El Amanecer
الفلق Al-FalaqVersículo (Español)
[113:1] Di: "Me refugio en el Señor del amanecer,
Tafsir de Ibn Kathir
{Di: «Me refugio en el Señor del alba»} (1)
Introducción de la sura:
Tafsir de las dos suras de las dos búsquedas de refugio (al-Mu‘awwidhatayn)
Y ambas son medinenses.
Dijo el Imán Ahmad:
Nos narró ‘Affán; nos narró Hammād ibn Salama; nos informó ‘Āsim ibn Bahdala,
de Zirr ibn Hubaysh, quien dijo:
Dije a Ubayy ibn Ka‘b: En verdad Ibn Mas‘ūd [ solía ] [1] no escribir las dos Mu‘awwidhatayn en su muṣḥaf?
Él dijo:
Doy testimonio de que el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— me informó que Yibrīl —la paz sea con él—
le dijo:
{Di: «Me refugio en el Señor del alba»}
y yo la recité.
Dijo:
{Di: «Me refugio en el Señor de los hombres»}
y yo la recité. Así pues, nosotros decimos lo que dijo el Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz—
[2]
[3]
Y lo روایتó Abū Bakr al-Ḥumaydī en su Musnad, de Sufyān ibn ‘Uyayna: nos narró ‘Abda ibn Abī Lubāba, y ‘Āsim ibn Bahdala,
que ambos oyeron a Zirr ibn Hubaysh decir:
Pregunté a Ubayy ibn Ka‘b acerca de las dos Mu‘awwidhatayn,
y dije:
¡Oh Abū al-Mundhir! En verdad tu hermano Ibn Mas‘ūd las raspa del muṣḥaf.
Él dijo:
Yo pregunté al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—,
y dijo:
«Se me dijo
[4]: “Di”, y yo dije».
Así pues, nosotros decimos como dijo el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—
[5]
Y dijo Ahmad:
Nos narró Wakī‘; nos narró Sufyān, de ‘Āsim,
de Zirr, quien dijo:
Pregunté a Ibn Mas‘ūd acerca de las dos Mu‘awwidhatayn y dijo: Pregunté al Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— acerca de ambas y dijo:
«Se me dijo, y yo os dije; así que decid».
Dijo Ubayy:
Así pues, el Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— nos dijo, y nosotros decimos
[6]
Y dijo al-Bujārī:
Nos narró ‘Alī ibn ‘Abd Allāh; nos narró Sufyān; nos narró ‘Abda ibn Abī Lubāba, de Zirr ibn Hubaysh —y nos narró ‘Āsim de Zirr—,
quien dijo:
Pregunté a Ubayy ibn Ka‘b y dije: ¡Abū al-Mundhir! En verdad tu hermano Ibn Mas‘ūd dice tal y tal.
Él dijo:
Yo pregunté al Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— y dijo:
«Se me dijo, y yo dije».
Así pues, nosotros decimos como dijo el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—
[7]
Y lo روایتó también al-Bujārī y an-Nasā’ī, de Qutayba, de Sufyān ibn ‘Uyayna, de ‘Abda y ‘Āsim ibn Abī an-Nujūd, de Zirr ibn Hubaysh, de Ubayy ibn Ka‘b, con él
[8]
Y dijo el ḥāfiẓ Abū Ya‘lā:
Nos narró al-Azraq ibn ‘Alī; nos narró Ḥassān ibn Ibrāhīm; nos narró aṣ-Ṣalt ibn Bahrām, de Ibrāhīm,
de ‘Alqama, quien dijo:
‘Abd Allāh solía raspar las dos Mu‘awwidhatayn del muṣḥaf,
y decía:
En verdad
el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— solo ordenó buscar refugio mediante ambas, y ‘Abd Allāh no las recitaba
[9]
Y lo روایتó ‘Abd Allāh ibn Aḥmad a partir del ḥadiz de al-A‘mash, de Abū Isḥāq, de ‘Abd ar-Raḥmān
[10] ibn Yazīd, quien dijo: ‘Abd Allāh solía raspar las dos Mu‘awwidhatayn de sus maṣāḥif,
y decía:
En verdad ambas no son del Libro de Allah.
