5

La Mesa Servida

المائدة Al-Ma'idah
Aya 96

Versículo (Español)

[5:96] Es permitido [durante la peregrinación comer de] lo que pesquen en el mar, para los residentes y los viajeros. Pero está prohibida la caza mientras estén consagrados a la peregrinación. Tengan temor de Dios, ante Quien serán congregados [para ser juzgados por sus obras].

Tafsir de Ibn Kathir

{أُحِلَّ لَكُمۡ صَيۡدُ ٱلۡبَحۡرِ وَطَعَامُهُۥ مَتَٰعٗا لَّكُمۡ وَلِلسَّيَّارَةِۖ وَحُرِّمَ عَلَيۡكُمۡ صَيۡدُ ٱلۡبَرِّ مَا دُمۡتُمۡ حُرُمٗاۗ وَٱتَّقُواْ ٱللَّهَ ٱلَّذِيٓ إِلَيۡهِ تُحۡشَرُونَ} (96) Dijo Ibn Abī Ṭalḥa, de [10402] Ibn ʿAbbās —en una transmisión suya—, y Saʿīd ibn al-Musayyib, y Saʿīd ibn Jubayr, y otros, acerca de Su dicho: { أُحِلَّ لَكُمْ صَيْدُ الْبَحْرِ } esto es: lo que se caza de él fresco, { وَطَعَامُهُ } lo que se toma como provisión de él, salado y seco.

E Ibn ʿAbbās dijo en la transmisión conocida de él: Su caza es lo que se toma de él vivo, { وَطَعَامُهُ } lo que arroja muerto.

Y así se transmitió de Abū Bakr aṣ-Ṣiddīq, Zayd ibn Thābit, ʿAbd Allāh ibn ʿAmr y Abū Ayyūb al-Anṣārī —que Allah esté complacido con ellos—; y de ʿIkrima, Abū Salama ibn ʿAbd ar-Raḥmān, Ibrāhīm an-Nakhaʿī y al-Ḥasan al-Baṣrī.

Dijo Sufyān ibn ʿUyayna, de ʿAmr ibn Dīnār, de ʿIkrima, de Abū Bakr aṣ-Ṣiddīq, que dijo: { وَطَعَامُهُ } «todo lo que hay en él». Lo narraron Ibn Jarīr e Ibn Abī Ḥātim.

Y dijo Ibn Jarīr: Nos narró Ibn Ḥumayd; nos narró Jarīr, de Mughīra, de Simāk, que dijo: Se me contó de Ibn ʿAbbās, que dijo: Abū Bakr dirigió un sermón a la gente y dijo: { أُحِلَّ لَكُمْ صَيْدُ الْبَحْرِ وَطَعَامُهُ مَتَاعًا لَكُمْ } y su alimento es lo que arroja.

Dijo: Y nos narró Yaʿqūb; nos narró Ibn ʿUlayya, de Sulaymān at-Taymī, de Abū Mijlaz, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: { أُحِلَّ لَكُمْ صَيْدُ الْبَحْرِ وَطَعَامُهُ } dijo: { وَطَعَامُهُ } «lo que arroja».

Y dijo ʿIkrima, de Ibn ʿAbbās, que dijo: { وَطَعَامُهُ } «lo que arroja de una carroña». E Ibn Jarīr también lo narró.

Y dijo Saʿīd ibn al-Musayyib: Su alimento es lo que arroja vivo, o aquello de lo que se retira el agua y muere. Lo narró Ibn Abī Ḥātim.

Y dijo Ibn Jarīr: Nos narró Ibn Bashshār; nos narró ʿAbd al-Wahhāb; nos narró Ayyūb, de Nāfiʿ: que ʿAbd ar-Raḥmān ibn Abī Hurayra preguntó a Ibn ʿUmar y dijo: «El mar ha arrojado muchos peces muertos; ¿los comemos?» Dijo: «No los comáis». Pero cuando ʿAbd Allāh regresó con su familia, tomó el muṣḥaf y leyó la sura al-Māʾida, y llegó a esta aleya: { وَطَعَامُهُ مَتَاعًا لَكُمْ وَلِلسَّيَّارَةِ } y dijo: «Ve y dile que los coma, pues eso es su alimento».

