que engordamos. Y ciertamente nos vi sacar, con cántaros, grasa del hueco de su ojo; y cortar de él al-fidr como un toro, o: como el tamaño de un toro.
Dijo:
Y ciertamente Abū ʿUbayda tomó de nosotros a trece hombres y los sentó en el hueco de su ojo; y tomó una costilla de sus costillas y la erigió; luego ensilló el camello más grande que teníamos y pasó por debajo de ella; y nos aprovisionamos de su carne, en tiras.
Cuando llegamos a Medina, fuimos al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— y le mencionamos eso.
Dijo:
«Es un sustento que Allah ha hecho salir para vosotros; ¿tenéis algo de su carne para que nos deis de comer?»
Dijo: Entonces enviamos al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— parte de ella, y él la comió.
Y en algunas versiones de Muslim:
que ellos estaban con el Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— cuando encontraron este pez.
Entonces algunos dijeron:
«Es otro suceso».
Y otros dijeron:
«Más bien es un solo caso; pero al principio estaban con el Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz—, luego los envió como destacamento con Abū ʿUbayda, y encontraron esto en aquel destacamento suyo con Abū ʿUbayda». Y Allah sabe más.
[10408]
Y Mālik narró, de Ṣafwān ibn Sulaym, de Saʿīd ibn Salama —de la familia de Ibn al-Azraq—:
que al-Mughīra ibn Abī Burda —y era de Banū ʿAbd ad-Dār— le informó
que oyó a Abū Hurayra decir:
Un hombre preguntó al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— y dijo: «¡Oh Mensajero de Allah! Nosotros navegamos por el mar y llevamos con nosotros poca agua; si hacemos wuḍūʾ con ella, tendremos sed. ¿Hacemos wuḍūʾ con el agua del mar?»
El Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo:
«Es purificadora su agua; lícita su carroña».
Este ḥadīṯ lo narraron los dos imames aš-Šāfiʿī y Aḥmad ibn Ḥanbal, y los autores de las cuatro Sunan; y lo declararon auténtico al-Buḫārī, at-Tirmiḏī, Ibn Ḫuzayma, Ibn Ḥibbān y otros. Y se transmitió de un grupo de compañeros, del Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz—,
[10409] con un sentido semejante.
Y el imām Aḥmad, Abū Dāwūd, at-Tirmiḏī e Ibn Mājah narraron, por varias vías,
de Ḥammād ibn Salama:
Nos narró Abū al-Muhazzim —que es Yazīd ibn Sufyān—:
Oí a Abū Hurayra decir:
Estábamos con el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— en un ḥaǧǧ —o ʿumra—, y nos salió al encuentro una pata de langostas; y nos pusimos a golpearlas con nuestros bastones y látigos y las matábamos; y nos quedamos perplejos,
y dijimos:
«¿Qué hacemos, estando en iḥrām?»
Entonces preguntamos al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— y dijo:
«No hay inconveniente en la caza del mar».
[10410]
Abū al-Muhazzim es débil; y Allah sabe más.
Y dijo Ibn Mājah:
Nos narró Hārūn ibn ʿAbd Allāh al-Ḥammāl; nos narró Hāšim ibn al-Qāsim; nos narró Ziyād ibn ʿAbd Allāh, de ʿUlāṯa, de Mūsā ibn Muḥammad ibn Ibrāhīm, de su padre, de Jābir y Anas ibn Mālik:
que el Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz—, cuando invocaba contra las langostas, decía:
«¡Oh Allah! Destruye a sus grandes, mata a sus pequeños, corrompe sus huevos, corta su raíz, y aparta sus bocas de nuestros medios de vida y de nuestros sustentos. Ciertamente Tú eres Quien oye la súplica».
Entonces Ḫālid dijo:
«¡Oh Mensajero de Allah! ¿Cómo invocas contra un ejército de los ejércitos de Allah para cortar su raíz?»
Dijo:
«Ciertamente, la langosta es la excrecencia del pez en el mar».
Dijo Hāšim:
Dijo Ziyād: «Y me contó quien vio al pez expulsarla». Ibn Mājah se singularizó en narrarlo.
