2

La Vaca

البقرة Al-Baqarah
Aya 3

Versículo (Español)

[2:3] los que creen en lo oculto, practican la oración, dan caridad de lo que les he proveído,

Tafsir de Ibn Kathir

{ٱلَّذِينَ يُؤۡمِنُونَ بِٱلۡغَيۡبِ وَيُقِيمُونَ ٱلصَّلَوٰةَ وَمِمَّا رَزَقۡنَٰهُمۡ يُنفِقُونَ} (3) Dijo Abū Jaʿfar al-Rāzī, de al-ʿAlāʾ b. al-Musayyib b. Rāfiʿ, de Abū Isḥāq, de Abū al-Aḥwaṣ, de ʿAbd Allāh, que dijo: La fe (al-īmān) es la confirmación veraz (al-taṣdīq).

Y dijo ʿAlī b. Abī Ṭalḥa y otros, de Ibn ʿAbbās: { يُؤْمِنُونَ } confirman como veraz.

Y dijo Maʿmar, de al-Zuhrī: La fe es la obra.

Y dijo Abū Jaʿfar al-Rāzī, de al-Rabīʿ b. Anas: { يُؤْمِنُونَ } temen (yakhshawna).

Dijo Ibn Jarīr y otros: Lo más adecuado es que sean descritos por la fe en lo oculto (al-ghayb) en palabra, creencia y obra. Dijo: y el temor reverencial (al-khashya) a Dios puede entrar en el significado de la fe, que es confirmar la palabra mediante la obra; y la fe es un término abarcador para la confesión (al-iqrār) de Dios, Sus Libros y Sus Mensajeros, y para la verificación de esa confesión mediante el acto. Digo: En cuanto a la fe en la lengua, se aplica a la confirmación veraz pura; y puede emplearse en el Corán con ese sentido, como dijo el Altísimo: { يُؤْمِنُ بِاللَّهِ وَيُؤْمِنُ لِلْمُؤْمِنِينَ } [al-Tawba: 61], y como dijeron los hermanos de Yūsuf a su padre: { وَمَا أَنْتَ بِمُؤْمِنٍ لَنَا وَلَوْ كُنَّا صَادِقِينَ } [Yūsuf: 17]. Asimismo, cuando se usa unido a las obras, como Su dicho: { إِلا الَّذِينَ آمَنُوا وَعَمِلُوا الصَّالِحَاتِ } [al-Inshiqāq: 25, y al-Tīn: 6]; pero cuando se usa de manera absoluta, la fe legal (al-īmān al-sharʿī) requerida no es sino creencia, palabra y obra.

Así lo sostuvo la mayoría de los imames; más aún, al-Shāfiʿī, Aḥmad b. Ḥanbal, Abū ʿUbayd y más de uno lo han transmitido como consenso: que la fe es palabra y obra, aumenta y disminuye. Sobre ello han llegado numerosos relatos y hadices; hemos expuesto [1175] la discusión al respecto al comienzo del comentario de al-Bujārī, y a Dios pertenecen la alabanza y el favor.

Y entre ellos hay quien lo interpretó como temor reverencial, por Su dicho, el Altísimo: { إِنَّ الَّذِينَ يَخْشَوْنَ رَبَّهُمْ بِالْغَيْبِ } [al-Mulk: 12], y Su dicho: { مَنْ خَشِيَ الرَّحْمَنَ بِالْغَيْبِ وَجَاءَ بِقَلْبٍ مُنِيبٍ } [Qāf: 33]. Y el temor reverencial es la quintaesencia de la fe y del conocimiento, como dijo el Altísimo: { إِنَّمَا يَخْشَى اللَّهَ مِنْ عِبَادِهِ الْعُلَمَاءُ } [Fāṭir: 28].

En cuanto a lo oculto (al-ghayb) pretendido aquí, las expresiones de los salaf han diferido al respecto, y todas son correctas, pues remiten a que todo ello es lo pretendido.

