La Noche
الليل Al-LaylVersículo (Español)
[92:3] por Quien creó al hombre y a la mujer,
Tafsir de At-Tabari
{وَمَا خَلَقَ ٱلذَّكَرَ وَٱلۡأُنثَىٰٓ} (3)
Y Su dicho:
{وَمَا خَلَقَ ٱلذَّكَرَ وَٱلۡأُنثَىٰٓ} admite las dos posibilidades que describí en Su dicho: {وَالسّماءِ وَما بَناها والأرْضِ وَما طَحاها}; esto es: que se haga que «ما» tenga el sentido de «مَنْ», y entonces ello será un juramento de Dios —glorificado sea Su elogio— por el Creador del varón y la hembra, y ese es (también) ese acto de creación; y que se haga que «ما», junto con lo que viene después, tenga el sentido de un masdar (nombre de acción), y entonces será un juramento por Su creación del varón y la hembra.
Y se ha mencionado, de ‘Abd Allāh ibn Mas‘ūd y de Abū al-Dardā’, que ambos solían recitar eso como: «وَالذّكَرِ وَالأُنْثَىَ», y Abū al-Dardā’ lo transmite como atribución del Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz—.
Mención del reporte acerca de ello:
Nos narró Muḥammad ibn al-Muthannā,
dijo:
nos narró Muḥammad ibn Ja‘far,
dijo:
nos narró Shu‘bah,
de Abū Isḥāq, quien dijo:
en la recitación de ‘Abd Allāh: «وَاللّيْلِ إذَا يَغْشَى وَالنّهارِ إذَا تَجَلّى وَالذّكَرِ والأُنْثَى».
Nos narró Ibn al-Muthannā,
dijo:
nos narró Hishām ibn ‘Abd al-Malik,
dijo:
nos narró Shu‘bah,
dijo:
me informó al-Mughīrah,
dijo:
oí a Ibrāhīm decir: ‘Alqamah llegó a al-Shām y se sentó junto a Abū al-Dardā’, y él dijo:
«¿De quién eres?»
Yo dije:
«De la gente de al-Kūfah».
Dijo:
«¿Cómo solía ‘Abd Allāh recitar esta aleya: وَاللّيْلِ إذَا يَغْشَى وَالنّهارِ إذَا تَجَلّى?»
Yo dije:
«وَالذّكَرِ وَالأُنْثَى».
Dijo: «No han cesado esos (otros) hasta casi hacerme dudar, cuando yo la oí del Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz—».
Nos narró Muḥammad ibn ‘Abd al-A‘lā,
dijo:
nos narró Ḥātim ibn Wardān,
dijo:
nos narró Abū Ḥamzah, de Ibrāhīm,
de ‘Alqamah, quien dijo:
«Llegamos a al-Shām y entré donde Abū al-Dardā’; me preguntó y dijo:
‘¿Cómo oíste a Ibn Mas‘ūd recitar esta aleya: وَاللّيْلِ إذَا يَغْشَى وَالنّهارِ إذَا تَجَلّى?’
Yo dije:
‘وَالذّكَرِ وَالأُنْثَى’.
Dijo:
‘Te basta: la oí del Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— recitándola’».
Me narró Ya‘qūb,
dijo:
nos narró Ibn ‘Ulayyah; y me narró Isḥāq ibn Shāhīn al-Wāsiṭī,
dijo:
nos narró Khālid ibn ‘Abd Allāh, de Dāwūd,
de ‘Āmir, de ‘Alqamah,
quien dijo:
«Llegué a al-Shām y me encontré con Abū al-Dardā’, y él dijo:
‘¿De dónde eres?’
Yo dije: ‘¿De la gente de al-‘Irāq?’
Dijo:
‘¿De cuál de ellas?’
Yo dije:
‘De la gente de al-Kūfah’.
Dijo:
‘¿Lo recitas según la recitación de Ibn Umm ‘Abd?’
Yo dije:
‘Sí’.
Dijo:
‘Recita: وَاللّيْلِ إذَا يَغْشَى’.
Dijo:
Y recité: «وَاللّيْلِ إذَا يَغْشَى وَالنّهارِ إذَا تَجَلّى وَالذّكَرِ والأُنْثَى».
Dijo:
Entonces se rió, y luego dijo:
‘Así la oí del Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz—’».
