9

El Arrepentimiento

التوبة At-Tawbah
Aya 28

Versículo (Español)

[9:28] ¡Oh, creyentes! Los idólatras son impuros, que no se acerquen a la Mezquita Sagrada después de este año. No teman padecer por ello pobreza o necesidad alguna, que si Dios quiere los proveerá con Su gracia. Dios todo lo sabe, es Sabio.

Tafsir de At-Tabari

{¡Oh vosotros que habéis creído! Ciertamente, los asociadores son impureza; así pues, que no se acerquen a la Mezquita Sagrada después de este año suyo. Y si teméis penuria, Dios os enriquecerá de Su favor, si Él quiere. Ciertamente, Dios es Omnisciente, Sabio} (28) القول في تأويل قوله تعالى : { يَأَيّهَا الّذِينَ آمَنُوَاْ إِنّمَا الْمُشْرِكُونَ نَجَسٌ فَلاَ يَقْرَبُواْ الْمَسْجِدَ الْحَرَامَ بَعْدَ عَامِهِمْ هََذَا وَإِنْ خِفْتُمْ عَيْلَةً فَسَوْفَ يُغْنِيكُمُ اللّهُ مِن فَضْلِهِ إِن شَآءَ إِنّ اللّهَ عَلِيمٌ حَكِيمٌ }

Dice —exaltado sea Su recuerdo— a los creyentes en Él y en Su Mensajero, y a quienes han reconocido Su unicidad: no son los asociadores sino impureza.

Los exégetas discreparon acerca del sentido de la impureza (najas) y de la causa por la cual los denominó así. Algunos dijeron: los llamó así porque incurren en estado de impureza mayor (yanāba) y no se lavan; por ello dijo: son impureza, y que no se acerquen a la Mezquita Sagrada, pues al que está en yanāba no le conviene entrar en la mezquita. Relato de quienes dijeron esto:

Nos narró Muḥammad b. ʿAbd al-Aʿlā; dijo: nos narró Muḥammad b. Thawr, de Maʿmar, acerca de Su dicho: {Ciertamente, los asociadores son impureza}: no sé de Qatāda sino que dijo: la impureza: la yanāba.

Y por su misma vía, de Maʿmar, dijo: y me ha llegado que el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— se encontró con Ḥudhayfa, y el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— le tomó de la mano. Entonces Ḥudhayfa dijo: ¡Oh Mensajero de Dios, estoy en yanāba! Dijo: «Ciertamente, el creyente no se vuelve impuro».

Nos narró Bishr; dijo: nos narró Yazīd; dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda, acerca de Su dicho: {¡Oh vosotros que habéis creído! Ciertamente, los asociadores son impureza}: es decir, en estado de yanāba.

Otros dijeron: el sentido de ello es: no son los asociadores sino inmundicia como la del cerdo o el perro. Esta es una opinión transmitida de Ibn ʿAbbās por una vía no loable, y por ello detestamos mencionarla.

Y Su dicho: {Así pues, que no se acerquen a la Mezquita Sagrada después de este año suyo} significa: dice a los creyentes: no les permitáis acercarse a la Mezquita Sagrada entrando en el Ḥaram. Con ello quiso únicamente impedirles la entrada al Ḥaram, porque si entran en el Ḥaram, ciertamente se han acercado a la Mezquita Sagrada.

Los exégetas discreparon sobre el sentido de esto; algunos dijeron al respecto algo semejante a lo que hemos dicho. Relato de quienes dijeron esto:

Nos narraron Bishr e Ibn al-Muthannā; dijeron: nos narró Abū ʿĀṣim; dijo: nos informó Ibn Jurayj; dijo: ʿAṭāʾ dijo: todo el Ḥaram es qibla y mezquita. Dijo: {que no se acerquen a la Mezquita Sagrada} no quiso decir la mezquita sola; más bien quiso decir La Meca y el Ḥaram. Lo dijo en más de una ocasión.

Y se mencionó de ʿUmar b. ʿAbd al-ʿAzīz al respecto lo siguiente:

Nos narró ʿAbd al-Karīm b. Abī ʿUmayr; dijo: me narró al-Walīd b. Muslim; dijo: nos narró Abū ʿAmr: que ʿUmar b. ʿAbd al-ʿAzīz escribió: impedid a judíos y cristianos entrar en las mezquitas de los musulmanes; y apoyó su prohibición en la palabra de Dios: {Ciertamente, los asociadores son impureza}.

