30

Los Romanos

الروم Ar-Rum
Aya 41

Versículo (Español)

[30:41] Se puede ver la devastación en la Tierra y en el mar como consecuencia de las acciones del ser humano. Han de padecer [el resultado de] lo que cometieron, quizás así recapaciten.

Tafsir de Ibn Kathir

{ظَهَرَ ٱلۡفَسَادُ فِي ٱلۡبَرِّ وَٱلۡبَحۡرِ بِمَا كَسَبَتۡ أَيۡدِي ٱلنَّاسِ لِيُذِيقَهُم بَعۡضَ ٱلَّذِي عَمِلُواْ لَعَلَّهُمۡ يَرۡجِعُونَ} (41) Dijeron Ibn ‘Abbās, ‘Ikrima, ad-Daḥḥāk, as-Suddī y otros: por “tierra” (al-barr) aquí se entiende: los desiertos, y por “mar” (al-baḥr): las ciudades y las aldeas. Y en una transmisión de Ibn ‘Abbās y ‘Ikrima: “mar”: las ciudades y las aldeas, las que de ellas estuvieran a la orilla de un río.

Y otros dijeron: antes bien, por “tierra” se entiende la tierra conocida, y por “mar”: el mar conocido.

Y dijo Zayd [22871] ibn Rufay‘: { ظَهَرَ الْفَسَادُ } esto significa: la interrupción de la lluvia sobre la tierra, seguida de sequía; y sobre el mar, la ceguera de [22872] sus bestias. Lo narró Ibn Abī Ḥātim.

Y dijo: Nos narró Muḥammad ibn ‘Abd Allāh ibn Yazīd al-Muqri’, de Sufyān, de Ḥumayd ibn Qays al-A‘raj, de Mujāhid: { ظَهَرَ الْفَسَادُ فِي الْبَرِّ وَالْبَحْرِ } , dijo: la corrupción de la tierra: el asesinato del hijo de Ādam; y la corrupción del [22873] mar: apoderarse de la nave por la fuerza.

Y dijo ‘Aṭā’ al-Jurāsānī: por “tierra” se entiende: lo que hay en ella de ciudades y aldeas, y por “mar”: sus islas.

La primera opinión es más evidente, y es la de la mayoría; y la apoya lo que mencionó Muḥammad ibn Isḥāq en la Sīra: que el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— pactó con el rey de Aylah y le escribió respecto de su “mar”, es decir: de su territorio.

Y el sentido de la palabra del Altísimo: { ظَهَرَ الْفَسَادُ فِي الْبَرِّ وَالْبَحْرِ بِمَا كَسَبَتْ أَيْدِي النَّاسِ } es decir: se hizo manifiesta la merma en [22874] los frutos y los cultivos a causa de los pecados.

Y dijo Abū al-‘Āliyah: quien desobedece a Allah en la tierra, ciertamente ha corrompido en la tierra; pues la rectitud de la tierra y del cielo es mediante la obediencia. Por ello vino en el hadiz que narró Abū Dāwūd: «Un ḥadd que se establece en la tierra es más amado para sus habitantes que el que llueva cuarenta mañanas» [22875] La razón de ello es que, cuando se establecen los ḥudūd, la gente —o la mayoría de ellos, o muchos de ellos— se abstiene de cometer lo prohibido; y cuando se perpetran los pecados, ello es causa de la desaparición [22876] de las bendiciones del cielo y de la tierra. Por eso, cuando descienda ‘Īsā [ hijo de Maryam ] [22877]—la paz sea con él— al final de los tiempos y juzgue con esta Ley purificada en ese momento —matando al cerdo, rompiendo la cruz y suprimiendo la yizyah, es decir, dejándola—, no aceptará sino el Islam o la espada. Y cuando Allah destruya en su tiempo al Dajjāl y a sus seguidores, y a Ya’ŷūŷ y Ma’ŷūŷ, se dirá a la tierra: «Haz salir tus bendiciones». Entonces comerá de una granada un grupo numeroso de gente, se cobijarán a la sombra de su cáscara, y la leche de una camella preñada bastará para una comunidad de personas. Y eso no es sino por la bendición de la ejecución de la Ley del Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—: cuanto más se establece la justicia, más abundan las bendiciones y el bien; [ y por ello ] [22878] se ha confirmado en lo auténtico: [22879]«En verdad, cuando el libertino muere, descansan de él los siervos y las tierras, los árboles y las bestias» [22880]

Por ello dijo el imām Aḥmad ibn Ḥanbal: Nos narraron Muḥammad y al-Ḥusayn; dijeron: nos narró ‘Awf, de Abū Qaḥdham, quien dijo [22881]: un hombre encontró en tiempos de Ziyād —o: Ibn Ziyād— una bolsa en la que había grano, es decir, de trigo del tamaño de los huesos de dátil; y sobre ella estaba escrito: «Esto creció en un tiempo en que se obraba con justicia» [22882]

Y Mālik narró, de Zayd ibn Aslam: que por “corrupción” aquí se entiende el politeísmo. En ello hay reparo.

Y Su palabra: { لِيُذِيقَهُمْ بَعْضَ الَّذِي عَمِلُوا لَعَلَّهُمْ يَرْجِعُونَ } es decir: los pone a prueba con la merma de bienes, de vidas y de frutos, como examen por parte de Él y como retribución por lo que hicieron. { لَعَلَّهُمْ يَرْجِعُونَ } es decir: de los pecados, como dijo el Altísimo: { وَبَلَوْنَاهُمْ بِالْحَسَنَاتِ وَالسَّيِّئَاتِ لَعَلَّهُمْ يَرْجِعُونَ } [ al-A‘rāf: 168 ].

Notas y Referencias

[22871] - En A: «Yazīd».

[22872] - En ت, ف: «es decir».

[22873] - En ت, ف: «y en».

[22874] - En ت: «de».

[22875] - Lo narró Aḥmad en al-Musnad (2/362) y an-Nasā’ī en as-Sunan (8/75), del hadiz de Abū Hurayrah; y no me consta en las Sunan de Abū Dāwūd.

[22876] - En ت, ف, أ: «obtención».

[22877] - Adición de ت, ف, أ.

[22878] - Adición de أ.

[22879] - En ت, أ: «los dos Ṣaḥīḥ».

[22880] - Ṣaḥīḥ al-Bujārī con el número (6512).

[22881] - En ت: «y se narró que él».

[22882] - Al-Musnad (2/296).