44

El Humo

الدخان Ad-Dukhan
Aya 10

Versículo (Español)

[44:10] Aguarda el día en que el cielo traiga un humo visible

Tafsir de Ibn Kathir

{فَٱرۡتَقِبۡ يَوۡمَ تَأۡتِي ٱلسَّمَآءُ بِدُخَانٖ مُّبِينٖ} (10) Luego dijo, amenazándoles y conminándoles: { فَارْتَقِبْ يَوْمَ تَأْتِي السَّمَاءُ بِدُخَانٍ مُبِينٍ }

Dijo Sulaymān ibn Mihrān al-A‘mash, de Abū al-Ḍuḥā Muslim ibn Ṣubayḥ [26170], de Masrūq, que dijo: Entramos en la mezquita —es decir, la mezquita de Kufa— junto a las puertas de Kinda, y he aquí un hombre que relataba a sus compañeros: { يَوْمَ تَأْتِي السَّمَاءُ بِدُخَانٍ مُبِينٍ } ¿Sabéis qué es ese humo? Es un humo que vendrá el Día de la Resurrección: afectará al oído y a la vista de los hipócritas, y a los creyentes les afectará como una especie de resfriado. Dijo: Entonces fuimos a ver a Ibn Mas‘ūd y se lo mencionamos. Estaba recostado; se sobresaltó y se incorporó, y dijo [26171]: En verdad, Allah —Glorificado y Exaltado sea— dijo a vuestro Profeta, صلى الله عليه وسلم: { قُلْ مَا أَسْأَلُكُمْ عَلَيْهِ مِنْ أَجْرٍ وَمَا أَنَا مِنَ الْمُتَكَلِّفِينَ } [ ص : 86 ] , ciertamente, parte del conocimiento es que el hombre diga, respecto de lo que no sabe: «Allah sabe más». Os informaré acerca de ello: cuando Quraysh se demoró en aceptar el Islam y se obstinó [26172] frente al Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم, él suplicó contra ellos que les sobrevinieran años como los años de Yūsuf. Les alcanzó tal penuria y hambre que llegaron a comer huesos y carroña; y alzaban la vista al cielo y no veían sino humo. —Y en otra versión—: El hombre miraba al cielo y veía entre él y el cielo algo como la apariencia de humo, a causa de la extrema penuria. [ Dijo ] [26173] Dijo Allah, Altísimo: { فَارْتَقِبْ يَوْمَ تَأْتِي السَّمَاءُ بِدُخَانٍ مُبِينٍ يَغْشَى النَّاسَ هَذَا عَذَابٌ أَلِيمٌ } , Entonces se acudió al Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم y se dijo: ¡Oh Mensajero de Allah! Pide lluvia a Allah para Muḍar, pues ha perecido. Así que pidió lluvia por ellos y fueron regados; y Allah reveló: { إِنَّا كَاشِفُوا الْعَذَابِ قَلِيلا إِنَّكُمْ عَائِدُونَ } Dijo Ibn Mas‘ūd: El castigo les será retirado el Día de la Resurrección; pero cuando les alcanzó el bienestar, volvieron a su estado. Entonces Allah reveló: { يَوْمَ نَبْطِشُ الْبَطْشَةَ الْكُبْرَى إِنَّا مُنْتَقِمُونَ } , Dijo: es decir, el día de Badr.

Dijo Ibn Mas‘ūd: Ya han pasado cinco: el humo, los romanos, la luna, el golpe y el «lizām». Y este hadiz está recogido en los dos Ṣaḥīḥ. [26174] Y lo narró el Imām Aḥmad en su Musnad; y está en al-Tirmidhī y al-Nasā’ī en sus tafsires [26175], y en Ibn Jarīr e Ibn Abī Ḥātim por múltiples vías, de al-A‘mash, con él [26176] Y coincidió con Ibn Mas‘ūd en interpretar la aleya de este modo —y en que el humo ya pasó— un grupo de los salaf, como Mujāhid, Abū al-‘Āliya, Ibrāhīm al-Nakha‘ī, al-Ḍaḥḥāk y ‘Aṭiyya al-‘Awfī; y es la elección de Ibn Jarīr.