Y así escogió Ibn Jarīr que lo que se entiende por «su alimento» es lo que muere en él. Dijo: Y se ha transmitido al respecto una noticia, aunque algunos la transmiten como mawqūf. [10403]

Nos narró Hannād ibn as-Surrī, que dijo: Nos narró ʿAbda ibn Sulaymān, de Muḥammad ibn ʿAmr; nos narró Abū Salama, de Abū Hurayra, que dijo: El Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo: { أُحِلَّ لَكُمْ صَيْدُ الْبَحْرِ وَطَعَامُهُ مَتَاعًا لَكُمْ } dijo: «Su alimento es lo que arroja muerto».

Luego dijo: Y algunos han detenido este ḥadīṯ en Abū Hurayra: [10404]

Nos narró Hannād; nos narró Ibn Abī Zāʾida, de Muḥammad ibn ʿAmr, de Abū Salama, de Abū Hurayra, acerca de Su dicho: { أُحِلَّ لَكُمْ صَيْدُ الْبَحْرِ وَطَعَامُهُ } dijo: su alimento: «lo que arroja muerto».

Y Su dicho: { مَتَاعًا لَكُمْ وَلِلسَّيَّارَةِ } es decir: beneficio y sustento para vosotros, los interpelados, { وَلِلسَّيَّارَةِ } y es el plural de sayyār. Dijo ʿIkrima: para quien está en la costa del mar; y «para los viajeros» (as-sayyāra): el viaje. [10405]

Y otros dijeron: lo fresco de ello es para quien lo caza en la costa del mar; y { طَعَامُهُ } es lo que muere en él o se caza de él y se sala y se seca como provisión para los viajeros y para quienes están lejos del mar.

Y se transmitió algo semejante de Ibn ʿAbbās, Mujāhid, as-Suddī y otros. Y la mayoría de los sabios dedujeron la licitud de la carroña del mar a partir de esta noble aleya, y de lo que narró el imām Mālik ibn Anas, de Wahb ibn Kaysān, de Jābir ibn ʿAbd Allāh, que dijo: El Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— envió una expedición hacia la costa, y puso al mando de ellos a Abū ʿUbayda ibn al-Jarrāḥ, y eran trescientos. Dijo: Y yo estaba entre ellos. Dijo: Salimos, hasta que, cuando estábamos en parte del camino, se agotaron las provisiones. Entonces Abū ʿUbayda ordenó reunir las provisiones de aquel ejército, y se juntó todo, y resultaron ser dos sacos de dátiles. Dijo: Y nos iba dando cada día un poco, poco a poco, hasta que se acabaron, y no nos tocaba sino un dátil, un dátil. Dije: «¿Y qué puede aportar un dátil?» Dijo: Y, sin embargo, notamos su falta cuando se acabó. Dijo: Luego llegamos al mar, y he aquí un pez como aẓ-ẓarib; y aquel ejército comió de él dieciocho noches. Luego Abū ʿUbayda ordenó tomar dos costillas de sus costillas y se alzaron; luego ordenó ensillar una montura, y pasó por debajo de ambas sin tocarlas. [10406]

Este ḥadīṯ está recogido en los dos Ṣaḥīḥ. [10407] Y tiene vías de transmisión de Jābir.