Nos narró Ibn Wakīʿ; dijo: nos narró Ibn Fuḍayl, de Ashʿath, de al-Ḥasan: {Ciertamente, los asociadores son impureza}. Dijo: no les deis la mano; y quien les dé la mano, que haga ablución.

En cuanto a Su dicho: {después de este año suyo}, significa: después del año en que ʿAlī —que Dios tenga misericordia de él— proclamó la exención (barāʾa). Ese fue el año en que Abū Bakr realizó la peregrinación con la gente, y es el año nueve de la Hégira. Como:

Nos narró Bishr; dijo: nos narró Yazīd; dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda, acerca de Su dicho: {que no se acerquen a la Mezquita Sagrada después de este año suyo}: es el año en que Abū Bakr peregrinó, y ʿAlī —que Dios tenga misericordia de ambos— proclamó el anuncio; y ello fue cuando habían transcurrido nueve años desde la Hégira del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—. Y el Profeta de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— peregrinó al año siguiente, la Peregrinación de Despedida; no peregrinó antes de ella ni después.

Y Su dicho: {Y si teméis penuria} significa: dice a los creyentes: y si teméis necesidad y pobreza por impedir a los asociadores que se acerquen a la Mezquita Sagrada, {Dios os enriquecerá de Su favor, si Él quiere}. Se dice: ʿāla yaʿīlu ʿaylatan wa-ʿuyūlan; y de ello es el dicho del poeta:

«Y el pobre no sabe cuándo será su riqueza *** ni el rico sabe cuándo caerá en penuria»

Se ha transmitido de algunos que entre los árabes hay quien dice, para la necesidad: ʿāla yaʿūlu, con wāw. Y se mencionó de ʿUmar b. Fāʾid que interpretaba Su dicho: {Y si teméis penuria} con el sentido de: “y cuando temisteis”; y decía: la gente ya había temido. Esto es como el dicho de quien dice a su padre: “si eres mi padre, hónrame”, con el sentido de: “puesto que eres mi padre”. Se les dijo eso porque los creyentes temieron que, al cesar la entrada de los asociadores en el Ḥaram, cesaran sus comercios y les sobreviniera perjuicio por ello. Entonces Dios les dio seguridad frente a la penuria y les compensó por aquello cuya interrupción detestaban con algo mejor para ellos: la yizya. Así les dijo: {Combatid a quienes no creen en Dios ni en el Último Día, ni prohíben lo que Dios y Su Mensajero han prohibido...} hasta: {humillados}.

Y un grupo dijo: (los enriqueció) haciendo caer abundantemente la lluvia sobre ellos.

Y en un sentido semejante a lo que hemos dicho hablaron los exégetas. Relato de quienes dijeron esto:

Me narró al-Muthannā; dijo: nos narró ʿAbd Allāh; dijo: me narró Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: {¡Oh vosotros que habéis creído! Ciertamente, los asociadores son impureza; así pues, que no se acerquen a la Mezquita Sagrada después de este año suyo}. Dijo: cuando Dios apartó a los asociadores de la Mezquita Sagrada, Satanás arrojó en los corazones de los creyentes tristeza. Dijo: ¿de dónde comeréis, si los asociadores han sido apartados y se han cortado de vosotros las caravanas? Entonces Dios dijo: {Y si teméis penuria, Dios os enriquecerá de Su favor, si Él quiere}. Les ordenó combatir a la Gente del Libro, y los enriqueció de Su favor.

Nos narró Hannād b. al-Sarī; dijo: nos narró Abū al-Aḥwaṣ, de Simāk, de ʿIkrima, acerca de Su dicho: {¡Oh vosotros que habéis creído! Ciertamente, los asociadores son impureza; así pues, que no se acerquen a la Mezquita Sagrada después de este año suyo}. Dijo: los asociadores venían a la Casa, y traían consigo alimentos y comerciaban con ello. Cuando se les prohibió venir a la Casa, los musulmanes dijeron: ¿de dónde obtendremos alimento? Entonces Dios reveló: {Y si teméis penuria, Dios os enriquecerá de Su favor, si Él quiere}. Hizo descender sobre ellos la lluvia, y se multiplicó su bien cuando los asociadores se apartaron de ellos.

