113

El Amanecer

الفلق Al-Falaq
Aya 1

Versículo (Español)

[113:1] Di: "Me refugio en el Señor del amanecer,

Tafsir de Ibn Kathir

{Di: «Me refugio en el Señor del alba»} (1) Introducción de la sura: Tafsir de las dos suras de las dos búsquedas de refugio (al-Mu‘awwidhatayn)

Y ambas son medinenses.

Dijo el Imán Ahmad: Nos narró ‘Affán; nos narró Hammād ibn Salama; nos informó ‘Āsim ibn Bahdala, de Zirr ibn Hubaysh, quien dijo: Dije a Ubayy ibn Ka‘b: En verdad Ibn Mas‘ūd [ solía ] [1] no escribir las dos Mu‘awwidhatayn en su muṣḥaf? Él dijo: Doy testimonio de que el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— me informó que Yibrīl —la paz sea con él— le dijo: {Di: «Me refugio en el Señor del alba»} y yo la recité. Dijo: {Di: «Me refugio en el Señor de los hombres»} y yo la recité. Así pues, nosotros decimos lo que dijo el Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— [2] [3]

Y lo روایتó Abū Bakr al-Ḥumaydī en su Musnad, de Sufyān ibn ‘Uyayna: nos narró ‘Abda ibn Abī Lubāba, y ‘Āsim ibn Bahdala, que ambos oyeron a Zirr ibn Hubaysh decir: Pregunté a Ubayy ibn Ka‘b acerca de las dos Mu‘awwidhatayn, y dije: ¡Oh Abū al-Mundhir! En verdad tu hermano Ibn Mas‘ūd las raspa del muṣḥaf. Él dijo: Yo pregunté al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—, y dijo: «Se me dijo [4]: “Di”, y yo dije». Así pues, nosotros decimos como dijo el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— [5]

Y dijo Ahmad: Nos narró Wakī‘; nos narró Sufyān, de ‘Āsim, de Zirr, quien dijo: Pregunté a Ibn Mas‘ūd acerca de las dos Mu‘awwidhatayn y dijo: Pregunté al Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— acerca de ambas y dijo: «Se me dijo, y yo os dije; así que decid». Dijo Ubayy: Así pues, el Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— nos dijo, y nosotros decimos [6]

Y dijo al-Bujārī: Nos narró ‘Alī ibn ‘Abd Allāh; nos narró Sufyān; nos narró ‘Abda ibn Abī Lubāba, de Zirr ibn Hubaysh —y nos narró ‘Āsim de Zirr—, quien dijo: Pregunté a Ubayy ibn Ka‘b y dije: ¡Abū al-Mundhir! En verdad tu hermano Ibn Mas‘ūd dice tal y tal. Él dijo: Yo pregunté al Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— y dijo: «Se me dijo, y yo dije». Así pues, nosotros decimos como dijo el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— [7]

Y lo روایتó también al-Bujārī y an-Nasā’ī, de Qutayba, de Sufyān ibn ‘Uyayna, de ‘Abda y ‘Āsim ibn Abī an-Nujūd, de Zirr ibn Hubaysh, de Ubayy ibn Ka‘b, con él [8]

Y dijo el ḥāfiẓ Abū Ya‘lā: Nos narró al-Azraq ibn ‘Alī; nos narró Ḥassān ibn Ibrāhīm; nos narró aṣ-Ṣalt ibn Bahrām, de Ibrāhīm, de ‘Alqama, quien dijo: ‘Abd Allāh solía raspar las dos Mu‘awwidhatayn del muṣḥaf, y decía: En verdad

el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— solo ordenó buscar refugio mediante ambas, y ‘Abd Allāh no las recitaba [9]

Y lo روایتó ‘Abd Allāh ibn Aḥmad a partir del ḥadiz de al-A‘mash, de Abū Isḥāq, de ‘Abd ar-Raḥmān [10] ibn Yazīd, quien dijo: ‘Abd Allāh solía raspar las dos Mu‘awwidhatayn de sus maṣāḥif, y decía: En verdad ambas no son del Libro de Allah.

