La Ciudad
البلد Al-BaladVersículo (Español)
[90:10] y le he mostrado los dos senderos [el del bien y el del mal]?
Tafsir de At-Tabari
{وَهَدَيۡنَٰهُ ٱلنَّجۡدَيۡنِ} (10)
Y Su dicho:
{وَهَدَيۡنَٰهُ ٱلنَّجۡدَيۡنِ} significa —exaltado sea Su recuerdo—: y le guiamos a los dos caminos.
Y najd: es un camino en elevación.
Los exégetas discreparon acerca del sentido de ello.
Unos dijeron:
Con ello se quiso decir: el najd del bien y el najd del mal, como dijo:
{إنّا هَدَيْناهُ السّبِيلَ إمّا شاكِرا وإمّا كَفُورا}.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Wakīʿ, de Sufyān, de ʿĀṣim, de Zirr,
de ʿAbd Allāh, acerca de {وَهَدَيْناهُ النّجْدَيْنِ}, dijo:
el bien y el mal.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Mihrān, de Sufyān, de ʿĀṣim, de Zirr, de ʿAbd Allāh, algo semejante.
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Wakīʿ, de Sufyān, de Ibn Mundhir, de su padre, de al-Rabīʿ b. Khuthaym,
dijo:
no son los dos pechos.
Nos narró Ibn Bashshār,
dijo:
nos narró ʿAbd al-Raḥmān,
dijo:
nos narró Sufyān; y nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Ḥakkām,
dijo:
nos narró ʿImrān, ambos, de ʿĀṣim, de Zirr,
de ʿAbd Allāh, acerca de {وَهَدَيْناهُ النّجْدَيْنِ}, dijo:
el najd del bien y el najd del mal.
Nos narró Ibn al-Muthannā,
dijo:
nos narró Hishām b. ʿAbd al-Malik,
dijo:
nos narró Shuʿbah,
dijo:
me informó ʿĀṣim,
dijo:
escuché a Abū Wāʾil decir: ʿAbd Allāh solía decir acerca de {وَهَدَيْناهُ النّجْدَيْنِ}: el najd del bien y el najd del mal.
Me narró ʿAlī,
dijo:
nos narró Abū Ṣāliḥ,
dijo:
me narró Muʿāwiyah, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās,
acerca de Su dicho:
{وَهَدَيْناهُ النّجْدَيْنِ}, dice: la guía y el extravío.
Me narró Muḥammad b. Saʿd,
dijo:
me narró mi padre,
dijo:
me narró mi tío,
dijo:
me narró mi padre, de su padre,
de Ibn ʿAbbās, acerca de {وَهَدَيْناهُ النّجْدَيْنِ}, dice:
el camino del bien y del mal.
Nos narró Hannād b. al-Sarī,
dijo:
nos narró Abū al-Aḥwaṣ, de Simāk, de ʿIkrimah,
acerca de Su dicho:
{وَهَدَيْناهُ النّجْدَيْنِ}, dijo: el bien y el mal.
Nos narró Ibn Bashshār,
dijo:
nos narró ʿAbd al-Raḥmān,
dijo:
nos narró Sufyān, de ʿAbd Allāh b. al-Rabīʿ b. Khuthaym, de Abī Burdah,
dijo:
pasó junto a nosotros al-Rabīʿ b. Khuthaym, y le preguntamos por esta aleya:
{وَهَدَيْناهُ النّجْدَيْنِ}; y dijo: ciertamente, no son los dos pechos.
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Wakīʿ, de Sufyān, de Manṣūr, de Mujāhid,
dijo:
el bien y el mal.
Me narró Muḥammad b. ʿAmr,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim,
dijo:
nos narró ʿĪsā; y me narró al-Ḥārith,
dijo:
nos narró al-Ḥasan,
dijo:
nos narró Warqāʾ, todos ellos de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid,
acerca de Su dicho:
{وَهَدَيْناهُ النّجْدَيْنِ}, dijo:
el camino del bien y del mal.
Se me narró de al-Ḥusayn,
dijo:
escuché a Abū Muʿādh decir: nos narró ʿUbayd,
dijo:
escuché a al-Ḍaḥḥāk decir acerca de Su dicho: {وَهَدَيْناهُ النّجْدَيْنِ}: el najd del bien y el najd del mal.