Y dijo Ibn Abī Ḥātim: Nos narró mi padre; nos narró Ja‘far ibn Musāfir; nos narró Yaḥyā ibn Ḥassān; nos narró Ibn Lahī‘a; nos narró [26177]‘Abd al-Raḥmān al-A‘raj acerca de Su dicho: { يَوْمَ تَأْتِي السَّمَاءُ بِدُخَانٍ مُبِينٍ } Dijo: Fue el día de la conquista de La Meca.

Esta opinión es muy extraña, más bien reprobable.

Y otros dijeron: El humo aún no ha pasado; antes bien, es una de las señales [26178] de la Hora, como ya se mencionó en el hadiz de Abū Sarīḥa [26179]Ḥudhayfa ibn Asīd al-Ghifārī, رضي الله عنه, quien dijo: El Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم se asomó a nosotros desde una estancia mientras hablábamos de la Hora, y dijo: «La Hora no llegará hasta que veáis diez signos: la salida del sol por su occidente, el humo, la bestia, la salida de Ya’jūj y Ma’jūj, la salida de ‘Īsā hijo de Maryam, el Dajjāl, y tres hundimientos: un hundimiento en el oriente, un hundimiento en el occidente y un hundimiento en la Península Arábiga, y un fuego que saldrá desde el fondo de ‘Adan y conducirá a la gente —o: reunirá a la gente— hacia el lugar de la congregación: pernoctará con ellos donde pernocten y hará la siesta con ellos donde la hagan». Muslim fue el único en registrarlo en su Ṣaḥīḥ [26180]

Y en los dos Ṣaḥīḥ consta que el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم dijo a Ibn al-Ṣayyād: «Te he ocultado un ocultamiento». Dijo: Es al-dukh. Entonces le dijo: «¡Aléjate, no sobrepasarás tu medida!». Dijo: Y el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم le ocultó: { فَارْتَقِبْ يَوْمَ تَأْتِي السَّمَاءُ بِدُخَانٍ مُبِينٍ } [26181]

En esto hay indicio de que es algo esperado y aguardado. E Ibn al-Ṣayyād desvelaba según el método de los adivinos, por lengua de los yinn; y ellos mutilan la expresión. Por eso dijo: «Es al-dukh», es decir: el humo. Entonces el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم reconoció su origen y que era satánico, y le dijo: «¡Aléjate, no sobrepasarás tu medida!»

Luego dijo Ibn Jarīr: Y me narró ‘Iṣām ibn Rawwād ibn al-Jarrāḥ; nos narró mi padre; nos narró Sufyān ibn Sa‘īd al-Thawrī; nos narró Manṣūr ibn al-Mu‘tamir, de Rib‘ī ibn Ḥirāsh, que dijo: Oí a Ḥudhayfa ibn al-Yamān decir [26182]: el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم dijo: «En verdad, los primeros signos son el Dajjāl, el descenso de ‘Īsā hijo de Maryam y un fuego que saldrá desde el fondo de ‘Adan, en Abyan, que conducirá a la gente hacia el lugar de la congregación; hará la siesta con ellos cuando la hagan; y el humo». Dijo Ḥudhayfa: ¡Oh Mensajero de Allah! ¿Y qué es el humo? Entonces el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم recitó esta aleya: { فَارْتَقِبْ يَوْمَ تَأْتِي السَّمَاءُ بِدُخَانٍ مُبِينٍ يَغْشَى النَّاسَ هَذَا عَذَابٌ أَلِيمٌ } —llenará lo que hay entre el oriente y el occidente; permanecerá cuarenta días y cuarenta noches. En cuanto al creyente, le afectará como una especie de resfriado [26183]; y en cuanto al incrédulo, estará como un ebrio: le saldrá por sus fosas nasales, sus oídos y su ano». [26184]