Y en el Ṣaḥīḥ de Muslim, por la transmisión de Abū az-Zubayr, de Jābir: Y he aquí que, en la orilla del mar, había algo como una gran duna. Fuimos hacia ello y resultó ser una bestia a la que se llama: al-ʿanbar. Dijo: Abū ʿUbayda dijo: «Carroña». Luego dijo: «No; somos enviados del Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— y estamos en el camino de Allah, y os habéis visto obligados; comed». Dijo: Permanecimos sobre ella un mes, siendo trescientos, hasta que engordamos. Y ciertamente nos vi sacar, con cántaros, grasa del hueco de su ojo; y cortar de él al-fidr como un toro, o: como el tamaño de un toro. Dijo: Y ciertamente Abū ʿUbayda tomó de nosotros a trece hombres y los sentó en el hueco de su ojo; y tomó una costilla de sus costillas y la erigió; luego ensilló el camello más grande que teníamos y pasó por debajo de ella; y nos aprovisionamos de su carne, en tiras. Cuando llegamos a Medina, fuimos al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— y le mencionamos eso. Dijo: «Es un sustento que Allah ha hecho salir para vosotros; ¿tenéis algo de su carne para que nos deis de comer?» Dijo: Entonces enviamos al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— parte de ella, y él la comió. Y en algunas versiones de Muslim: que ellos estaban con el Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— cuando encontraron este pez. Entonces algunos dijeron: «Es otro suceso». Y otros dijeron: «Más bien es un solo caso; pero al principio estaban con el Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz—, luego los envió como destacamento con Abū ʿUbayda, y encontraron esto en aquel destacamento suyo con Abū ʿUbayda». Y Allah sabe más. [10408]

Y Mālik narró, de Ṣafwān ibn Sulaym, de Saʿīd ibn Salama —de la familia de Ibn al-Azraq—: que al-Mughīra ibn Abī Burda —y era de Banū ʿAbd ad-Dār— le informó que oyó a Abū Hurayra decir: Un hombre preguntó al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— y dijo: «¡Oh Mensajero de Allah! Nosotros navegamos por el mar y llevamos con nosotros poca agua; si hacemos wuḍūʾ con ella, tendremos sed. ¿Hacemos wuḍūʾ con el agua del mar?» El Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo: «Es purificadora su agua; lícita su carroña».

Este ḥadīṯ lo narraron los dos imames aš-Šāfiʿī y Aḥmad ibn Ḥanbal, y los autores de las cuatro Sunan; y lo declararon auténtico al-Buḫārī, at-Tirmiḏī, Ibn Ḫuzayma, Ibn Ḥibbān y otros. Y se transmitió de un grupo de compañeros, del Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz—, [10409] con un sentido semejante.

Y el imām Aḥmad, Abū Dāwūd, at-Tirmiḏī e Ibn Mājah narraron, por varias vías, de Ḥammād ibn Salama: Nos narró Abū al-Muhazzim —que es Yazīd ibn Sufyān—: Oí a Abū Hurayra decir: Estábamos con el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— en un ḥaǧǧ —o ʿumra—, y nos salió al encuentro una pata de langostas; y nos pusimos a golpearlas con nuestros bastones y látigos y las matábamos; y nos quedamos perplejos, y dijimos: «¿Qué hacemos, estando en iḥrām?» Entonces preguntamos al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— y dijo: «No hay inconveniente en la caza del mar». [10410]

Abū al-Muhazzim es débil; y Allah sabe más.

Y dijo Ibn Mājah: Nos narró Hārūn ibn ʿAbd Allāh al-Ḥammāl; nos narró Hāšim ibn al-Qāsim; nos narró Ziyād ibn ʿAbd Allāh, de ʿUlāṯa, de Mūsā ibn Muḥammad ibn Ibrāhīm, de su padre, de Jābir y Anas ibn Mālik: que el Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz—, cuando invocaba contra las langostas, decía: «¡Oh Allah! Destruye a sus grandes, mata a sus pequeños, corrompe sus huevos, corta su raíz, y aparta sus bocas de nuestros medios de vida y de nuestros sustentos. Ciertamente Tú eres Quien oye la súplica». Entonces Ḫālid dijo: «¡Oh Mensajero de Allah! ¿Cómo invocas contra un ejército de los ejércitos de Allah para cortar su raíz?» Dijo: «Ciertamente, la langosta es la excrecencia del pez en el mar». Dijo Hāšim: Dijo Ziyād: «Y me contó quien vio al pez expulsarla». Ibn Mājah se singularizó en narrarlo. [10411]

Y aš-Šāfiʿī narró, de Saʿīd, de Ibn Jurayǧ, de ʿAṭāʾ, de Ibn ʿAbbās: que reprobó a quien caza langostas en el ḥaram.