Dijo Abū Jaʿfar al-Rāzī, de al-Rabīʿ b. Anas, de Abū al-ʿĀliya, acerca de Su dicho: { يُؤْمِنُونَ بِالْغَيْبِ } dijo: creen en Dios, en Sus ángeles, Sus Libros, Sus Mensajeros y en el Último Día; y en Su Paraíso y Su Fuego, y en el encuentro con Él; y creen en la vida después de la muerte y en la resurrección; todo eso es oculto.

Y así lo dijo también Qatāda b. Diʿāma.

Y dijo al-Suddī, de Abū Mālik, y de Abū Ṣāliḥ, de Ibn ʿAbbās, y de Murra al-Hamdānī, de Ibn Masʿūd, y de gente de los compañeros del Profeta [1176]—la paz y las bendiciones de Dios sean con él—: en cuanto a lo oculto, es lo que se ha ocultado a los siervos respecto del asunto del Paraíso, el asunto del Fuego, y lo que se menciona en el Corán.

Y dijo Muḥammad b. Isḥāq, de Muḥammad b. Abī Muḥammad, de ʿIkrima, o de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās: { بِالْغَيْبِ } dijo: en lo que ha venido de ello, es decir: de parte de Dios, el Altísimo.

Y dijo Sufyān al-Thawrī, de ʿĀṣim, de Zirr, que dijo: Lo oculto es el Corán.

Y dijo ʿAṭāʾ b. Abī Rabāḥ: Quien cree en Dios, ha creído en lo oculto.

Y dijo Ismāʿīl b. Abī Khālid: { يُؤْمِنُونَ بِالْغَيْبِ } dijo: en lo oculto del Islam.

Y dijo Zayd b. Aslam: { الَّذِينَ يُؤْمِنُونَ بِالْغَيْبِ } dijo: en el decreto (al-qadar). Todas estas interpretaciones son cercanas en un mismo sentido, porque todo lo mencionado pertenece a lo oculto en lo que es obligatorio creer.

Y dijo Saʿīd b. Manṣūr: Nos narró Abū Muʿāwiya, de al-Aʿmash, de ʿUmāra b. ʿUmayr, de ʿAbd al-Raḥmān b. Yazīd [1177] que dijo: estábamos sentados junto a ʿAbd Allāh b. Masʿūd, y mencionamos a los compañeros del Profeta —la paz y las bendiciones de Dios sean con él— y aquello por lo que nos aventajaron. Dijo: Entonces ʿAbd Allāh dijo: el asunto de Muḥammad —la paz y las bendiciones de Dios sean con él— era evidente para quien lo vio; y por Aquel fuera de Quien no hay divinidad, nadie ha creído jamás con una fe mejor que la fe en lo oculto. Luego recitó: { الم ذَلِكَ الْكِتَابُ لا رَيْبَ فِيهِ هُدًى لِلْمُتَّقِينَ الَّذِينَ يُؤْمِنُونَ بِالْغَيْبِ } hasta Su dicho: { الْمُفْلِحُونَ } [al-Baqara: 1–5] [1178]

Y así lo transmitieron Ibn Abī Ḥātim, Ibn Mardūyah y al-Ḥākim en su Mustadrak, por diversas vías, de al-Aʿmash, con él [1179]

Y dijo al-Ḥākim: Es auténtico según el criterio de los dos shaykhs, y no lo incluyeron.