Dijo al-A‘mash:
Y nos narró ‘Āsim, de Zirr ibn Hubaysh,
de Ubayy ibn Ka‘b, quien dijo:
Preguntamos al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— acerca de ambas,
y dijo:
«Se me dijo, y yo dije»
[11]
Esto es مشهور entre muchos recitadores y juristas:
que Ibn Mas‘ūd no escribía las dos Mu‘awwidhatayn en su muṣḥaf; quizá no las oyó del Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— y no le llegaron por transmisión masiva (tawātur); luego quizá se retractó de esa opinión hacia la opinión del conjunto, pues los Compañeros —que Allah esté complacido con ellos— las escribieron
[12] en los maṣāḥif canónicos, y los hicieron llegar así a todos los horizontes; y a Allah pertenecen la alabanza y el favor.
Y مسلم dijo en su Ṣaḥīḥ:
Nos narró Qutayba; nos narró Jarīr, de Bayān, de Qays ibn Abī Ḥāzim,
de ‘Uqba ibn ‘Āmir, quien dijo:
Dijo el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—:
«¿Acaso no has visto aleyas que fueron reveladas esta noche, de las que jamás se vio nada semejante:
{Di: «Me refugio en el Señor del alba»}
y
{Di: «Me refugio en el Señor de los hombres»}
[13]
Y lo روایتó Aḥmad, y también Muslim, y at-Tirmidhī, y an-Nasā’ī, a partir del ḥadiz de Ismā‘īl ibn Abī Khālid, de Qays ibn Abī Ḥāzim, de ‘Uqba, con él
[14]
Y dijo at-Tirmidhī:
Bueno y auténtico.
Otra vía:
Dijo el Imán Aḥmad: nos narró al-Walīd ibn Muslim; nos narró Ibn Jābir, de al-Qāsim Abū ‘Abd ar-Raḥmān,
de ‘Uqba ibn ‘Āmir, quien dijo:
Mientras yo conducía al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— por un paso de aquellos pasos,
me dijo:
«¡Oh ‘Uqba! ¿No montas?».
Dijo: [ Tuve por demasiado reverente hacia el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— montar su montura.
Luego dijo:
«¡Oh ‘Uqayb! ¿No montas?».
Dijo ] [15] Temí que fuese una desobediencia.
Dijo:
Entonces el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— descendió y yo monté un momento; luego él montó.
Después dijo:
«¡Oh ‘Uqayb! ¿No he de enseñarte dos suras, de las mejores dos suras con las que la gente recita?».
Dije:
Sí, ¡oh Mensajero de Allah!
Entonces me recitó:
{Di: «Me refugio en el Señor del alba»}
y
{Di: «Me refugio en el Señor de los hombres»}.
Luego se estableció la oración; el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— se adelantó y recitó con ambas.
Después pasó junto a mí y dijo:
«¿Qué te pareció, oh ‘Uqayb
[16]? Recita con ambas cada vez que duermas y cada vez que te levantes».
Y lo روایتó an-Nasā’ī a partir del ḥadiz de al-Walīd ibn Muslim y ‘Abd Allāh ibn al-Mubārak, ambos de Ibn Jābir, con él
[17]
Y lo روایتaron Abū Dāwūd y también an-Nasā’ī, a partir del ḥadiz de Ibn Wahb, de Mu‘āwiya ibn Ṣāliḥ, de al-‘Alā’ ibn al-Ḥārith, de al-Qāsim ibn ‘Abd ar-Raḥmān, de ‘Uqba, con él
[18]
Otra vía:
Dijo Aḥmad: nos narró Abū ‘Abd ar-Raḥmān; nos narró Sa‘īd ibn Abī Ayyūb; me narraron Yazīd ibn ‘Abd al-‘Azīz ar-Ru‘aynī y Abū Marḥūm, de Yazīd ibn Muḥammad al-Qurashī, de ‘Alī ibn Rabāḥ,
de ‘Uqba ibn ‘Āmir, quien dijo:
El Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— me ordenó recitar las Mu‘awwidhāt al final de cada oración.