Y se argumentó con esta noble aleya por parte de los juristas que sostuvieron que se comen los animales del mar, sin exceptuar nada de ello. Y ya pasó de aṣ-Ṣiddīq que dijo: { طَعَامُهُ } «todo lo que hay en él».

Y algunos exceptuaron las ranas y permitieron lo demás; por lo que narraron el imām Aḥmad, Abū Dāwūd y an-Nasāʾī, por la transmisión de Ibn Abī Ḏiʾb, de Saʿīd ibn Ḫālid, de Saʿīd ibn al-Musayyib, de ʿAbd ar-Raḥmān ibn ʿUṯmān at-Taymī: que el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— «prohibió matar la rana». [10412]

Y an-Nasāʾī narró de ʿAbd Allāh ibn ʿAmr, que dijo: El Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— prohibió matar la rana, y dijo: «Su croar es tasbīḥ». [10413]

Y otros dijeron: De la caza del mar se come el pez, y no se come la rana. Y discreparon respecto de lo demás: se dijo: se come el resto; y se dijo: no se come. Y se dijo: lo que se come de su semejante en la tierra, se come su semejante en el mar; y lo que no se come de su semejante, no se come. Todas estas son posiciones dentro de la escuela de aš-Šāfiʿī —que Allah tenga misericordia de él—.

Dijo Abū Ḥanīfa —que Allah tenga misericordia de él—: no se come lo que muere en el mar, como no se come lo que muere en la tierra; por la generalidad de Su dicho: { حُرِّمَتْ عَلَيْكُمُ الْمَيْتَةُ } [al-Māʾida: 3].

Y se transmitió un ḥadīṯ con un sentido semejante. Dijo Ibn Mardawayh:

Nos narró ʿAbd al-Bāqī —que es Ibn Qāniʿ—; nos narró al-Ḥusayn ibn Isḥāq at-Tustarī y ʿAbd Allāh ibn Mūsā ibn Abī ʿUṯmān; ambos dijeron: nos narró al-Ḥusayn ibn Zayd aṭ-Ṭaḥḥān; nos narró Ḥafṣ ibn Ġiyāṯ, de Ibn Abī Ḏiʾb, de Abū az-Zubayr, de Jābir, que dijo: El Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo: «Lo que cacéis estando vivo y muera, comedlo; y lo que el mar arroje muerto, flotando, no lo comáis».

Luego lo narró por la vía de Ismāʿīl ibn Umayya y Yaḥyā ibn Abī Unaysa, de Abū az-Zubayr, de Jābir, con ello. Y es munkar. [10414]

Y la mayoría de los seguidores de Mālik, aš-Šāfiʿī y Aḥmad ibn Ḥanbal argumentaron con el ḥadīṯ de «al-ʿanbar» mencionado anteriormente, y con el ḥadīṯ: «Es purificadora su agua; lícita su carroña», y ya pasó también.

Y el imām Abū ʿAbd Allāh aš-Šāfiʿī narró, de ʿAbd ar-Raḥmān ibn Zayd ibn Aslam, de su padre, de Ibn ʿUmar, que dijo: El Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo: «Se nos han hecho lícitas dos carroñas y dos sangres: en cuanto a las dos carroñas, el pez y la langosta; y en cuanto a las dos sangres, el hígado y el bazo».

Y lo narraron Aḥmad, Ibn Mājah, ad-Dāraquṭnī y al-Bayhaqī. Tiene corroboraciones, y se transmitió [10415] como mawqūf; y Allah sabe más.