Y en el sentido de este hadiz está el que transmitió [el Imām] [1180] Aḥmad: nos narró Abū al-Mughīra; nos informó al-Awzāʿī; me narró Usayd [1181] b. ʿAbd al-Raḥmān, de Khālid b. Durayk, de Ibn Muḥayriz, que dijo: Dije a Abū Jumʿa: cuéntanos un hadiz que hayas oído del Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones de Dios sean con él—. Dijo: sí; te contaré un buen hadiz: Almorzamos [1182] con el Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones de Dios sean con él— y con nosotros estaba Abū ʿUbayda b. al-Jarrāḥ. Entonces dijo: ¡Oh Mensajero de Dios! ¿Hay alguien [1183] mejor que nosotros? Aceptamos el Islam contigo y combatimos contigo. Dijo: «Sí: gente después de vosotros que creerá en mí sin haberme visto» [1184]

Otra vía: Dijo Abū Bakr b. Mardūyah en su Tafsīr: nos narró ʿAbd Allāh b. Jaʿfar; nos narró Ismāʿīl, de ʿAbd Allāh b. Masʿūd; nos narró ʿAbd Allāh b. Ṣāliḥ; nos narró Muʿāwiya b. Ṣāliḥ, de Ṣāliḥ b. Jubayr, que dijo: Llegó a nosotros Abū Jumʿa al-Anṣārī, compañero del Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones de Dios sean con él—, a Bayt al-Maqdis para orar en él; y con nosotros aquel día estaba Rajāʾ b. Ḥaywa. Cuando terminó [1185], salimos a despedirlo. Cuando quiso marcharse, dijo: Ciertamente tenéis un don y un derecho: os contaré un hadiz que oí del Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones de Dios sean con él—. Dijimos: Dinos, que Dios tenga misericordia de ti. Dijo: estábamos con el Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones de Dios sean con él— y con nosotros estaba Muʿādh b. Jabal, el décimo de diez. Dijimos: ¡Oh Mensajero de Dios! ¿Hay gente con mayor recompensa que nosotros? Creímos en ti y te seguimos. Dijo: «¿Qué os lo impediría, estando el Mensajero de Dios entre vosotros y viniéndoos la revelación del cielo? Más bien, gente después de vosotros: les llegará un Libro entre dos tablas; creerán en él y obrarán conforme a lo que contiene; esos tendrán mayor recompensa que vosotros» dos veces [1186]

Luego lo transmitió por el hadiz de Ḍamra b. Rabīʿa, de Marzūq b. Nāfiʿ, de Ṣāliḥ b. Jubayr, de Abū Jumʿa, con un sentido semejante [1187]

Este hadiz contiene una indicación sobre la práctica basada en la wijāda, acerca de la cual discreparon los especialistas del hadiz, como lo establecí al comienzo del comentario de al-Bujārī; pues los elogió por ello y mencionó que su recompensa es mayor por este aspecto, no de manera absoluta.

Y asimismo el otro hadiz que transmitió al-Ḥasan b. ʿArafa al-ʿAbdī: Nos narró Ismāʿīl b. ʿAyyāsh al-Ḥimṣī, de al-Mughīra b. Qays al-Tamīmī, de ʿAmr b. Shuʿayb, de su padre, de su abuelo, que dijo: El Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones de Dios sean con él— dijo: «¿Qué criatura os parece más admirable en fe?». Dijeron: Los ángeles. Dijo: «¿Y cómo no habrían de creer, estando junto a su Señor?». Dijeron: Entonces, los profetas. Dijo: «¿Y cómo no habrían de creer, descendiendo sobre ellos la revelación?». Dijeron: Entonces, nosotros. Dijo: «¿Y cómo no habríais de creer, estando yo entre vosotros?». Dijo: Entonces el Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones de Dios sean con él— dijo: «Ciertamente, la criatura más admirable para mí en fe es un pueblo que vendrá después de vosotros: hallarán hojas en las que hay un Libro; creerán en lo que contienen» [1188]

Dijo Abū Ḥātim al-Rāzī: Al-Mughīra b. Qays al-Baṣrī es reprobable en el hadiz (munkar al-ḥadīth).

Digo: Pero Abū Yaʿlā lo transmitió en su Musnad, e Ibn Mardūyah en su Tafsīr, y al-Ḥākim en su Mustadrak, por el hadiz de Muḥammad b. Abī Ḥumayd —en el que hay debilidad—, de Zayd b. Aslam, de su padre, de ʿUmar, del Profeta —la paz y las bendiciones de Dios sean con él—, con lo mismo o algo semejante. Y dijo al-Ḥākim: Su isnād es auténtico, y no lo incluyeron [1189] Y se ha transmitido algo semejante de Anas b. Mālik, elevado (marfūʿ) [1190]; y Dios sabe más.