[10411]
Y aš-Šāfiʿī narró, de Saʿīd, de Ibn Jurayǧ, de ʿAṭāʾ,
de Ibn ʿAbbās:
que reprobó a quien caza langostas en el ḥaram.
Y se argumentó con esta noble aleya por parte de los juristas que sostuvieron que se comen los animales del mar, sin exceptuar nada de ello.
Y ya pasó de aṣ-Ṣiddīq que dijo:
{ طَعَامُهُ }
«todo lo que hay en él».
Y algunos exceptuaron las ranas y permitieron lo demás; por lo que narraron el imām Aḥmad, Abū Dāwūd y an-Nasāʾī, por la transmisión de Ibn Abī Ḏiʾb, de Saʿīd ibn Ḫālid, de Saʿīd ibn al-Musayyib, de ʿAbd ar-Raḥmān ibn ʿUṯmān at-Taymī: que el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— «prohibió matar la rana».
[10412]
Y an-Nasāʾī narró de ʿAbd Allāh ibn ʿAmr, que dijo:
El Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— prohibió matar la rana,
y dijo:
«Su croar es tasbīḥ».
[10413]
Y otros dijeron:
De la caza del mar se come el pez, y no se come la rana. Y discreparon respecto de lo demás:
se dijo:
se come el resto;
y se dijo:
no se come.
Y se dijo:
lo que se come de su semejante en la tierra, se come su semejante en el mar; y lo que no se come de su semejante, no se come. Todas estas son posiciones dentro de la escuela de aš-Šāfiʿī —que Allah tenga misericordia de él—.
Dijo Abū Ḥanīfa —que Allah tenga misericordia de él—:
no se come lo que muere en el mar, como no se come lo que muere en la tierra;
por la generalidad de Su dicho:
{ حُرِّمَتْ عَلَيْكُمُ الْمَيْتَةُ }
[al-Māʾida: 3].
Y se transmitió un ḥadīṯ con un sentido semejante.
Dijo Ibn Mardawayh:
Nos narró ʿAbd al-Bāqī —que es Ibn Qāniʿ—; nos narró al-Ḥusayn ibn Isḥāq at-Tustarī y ʿAbd Allāh ibn Mūsā ibn Abī ʿUṯmān; ambos dijeron: nos narró al-Ḥusayn ibn Zayd aṭ-Ṭaḥḥān; nos narró Ḥafṣ ibn Ġiyāṯ, de Ibn Abī Ḏiʾb, de Abū az-Zubayr,
de Jābir, que dijo:
El Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo:
«Lo que cacéis estando vivo y muera, comedlo; y lo que el mar arroje muerto, flotando, no lo comáis».
Luego lo narró por la vía de Ismāʿīl ibn Umayya y Yaḥyā ibn Abī Unaysa, de Abū az-Zubayr, de Jābir, con ello. Y es munkar.
[10414]
Y la mayoría de los seguidores de Mālik, aš-Šāfiʿī y Aḥmad ibn Ḥanbal argumentaron con el ḥadīṯ de «al-ʿanbar» mencionado anteriormente,
y con el ḥadīṯ:
«Es purificadora su agua; lícita su carroña»,
y ya pasó también.
Y el imām Abū ʿAbd Allāh aš-Šāfiʿī narró, de ʿAbd ar-Raḥmān ibn Zayd ibn Aslam, de su padre,
de Ibn ʿUmar, que dijo:
El Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo:
«Se nos han hecho lícitas dos carroñas y dos sangres: en cuanto a las dos carroñas, el pez y la langosta; y en cuanto a las dos sangres, el hígado y el bazo».
Y lo narraron Aḥmad, Ibn Mājah, ad-Dāraquṭnī y al-Bayhaqī. Tiene corroboraciones, y se transmitió
[10415] como mawqūf; y Allah sabe más.