Dijo Ibn Jarīr: Si este hadiz fuese auténtico, sería decisivo; pero no he atestiguado su autenticidad, porque Muḥammad ibn Khalaf al-‘Asqalānī me informó de que preguntó a Rawwād acerca de este hadiz: ¿Lo oíste de Sufyān? Le dijo: No. Dijo: Entonces le dije: ¿Se lo leíste? Dijo: No. Dijo: Entonces le dije: ¿Se le leyó estando tú presente y él lo confirmó? Dijo: No. Entonces le dije: ¿De dónde lo tomaste? Dijo: Me lo trajeron unas gentes y me lo presentaron, y me dijeron: «Escúchalo de nosotros». Así que me lo leyeron y luego se lo llevaron; y lo narraron de mí; o como dijo. [26185]

Ibn Jarīr ha obrado bien respecto de este hadiz aquí, pues es apócrifo con esta cadena. Ibn Jarīr ha abundado en su transmisión en lugares de este tafsir, y contiene muchísimas rarezas reprobables, especialmente al comienzo de la sura «Banī Isrā’īl», en lo relativo a la mención de la mezquita de al-Aqṣā. Y Allah sabe más.

Y dijo Ibn Abī Ḥātim: Nos narró Abū Zur‘a; nos narró Ṣafwān; nos narró al-Walīd; nos narró Khalīl, de al-Ḥasan, de Abū Sa‘īd al-Khudrī, رضي الله عنه, que el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم dijo: «El humo se agitará sobre la gente: al creyente le afectará como un resfriado; y al incrédulo lo hinchará hasta que le salga por cada oído».

Y lo narró Sa‘īd ibn Abī ‘Arūba, de Qatāda, de al-Ḥasan, de Abū Sa‘īd al-Khudrī como dicho detenido (mawqūf). Y lo narró ‘Awf, de al-Ḥasan como dicho suyo.

Y dijo también Ibn Jarīr: Me narró Muḥammad ibn ‘Awf; nos narró Muḥammad ibn Ismā‘īl ibn ‘Ayyāsh; me narró mi padre; me narró Ḍamḍam ibn Zur‘a, de Shurayḥ ibn ‘Ubayd, de Abū Mālik al-Ash‘arī, que dijo: Dijo el Mensajero de Allah صلى الله عليه وسلم: «Vuestro Señor os ha advertido de tres cosas: el humo, que afectará al creyente como un resfriado y afectará al incrédulo, que se hinchará hasta que le salga por cada oído; la segunda, la bestia; y la tercera, el Dajjāl».

Y lo narró al-Ṭabarānī de Hāshim ibn Yazīd, de Muḥammad ibn Ismā‘īl ibn ‘Ayyāsh, con él [26186] Y esta

cadena es buena.

Y dijo Ibn Abī Ḥātim: Nos narró mi padre; nos narró ‘Abd Allāh ibn Ṣāliḥ ibn Muslim; nos narró Isrā’īl, de Abū Isḥāq, de al-Ḥārith, de ‘Alī, رضي الله عنه, que dijo: La señal del humo aún no ha pasado: afectará al creyente como una especie de resfriado, y hará hinchar al incrédulo hasta que reviente.

E Ibn Jarīr narró, en un hadiz de al-Walīd ibn Jamī‘, de ‘Abd al-Malik ibn al-Mughīra, de ‘Abd al-Raḥmān ibn al-Baylamānī, de Ibn ‘Umar, que dijo: Saldrá el humo y afectará al creyente como una especie de resfriado; y entrará en los oídos del incrédulo y del hipócrita hasta que quede como una cabeza asada; es decir: como lo asado sobre piedras ardientes.