Y dijo Ibn Abī Ḥātim: Nos narró mi padre; nos narró ʿAbd Allāh b. Muḥammad al-Musnadī; nos narró Isḥāq b. Idrīs; me informó Ibrāhīm b. Jaʿfar b. Maḥmūd b. Salama al-Anṣārī; me informó Jaʿfar b. Maḥmūd, de su abuela Tuwayla [1191], hija de Aslam, que dijo: Recé el ẓuhr o el ʿaṣr en la mezquita de Banū Ḥāritha, y nos orientamos hacia la mezquita de Īliyāʾ [1192]; rezamos dos rakʿas. Luego vino quien nos informó de que el Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones de Dios sean con él— se había orientado hacia la Casa [1193] Sagrada; entonces las mujeres ocuparon el lugar de los hombres y los hombres el lugar de las mujeres, y rezamos las dos rakʿas restantes orientándonos [1194] hacia la Casa Sagrada.

Dijo Ibrāhīm: Entonces me narraron hombres de Banū Ḥāritha que el Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones de Dios sean con él—, cuando le llegó aquello, dijo: «Esos son un pueblo que creyó en lo oculto» [1195]

Este es un hadiz extraño por esta vía.

{ وَيُقِيمُونَ الصَّلاةَ ومما رزقناهم ينفقون }

Dijo Ibn ʿAbbās: Es decir: establecen la oración con sus obligaciones.

Y dijo al-Ḍaḥḥāk, de Ibn ʿAbbās: El establecimiento [1196] de la oración es completar [1197] el rukūʿ y el sujūd, la recitación, el recogimiento (al-khushūʿ) y la atención plena en ella.

Y dijo Qatāda: El establecimiento [1198] de la oración es preservar sus tiempos, su ablución, su rukūʿ y su sujūd.

Y dijo Muqātil b. Ḥayyān: Su establecimiento es preservar sus tiempos, realizar perfectamente la purificación en ella [1199], completar su rukūʿ y su sujūd [1200], la recitación del Corán en ella, el tashahhud y la plegaria por el Profeta —la paz y las bendiciones de Dios sean con él—; eso es su establecimiento.

Y dijo ʿAlī b. Abī Ṭalḥa, y otros, de Ibn ʿAbbās: { وَمِمَّا رَزَقْنَاهُمْ يُنْفِقُونَ } dijo: el zakāt de sus bienes.

Y dijo al-Suddī, de Abū Mālik, y de Abū Ṣāliḥ, de Ibn ʿAbbās, y de Murra, de Ibn Masʿūd, y de gente de los compañeros del Mensajero de Dios [1201]—la paz y las bendiciones de Dios sean con él—: { وَمِمَّا رَزَقْنَاهُمْ يُنْفِقُونَ } dijo: es el gasto del hombre sobre su familia; y esto fue antes de que descendiera el zakāt.

Y dijo Juwaybir, de al-Ḍaḥḥāk: Los gastos eran actos de acercamiento [1202] con los que se aproximaban a Dios según su holgura y su esfuerzo, hasta que descendieron las obligaciones de las limosnas: siete aleyas en la sura Barāʾa, en las que se mencionan las limosnas; ellas son las abrogantes, firmemente establecidas.

Y dijo Qatāda: { وَمِمَّا رَزَقْنَاهُمْ يُنْفِقُونَ } Gastad de lo que Dios os ha dado; estos bienes son préstamos y depósitos contigo, ¡oh hijo de Adán!, y pronto te separarás de ellos.