Y Su dicho:
{ وَحُرِّمَ عَلَيْكُمْ صَيْدُ الْبَرِّ مَا دُمْتُمْ حُرُمًا }
es decir: en el estado de vuestro iḥrām se os prohíbe
[10416] la caza. En ello hay indicación de la prohibición de eso
[10417] Así, si el muḥrim caza una presa deliberadamente, incurre en pecado y debe indemnización; y si lo hace por error, debe indemnización y le es ilícito comerla, pues para él es como la carroña. Y lo mismo para otros muḥrimūn y para los muḥillūn, según Mālik y aš-Šāfiʿī —en una de sus dos opiniones—; y así lo sostienen ʿAṭāʾ, al-Qāsim, Sālim, Abū Yūsuf, Muḥammad ibn al-Ḥasan y otros. Si la come, o come algo de ella, ¿le corresponde una expiación?
Los sabios tienen dos opiniones:
La primera:
sí. ʿAbd ar-Razzāq narró, de Ibn Jurayǧ, de ʿAṭāʾ,
que dijo:
si la degüella y luego la come, entonces son dos expiaciones. A ello fue un grupo.
La segunda:
no hay indemnización por comerla. Lo estableció expresamente Mālik ibn Anas.
Dijo Abū ʿUmar ibn ʿAbd al-Barr:
Y sobre esto están las escuelas de los juristas de las metrópolis, y la mayoría de los sabios. Luego Abū ʿUmar lo fundamentó con el caso de quien comete coito, luego coito, luego coito antes de ser castigado: no le corresponde sino un solo ḥadd.
[10418]
Y dijo Abū Ḥanīfa:
le corresponde el valor de lo que comió.
Y dijo Abū Ṯawr:
si el muḥrim mata una presa, le corresponde su indemnización, y es lícito comer esa presa; aunque lo detesto para quien la mató,
por la noticia del Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—:
«La caza de tierra os es lícita, mientras no la cacéis
o no sea cazada para vosotros».
Este ḥadīṯ vendrá con su explicación. Y su afirmación de que es lícita para el matador es extraña; en cuanto a otros, hay discrepancia. Ya mencionamos la prohibición para quienes precedieron. Y otros dijeron: es lícita para otros, tanto muḥrimūn como muḥillūn, por este ḥadīṯ. Y Allah sabe más.
En cuanto a si un muḥill
[10419] caza una presa y se la regala a un muḥrim, algunos
[10420] fueron a la opinión de que es lícita de manera absoluta, y no distinguieron entre que la hubiera cazado por él o no. Abū ʿUmar ibn ʿAbd al-Barr transmitió esta opinión de ʿUmar ibn al-Ḫaṭṭāb, Abū Hurayra, az-Zubayr ibn al-ʿAwwām, Kaʿb al-Aḥbār, Mujāhid y ʿAṭāʾ —en una transmisión—, y Saʿīd ibn Jubayr.
Dijo:
Y así lo sostuvieron los kufíes.
Dijo Ibn Jarīr:
Nos narró Muḥammad ibn ʿAbd Allāh ibn Bazīʿ; nos narró Bišr ibn al-Mufaḍḍal; nos narró Saʿīd, de Qatāda:
que Saʿīd ibn al-Musayyib le narró, de Abū Hurayra: que fue preguntado acerca de carne de una presa cazada por un muḥill: «¿La come el muḥrim?»
Dijo:
les dio dictamen de que la comieran. Luego se encontró con ʿUmar ibn al-Ḫaṭṭāb y le informó de lo que había ocurrido.
Entonces dijo:
«Si les hubieras dado un dictamen distinto de este, te habría hecho doler la cabeza».
Y otros dijeron:
no es lícito para el muḥrim comer caza en absoluto, y lo prohibieron de manera absoluta, por la generalidad de esta noble aleya.
Y ʿAbd ar-Razzāq narró, de Maʿmar, de Ibn Ṭāwūs y ʿAbd al-Karīm ibn Abī Umayya, de Ṭāwūs, de Ibn ʿAbbās: que detestaba que el muḥrim comiera carne de caza.
Y dijo:
es ambigua.
Es decir, Su dicho:
{ وَحُرِّمَ عَلَيْكُمْ صَيْدُ الْبَرِّ مَا دُمْتُمْ حُرُمًا }.