Nos narró Ibn al-Muthannā,
dijo:
me transmitió ‘Abd al-A‘lā,
dijo:
me transmitió Dāwūd, de ‘Āmir,
de ‘Alqamah, de Abū al-Dardā’, del Profeta —que Dios le bendiga y le conceda paz—, con un tenor semejante.
Me narró Abū al-Sā’ib,
dijo:
nos narró Abū Mu‘āwiyah, de al-A‘mash,
de Ibrāhīm, de ‘Alqamah,
quien dijo:
«Llegué a al-Shām y vino Abū al-Dardā’, y dijo:
‘¿Hay entre vosotros alguien que recite conforme a la recitación de ‘Abd Allāh?’
Dijo:
Entonces me señalaron.
Dijo:
Yo dije: ‘Yo’.
Dijo:
‘¿Y cómo oíste a ‘Abd Allāh recitar esta aleya: «وَاللّيْلِ إذَا يَغْشَى وَالنّهارِ إذَا تَجَلّى وَالذّكَرِ وَالأُنْثَى»?’
Dijo:
Y yo así mismo oí al Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— decirla; y esos quieren que yo recite: وَما خَلَقَ الذّكَرِ والأُنْثَى, pero yo no los seguiré».
Nos narró Ibn ‘Abd al-A‘lā,
dijo:
nos narró Ibn Thawr, de Ma‘mar,
de Qatādah, acerca de {وَمَا خَلَقَ ٱلذَّكَرَ وَٱلۡأُنثَىٰٓ}, quien dijo:
«En algunas letras (lecturas): «وَالذّكَرِ وَالأُنْثَى»».
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Sa‘īd, de Qatādah, de manera semejante.
Me narró Aḥmad ibn Yūsuf,
dijo:
nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró Ḥajjāj, de Hārūn,
de Ismā‘īl,
de al-Ḥasan: que él solía recitarla {وَمَا خَلَقَ ٱلذَّكَرَ وَٱلۡأُنثَىٰٓ} diciendo: «y Aquel que creó al varón y a la hembra».
Dijo Hārūn:
dijo Abū ‘Amr: «Y la gente de La Meca dice del trueno: سبحانَ ما سبّحْتَ له».
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Jarīr, de Mughīrah,
de Miqsim al-Ḍabbī, de Ibrāhīm ibn Yazīd ibn Abī ‘Imrān,
de ‘Alqamah ibn Qays Abū Shibl:
que llegó a al-Shām, entró en la mezquita y oró en ella; luego se levantó hacia un corro y se sentó en él.
Dijo:
Entonces vino un hombre hacia mí; reconocí en él la aspereza del habla y el respeto reverencial que le tenían; se sentó a mi lado.
Yo dije:
«Alabado sea Dios: ciertamente espero que Dios haya respondido mi súplica»; y he aquí que aquel hombre era Abū al-Dardā’.
Dijo:
«¿Y qué es eso?»
‘Alqamah dijo:
«Supliqué a Dios que me concediera un compañero de asiento virtuoso, y espero que seas tú».
Dijo:
«¿De dónde eres?»
Yo dije:
«De al-Kūfah; o de la gente de al-‘Irāq, de al-Kūfah».
Abū al-Dardā’ dijo:
«¿Acaso no estaba entre vosotros el dueño de las sandalias, del cojín y del recipiente de ablución —es decir, Ibn Mas‘ūd—? ¿O no estaba entre vosotros aquel a quien se le concedió protección, sobre la lengua del Profeta —que Dios le bendiga y le conceda paz—, contra Satanás el lapidado —es decir, ‘Ammār ibn Yāsir—? ¿O no estaba entre vosotros el dueño del secreto que no conoce sino él, o alguien distinto de él —es decir, Ḥudhayfah ibn al-Yamān—?»
Luego dijo:
«¿Quién de vosotros memoriza como ‘Abd Allāh solía recitar?»
Dijo:
Entonces yo dije: «Yo».
Dijo:
«Recita: وَاللّيْلِ إذَا يَغْشَى وَالنّهارَ إذَا تَجَلّى».
‘Alqamah dijo:
Entonces recité: «الذّكَرِ والأنثى».
Abū al-Dardā’ dijo:
«¡Por Aquel fuera de Quien no hay divinidad! Así me la hizo recitar el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz—, de su boca a mi boca; y no han cesado esos (otros) hasta casi apartarme de ella».
Notas y Referencias
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