Las Mujeres
النساء An-NisaVersículo (Español)
[4:64] Hemos enviado a los Mensajeros para que sean obedecidos con el permiso de Dios. Si [los hipócritas] después de haber cometido esas injusticias hubieran recurrido a ti, se hubieran arrepentido ante Dios, y el Mensajero hubiera pedido perdón por ellos, habrían comprobado que Dios es Indulgente, Misericordioso.
Tafsir de Ibn Kathir
{Y no enviamos a ningún Mensajero sino para que sea obedecido, con el permiso de Allah. Y si ellos, cuando se habían perjudicado a sí mismos, hubieran venido a ti y hubieran pedido perdón a Allah, y el Mensajero hubiera pedido perdón por ellos, habrían encontrado a Allah Remisorio, Misericordioso} (64)
Dice el Altísimo:
{Y no enviamos a ningún Mensajero sino para que sea obedecido}
Es decir: se impuso su obediencia a aquellos a quienes fue enviado
[7829] a ellos. Y Su dicho:
{con el permiso de Allah}
Mujāhid dijo: es decir, nadie obedece sino con Mi permiso.
Quiere decir:
no los obedece sino aquel a quien Yo he concedido el éxito para ello,
como Su dicho:
{Y ciertamente Allah os cumplió Su promesa cuando los abatíais con Su permiso} [Āl ʿImrān: 52] esto es: por Su orden, Su decreto y Su voluntad, y por haberos dado poder sobre ellos.
Y Su dicho:
{Y si ellos, cuando se habían perjudicado a sí mismos, hubieran venido a ti y hubieran pedido perdón a Allah, y el Mensajero hubiera pedido perdón por ellos, habrían encontrado a Allah Remisorio, Misericordioso}
El Altísimo orienta a los desobedientes y pecadores a que, si de ellos acontece el error y la desobediencia, acudan al Mensajero —la paz y las bendiciones de Allah sean con él—, pidan perdón a Allah en su presencia y le soliciten que pida perdón por ellos; pues, si hacen eso, Allah se volverá hacia ellos, tendrá misericordia de ellos y los perdonará.
Por eso dijo:
{habrían encontrado a Allah Remisorio, Misericordioso}
Y un grupo de ellos mencionó:
el shayj Abū Naṣr ibn aṣ-Ṣabbāġ, en su libro
«aš-Šāmil»,
la conocida narración acerca de al-ʿUtbī,
dijo:
«Estaba sentado junto a la tumba del Profeta —la paz y las bendiciones de Allah sean con él—,
y vino un beduino y dijo:
“La paz sea contigo, ¡oh Mensajero de Allah!
He oído a Allah decir:
{Y si ellos, cuando se habían perjudicado a sí mismos, hubieran venido a ti y hubieran pedido perdón a Allah, y el Mensajero hubiera pedido perdón por ellos, habrían encontrado a Allah Remisorio, Misericordioso}
Y he venido a ti pidiendo perdón por mi pecado, buscando tu intercesión ante mi Señor”.
Luego comenzó a decir:
¡Oh, el mejor de aquellos cuyos huesos fueron sepultados en la llanura
[7830]*** y por su fragancia se perfumaron la llanura y las colinas!
¡Mi alma sea rescate de una tumba en la que tú moras! *** en ella hay castidad, y en ella hay generosidad y nobleza.
Luego el beduino se marchó y el sueño me venció;
y vi al Profeta —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— en sueños, y dijo:
“¡Oh ʿUtbā! Alcanza al beduino y anúnciale la buena nueva de que Allah lo ha perdonado
[7831]”.»
Notas y Referencias
[7829] En R: «lo envié».
[7830] En A: «en la llanura».