Luego dijo Ibn Jarīr: Me narró Ya‘qūb; nos narró Ibn ‘Ulayya, de Ibn Jurayj [26187], de ‘Abd Allāh ibn Abī Mulayka, que dijo: Una mañana fui a ver a Ibn ‘Abbās, رضي الله عنهما, y un día me dijo: No he dormido esta noche hasta que amaneció. Dije: ¿Por qué? Dijo: Dijeron: «Ha salido el astro con cola», y temí que el humo hubiese llegado; así que no dormí hasta que amaneció. [26188] Así lo narró también Ibn Abī Ḥātim [26189], de su padre, de Ibn ‘Umar, de Sufyān, de ‘Abd Allāh ibn Abī Yazīd, de ‘Abd Allāh ibn Abī Mulayka, de Ibn ‘Abbās, y lo mencionó. Y esta es una cadena auténtica hasta Ibn ‘Abbās, el sabio de la Umma y el intérprete del Corán. Y así es la opinión de quienes le secundaron entre los Compañeros y los Seguidores, en conjunto, junto con los hadices elevados (marfū‘) de los ṣaḥīḥ, los ḥasan y otros, que hemos citado, en los que hay lo suficiente y una indicación manifiesta de que el humo es de las señales esperadas, además de que es lo aparente del Corán.

Dijo Allah, Altísimo: { فَارْتَقِبْ يَوْمَ تَأْتِي السَّمَاءُ بِدُخَانٍ مُبِينٍ } es decir: claro y evidente, que todo el mundo verá. Y según lo interpretó Ibn Mas‘ūd, رضي الله عنه: no es sino una ilusión que vieron ante sus ojos por la intensidad del hambre y la penuria. Y así también Su dicho: { يَغْشَى النَّاسَ }

[26170] :- (6) en T: «Al-Bujārī y Muslim lo narraron en sus dos Ṣaḥīḥ». [26171] :- (1) en T, M: «Entonces dijo». [26172] :- (2) en A: «y se hizo más difícil». [26173] :- (3) añadido de A. [26174] :- (4) Ṣaḥīḥ al-Bujārī n.º (4820) y Ṣaḥīḥ Muslim n.º (2798). [26175] :- (5) en M: «sus dos tafsires». [26176] :- (6) al-Musnad (1/380, 431), Sunan al-Tirmidhī n.º (3254), al-Nasā’ī en al-Sunan al-Kubrā n.º (11481) y Tafsīr al-Ṭabarī (25/66) [26177] :- (7) en T: «E Ibn Abī Ḥātim narró con su cadena de transmisión de». [26178] :- (8) en T: «signos». [26179] :- (9) en T: «Abū Sarīḥa en». [26180] :- (1) Ṣaḥīḥ Muslim n.º (2901). [26181] :- (2) Ṣaḥīḥ al-Bujārī n.º (3055) y Ṣaḥīḥ Muslim n.º (2930), del hadiz de ‘Abd Allāh ibn ‘Umar, رضي الله عنهما. [26182] :- (3) en T: «E Ibn Abī Ḥātim narró de Ḥudhayfa, que dijo». [26183] :- (4) en T, M: «el resfriado». [26184] :- (5) Tafsīr al-Ṭabarī (25/68); y por su vía lo narró al-Tha‘labī en su tafsir, como en Takhrīj Aḥādīth al-Kashshāf de al-Zayla‘ī (1174), y al-Baghawī en Ma‘ālim al-Tanzīl (7/230). [26185] :- (6) Tafsīr al-Ṭabarī (25/68). [26186] :- (1) Tafsīr al-Ṭabarī (25/68) y al-Mu‘jam al-Kabīr (3/292). Y la afirmación del ḥāfiẓ Ibn Kathīr aquí: «esta cadena es buena» es objetada, pues esta versión tiene tres defectos: el primero: Muḥammad ibn Ismā‘īl ibn ‘Ayyāsh; Abū Ḥātim dijo: «no oyó nada de su padre; lo empujaron a narrar y narró». El segundo: Ḍamḍam ibn Zur‘a; Abū Ḥātim lo consideró débil y Ibn Ma‘īn lo declaró fiable; y Muḥammad ibn Ismā‘īl ibn ‘Ayyāsh, Abū Dāwūd dijo: «no era de ese nivel». El tercero: Shurayḥ ibn ‘Ubayd: se ha discutido su audición de Abū Mālik al-Ash‘arī; Abū Ḥātim dijo: «Shurayḥ ibn ‘Ubayd, de Abū Mālik al-Ash‘arī, es mursal». [26187] :- (2) en T: «E Ibn Abī Ḥātim narró con su cadena de transmisión». [26188] :- (3) Tafsīr al-Ṭabarī (25/68). [26189] :- (4) en T: «E Ibn Jarīr lo narró así», y en A: «Y así lo narró Ibn Jarīr».

