José
يوسف YusufVersículo (Español)
[12:53] No pretendo excusarme, porque el alma suele ordenar el mal, y solo están a salvo de ello aquellos a quienes mi Señor los protege. Mi Señor es Absolvedor, Misericordioso".
Tafsir de Ibn Kathir
{۞وَمَآ أُبَرِّئُ نَفۡسِيٓۚ إِنَّ ٱلنَّفۡسَ لَأَمَّارَةُۢ بِٱلسُّوٓءِ إِلَّا مَا رَحِمَ رَبِّيٓۚ إِنَّ رَبِّي غَفُورٞ رَّحِيمٞ} (53)
{۞وَمَآ أُبَرِّئُ نَفۡسِيٓۚ إِنَّ ٱلنَّفۡسَ لَأَمَّارَةُۢ بِٱلسُّوٓءِ إِلَّا مَا رَحِمَ رَبِّيٓۚ إِنَّ رَبِّي غَفُورٞ رَّحِيمٞ} (53)
{وَمَا أُبَرِّئُ نَفْسِي} —dice la mujer—: no me declaro inocente, pues el alma habla[15204] y desea; por eso lo solicitó, porque ciertamente ella incita al mal, {إِلا مَا[15205]رَحِمَ رَبِّي} es decir: salvo a quien Allah —Exaltado sea— preserva. {إِنَّ رَبِّي غَفُورٌ رَحِيمٌ}[15206]
Esta interpretación es la más conocida, la más adecuada y la más conforme con el contexto del relato y con los sentidos del discurso. Al-Māwardī la transmitió en su exégesis, y el imām, el erudito Abū al-ʿAbbās Ibn Taymiyya —que Allah tenga misericordia de él— se dedicó a defenderla, hasta el punto de tratarla en una obra independiente[15207]
Se ha dicho: que esto forma parte de las palabras de Yūsuf —la paz sea con él—, a partir de su dicho: {ذَلِكَ لِيَعْلَمَ أَنِّي لَمْ أَخُنْهُ} respecto de su esposa {بِالْغَيْبِ}; las dos aleyas, es decir: «En verdad, devolví al mensajero para que el rey conociera mi inocencia y para que el ʿAzīz supiera {أَنِّي لَمْ أَخُنْهُ} respecto de su esposa {بِالْغَيْبِ}, {وَأَنَّ اللَّهَ لا يَهْدِي كَيْدَ الْخَائِنِينَ وَمَا أُبَرِّئُ نَفْسِي إِنَّ النَّفْسَ لأمَّارَةٌ بِالسُّوءِ} [la aleya]»[15208]
Esta es la opinión que no transmitieron, aparte de ella, ni Ibn Jarīr ni Ibn Abī Ḥātim.
Dijo Ibn Jarīr: Nos narró Abū Kurayb; nos narró Wakīʿ; de Isrāʾīl; de Simāk; de ʿIkrima; de Ibn ʿAbbās, quien dijo: Cuando el rey reunió a las mujeres y les preguntó: «¿Acaso solicitasteis a Yūsuf de sí mismo?», {قُلْنَ حَاشَ لِلَّهِ مَا عَلِمْنَا عَلَيْهِ مِنْ سُوءٍ قَالَتِ امْرَأَةُ الْعَزِيزِ الآنَ حَصْحَصَ الْحَقُّ أَنَا رَاوَدْتُهُ عَنْ نَفْسِهِ وَإِنَّهُ لَمِنَ الصَّادِقِينَ}. Dijo Yūsuf: {ذَلِكَ لِيَعْلَمَ أَنِّي لَمْ أَخُنْهُ بِالْغَيْبِ [ وَأَنَّ اللَّهَ لا يَهْدِي كَيْدَ الْخَائِنِينَ ] }[15209]
Dijo: Entonces le dijo Ŷibrīl —la paz sea con él—: «Ni siquiera el día en que te propusiste lo que te propusiste». Y él dijo: {وَمَا أُبَرِّئُ نَفْسِي إِنَّ النَّفْسَ لأمَّارَةٌ بِالسُّوءِ}[15210]
Así lo dijeron también Muŷāhid, Saʿīd ibn Ŷubayr, ʿIkrima, Ibn Abī al-Huḏayl, aḍ-Ḍaḥḥāk, al-Ḥasan, Qatāda y as-Suddī. Sin embargo, la primera opinión es más fuerte y más evidente, porque el contexto del discurso entero corresponde a las palabras de la esposa del ʿAzīz en presencia del rey, y Yūsuf —la paz sea con él— no estaba con ellos; más bien, después de eso el rey lo mandó traer.
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