Y Su dicho: { وَحُرِّمَ عَلَيْكُمْ صَيْدُ الْبَرِّ مَا دُمْتُمْ حُرُمًا } es decir: en el estado de vuestro iḥrām se os prohíbe [10416] la caza. En ello hay indicación de la prohibición de eso [10417] Así, si el muḥrim caza una presa deliberadamente, incurre en pecado y debe indemnización; y si lo hace por error, debe indemnización y le es ilícito comerla, pues para él es como la carroña. Y lo mismo para otros muḥrimūn y para los muḥillūn, según Mālik y aš-Šāfiʿī —en una de sus dos opiniones—; y así lo sostienen ʿAṭāʾ, al-Qāsim, Sālim, Abū Yūsuf, Muḥammad ibn al-Ḥasan y otros. Si la come, o come algo de ella, ¿le corresponde una expiación? Los sabios tienen dos opiniones:

La primera: sí. ʿAbd ar-Razzāq narró, de Ibn Jurayǧ, de ʿAṭāʾ, que dijo: si la degüella y luego la come, entonces son dos expiaciones. A ello fue un grupo.

La segunda: no hay indemnización por comerla. Lo estableció expresamente Mālik ibn Anas.

Dijo Abū ʿUmar ibn ʿAbd al-Barr: Y sobre esto están las escuelas de los juristas de las metrópolis, y la mayoría de los sabios. Luego Abū ʿUmar lo fundamentó con el caso de quien comete coito, luego coito, luego coito antes de ser castigado: no le corresponde sino un solo ḥadd. [10418]

Y dijo Abū Ḥanīfa: le corresponde el valor de lo que comió.

Y dijo Abū Ṯawr: si el muḥrim mata una presa, le corresponde su indemnización, y es lícito comer esa presa; aunque lo detesto para quien la mató, por la noticia del Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—: «La caza de tierra os es lícita, mientras no la cacéis

o no sea cazada para vosotros».

Este ḥadīṯ vendrá con su explicación. Y su afirmación de que es lícita para el matador es extraña; en cuanto a otros, hay discrepancia. Ya mencionamos la prohibición para quienes precedieron. Y otros dijeron: es lícita para otros, tanto muḥrimūn como muḥillūn, por este ḥadīṯ. Y Allah sabe más.

En cuanto a si un muḥill [10419] caza una presa y se la regala a un muḥrim, algunos [10420] fueron a la opinión de que es lícita de manera absoluta, y no distinguieron entre que la hubiera cazado por él o no. Abū ʿUmar ibn ʿAbd al-Barr transmitió esta opinión de ʿUmar ibn al-Ḫaṭṭāb, Abū Hurayra, az-Zubayr ibn al-ʿAwwām, Kaʿb al-Aḥbār, Mujāhid y ʿAṭāʾ —en una transmisión—, y Saʿīd ibn Jubayr. Dijo: Y así lo sostuvieron los kufíes.

Dijo Ibn Jarīr: Nos narró Muḥammad ibn ʿAbd Allāh ibn Bazīʿ; nos narró Bišr ibn al-Mufaḍḍal; nos narró Saʿīd, de Qatāda: que Saʿīd ibn al-Musayyib le narró, de Abū Hurayra: que fue preguntado acerca de carne de una presa cazada por un muḥill: «¿La come el muḥrim?» Dijo: les dio dictamen de que la comieran. Luego se encontró con ʿUmar ibn al-Ḫaṭṭāb y le informó de lo que había ocurrido. Entonces dijo: «Si les hubieras dado un dictamen distinto de este, te habría hecho doler la cabeza».

Y otros dijeron: no es lícito para el muḥrim comer caza en absoluto, y lo prohibieron de manera absoluta, por la generalidad de esta noble aleya.

Y ʿAbd ar-Razzāq narró, de Maʿmar, de Ibn Ṭāwūs y ʿAbd al-Karīm ibn Abī Umayya, de Ṭāwūs, de Ibn ʿAbbās: que detestaba que el muḥrim comiera carne de caza. Y dijo: es ambigua. Es decir, Su dicho: { وَحُرِّمَ عَلَيْكُمْ صَيْدُ الْبَرِّ مَا دُمْتُمْ حُرُمًا }.