E Ibn Jarīr escogió que la aleya es general respecto del zakāt y de los gastos, pues dijo: La interpretación más adecuada y la que mejor corresponde a la descripción de la gente es que cumplan con todo lo obligatorio para ellos en sus bienes: ya sea zakāt o el gasto de aquel cuyo sustento les incumbe, de familia, dependientes y otros, de quienes les es obligatorio el gasto por parentesco, posesión y demás; porque Dios, el Altísimo, generalizó su descripción y los elogió por ello, y tanto el gasto como el zakāt son cosas por las que se elogia y se alaba.

Digo: Con frecuencia Dios, el Altísimo, une la oración con el gasto de los bienes; pues la oración es el derecho de Dios y Su adoración, e incluye Su unicidad (tawḥīd), la alabanza a Él, Su glorificación, la súplica humilde hacia Él, la invocación y la confianza en Él; y el gasto es la beneficencia hacia las criaturas mediante un beneficio que se extiende a ellas. Los más merecedores de ello son los parientes, la familia y los siervos poseídos, y luego los extraños. Así, todo gasto obligatorio y el zakāt prescrito entran en Su dicho, el Altísimo: { وَمِمَّا رَزَقْنَاهُمْ يُنْفِقُونَ } Por ello se ha establecido en los dos Ṣaḥīḥ, de Ibn ʿUmar, que el Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones de Dios sean con él— dijo: «El Islam ha sido edificado sobre cinco: el testimonio de que no hay divinidad sino Dios, el establecimiento de la oración, la entrega del zakāt, el ayuno de Ramaḍān y la peregrinación a la Casa» [1203] Y los hadices sobre esto son numerosos.

El origen de la palabra ṣalāt en el habla de los árabes es la súplica. Dijo al-Aʿshā:

لها حارس لا يبرحُ الدهرَ بَيْتَها *** وإن ذُبحَتْ صلى عليها وزَمْزَما [1204]

Y dijo también [1205]وقابلها الريح في دَنّها *** وصلى على دَنّها وارتسم [1206]

Ibn Jarīr citó ambos como prueba de ello.

Y dijo otro —que es también al-Aʿshā—:

تقول بنتي وقد قَرَّبتُ مرتحلا *** يا رب جنب أبي الأوصابَ والوَجَعَا

عليكِ مثلُ الذي صليتِ فاغتمضي *** نوما فإن لِجَنب المرء مُضْطجعا

Quiere decir: Sobre ti sea, en súplica, lo mismo que tú suplicaste por mí. Esto es evidente. Luego, en la ley revelada, la ṣalāt se empleó para el acto mismo de rukūʿ y sujūd y las acciones específicas en los tiempos específicos, con sus condiciones conocidas, sus modalidades y sus tipos [legislados] [1207] conocidos.

Y dijo Ibn Jarīr: Considero que la oración obligatoria fue llamada ṣalāt porque el orante se expone a lograr el éxito de su petición del premio de Dios mediante su obra, junto con lo que pide a su Señor de [1208] su necesidad [1209]

[ Y se dijo: es derivada de al-ṣalawayn cuando se mueven en la oración durante [1210] el rukūʿ; y son dos venas que se extienden desde la espalda hasta flanquear [1211] el hueso del cóccix; de ahí se llamó al-muṣallī, que es el segundo tras el primero en la carrera de caballos. Esto es discutible. Y se dijo: es derivada de al-ṣalā, que es la adhesión constante a algo, por Su dicho: { لا يَصْلاهَا } es decir: se adhiere a ella y permanece en ella, { إِلا الأشْقَى } [al-Layl: 15]. Y se dijo: es derivada de taṣliya de la madera en el fuego para enderezarla, así como el orante endereza su desviación mediante la oración: { إِنَّ الصَّلاةَ تَنْهَى عَنِ الْفَحْشَاءِ وَالْمُنْكَرِ وَلَذِكْرُ اللَّهِ أَكْبَرُ } [al-ʿAnkabūt: 45]. Y su derivación de la súplica es más correcta y más conocida; y Dios sabe más ] [1212]

En cuanto al zakāt, el discurso sobre ello vendrá en su lugar, si Dios quiere.