Dijo al-A‘mash: Y nos narró ‘Āsim, de Zirr ibn Hubaysh, de Ubayy ibn Ka‘b, quien dijo: Preguntamos al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— acerca de ambas, y dijo: «Se me dijo, y yo dije» [11]

Esto es مشهور entre muchos recitadores y juristas: que Ibn Mas‘ūd no escribía las dos Mu‘awwidhatayn en su muṣḥaf; quizá no las oyó del Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— y no le llegaron por transmisión masiva (tawātur); luego quizá se retractó de esa opinión hacia la opinión del conjunto, pues los Compañeros —que Allah esté complacido con ellos— las escribieron [12] en los maṣāḥif canónicos, y los hicieron llegar así a todos los horizontes; y a Allah pertenecen la alabanza y el favor.

Y مسلم dijo en su Ṣaḥīḥ: Nos narró Qutayba; nos narró Jarīr, de Bayān, de Qays ibn Abī Ḥāzim, de ‘Uqba ibn ‘Āmir, quien dijo: Dijo el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—: «¿Acaso no has visto aleyas que fueron reveladas esta noche, de las que jamás se vio nada semejante: {Di: «Me refugio en el Señor del alba»} y {Di: «Me refugio en el Señor de los hombres»} [13]

Y lo روایتó Aḥmad, y también Muslim, y at-Tirmidhī, y an-Nasā’ī, a partir del ḥadiz de Ismā‘īl ibn Abī Khālid, de Qays ibn Abī Ḥāzim, de ‘Uqba, con él [14] Y dijo at-Tirmidhī: Bueno y auténtico.

Otra vía: Dijo el Imán Aḥmad: nos narró al-Walīd ibn Muslim; nos narró Ibn Jābir, de al-Qāsim Abū ‘Abd ar-Raḥmān, de ‘Uqba ibn ‘Āmir, quien dijo: Mientras yo conducía al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— por un paso de aquellos pasos, me dijo: «¡Oh ‘Uqba! ¿No montas?». Dijo: [ Tuve por demasiado reverente hacia el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— montar su montura. Luego dijo: «¡Oh ‘Uqayb! ¿No montas?». Dijo ] [15] Temí que fuese una desobediencia. Dijo: Entonces el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— descendió y yo monté un momento; luego él montó. Después dijo: «¡Oh ‘Uqayb! ¿No he de enseñarte dos suras, de las mejores dos suras con las que la gente recita?». Dije: Sí, ¡oh Mensajero de Allah! Entonces me recitó: {Di: «Me refugio en el Señor del alba»} y {Di: «Me refugio en el Señor de los hombres»}. Luego se estableció la oración; el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— se adelantó y recitó con ambas. Después pasó junto a mí y dijo: «¿Qué te pareció, oh ‘Uqayb [16]? Recita con ambas cada vez que duermas y cada vez que te levantes».

Y lo روایتó an-Nasā’ī a partir del ḥadiz de al-Walīd ibn Muslim y ‘Abd Allāh ibn al-Mubārak, ambos de Ibn Jābir, con él [17]

Y lo روایتaron Abū Dāwūd y también an-Nasā’ī, a partir del ḥadiz de Ibn Wahb, de Mu‘āwiya ibn Ṣāliḥ, de al-‘Alā’ ibn al-Ḥārith, de al-Qāsim ibn ‘Abd ar-Raḥmān, de ‘Uqba, con él [18]

Otra vía: Dijo Aḥmad: nos narró Abū ‘Abd ar-Raḥmān; nos narró Sa‘īd ibn Abī Ayyūb; me narraron Yazīd ibn ‘Abd al-‘Azīz ar-Ru‘aynī y Abū Marḥūm, de Yazīd ibn Muḥammad al-Qurashī, de ‘Alī ibn Rabāḥ, de ‘Uqba ibn ‘Āmir, quien dijo: El Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— me ordenó recitar las Mu‘awwidhāt al final de cada oración.