Dijo:
Y Maʿmar me informó, de az-Zuhrī, de Ibn ʿUmar: que detestaba que el muḥrim comiera carne de caza en cualquier caso.
Dijo Maʿmar:
Y Ayyūb me informó, de Nāfiʿ, de Ibn ʿUmar, algo semejante.
Dijo Ibn ʿAbd al-Barr:
Y así lo sostuvieron Ṭāwūs y Jābir ibn Zayd; y a ello fue aṯ-Ṯawrī e Isḥāq ibn Rāhawayh —en una transmisión—. Y se transmitió algo semejante de ʿAlī ibn Abī Ṭālib; lo narró Ibn Jarīr por la vía de Saʿīd ibn Abī ʿArūba, de Qatāda,
de Saʿīd ibn al-Musayyib:
que ʿAlī detestaba la carne de caza para el muḥrim en cualquier caso.
Y Mālik, aš-Šāfiʿī, Aḥmad ibn Ḥanbal, e Isḥāq ibn Rāhawayh —en una transmisión—, y la mayoría, sostuvieron:
si el muḥill tuvo la intención de cazar para el muḥrim con esa presa, no es lícito para el muḥrim comerla;
por el ḥadīṯ de aṣ-Ṣaʿb ibn Jaṯṯāma:
que regaló al Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— un asno salvaje, estando él en al-Abwāʾ —o: en Waddān—, y él se lo devolvió.
Cuando vio lo que había en su rostro, dijo:
«No te lo hemos devuelto sino porque estamos en iḥrām».
Este ḥadīṯ está recogido en los dos Ṣaḥīḥ, y tiene muchas formulaciones.
[10421] Dijeron: su sentido es que el Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— pensó que solo lo había cazado por él, y por eso se lo devolvió. En cambio, si no lo tuvo en cuenta al cazar, entonces le es lícito comer de ello; por el ḥadīṯ de Abū Qatāda cuando cazó un asno salvaje: él era muḥill, no estaba en iḥrām, mientras que sus compañeros estaban en iḥrām, y dudaron en comerlo.
Luego preguntaron al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— y dijo:
«¿Acaso alguno de vosotros lo señaló o ayudó a matarlo?»
Dijeron: «No».
Dijo:
«Entonces comed».
Y el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— comió de ello.
Este relato también está firmemente establecido en los dos Ṣaḥīḥ con muchas formulaciones.
[10422]
Y el imām Aḥmad dijo:
Nos narraron Saʿīd ibn Manṣūr y Qutayba ibn Saʿīd; ambos dijeron: nos narró Yaʿqūb ibn ʿAbd ar-Raḥmān, de ʿAmr ibn Abī ʿAmr, de al-Muṭṭalib ibn ʿAbd Allāh ibn Ḥanṭab,
de Jābir ibn ʿAbd Allāh, que dijo:
El Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo —y Qutayba dijo en su ḥadīṯ: «Oí al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—»—:
«La caza de tierra os es lícita —dijo Saʿīd: estando vosotros en iḥrām— mientras no la cacéis o no sea cazada para vosotros».
Y así lo narraron Abū Dāwūd, at-Tirmiḏī y an-Nasāʾī, todos, de Qutayba.
Y dijo at-Tirmiḏī:
no conocemos que al-Muṭṭalib haya oído de Jābir.
[10423]
Y el imām Muḥammad ibn Idrīs aš-Šāfiʿī lo narró por la vía de ʿAmr ibn Abī ʿAmr, de su mawlā al-Muṭṭalib,
de Jābir; luego dijo:
Este es el mejor ḥadīṯ transmitido en este capítulo y el más conforme a la analogía.
Y Mālik narró, de ʿAbd Allāh ibn Abī Bakr,
de ʿAbd Allāh ibn ʿĀmir ibn Rabīʿa, que dijo:
Vi a ʿUṯmān ibn ʿAffān en al-ʿArj, estando en iḥrām en un día de verano, habiendo cubierto su rostro con una manta púrpura.