/خ20

Notas y Referencias

[1175] En جـ, ط: «وأفردنا».

[1176] En جـ, ط: «رسول الله».

[1177] En أ: «زيد».

[1178] Sunan de Saʿīd b. Manṣūr, n.º (180), edición crítica del Dr. al-Ḥamīd.

[1179] Tafsīr de Ibn Abī Ḥātim (1/34) y al-Mustadrak (2/260).

[1180] Adición de جـ, ط, ب, أ, و.

[1181] En هـ: «أسد».

[1182] En جـ: «فعدنا».

[1183] En جـ: «أأحد».

[1184] Al-Musnad (4/106). Dijo al-ḥāfiẓ Ibn Ḥajar en al-Iṣāba (4/33): «Se discrepó respecto a él en al-Awzāʿī: la mayoría dijo: de Usayd, de Khālid b. Durayk, de Ibn Muḥayriz. E Ibn Shamāsa dijo: de al-Awzāʿī, de Usayd, de Ṣāliḥ b. Muḥammad: me narró Abū Jumʿa con él». Y dijo en Fatḥ al-Bārī (7/6): «Su isnād es ḥasan».

[1185] En جـ: «انصرفنا».

[1186] Y lo transmitió al-Ṭabarānī en al-Muʿjam al-Kabīr (4/23), de Bakr b. Sahl, de ʿAbd Allāh b. Ṣāliḥ, con él.

[1187] Y lo transmitió al-Ṭabarānī en al-Muʿjam al-Kabīr (4/23) por la vía de Ḍamra b. Rabīʿa, con él.

[1188] Juzʾ de al-Ḥasan b. ʿArafa, n.º (19).

[1189] Musnad de Abū Yaʿlā (1/147) y al-Mustadrak (4/85). Al-Dhahabī objetó a al-Ḥākim diciendo: «Más bien lo debilitaron».

[1190] Lo transmitió al-Bazzār en su Musnad (2840), «Kashf al-Astār», por la vía de Saʿīd b. Bashīr, de Qatāda, de Anas —que Dios esté complacido con él—, y dijo: «Extraño (gharīb) del hadiz de Anas».

[1191] En هـ: «نويلة».

[1192] En جـ: «المسجد الأقصى».

[1193] En جـ, ط: «بيت الله».

[1194] En طـ, ب, أ, و: «مستقبلوا».

[1195] Tafsīr de Ibn Abī Ḥātim (1/36). En su isnād está Isḥāq b. Idrīs; dijo al-Bujārī: «La gente lo abandonó». Y dijo Ibn Maʿīn: «Fabrica hadices». Y lo transmitió al-Ṭabarānī en al-Muʿjam al-Kabīr (24/207) por la vía de Ibrāhīm b. Ḥamza al-Zubayrī, de Ibrāhīm b. Jaʿfar, de su padre, con un sentido semejante.

[1196] En جـ, ط: «إقام».

[1197] En جـ, ط, ب: «تمام».

[1198] En طـ: «إقام».

[1199] En جـ: «لها».

[1200] En جـ: «وإتمام الركوع والسجود».

[1201] En جـ: «وإتمام الركوع والسجود».

[1202] En جـ, ط, ب: «قربانا».

[1203] Ṣaḥīḥ al-Bujārī, n.º (8), y Ṣaḥīḥ Muslim, n.º (16).

[1204] El verso está en el Tafsīr de al-Ṭabarī (1/242).

[1205] En ب: «الآخر».

[1206] El verso está en el Tafsīr de al-Ṭabarī (1/242).

[1207] Adición de ط.

[1208] En جـ, ط, ب, أ, و: «فيها».

[1209] En أ, و: «حاجاته».

[1210] En أ: «في».

[1211] En أ: «يكشفا».

[1212] Adición de جـ, ط, ب, أ, و.