Y lo روایتaron Abū Dāwūd, at-Tirmidhī y an-Nasā’ī, por vías, de ‘Alī ibn Abī Rabāḥ [19] Y dijo at-Tirmidhī: Extraño.

Otra vía: Dijo Aḥmad: nos narró Yaḥyā [20] ibn Isḥāq; nos narró Ibn Lahī‘a, de Mishraḥ ibn Hā‘ān, de ‘Uqba ibn ‘Āmir, quien dijo: El Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— me dijo: «Recita las dos Mu‘awwidhatayn, pues no recitarás nada semejante a ambas». Aḥmad se singularizó en ello [21]

Otra vía: Dijo Aḥmad: nos narró Ḥaywa ibn Shurayḥ; nos narró Baqiyya; nos narró Baḥīr ibn Sa‘d, de Khālid ibn Ma‘dān, de Jubayr ibn Nufayr, de ‘Uqba ibn ‘Āmir, que dijo: Al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— se le regaló una mula torda; la montó y ‘Uqba la conducía para él. Entonces el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— [22] dijo: Recita {Di: «Me refugio en el Señor del alba»}. Y me la repitió hasta que la recité; y comprendió que yo no me alegré mucho por ello. Entonces dijo: «Quizá la menospreciaste; pues no te has puesto en pie a orar con nada semejante a ella».

Y lo روایتó an-Nasā’ī de ‘Amr ibn ‘Uthmān, de Baqiyya, con él [23] Y an-Nasā’ī lo روایتó también a partir del ḥadiz de ath-Thawrī, de Mu‘āwiya ibn Ṣāliḥ, de ‘Abd ar-Raḥmān ibn Jubayr ibn Nufayr, de su padre, de ‘Uqba ibn ‘Āmir: que preguntó al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— acerca de las dos Mu‘awwidhatayn, y mencionó algo semejante [24]

Otra vía: Dijo an-Nasā’ī: nos informó Muḥammad ibn ‘Abd al-A‘lā; nos narró al-Mu‘tamir; oí a an-Nu‘mān, de Ziyād Abū al-Asad, de ‘Uqba ibn ‘Āmir; que el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo: «La gente no ha buscado refugio con nada semejante a estas dos: {Di: «Me refugio en el Señor del alba»} y {Di: «Me refugio en el Señor de los hombres»} [25]

Otra vía: Dijo an-Nasā’ī: nos informó Qutayba; nos narró al-Layth, de Abū ‘Ajlān, de Sa‘īd al-Maqburī, de ‘Uqba ibn ‘Āmir, quien dijo: Yo caminaba con el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— y dijo: «¡Oh ‘Uqba! Di». Dije: ¿Qué he de decir? Y guardó silencio conmigo. Luego dijo: «Di». Dije: ¿Qué he de decir, oh Mensajero de Allah? Y guardó silencio conmigo. Entonces dije: ¡Oh Allah, haz que me lo repita! Y dijo: «¡Oh ‘Uqba! Di». Dije: ¿Qué he de decir, oh Mensajero de Allah? Dijo: «{Di: “Me refugio en el Señor del alba”}»; y la recité hasta llegar a su final. Luego dijo: «Di». Dije: ¿Qué he de decir, oh Mensajero de Allah? Dijo: «{Di: “Me refugio en el Señor de los hombres”}»; y la recité hasta llegar a su final. Entonces el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo en ese momento: «Ningún suplicante ha pedido con algo semejante a ambas, ni ningún buscador de refugio se ha refugiado con algo semejante a ambas» [26]

Otra vía: Dijo an-Nasā’ī: nos informó Muḥammad ibn Yasār; nos narró ‘Abd ar-Raḥmān; nos narró Mu‘āwiya, de al-‘Alā’ ibn al-Ḥārith, de Makhūl, de ‘Uqba ibn ‘Āmir: que el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— recitó con ambas en la oración del alba [27]