Dijo: Y Maʿmar me informó, de az-Zuhrī, de Ibn ʿUmar: que detestaba que el muḥrim comiera carne de caza en cualquier caso.

Dijo Maʿmar: Y Ayyūb me informó, de Nāfiʿ, de Ibn ʿUmar, algo semejante.

Dijo Ibn ʿAbd al-Barr: Y así lo sostuvieron Ṭāwūs y Jābir ibn Zayd; y a ello fue aṯ-Ṯawrī e Isḥāq ibn Rāhawayh —en una transmisión—. Y se transmitió algo semejante de ʿAlī ibn Abī Ṭālib; lo narró Ibn Jarīr por la vía de Saʿīd ibn Abī ʿArūba, de Qatāda, de Saʿīd ibn al-Musayyib: que ʿAlī detestaba la carne de caza para el muḥrim en cualquier caso.

Y Mālik, aš-Šāfiʿī, Aḥmad ibn Ḥanbal, e Isḥāq ibn Rāhawayh —en una transmisión—, y la mayoría, sostuvieron: si el muḥill tuvo la intención de cazar para el muḥrim con esa presa, no es lícito para el muḥrim comerla; por el ḥadīṯ de aṣ-Ṣaʿb ibn Jaṯṯāma: que regaló al Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— un asno salvaje, estando él en al-Abwāʾ —o: en Waddān—, y él se lo devolvió. Cuando vio lo que había en su rostro, dijo: «No te lo hemos devuelto sino porque estamos en iḥrām».

Este ḥadīṯ está recogido en los dos Ṣaḥīḥ, y tiene muchas formulaciones. [10421] Dijeron: su sentido es que el Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— pensó que solo lo había cazado por él, y por eso se lo devolvió. En cambio, si no lo tuvo en cuenta al cazar, entonces le es lícito comer de ello; por el ḥadīṯ de Abū Qatāda cuando cazó un asno salvaje: él era muḥill, no estaba en iḥrām, mientras que sus compañeros estaban en iḥrām, y dudaron en comerlo. Luego preguntaron al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— y dijo: «¿Acaso alguno de vosotros lo señaló o ayudó a matarlo?» Dijeron: «No». Dijo: «Entonces comed». Y el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— comió de ello.

Este relato también está firmemente establecido en los dos Ṣaḥīḥ con muchas formulaciones. [10422]

Y el imām Aḥmad dijo: Nos narraron Saʿīd ibn Manṣūr y Qutayba ibn Saʿīd; ambos dijeron: nos narró Yaʿqūb ibn ʿAbd ar-Raḥmān, de ʿAmr ibn Abī ʿAmr, de al-Muṭṭalib ibn ʿAbd Allāh ibn Ḥanṭab, de Jābir ibn ʿAbd Allāh, que dijo: El Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo —y Qutayba dijo en su ḥadīṯ: «Oí al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—»—: «La caza de tierra os es lícita —dijo Saʿīd: estando vosotros en iḥrām— mientras no la cacéis o no sea cazada para vosotros».

Y así lo narraron Abū Dāwūd, at-Tirmiḏī y an-Nasāʾī, todos, de Qutayba. Y dijo at-Tirmiḏī: no conocemos que al-Muṭṭalib haya oído de Jābir. [10423]

Y el imām Muḥammad ibn Idrīs aš-Šāfiʿī lo narró por la vía de ʿAmr ibn Abī ʿAmr, de su mawlā al-Muṭṭalib, de Jābir; luego dijo: Este es el mejor ḥadīṯ transmitido en este capítulo y el más conforme a la analogía.

Y Mālik narró, de ʿAbd Allāh ibn Abī Bakr, de ʿAbd Allāh ibn ʿĀmir ibn Rabīʿa, que dijo: Vi a ʿUṯmān ibn ʿAffān en al-ʿArj, estando en iḥrām en un día de verano, habiendo cubierto su rostro con una manta púrpura. Luego se le trajo carne de caza y dijo a sus compañeros: «Comed». Dijeron: «¿Y tú no comes?» Dijo: «Yo no soy como vosotros: solo fue cazada por mi causa». [10424][10425]

Notas y Referencias

[10402] En D: «dijo».