Y lo روایتaron Abū Dāwūd, at-Tirmidhī y an-Nasā’ī, por vías, de ‘Alī ibn Abī Rabāḥ
[19]
Y dijo at-Tirmidhī:
Extraño.
Otra vía:
Dijo Aḥmad: nos narró Yaḥyā
[20] ibn Isḥāq; nos narró Ibn Lahī‘a, de Mishraḥ ibn Hā‘ān,
de ‘Uqba ibn ‘Āmir, quien dijo:
El Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— me dijo:
«Recita las dos Mu‘awwidhatayn, pues no recitarás nada semejante a ambas».
Aḥmad se singularizó en ello
[21]
Otra vía:
Dijo Aḥmad: nos narró Ḥaywa ibn Shurayḥ; nos narró Baqiyya; nos narró Baḥīr ibn Sa‘d, de Khālid ibn Ma‘dān, de Jubayr ibn Nufayr,
de ‘Uqba ibn ‘Āmir, que dijo:
Al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— se le regaló una mula torda; la montó y ‘Uqba la conducía para él.
Entonces el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—
[22] dijo:
Recita
{Di: «Me refugio en el Señor del alba»}.
Y me la repitió hasta que la recité; y comprendió que yo no me alegré mucho por ello.
Entonces dijo:
«Quizá la menospreciaste; pues no te has puesto en pie a orar con nada semejante a ella».
Y lo روایتó an-Nasā’ī de ‘Amr ibn ‘Uthmān, de Baqiyya, con él
[23]
Y an-Nasā’ī lo روایتó también a partir del ḥadiz de ath-Thawrī, de Mu‘āwiya ibn Ṣāliḥ, de ‘Abd ar-Raḥmān ibn Jubayr ibn Nufayr, de su padre,
de ‘Uqba ibn ‘Āmir:
que preguntó al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— acerca de las dos Mu‘awwidhatayn, y mencionó algo semejante
[24]
Otra vía:
Dijo an-Nasā’ī: nos informó Muḥammad ibn ‘Abd al-A‘lā; nos narró al-Mu‘tamir; oí a an-Nu‘mān, de Ziyād Abū al-Asad, de ‘Uqba ibn ‘Āmir;
que el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo:
«La gente no ha buscado refugio con nada semejante a estas dos:
{Di: «Me refugio en el Señor del alba»}
y
{Di: «Me refugio en el Señor de los hombres»}
[25]
Otra vía:
Dijo an-Nasā’ī: nos informó Qutayba; nos narró al-Layth, de Abū ‘Ajlān, de Sa‘īd al-Maqburī,
de ‘Uqba ibn ‘Āmir, quien dijo:
Yo caminaba con el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— y dijo:
«¡Oh ‘Uqba! Di».
Dije:
¿Qué he de decir? Y guardó silencio conmigo.
Luego dijo:
«Di».
Dije:
¿Qué he de decir, oh Mensajero de Allah? Y guardó silencio conmigo.
Entonces dije:
¡Oh Allah, haz que me lo repita!
Y dijo:
«¡Oh ‘Uqba! Di».
Dije:
¿Qué he de decir, oh Mensajero de Allah?
Dijo:
«{Di: “Me refugio en el Señor del alba”}»; y la recité hasta llegar a su final.
Luego dijo:
«Di».
Dije:
¿Qué he de decir, oh Mensajero de Allah?
Dijo:
«{Di: “Me refugio en el Señor de los hombres”}»; y la recité hasta llegar a su final.
Entonces el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo en ese momento:
«Ningún suplicante ha pedido con algo semejante a ambas, ni ningún buscador de refugio se ha refugiado con algo semejante a ambas»
[26]
Otra vía:
Dijo an-Nasā’ī: nos informó Muḥammad ibn Yasār; nos narró ‘Abd ar-Raḥmān; nos narró Mu‘āwiya, de al-‘Alā’ ibn al-Ḥārith, de Makhūl,
de ‘Uqba ibn ‘Āmir:
que el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— recitó con ambas en la oración del alba
[27]
Otra vía:
Dijo an-Nasā’ī: nos informó Qutayba; nos narró al-Layth, de Yazīd ibn Abī Ḥabīb, de Abū ‘Imrān Aslam,
de ‘Uqba ibn ‘Āmir, quien dijo:
Seguí
[28] al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— mientras iba montado, y puse mi mano sobre su pie
[29] y dije:
Enséñame la sura Hūd o la sura Yūsuf.