Otra vía: Dijo an-Nasā’ī: nos informó Qutayba; nos narró al-Layth, de Yazīd ibn Abī Ḥabīb, de Abū ‘Imrān Aslam, de ‘Uqba ibn ‘Āmir, quien dijo: Seguí [28] al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— mientras iba montado, y puse mi mano sobre su pie [29] y dije: Enséñame la sura Hūd o la sura Yūsuf. Él dijo: «No recitarás nada más beneficioso [30] ante Allah que {Di: “Me refugio en el Señor del alba”} [31]

Otro ḥadiz [32]: Dijo an-Nasā’ī: nos informó Maḥmūd ibn Khālid; nos narró al-Walīd; nos narró Abū ‘Amr al-Awzā‘ī, de Yaḥyā ibn Abī Kathīr, de Muḥammad ibn Ibrāhīm ibn al-Ḥārith, de Abū ‘Abd Allāh, de Ibn ‘Ā’ish [33] al-Juhanī: que el Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— le dijo: «¡Oh Ibn ‘Ā’ish! ¿No he de indicarte —o: no he de informarte— de lo mejor con lo que buscan refugio quienes buscan refugio?». Dijo: Sí, oh Mensajero de Allah. Dijo: «{Di: “Me refugio en el Señor del alba”} y {Di: “Me refugio en el Señor de los hombres”}; estas dos suras» [34]

Estas son vías de ‘Uqba, casi como mutawātir de él, que aportan certeza para muchos verificadores en el ḥadiz.

Y ya se mencionó en la روایت de Ṣudayy ibn ‘Ajlān y Farwa ibn Mujāhid, de él: «¿No he de enseñarte tres suras, de las que no descendió en la Torá, ni en el Evangelio, ni en los Salmos, ni en el Furqān [35] algo semejante a ellas? {Di: “Él es Allah, Uno”} y {Di: “Me refugio en el Señor del alba”} y {Di: “Me refugio en el Señor de los hombres”}».

Otro ḥadiz: Dijo el Imán Aḥmad: nos narró Ismā‘īl; nos narró al-Jarīrī, de Abū al-‘Alā’, quien dijo: Un hombre dijo: Estábamos con el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— en un viaje, y la gente se turnaba, y en el mediodía había escasez; llegó el momento del descanso del Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— y mi descanso; entonces me alcanzó y golpeó [ por detrás de mí ] [36] mi hombro, y dijo: «{Di: “Me refugio en el Señor del alba”}»; y el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— la recitó y yo la recité con él. Luego dijo: «{Di: “Me refugio en el Señor de los hombres”}»; y el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— la recitó y yo la recité con él. Entonces dijo: «Cuando ores, recita con ambas» [37]

Lo aparente es que este hombre es ‘Uqba ibn ‘Āmir; y Allah sabe más.

Y an-Nasā’ī lo روایتó de Ya‘qūb ibn Ibrāhīm, de Ibn ‘Ulayya, con él [38]

Otro ḥadiz: Dijo an-Nasā’ī: nos informó Muḥammad ibn al-Muthannā; nos narró Muḥammad ibn Ja‘far, de ‘Abd Allāh ibn Sa‘īd; me narró Yazīd ibn Rumān, de ‘Uqba ibn ‘Āmir, de ‘Abd Allāh al-Aslamī —es Ibn Unays—: que el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— puso su mano sobre su pecho y luego dijo: «Di». Y no supe qué decir. Luego me dijo: «Di». Dije: {Di: “Él es Allah, Uno”}. Luego me dijo: «Di». Dije: {Me refugio en el Señor del alba, del mal de lo que Él creó} hasta terminarla. Luego me dijo: «Di». Dije: {Di: “Me refugio en el Señor de los hombres”} hasta terminarla. Entonces el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo: «Así pues, busca refugio [39]; jamás los que buscan refugio han buscado refugio con algo semejante a ellas» [40]