Nos narró ʿImrān b. Mūsā,
dijo:
nos narró ʿAbd al-Wārith,
dijo:
nos narró Yūnus, de al-Ḥasan,
dijo:
El Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— dijo:
«Son dos najds: el najd del bien y el najd del mal; ¿qué hace que el najd del mal os sea más amado que el najd del bien?».
Nos narró Mujāhid b. Mūsā,
dijo:
nos narró Yazīd b. Hārūn,
dijo:
nos informó ʿAṭiyyah Abū Wahb,
dijo:
escuché a al-Ḥasan decir: El Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— dijo:
«Ciertamente, no son sino dos najds: el najd del bien y el najd del mal; ¿qué hace que el najd del mal os sea más amado que el najd del bien?».
Nos narró Ibn al-Muthannā,
dijo:
nos narró ʿAbd al-Malik,
dijo:
nos narró Shuʿbah, de Ḥabīb, de al-Ḥasan, del Profeta —que Dios le bendiga y le conceda paz—, algo semejante.
Me narró Yaʿqūb,
dijo:
nos narró Ibn ʿUlayyah, de Abī Rajāʾ,
dijo:
escuché a al-Ḥasan decir acerca de {وَهَدَيْناهُ النّجْدَيْنِ}: se nos mencionó que el Profeta de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— solía decir:
«¡Oh gente! No son sino los dos najds: el najd del bien y el najd del mal; ¿qué hace que el najd del mal os sea más amado que el najd del bien?».
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd,
de Qatādah, acerca de {وَهَدَيْناهُ النّجْدَيْنِ}:
se nos mencionó que el Profeta de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— solía decir:
«¡Oh gente! No son sino los dos najds: el najd del bien y el najd del mal; ¿qué hace que el najd del mal os sea más amado que el najd del bien?».
Nos narró Ibn ʿAbd al-Aʿlā,
dijo:
nos narró Ibn Thawr, de Maʿmar, de al-Ḥasan,
acerca de Su dicho:
{وَهَدَيْناهُ النّجْدَيْنِ}, dijo: el Profeta —que Dios le bendiga y le conceda paz— dijo:
«No son sino dos najds; ¿qué hace que el najd del mal os sea más amado que el najd del bien?».
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
Ibn Zayd dijo,
acerca de la palabra de Dios:
{وَهَدَيْناهُ النّجْدَيْنِ}: los dos caminos del bien y del mal.
Y recitó la palabra de Dios:
{إنّا هَدَيْناهُ السّبِيلَ}.
Y otros dijeron:
Más bien el sentido de ello es: y le guiamos a los dos pechos: las dos vías de la leche con la que se alimenta, y sobre la cual crecen su carne y su cuerpo.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Wakīʿ,
dijo:
nos narró ʿĪsā b. ʿAqqāl, de su padre,
de Ibn ʿAbbās, acerca de {وَهَدَيْناهُ النّجْدَيْنِ}, dijo:
son los dos pechos.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Mihrān, de al-Mubārak b. Mujāhid, de Juwaybir, de al-Ḍaḥḥāk,
dijo:
los dos pechos.
Y la más correcta de las dos opiniones a nuestro juicio en esto es la de quien dijo: con ello se quiso decir el camino del bien y del mal. Y ello porque no conocemos al respecto más que las dos opiniones que hemos mencionado: y los dos pechos; y aunque estos sean las dos vías de la leche, ciertamente Dios —exaltado sea Su recuerdo—, cuando enumeró al siervo Sus mercedes con Su dicho:
{إنّا خَلَقْنا الإنْسانَ مِنْ نُطْفَةٍ أمْشاجٍ نَبْتَلِيهِ فَجَعَلْناهُ سَمِيعا بَصِيرا إنّا هَدَيْناهُ السّبِيلَ}
no hizo sino enumerarle, entre Sus mercedes, Su guía hacia el camino del bien; y así también Su dicho:
{وَهَدَيْناهُ النّجْدَيْنِ}.
Notas y Referencias
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