[7831] An-Nawawī mencionó esta historia en al-Maŷmūʿ (8/217) y en al-Īḍāḥ (p. 498), y añadió los dos versos siguientes: «Tú eres el intercesor cuya intercesión se espera *** sobre el ṣirāṭ cuando los pies resbalen»; «Y a tus dos compañeros no los olvidaré jamás *** de mí, la paz sea con vosotros mientras corra la pluma». Y la transmitió diciendo: «Y de lo mejor que se dice: lo que nuestros compañeros han narrado de al-ʿUtbī, considerándolo bueno; luego la mencionó completa». Pero Ibn Kaṯīr aquí no la transmitió ni la consideró buena, sino que la citó como citó algunas isrā’īliyyāt en su tafsīr; y es una historia falsa, un relato endeble. Algunos la adujeron como prueba de la licitud del tawassul por el Mensajero —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— después de su fallecimiento. La refutación de ello se hace mediante cuatro puntos que mencionó el shayj virtuoso Ṣāliḥ Āl aš-Šayj en su libro: «Hāḏihi mafāhīmunā» (p. 76). Primero: puesto que no forma parte de la Sunna del Mensajero —la paz y las bendiciones de Allah sean con él—, ni de la práctica de sus califas bien guiados, ni de sus nobles Compañeros, ni de la práctica de los tābiʿūn y de las generaciones preferidas, sino que es una mera historia sobre un desconocido, transmitida con una cadena débil, ¿cómo puede aducirse como prueba en la ʿaqīda del tawḥīd, que es el fundamento de los fundamentos? ¿Y cómo puede aducirse como prueba cuando contradice los hadices auténticos en los que se prohibió el exceso (ġulūw) respecto de las tumbas, y el exceso respecto de los piadosos en general, y el exceso respecto de su tumba, y el exceso respecto de él —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— en particular? En cuanto a quien la transmitió de entre los sabios o la consideró buena, eso no constituye una prueba con la que se contrarresten los textos auténticos ni por la que se contradiga la ʿaqīda de los salaf; pues puede ocultársele a algunos sabios lo que es claro para otros, y pueden errar en su transmisión y en su opinión, y la prueba estar con quien los contradijo. Y puesto que ya hemos conocido el camino correcto, no nos incumbe lo que dijo fulano o lo que narró mengano; nuestra religión no está edificada sobre relatos y sueños, sino sobre pruebas auténticas. Segundo: algunas cuestiones y significados pueden ocultársele a quien ha rechazado los iguales (andād) y se ha desentendido del širk y de su gente, como cuando algunos Compañeros dijeron: «Haznos una ḏāt anwāṭ como ellos tienen una ḏāt anwāṭ», y el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— dijo: «Allah es el Más Grande; ciertamente son las costumbres. Habéis dicho —por Aquel en cuya mano está mi alma— lo mismo que dijeron los compañeros de Mūsā: (Haznos un dios como ellos tienen dioses)». Hadiz auténtico. La prueba en esto es que esos Compañeros, aunque eran de reciente salida del kufr, entraron en la religión con lā ilāha illā Allāh, que rechaza los iguales y las clases de širk y unifica al adorado; aun así, y pese al conocimiento verdadero de quienes lo dijeron acerca del significado de lā ilāha illā Allāh, se les ocultaron algunas cuestiones de sus casos particulares. Lo decisivo es que, cuando la evidencia se esclarece y la prueba se expone, debe volverse a ella y atenerse a ella; y el ignorante puede ser excusado, como fueron excusados aquellos Compañeros en su dicho: «Haznos una ḏāt anwāṭ»; y otros sabios tienen aún más motivo para que se les pueda ocultar alguna cuestión, incluso en tawḥīd y širk. Tercero: ¿cómo se atreve alguien a oponer los textos del Libro de Allah y la Sunna de Su Mensajero —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— a una frase que un narrador contó considerándola buena, cuando Allah —Glorificado sea— dice: (Que se guarden quienes se oponen a su orden de que les alcance una fitna o les alcance un castigo doloroso) [an-Nūr: 63]? Dijo el imām Aḥmad: «Me asombra gente que conoció el isnād y su autenticidad, y se va a la opinión de Sufyān, cuando Allah —Altísimo— dice: (Que se guarden quienes se oponen a su orden de que les alcance una fitna). ¿Sabes qué es la fitna? La fitna es el širk; quizá, si rechaza parte de su dicho, caiga en su corazón algo de desviación y perezca». Lo transmitieron de Aḥmad al-Faḍl ibn Ziyād y Abū Ṭālib; y quizá esté en el libro «Ṭāʿat ar-Rasūl ṣallā Allāhu ʿalayhi wa sallam» de Aḥmad —Allah tenga misericordia de él—. Así, la obediencia al Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— precede a la obediencia a cualquiera, aunque el mejor de esta umma sea Abū Bakr y ʿUmar, como dijo Ibn ʿAbbās: «Está a punto de que os caigan piedras del cielo: digo “dijo el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él—” y vosotros decís “dijo Abū Bakr y ʿUmar”». ¿Qué sería si Ibn ʿAbbās viera a esas gentes que oponen la Sunna establecida y la prueba clara al dicho de un beduino en la historia débil y reprobable de al-ʿUtbī? La Sunna, en los corazones de quienes la aman, es más grande y más preciosa que esas pruebas endebles y desmoronadas que esgrime el poseedor de conceptos innovados; esos conceptos edificados sobre sueños y reprobaciones. ¡Asómbrate de ello! Y depura el seguimiento del Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él—; y cuidado, luego cuidado, de rechazar los hadices auténticos y creer en noticias falsas y endebles: está a punto de que a quien haga eso le sobrevenga en su corazón una fitna y perezca. Cuarto: no hay sabio alguno sino que se le refuta en cuestiones que eligió, ya sea por opinión o por debilidad de prueba; y son excusados antes de que se aclare el camino con sus evidencias. Si la gente siguiera las rarezas de los muŷtahidūn y sus concesiones, saldrían de la religión del Islam hacia otra religión; como se dijo: «Quien sigue las concesiones se vuelve zindīq». Si quien busca la corrupción y apartarse del camino recto quisiera tomar de sus concesiones una escalera con la que ascender a sus pasiones, sería obligatorio para el gobernante reprimirlo, impedirlo y castigarlo, como es conocido en el fiqh de los cuatro imames y de otros. Y lo mencionado indica que quien remite, para justificar su delito, a la palabra de un sabio cuyo error en ello se ha conocido, se le acepta y no se le toma a reproche. ¡Oh Allah, preserva para nosotros nuestra religión y nuestro tawḥīd!