Otro ḥadiz: Dijo an-Nasā’ī: nos informó ‘Amr ibn ‘Alī Abū Ḥafṣ; nos narró Badal; nos narró Shaddād ibn Sa‘īd Abū Ṭalḥa, de Sa‘īd al-Jurayrī; nos narró Abū Naḍra, de Jābir ibn ‘Abd Allāh, quien dijo: El Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— me dijo: «Recita, oh Jābir». Dije: ¿Qué he de recitar, por mi padre y mi madre? Dijo: «Recita {Di: “Me refugio en el Señor del alba”} y {Di: “Me refugio en el Señor de los hombres”}». Entonces las recité. Y dijo: «Recita con ambas, y no recitarás nada semejante a ambas» [41]

Y ya se mencionó el ḥadiz de ‘Ā’isha: que el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— solía recitar con ellas, soplar en sus palmas y frotar con ambas su cabeza y su rostro, y lo que alcanzaba de su cuerpo.

Y dijo el Imán Mālik: de Ibn Shihāb, de ‘Urwa, de ‘Ā’isha: que el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— cuando enfermaba recitaba sobre sí mismo las dos Mu‘awwidhatayn y soplaba; y cuando se agravó su dolor, yo le recitaba y le frotaba con su mano sobre él, esperando su bendición.

Y lo روایتó al-Bujārī de ‘Abd Allāh ibn Yūsuf; Muslim de Yaḥyā ibn Yaḥyā; Abū Dāwūd de al-Qa‘nabī; an-Nasā’ī de Qutayba —y a partir del ḥadiz de Ibn al-Qāsim y ‘Īsā ibn Yūnus—; e Ibn Mājah a partir del ḥadiz de Ma‘n y Bishr ibn ‘Umar: los ocho de Mālik, con él [42]

Y ya se mencionó al final de la sura: «N» el ḥadiz de Abū Naḍra, de Abū Sa‘īd: que el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— solía buscar refugio de los ojos de los yinn y del ojo del ser humano; y cuando descendieron las dos Mu‘awwidhatayn, se aferró a ambas y dejó lo demás. Lo روایتaron at-Tirmidhī, an-Nasā’ī e Ibn Mājah. Y dijo at-Tirmidhī: ḥadiz bueno.

Dijo Ibn Abī Ḥātim: Nos narró Aḥmad ibn ‘Iṣām; nos narró Abū Aḥmad az-Zubayrī; nos narró Ḥasan ibn Ṣāliḥ, de ‘Abd Allāh ibn Muḥammad ibn ‘Aqīl, de Jābir, quien dijo: Al-falaq: el alba.

Y dijo al-‘Awfī, de Ibn ‘Abbās: {al-falaq}: el alba. Y se transmitió de Mujāhid, Sa‘īd ibn Jubayr, ‘Abd Allāh ibn Muḥammad ibn ‘Aqīl, al-Ḥasan, Qatāda, Muḥammad ibn Ka‘b al-Quraẓī, Ibn Zayd, y Mālik de Zayd ibn Aslam, algo semejante.

Dijo al-Quraẓī, e Ibn Zayd, e Ibn Jarīr: Y es como Su dicho, Altísimo: {El Hendidor del alba} [al-An‘ām: 96].

Y dijo ‘Alī ibn Abī Ṭalḥa, de Ibn ‘Abbās: {al-falaq}: la creación. Y así dijo aḍ-Ḍaḥḥāk: Allah ordenó a Su Profeta buscar refugio de toda la creación.

Y dijo Ka‘b al-Aḥbār: {al-falaq}: una casa en el Infierno; cuando se abre, todos los moradores del Fuego gritan por la intensidad de su calor. Ibn Abī Ḥātim lo روایتó. Luego dijo:

Nos narró mi padre; nos narró Suhayl ibn ‘Uthmān, de un hombre al que nombró, de as-Suddī, de Zayd ibn ‘Alī, de sus antepasados, que dijeron: {al-falaq}: un pozo en el fondo del Infierno, sobre el cual hay una cubierta; cuando se descubre, sale de él [30838] un fuego del que el Infierno clama, por la intensidad del calor de lo que sale de él.