Nos narró Ibn Wakīʿ; dijo: nos narró Ḥumayd b. ʿAbd al-Raḥmān, de ʿAlī b. Ṣāliḥ, de Simāk, de ʿIkrima: {Ciertamente, los asociadores son impureza...} la aleya; luego mencionó algo semejante al ḥadiz de Hannād, de Abū al-Aḥwaṣ.

Nos narró Ibn Bashshār; dijo: nos narró Muʾammal; dijo: nos narró Sufyān, de Wāqid, de Saʿīd b. Jubayr. Dijo: cuando descendió: {Ciertamente, los asociadores son impureza; así pues, que no se acerquen a la Mezquita Sagrada después de este año suyo}, ello pesó a los compañeros del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—, y dijeron: ¿quién nos traerá nuestro alimento y quién nos traerá las mercancías? Entonces descendió: {Y si teméis penuria, Dios os enriquecerá de Su favor, si Él quiere}.

Nos narró Ibn Wakīʿ; dijo: nos narró mi padre, de Sufyān, de Wāqid, liberto de Zayd b. Khalda, de Saʿīd b. Jubayr. Dijo: los asociadores acudían a ellos con comercio; entonces descendió esta aleya: {Ciertamente, los asociadores son impureza...} hasta Su dicho: {penuria}. Dijo: la pobreza. {Dios os enriquecerá de Su favor}.

Nos narró Ibn Wakīʿ; dijo: nos narró Ibn Idrīs, de su padre, de ʿAṭiyya al-ʿAwfī. Dijo: los musulmanes dijeron: solíamos obtener (beneficio) de su comercio y de sus transacciones; entonces descendió: {Ciertamente, los asociadores son impureza...} hasta Su dicho: {de Su favor}.

Nos narró Abū Kurayb; dijo: nos narró Ibn Idrīs; dijo: oí a mi padre —creo que dijo—: nos informó Abū Jaʿfar, de ʿAṭiyya. Dijo: cuando se dijo: “y no peregrinará después de este año ningún asociador”, dijeron: solíamos obtener (beneficio) de sus transacciones en la temporada. Dijo: entonces descendió: {¡Oh vosotros que habéis creído! Ciertamente, los asociadores son impureza; así pues, que no se acerquen a la Mezquita Sagrada después de este año suyo. Y si teméis penuria, Dios os enriquecerá de Su favor}, es decir: por lo que se les escapó de sus transacciones.

Nos narraron Abū Kurayb e Ibn Wakīʿ; dijeron: nos narró Ibn Yamān, de Abū Sinān, de Thābit, de al-Ḍaḥḥāk: {Y si teméis penuria, Dios os enriquecerá de Su favor}. Dijo: mediante la yizya.

Nos narró Ibn Wakīʿ; dijo: nos narraron Ibn Yamān y Abū Muʿāwiya, de Abū Sinān, de Thābit, de al-Ḍaḥḥāk. Dijo: los asociadores fueron expulsados de La Meca, y ello pesó a los musulmanes; y dijeron: obteníamos de ellos comercio y provisiones. Entonces Dios reveló: {Combatid a quienes no creen en Dios ni en el Último Día}.

Se me narró de al-Ḥusayn b. al-Faraj; dijo: oí a Abū Muʿādh; dijo: nos narró ʿUbayd b. Sulaymān; dijo: oí a al-Ḍaḥḥāk decir acerca de Su dicho: {Y si teméis penuria, Dios os enriquecerá de Su favor}: había gente de los musulmanes que se ganaba el favor de las caravanas; cuando descendió Barāʾa con el mandato de combatir a los asociadores dondequiera que se les hallase y de acecharles en todo puesto de vigilancia, Satanás arrojó en los corazones de los creyentes: “¿de dónde viviréis, si se os ha ordenado combatir a la gente de las caravanas?”. Dios supo de ello lo que supo, y dijo: obedecedme, avanzad conforme a Mi orden y obedeced a Mi Mensajero, pues ciertamente os enriqueceré de Mi favor. Y Dios se lo garantizó.

Me narró Muḥammad b. ʿAmr; dijo: nos narró Abū ʿĀṣim; dijo: nos narró ʿĪsā, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, acerca de Su dicho: {Ciertamente, los asociadores son impureza...} hasta Su dicho: {Dios os enriquecerá de Su favor, si Él quiere}. Dijo: los creyentes dijeron: solíamos obtener (beneficio) de los comercios de los asociadores. Dios les prometió enriquecerlos de Su favor como compensación por no permitirles acercarse a la Mezquita Sagrada. Esta aleya está al comienzo de Barāʾa en la recitación, y al final de ella en la interpretación: {Combatid a quienes no creen en Dios ni en el Último Día...} hasta Su dicho: {pagando con su mano, humillados}, cuando se ordenó a Muḥammad y a sus compañeros la expedición de Tabūk.