[10403] Tafsīr aṭ-Ṭabarī (11/69).

[10404] Tafsīr aṭ-Ṭabarī (11/70).

[10405] En D: «para el viaje».

[10406] Al-Muwaṭṭaʾ (2/930).

[10407] Ṣaḥīḥ al-Buḫārī, n.º (2483), y Ṣaḥīḥ Muslim, n.º (1935).

[10408] Ṣaḥīḥ Muslim, n.º (1935).

[10409] Musnad aš-Šāfiʿī, n.º (25) («Badāʾiʿ al-Minan»), y el Musnad del imām Aḥmad (2/237), y Sunan Abī Dāwūd, n.º (83), y Sunan at-Tirmiḏī, n.º (69), y Sunan an-Nasāʾī (1/50), y Sunan Ibn Mājah, n.º (386), y Ṣaḥīḥ Ibn Ḫuzayma, n.º (111), y Ṣaḥīḥ Ibn Ḥibbān, n.º (119).

[10410] Al-Musnad (2/306), y Sunan Abī Dāwūd, n.º (1854), y Sunan at-Tirmiḏī, n.º (850), y Sunan Ibn Mājah, n.º (3222).

[10411] Sunan Ibn Mājah, n.º (3221). Al-Būṣīrī dijo en az-Zawāʾid (3/64–65): «Este isnād es débil por la debilidad de Mūsā ibn Muḥammad ibn Ibrāhīm. Ibn al-Jawzī lo incluyó en al-Mawḍūʿāt por la vía de Hārūn ibn ʿAbd Allāh, y dijo: no es auténtico del Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—; y declaró débil a Mūsā ibn Muḥammad».

[10412] Al-Musnad (3/453), y Sunan Abī Dāwūd, n.º (5269), y Sunan an-Nasāʾī (7/210).

[10413] No lo encontré al buscarlo en Sunan an-Nasāʾī, y quizá lo subsane más adelante. Y aṭ-Ṭabarānī lo narró en al-Muʿǧam al-Awsaṭ, n.º (1852), por la vía de al-Ḥaǧǧāǧ ibn Muḥammad, de Šuʿba, de Qatāda, de Zarāra ibn Awfā, de ʿAbd Allāh ibn ʿAmr, con ello.

[10414] Y su carácter reprobable (nakāra): por contradecir la aleya y los ḥadīṯ auténticos, como el ḥadīṯ: «Es purificadora su agua», y el ḥadīṯ de al-ʿanbar.

[10415] Musnad aš-Šāfiʿī, n.º (1734), y Musnad Aḥmad (2/97). Ya pasó su documentación en la aleya 3 de esta sura.

[10416] En D: «pues es ilícito».

[10417] En D: «la prohibición».

[10418] Al-Istiḏkār, de Ibn ʿAbd al-Barr (11/312).

[10419] En D: «lo cazó».

[10420] En D: «entonces fueron».

[10421] Ṣaḥīḥ al-Buḫārī, n.º (1825, 2573), y Ṣaḥīḥ Muslim, n.º (1193).

[10422] Ṣaḥīḥ al-Buḫārī, n.º (2914, 5490), y Ṣaḥīḥ Muslim, n.º (1196).

[10423] Sunan Abī Dāwūd, n.º (1851), y Sunan at-Tirmiḏī, n.º (846), y Sunan an-Nasāʾī (5/187).

[10424] Al-Muwaṭṭaʾ (1/354).

[10425] El ḥāfiẓ Ibn Kaṯīr —que Allah tenga misericordia de él— no abordó el tafsīr del resto de las aleyas, como ocurre en todas las copias manuscritas; y quizá ello —y Allah sabe más— se deba a que ya trató la explicación de sus significados en sus pasajes semejantes en la sura al-Baqara.