Él dijo:
«No recitarás nada más beneficioso
[30] ante Allah que
{Di: “Me refugio en el Señor del alba”}
[31]
Otro ḥadiz
[32]:
Dijo an-Nasā’ī: nos informó Maḥmūd ibn Khālid; nos narró al-Walīd; nos narró Abū ‘Amr al-Awzā‘ī, de Yaḥyā ibn Abī Kathīr, de Muḥammad ibn Ibrāhīm ibn al-Ḥārith, de Abū ‘Abd Allāh, de Ibn ‘Ā’ish
[33] al-Juhanī:
que el Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— le dijo:
«¡Oh Ibn ‘Ā’ish! ¿No he de indicarte —o: no he de informarte— de lo mejor con lo que buscan refugio quienes buscan refugio?».
Dijo:
Sí, oh Mensajero de Allah.
Dijo:
«{Di: “Me refugio en el Señor del alba”}
y
{Di: “Me refugio en el Señor de los hombres”}; estas dos suras»
[34]
Estas son vías de ‘Uqba, casi como mutawātir de él, que aportan certeza para muchos verificadores en el ḥadiz.
Y ya se mencionó en la روایت de Ṣudayy ibn ‘Ajlān y Farwa ibn Mujāhid, de él:
«¿No he de enseñarte tres suras, de las que no descendió en la Torá, ni en el Evangelio, ni en los Salmos, ni en el Furqān
[35] algo semejante a ellas?
{Di: “Él es Allah, Uno”}
y
{Di: “Me refugio en el Señor del alba”}
y
{Di: “Me refugio en el Señor de los hombres”}».
Otro ḥadiz:
Dijo el Imán Aḥmad: nos narró Ismā‘īl; nos narró al-Jarīrī,
de Abū al-‘Alā’, quien dijo:
Un hombre dijo:
Estábamos con el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— en un viaje, y la gente se turnaba, y en el mediodía había escasez; llegó el momento del descanso del Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— y mi descanso; entonces me alcanzó y golpeó [ por detrás de mí ] [36] mi hombro,
y dijo:
«{Di: “Me refugio en el Señor del alba”}»; y el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— la recitó y yo la recité con él.
Luego dijo:
«{Di: “Me refugio en el Señor de los hombres”}»; y el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— la recitó y yo la recité con él.
Entonces dijo:
«Cuando ores, recita con ambas»
[37]
Lo aparente es que este hombre es ‘Uqba ibn ‘Āmir; y Allah sabe más.
Y an-Nasā’ī lo روایتó de Ya‘qūb ibn Ibrāhīm, de Ibn ‘Ulayya, con él
[38]
Otro ḥadiz:
Dijo an-Nasā’ī: nos informó Muḥammad ibn al-Muthannā; nos narró Muḥammad ibn Ja‘far, de ‘Abd Allāh ibn Sa‘īd; me narró Yazīd ibn Rumān, de ‘Uqba ibn ‘Āmir, de ‘Abd Allāh al-Aslamī —es Ibn Unays—:
que el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— puso su mano sobre su pecho y luego dijo:
«Di».
Y no supe qué decir.
Luego me dijo:
«Di».
Dije:
{Di: “Él es Allah, Uno”}.
Luego me dijo:
«Di».
Dije:
{Me refugio en el Señor del alba, del mal de lo que Él creó} hasta terminarla.
Luego me dijo:
«Di».
Dije:
{Di: “Me refugio en el Señor de los hombres”} hasta terminarla.
