El Viaje Nocturno
الإسراء Al-IsraVersículo (Español)
[17:16] Cuando quiero destruir una ciudad permito que sus dirigentes siembren la corrupción, entonces la sentencia contra ella se cumple y la destruyo totalmente.
Tafsir de Ibn Kathir
{Y cuando queremos destruir una ciudad, ordenamos a sus opulentos; y entonces cometen perversidad en ella; así se cumple contra ella la sentencia, y la destruimos por completo} (16)
Los recitadores discreparon respecto a la lectura de Su dicho:
{ordenamos}
pues la lectura más conocida es con aligeramiento (takhfīf), y los exegetas discreparon acerca de su significado.
Se dijo:
su sentido es: ordenamos a sus opulentos y cometieron perversidad en ella, como un mandato decretivo (qadarī),
como Su dicho, Altísimo:
{Les llegó Nuestro mandato, de noche o de día} [Jonás: 24] ya que Allah no ordena la indecencia.
Dijeron:
su sentido es que los sometió a realizar las obscenidades, y así merecieron el castigo.
Y se dijo:
su sentido es: les ordenamos las obediencias, pero realizaron las obscenidades, y así merecieron la sanción. Lo transmitió Ibn Jurayj
[17366] de Ibn ʿAbbās; y también lo dijo Saʿīd ibn Jubayr.
E Ibn Jarīr dijo:
y cabe que su sentido sea: los hicimos emires.
Digo:
esto solo procede
[17367] según la lectura de quien recitó:
«amarrnā a sus opulentos».
ʿAlī ibn Ṭalḥa dijo,
de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho:
{ordenamos a sus opulentos y cometieron perversidad en ella}
es decir: dimos poder a sus malvados y desobedecieron en ella; y cuando hacen eso, los destruimos
[17368] con el castigo.
Y ello es Su dicho:
{Y así hemos puesto en cada ciudad a los grandes criminales de ella para que maquinen en ella}
[Los Rebaños: 123].
Y así lo dijeron Abū al-ʿĀliya, Mujāhid y al-Rabīʿ ibn Anas.
Y al-ʿAwfī transmitió de Ibn ʿAbbās:
{Y cuando queremos destruir una ciudad, ordenamos a sus opulentos y cometen perversidad en ella}
es decir: incrementamos su número. Y así lo dijeron ʿIkrima, al-Ḥasan, al-Ḍaḥḥāk y Qatāda.
Y de Mālik, de al-Zuhrī:
{ordenamos a sus opulentos}:
incrementamos.
Y algunos adujeron como prueba el hadiz que narró el Imām Aḥmad, cuando dijo:
Nos narró Rūḥ ibn ʿUbāda; nos narró Abū Nuʿāma al-ʿAdawī, de Muslim ibn Budayl, de Iyās ibn Zuhayr, de Suwayd ibn Hubayra,
del Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz—, que dijo:
«La mejor riqueza de un hombre es una yegua fecunda o una hilera de palmeras fecundadas».
Dijo el Imām Abū ʿUbayd al-Qāsim ibn Salām —Allah tenga misericordia de él— en su libro «al-Gharīb»:
“al-maʾmūra”: de mucha descendencia.
Y “al-sikka”:
la senda alineada de palmeras.
Y “al-maʾbūra”:
proviene de la polinización.
Y algunos dijeron:
esto solo vino en correspondencia (por rima) como su dicho: «cargadas de culpas, no recompensadas»
[17369]
[17366]
:en A: «Ibn Jarīr».
[17367]
:en ت, ف: «esto solo procede».
[17368]
:en A: «los destruimos».
[17369]
:lo mencionó al-Zaylaʿī en Takhrīj al-Kashshāf (2/262) y añadió: «porque proviene de al-taʾbīd, que es lo que mejora la palmera datilera en cuanto a riego y otras cosas».