Notas y Referencias

[26170] - (6) en T: «Al-Bujārī y Muslim lo narraron en sus dos Ṣaḥīḥ».

[26171] - (1) en T, M: «Entonces dijo».

[26172] - (2) en A: «y se hizo más difícil».

[26173] - (3) añadido de A.

[26174] - (4) Ṣaḥīḥ al-Bujārī n.º (4820) y Ṣaḥīḥ Muslim n.º (2798).

[26175] - (5) en M: «sus dos tafsires».

[26176] - (6) al-Musnad (1/380, 431), Sunan al-Tirmidhī n.º (3254), al-Nasā’ī en al-Sunan al-Kubrā n.º (11481) y Tafsīr al-Ṭabarī (25/66)

[26177] - (7) en T: «E Ibn Abī Ḥātim narró con su cadena de transmisión de».

[26178] - (8) en T: «signos».

[26179] - (9) en T: «Abū Sarīḥa en».

[26180] - (1) Ṣaḥīḥ Muslim n.º (2901).

[26181] - (2) Ṣaḥīḥ al-Bujārī n.º (3055) y Ṣaḥīḥ Muslim n.º (2930), del hadiz de ‘Abd Allāh ibn ‘Umar, رضي الله عنهما.

[26182] - (3) en T: «E Ibn Abī Ḥātim narró de Ḥudhayfa, que dijo».

[26183] - (4) en T, M: «el resfriado».

[26184] - (5) Tafsīr al-Ṭabarī (25/68); y por su vía lo narró al-Tha‘labī en su tafsir, como en Takhrīj Aḥādīth al-Kashshāf de al-Zayla‘ī (1174), y al-Baghawī en Ma‘ālim al-Tanzīl (7/230).

[26185] - (6) Tafsīr al-Ṭabarī (25/68).

[26186] - (1) Tafsīr al-Ṭabarī (25/68) y al-Mu‘jam al-Kabīr (3/292). Y la afirmación del ḥāfiẓ Ibn Kathīr aquí: «esta cadena es buena» es objetada, pues esta versión tiene tres defectos: el primero: Muḥammad ibn Ismā‘īl ibn ‘Ayyāsh; Abū Ḥātim dijo: «no oyó nada de su padre; lo empujaron a narrar y narró». La segunda: Ḍamḍam ibn Zur‘a; Abū Ḥātim lo consideró débil y Ibn Ma‘īn lo declaró fiable; y Muḥammad ibn Ismā‘īl ibn ‘Ayyāsh, Abū Dāwūd dijo: «no era de ese nivel». La tercera: Shurayḥ ibn ‘Ubayd: se ha discutido su audición de Abū Mālik al-Ash‘arī; Abū Ḥātim dijo: «Shurayḥ ibn ‘Ubayd, de Abū Mālik al-Ash‘arī, es mursal».

[26187] - (2) en T: «E Ibn Abī Ḥātim narró con su cadena de transmisión».

[26188] - (3) Tafsīr al-Ṭabarī (25/68).

[26189] - (4) en T: «E Ibn Jarīr lo narró así», y en A: «Y así lo narró Ibn Jarīr».