Entonces el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo:
«Así pues, busca refugio
[39]; jamás los que buscan refugio han buscado refugio con algo semejante a ellas»
[40]
Otro ḥadiz:
Dijo an-Nasā’ī: nos informó ‘Amr ibn ‘Alī Abū Ḥafṣ; nos narró Badal; nos narró Shaddād ibn Sa‘īd Abū Ṭalḥa, de Sa‘īd al-Jurayrī; nos narró Abū Naḍra,
de Jābir ibn ‘Abd Allāh, quien dijo:
El Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— me dijo:
«Recita, oh Jābir».
Dije:
¿Qué he de recitar, por mi padre y mi madre?
Dijo:
«Recita
{Di: “Me refugio en el Señor del alba”}
y
{Di: “Me refugio en el Señor de los hombres”}».
Entonces las recité.
Y dijo:
«Recita con ambas, y no recitarás nada semejante a ambas»
[41]
Y ya se mencionó el ḥadiz de ‘Ā’isha: que el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— solía recitar con ellas, soplar en sus palmas y frotar con ambas su cabeza y su rostro, y lo que alcanzaba de su cuerpo.
Y dijo el Imán Mālik:
de Ibn Shihāb, de ‘Urwa,
de ‘Ā’isha:
que el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— cuando enfermaba recitaba sobre sí mismo las dos Mu‘awwidhatayn y soplaba; y cuando se agravó su dolor, yo le recitaba y le frotaba con su mano sobre él, esperando su bendición.
Y lo روایتó al-Bujārī de ‘Abd Allāh ibn Yūsuf; Muslim de Yaḥyā ibn Yaḥyā; Abū Dāwūd de al-Qa‘nabī; an-Nasā’ī de Qutayba —y a partir del ḥadiz de Ibn al-Qāsim y ‘Īsā ibn Yūnus—; e Ibn Mājah a partir del ḥadiz de Ma‘n y Bishr ibn ‘Umar: los ocho de Mālik, con él
[42]
Y ya se mencionó al final de la sura: «N» el ḥadiz de Abū Naḍra, de Abū Sa‘īd:
que el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— solía buscar refugio de los ojos de los yinn y del ojo del ser humano; y cuando descendieron las dos Mu‘awwidhatayn, se aferró a ambas y dejó lo demás.
Lo روایتaron at-Tirmidhī, an-Nasā’ī e Ibn Mājah.
Y dijo at-Tirmidhī:
ḥadiz bueno.
Dijo Ibn Abī Ḥātim:
Nos narró Aḥmad ibn ‘Iṣām; nos narró Abū Aḥmad az-Zubayrī; nos narró Ḥasan ibn Ṣāliḥ, de ‘Abd Allāh ibn Muḥammad ibn ‘Aqīl,
de Jābir, quien dijo:
Al-falaq: el alba.
Y dijo al-‘Awfī, de Ibn ‘Abbās:
{al-falaq}: el alba.
Y se transmitió de Mujāhid, Sa‘īd ibn Jubayr, ‘Abd Allāh ibn Muḥammad ibn ‘Aqīl, al-Ḥasan, Qatāda, Muḥammad ibn Ka‘b al-Quraẓī, Ibn Zayd, y Mālik de Zayd ibn Aslam, algo semejante.
Dijo al-Quraẓī, e Ibn Zayd, e Ibn Jarīr:
Y es como Su dicho, Altísimo:
{El Hendidor del alba}
[al-An‘ām: 96].
Y dijo ‘Alī ibn Abī Ṭalḥa, de Ibn ‘Abbās:
{al-falaq}: la creación.
Y así dijo aḍ-Ḍaḥḥāk:
Allah ordenó a Su Profeta buscar refugio de toda la creación.
Y dijo Ka‘b al-Aḥbār:
{al-falaq}: una casa en el Infierno; cuando se abre, todos los moradores del Fuego gritan por la intensidad de su calor.
Ibn Abī Ḥātim lo روایتó.
Luego dijo:
Nos narró mi padre; nos narró Suhayl ibn ‘Uthmān, de un hombre al que nombró, de as-Suddī, de Zayd ibn ‘Alī,
de sus antepasados, que dijeron:
{al-falaq}: un pozo en el fondo del Infierno, sobre el cual hay una cubierta; cuando se descubre, sale de él
[30838] un fuego del que el Infierno clama, por la intensidad del calor de lo que sale de él.
