94

La Apertura del Pecho

الشرح Ash-Sharh
Aya 7

Versículo (Español)

[94:7] Cuando cumplas con tus obligaciones dedícate a la adoración,

Tafsir de At-Tabari

{فَإِذَا فَرَغۡتَ فَٱنصَبۡ} (7) Y Su dicho: {فَإِذَا فَرَغۡتَ فَٱنصَبۡ} (7) Y Su dicho: «Y cuando hayas terminado, esfuérzate»; los intérpretes discreparon acerca de su interpretación. Dijeron algunos de ellos: Su sentido es: cuando hayas terminado tu oración, entonces esfuérzate ante tu Señor en la súplica, y pídele tus necesidades. Mención de quienes dijeron eso:

Me narró ‘Alī, dijo: nos narró Abū Ṣāliḥ, dijo: me narró Mu‘āwiya, de ‘Alī, de Ibn ‘Abbās, acerca de Su dicho: «Y cuando hayas terminado, esfuérzate», dice: en la súplica.

Me narró Muḥammad ibn Sa‘d, dijo: me narró mi padre, dijo: me narró mi tío, dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ‘Abbās: «Y cuando hayas terminado, esfuérzate», dice: cuando hayas terminado aquello que te ha sido impuesto de la oración, pide a Dios, dirígete a Él con deseo, y esfuérzate para Él.

Me narró Muḥammad ibn ‘Amr, dijo: nos narró Abū ‘Āṣim —dijo: nos narró Warqā’—, ambos de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, acerca de Su dicho: «Y cuando hayas terminado, esfuérzate», dijo: cuando te dispongas a la oración, esfuérzate en tu necesidad ante tu Señor.

Se me narró de al-Ḥusayn, dijo: oí a Abū Mu‘ādh decir: nos narró ‘Ubayd, dijo: oí a al-Ḍaḥḥāk decir acerca de Su dicho: «Y cuando hayas terminado, esfuérzate», dice: de la oración prescrita, antes de que pronunciemos el saludo final, esfuérzate.

Nos narró Bishr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Sa‘īd, de Qatāda, acerca de Su dicho: «Y cuando hayas terminado, esfuérzate; y hacia tu Señor dirige tu anhelo», dijo: le ordenó que, cuando terminara su oración, intensificara su súplica.

Nos narró Ibn ‘Abd al-A‘lā, dijo: nos narró Ibn Thawr, de Ma‘mar, de Qatāda, acerca de Su dicho: «Y cuando hayas terminado de tu oración, esfuérzate» en la súplica.

Y dijeron otros: Más bien el sentido de ello es: cuando hayas terminado de combatir a tu enemigo, esfuérzate en la adoración de tu Señor. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Bishr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Sa‘īd, de Qatāda, dijo: Al-Ḥasan dijo acerca de Su dicho: «Y cuando hayas terminado, esfuérzate»: le ordenó que, cuando terminara su expedición, se aplicara con empeño a la súplica y a la adoración.

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: Ibn Zayd dijo, acerca de Su dicho: «Y cuando hayas terminado, esfuérzate», dijo de su padre: cuando hayas terminado del yihād —el yihād contra los árabes— y su yihād haya cesado, entonces esfuérzate en la adoración de Dios, «y hacia tu Señor dirige tu anhelo».

Y dijeron otros: Más bien el sentido de ello es: cuando hayas terminado de los asuntos de tu vida mundana, esfuérzate en la adoración de tu Señor. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Mihrān, de Sufyān, de Manṣūr, de Mujāhid, acerca de «Y cuando hayas terminado, esfuérzate», dijo: cuando hayas terminado de los asuntos de la vida mundana, esfuérzate, dijo: entonces ora.

Nos narró Abū Kurayb, dijo: nos narró Wakī‘, de Sufyān, de Manṣūr, de Mujāhid, acerca de «Y cuando hayas terminado, esfuérzate», dijo: cuando hayas terminado de los asuntos de tu vida mundana, esfuérzate; entonces ora.

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Jarīr, de Manṣūr, de Mujāhid, acerca de Su dicho: «Y cuando hayas terminado», dijo: cuando hayas terminado de los asuntos de la vida mundana y te dispongas a la oración, haz que tu anhelo y tu intención sean para Él.

Y la opinión más digna de ser tenida por correcta en ello es la de quien dijo: que Dios —exaltado sea Su recuerdo— ordenó a Su Profeta que hiciera de su liberación de todo aquello en lo que estuviera ocupado —de los asuntos de su vida mundana y de su otra vida—, de aquello cuya ocupación le había absorbido y cuya ocupación le había sido ordenada, un volcarse con esfuerzo en Su adoración, y un dedicarse a aquello que lo acerca a Él, y a pedirle sus necesidades; y no restringió con ello una situación de sus situaciones de liberación en detrimento de otra. Así, todas las situaciones de su liberación son iguales: ya sea que su liberación provenga de una oración, o de un combate, o de un asunto mundano en el que estuviera ocupado, por la generalidad de la condición en ello, sin especificación de un estado de liberación frente a otro.

Notas y Referencias

(No se generaron)