Nos narró al-Qāsim; dijo: nos narró al-Ḥusayn; dijo: nos narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de Mujāhid, con un sentido semejante.

Nos narró Bishr b. Muʿādh; dijo: nos narró Yazīd; dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda. Dijo: cuando Dios apartó a los asociadores de la Mezquita Sagrada, ello pesó a los musulmanes, y ellos traían transacciones de las que los musulmanes se beneficiaban. Entonces Dios —exaltado sea Su recuerdo— reveló: {Y si teméis penuria, Dios os enriquecerá de Su favor}. Y los enriqueció con este tributo: la yizya que corre sobre ellos, que toman mes tras mes, año tras año. Así, no le es lícito a ningún asociador acercarse a la Mezquita Sagrada después de su año en modo alguno, salvo quien paga la yizya, o el esclavo de un hombre de los musulmanes.

Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā; dijo: nos informó ʿAbd al-Razzāq; dijo: nos informó Ibn Jurayj; dijo: nos informó Abū al-Zubayr que oyó a Jābir b. ʿAbd Allāh decir acerca de Su dicho: {Ciertamente, los asociadores son impureza; así pues, que no se acerquen a la Mezquita Sagrada después de este año suyo}, salvo que sea un esclavo o alguien de la gente del pacto (ahl al-dhimma).

Dijo: nos informó ʿAbd al-Razzāq; dijo: nos informó Maʿmar, de Qatāda, acerca de Su dicho: {que no se acerquen a la Mezquita Sagrada después de este año suyo}. Dijo: salvo quien paga yizya, o un esclavo de un hombre de los musulmanes.

Nos narró Zakariyyā b. Yaḥyā b. Abī Zāʾida; dijo: nos narró Ḥajjāj, de ʿAbd al-Malik b. ʿAbd al-ʿAzīz b. Jurayj; dijo: me informó Abū al-Zubayr que oyó a Jābir b. ʿAbd Allāh decir acerca de esta aleya: {Ciertamente, los asociadores son impureza; así pues, que no se acerquen a la Mezquita Sagrada}, salvo que sea un esclavo o alguien de la gente de la yizya.

Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā; dijo: nos informó ʿAbd al-Razzāq; dijo: nos informó Maʿmar, de Qatāda, acerca de Su dicho: {Y si teméis penuria, Dios os enriquecerá de Su favor}. Dijo: Dios los enriqueció con la yizya que corre mes tras mes y año tras año.

Nos narró Aḥmad b. Isḥāq; dijo: nos narró Abū Aḥmad; dijo: nos narró ʿAbbād b. al-ʿAwwām, de al-Ḥajjāj, de Abū al-Zubayr, de Jābir: {Ciertamente, los asociadores son impureza; así pues, que no se acerquen a la Mezquita Sagrada después de este año suyo}. Dijo: no se acercará a la Mezquita Sagrada después de este año ningún asociador ni ningún dimmí.

Nos narró Ibn Ḥumayd; dijo: nos narró Salama, de Ibn Isḥāq: {Ciertamente, los asociadores son impureza; así pues, que no se acerquen a la Mezquita Sagrada después de este año suyo. Y si teméis penuria}. Y ello porque la gente dijo: “se nos cortarán los mercados, perecerá el comercio y se irá lo que solíamos obtener en ello de utilidades”. Entonces descendió: {Y si teméis penuria, Dios os enriquecerá de Su favor} por una vía distinta, si Él quiere... hasta Su dicho: {humillados}. En esto hay compensación por aquello que temisteis de la interrupción de esos mercados. Dios los compensó por lo que les fue cortado del asunto de la asociación con lo que les dio de los cuellos de la Gente del Libro: la yizya.

En cuanto a Su dicho: {Ciertamente, Dios es Omnisciente, Sabio}, su sentido es: ciertamente Dios es omnisciente de lo que vuestras almas os han suscitado, ¡oh creyentes!, del temor a la penuria por impedir a los asociadores que se acerquen a la Mezquita Sagrada, y de otras conveniencias de Sus siervos; sabio en Su gobierno de ellos y en el gobierno de toda Su creación.

Notas y Referencias

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