Y así se transmitió de ‘Amr ibn ‘Abasa
[30839] y as-Suddī, y otros.
Y ha llegado acerca de ello un ḥadiz elevado (marfū‘) reprobable (munkar).
Dijo Ibn Jarīr:
Me narró Isḥāq ibn Wahb al-Wāsiṭī; nos narró Mas‘ūd ibn Mūsā ibn Mishkān al-Wāsiṭī; nos narró Naṣr ibn Khuzayma al-Khurāsānī, de Shu‘ayb ibn Ṣafwān, de Muḥammad ibn Ka‘b al-Quraẓī, de Abū Hurayra,
del Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz—, que dijo:
«{al-falaq}: un pozo en el Infierno, cubierto»
[30840]
Su cadena
[30841] es extraña y no es válida su elevación.
Y dijo Abū ‘Abd ar-Raḥmān al-Ḥublī:
{al-falaq}: uno de los nombres del Infierno.
Dijo Ibn Jarīr:
Y lo correcto es la primera opinión: que es la hendidura del alba.
Esto es lo الصحيح, y es la elección de al-Bujārī —Allah tenga misericordia de él— en su Ṣaḥīḥ
[30842]
Notas y Referencias
[1] Adición de A.
[2] Y lo روایتó Ibn Mardawayh y Abū ash-Shaykh, como en ad-Durr (3/270).
[3] En D: «Y cumplí».
[4] En D: «En verdad ellos dijeron».
[5] En D: «los neguéis».
[6] Tafsir de aṭ-Ṭabarī (11/228).
[7] En D: «y مال».
[8] En D: «que sea castigado».
[9] En D: «¡Oh Allah, en verdad me refugio en Ti!».
[10] En D: «no lo consideran».
[11] En D: «y se sentó».
[12] En D: «y he aquí que era un pez».
[13] En D: «la غالببة».
[14] En D: «y los golpeó a ambos».
[15] En F, A: «pura».
[16] En F: «ya ha llegado a mí», y es un error.
[17] En su isnād está ‘Āsim, sobre el que se ha hablado, y su shaykh es desconocido. Y lo روایتó al-Bujārī en su Ṣaḥīḥ con el número (4569) y Muslim en su Ṣaḥīḥ con el número (763), por la vía de Kurayb, de Ibn ‘Abbās, con algo semejante.
[18] Ṣaḥīḥ al-Bujārī, n.º (4725).
[19] En J, R, A y W: «blanca».
[20] En T, F, A: «y lo mencionó con algo semejante».
[21] En T, F, A: «de».
[22] En T: «dijo: entonces acertó».
[23] En A: «y سباق».
[24] Ṣaḥīḥ al-Bujārī, n.º (4727).
[25] En A: «entonces dijo y dijo».
[26] En T: «¿hay sobre la tierra?», y en F: «¿hay entre la gente?».
[27] En T: «y mientras».
[28] En F, A: «ven».
[29] En W: «Otra vía: dijo ‘Abd ibn Ḥumayd en su tafsir: nos informó».
[30] Adición de F, A y al-Bujārī.
[31] En F, A: «me dijo».
[32] En T: «su hígado».
[33] En A: «¿acaso no te basta?», y en T: «¿acaso no te basta».
[34] En F: «¿acaso no te basta que la Torá».
[35] Adición de F, A y al-Bujārī.
[36] En T: «entonces alabó».
[37] En T, A: «a la gente».
[38] Adición de A y W.
[39] En T: «como Su dicho».
[40] Adición de F, A y al-Bujārī.
[41] En T: «lo pretendido».
[42] En A: «Ḥaysūn».
[30838] En M, A: «salió de él».
[30839] En A: «‘Anbasa».
[30840] Tafsir de aṭ-Ṭabarī (30/225).
[30841] En M: «isnād».
[30842] Tafsir de aṭ-Ṭabarī (30/225) y Ṣaḥīḥ al-Bujārī (8/741), «Fatḥ».