Luego se le trajo carne de caza y dijo a sus compañeros:
«Comed».
Dijeron:
«¿Y tú no comes?»
Dijo:
«Yo no soy como vosotros: solo fue cazada por mi causa».
[10424][10425]
Notas y Referencias
[10402] En D: «dijo».
[10403] Tafsīr aṭ-Ṭabarī (11/69).
[10404] Tafsīr aṭ-Ṭabarī (11/70).
[10405] En D: «para el viaje».
[10406] Al-Muwaṭṭaʾ (2/930).
[10407] Ṣaḥīḥ al-Buḫārī, n.º (2483), y Ṣaḥīḥ Muslim, n.º (1935).
[10408] Ṣaḥīḥ Muslim, n.º (1935).
[10409] Musnad aš-Šāfiʿī, n.º (25) («Badāʾiʿ al-Minan»), y el Musnad del imām Aḥmad (2/237), y Sunan Abī Dāwūd, n.º (83), y Sunan at-Tirmiḏī, n.º (69), y Sunan an-Nasāʾī (1/50), y Sunan Ibn Mājah, n.º (386), y Ṣaḥīḥ Ibn Ḫuzayma, n.º (111), y Ṣaḥīḥ Ibn Ḥibbān, n.º (119).
[10410] Al-Musnad (2/306), y Sunan Abī Dāwūd, n.º (1854), y Sunan at-Tirmiḏī, n.º (850), y Sunan Ibn Mājah, n.º (3222).
[10411] Sunan Ibn Mājah, n.º (3221). Al-Būṣīrī dijo en az-Zawāʾid (3/64–65): «Este isnād es débil por la debilidad de Mūsā ibn Muḥammad ibn Ibrāhīm. Ibn al-Jawzī lo incluyó en al-Mawḍūʿāt por la vía de Hārūn ibn ʿAbd Allāh, y dijo: no es auténtico del Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—; y declaró débil a Mūsā ibn Muḥammad».
[10412] Al-Musnad (3/453), y Sunan Abī Dāwūd, n.º (5269), y Sunan an-Nasāʾī (7/210).
[10413] No lo encontré al buscarlo en Sunan an-Nasāʾī, y quizá lo subsane más adelante. Y aṭ-Ṭabarānī lo narró en al-Muʿǧam al-Awsaṭ, n.º (1852), por la vía de al-Ḥaǧǧāǧ ibn Muḥammad, de Šuʿba, de Qatāda, de Zarāra ibn Awfā, de ʿAbd Allāh ibn ʿAmr, con ello.
[10414] Y su carácter reprobable (nakāra): por contradecir la aleya y los ḥadīṯ auténticos, como el ḥadīṯ: «Es purificadora su agua», y el ḥadīṯ de al-ʿanbar.
[10415] Musnad aš-Šāfiʿī, n.º (1734), y Musnad Aḥmad (2/97). Ya pasó su documentación en la aleya 3 de esta sura.
[10416] En D: «pues es ilícito».
[10417] En D: «la prohibición».
[10418] Al-Istiḏkār, de Ibn ʿAbd al-Barr (11/312).
[10419] En D: «lo cazó».
[10420] En D: «entonces fueron».
[10421] Ṣaḥīḥ al-Buḫārī, n.º (1825, 2573), y Ṣaḥīḥ Muslim, n.º (1193).
[10422] Ṣaḥīḥ al-Buḫārī, n.º (2914, 5490), y Ṣaḥīḥ Muslim, n.º (1196).
[10423] Sunan Abī Dāwūd, n.º (1851), y Sunan at-Tirmiḏī, n.º (846), y Sunan an-Nasāʾī (5/187).
[10424] Al-Muwaṭṭaʾ (1/354).
[10425] El ḥāfiẓ Ibn Kaṯīr —que Allah tenga misericordia de él— no abordó el tafsīr del resto de las aleyas, como ocurre en todas las copias manuscritas; y quizá ello —y Allah sabe más— se deba a que ya trató la explicación de sus significados en sus pasajes semejantes en la sura al-Baqara.