Y así se transmitió de ‘Amr ibn ‘Abasa [30839] y as-Suddī, y otros.

Y ha llegado acerca de ello un ḥadiz elevado (marfū‘) reprobable (munkar). Dijo Ibn Jarīr:

Me narró Isḥāq ibn Wahb al-Wāsiṭī; nos narró Mas‘ūd ibn Mūsā ibn Mishkān al-Wāsiṭī; nos narró Naṣr ibn Khuzayma al-Khurāsānī, de Shu‘ayb ibn Ṣafwān, de Muḥammad ibn Ka‘b al-Quraẓī, de Abū Hurayra, del Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz—, que dijo: «{al-falaq}: un pozo en el Infierno, cubierto» [30840] Su cadena [30841] es extraña y no es válida su elevación.

Y dijo Abū ‘Abd ar-Raḥmān al-Ḥublī: {al-falaq}: uno de los nombres del Infierno.

Dijo Ibn Jarīr: Y lo correcto es la primera opinión: que es la hendidura del alba. Esto es lo الصحيح, y es la elección de al-Bujārī —Allah tenga misericordia de él— en su Ṣaḥīḥ [30842]

Notas y Referencias

[1] Adición de A.

[2] Y lo روایتó Ibn Mardawayh y Abū ash-Shaykh, como en ad-Durr (3/270).

[3] En D: «Y cumplí».

[4] En D: «En verdad ellos dijeron».

[5] En D: «los neguéis».

[6] Tafsir de aṭ-Ṭabarī (11/228).

[7] En D: «y مال».

[8] En D: «que sea castigado».

[9] En D: «¡Oh Allah, en verdad me refugio en Ti!».

[10] En D: «no lo consideran».

[11] En D: «y se sentó».

[12] En D: «y he aquí que era un pez».

[13] En D: «la غالببة».

[14] En D: «y los golpeó a ambos».

[15] En F, A: «pura».

[16] En F: «ya ha llegado a mí», y es un error.

[17] En su isnād está ‘Āsim, sobre el que se ha hablado, y su shaykh es desconocido. Y lo روایتó al-Bujārī en su Ṣaḥīḥ con el número (4569) y Muslim en su Ṣaḥīḥ con el número (763), por la vía de Kurayb, de Ibn ‘Abbās, con algo semejante.

[18] Ṣaḥīḥ al-Bujārī, n.º (4725).

[19] En J, R, A y W: «blanca».

[20] En T, F, A: «y lo mencionó con algo semejante».

[21] En T, F, A: «de».

[22] En T: «dijo: entonces acertó».

[23] En A: «y سباق».

[24] Ṣaḥīḥ al-Bujārī, n.º (4727).

[25] En A: «entonces dijo y dijo».

[26] En T: «¿hay sobre la tierra?», y en F: «¿hay entre la gente?».

[27] En T: «y mientras».

[28] En F, A: «ven».

[29] En W: «Otra vía: dijo ‘Abd ibn Ḥumayd en su tafsir: nos informó».

[30] Adición de F, A y al-Bujārī.

[31] En F, A: «me dijo».

[32] En T: «su hígado».

[33] En A: «¿acaso no te basta?», y en T: «¿acaso no te basta».

[34] En F: «¿acaso no te basta que la Torá».

[35] Adición de F, A y al-Bujārī.

[36] En T: «entonces alabó».

[37] En T, A: «a la gente».

[38] Adición de A y W.

[39] En T: «como Su dicho».

[40] Adición de F, A y al-Bujārī.

[41] En T: «lo pretendido».

[42] En A: «Ḥaysūn».

[30838] En M, A: «salió de él».

[30839] En A: «‘Anbasa».

[30840] Tafsir de aṭ-Ṭabarī (30/225).

[30841] En M: «isnād».

[30842] Tafsir de aṭ-Ṭabarī (30/225) y Ṣaḥīḥ al-Bujārī (8/741), «Fatḥ».