El Relato
القصص Al-QasasVersículo (Español)
[28:83] La morada de la otra vida [en el Paraíso] es para quienes no son soberbios ni siembran la corrupción en la Tierra. ¡Bienaventurados sean los piadosos!
Tafsir de Ibn Kathir
{Aquélla es la Morada de la Otra Vida: la destinamos a quienes no desean altivez en la tierra ni corrupción. Y el buen fin es para los temerosos de Allah} (83)
Informa el Altísimo que la Morada de la Otra Vida y su deleite permanente, que no cambia ni desaparece, la ha destinado para Sus siervos creyentes, humildes, que no desean altivez en la tierra; es decir: elevarse por encima de la creación de Allah, engrandecerse sobre ellos y tiranizarlos; ni (desean) corrupción entre ellos.
Como dijo ‘Ikrima: la altivez: la tiranía.
Y dijo Sa‘id ibn Yubayr: la altivez: la transgresión.
Y dijo Sufyán ibn Sa‘id ath-Thawrí, de Mansur, de Muslim
[22447] Al-Batín: la altivez en la tierra: la soberbia sin derecho.
Y la corrupción: tomar el dinero sin derecho.
Y dijo Ibn Yurayŷ:
{ no desean altivez en la tierra }
por engrandecimiento y tiranía
[22448],
{ ni corrupción }
: (esto es) obrar mediante desobediencias.
Y dijo Ibn Yarir:
Nos narró Ibn Waki‘; nos narró mi padre, de Ash‘ath as-Sammán
[22449], de Abú Salám al-A‘raŷ,
de ‘Alí, que dijo:
Ciertamente, al hombre le agrada que la correa de su sandalia sea mejor que la correa de la sandalia de su compañero, y entonces entra
[22450] en Su dicho:
{Aquélla es la Morada de la Otra Vida: la destinamos a quienes no desean altivez en la tierra ni corrupción. Y el buen fin es para los temerosos de Allah}.
Esto se interpreta en el caso de que pretenda [ con ello ] [22451] la jactancia [ y la altanería ] [22452] frente a otro; pues eso es reprobable, tal como está establecido en el Sahih, del Profeta —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— [ que dijo ] [22453]: «Se me ha revelado que seáis humildes, de modo que nadie se jacte sobre nadie, ni nadie transgreda contra nadie»
"
[22454] En cambio, si ama eso por mero embellecimiento, no hay inconveniente en ello.
Pues está establecido que un hombre dijo: “¡Oh Mensajero de Allah! Me gusta que mi manto sea hermoso y que mis sandalias sean hermosas; ¿acaso eso es de la soberbia?”
Dijo: «No; ciertamente Allah es Bello y ama la belleza».