80

Frunció el Ceño

عبس 'Abasa
Aya 34

Versículo (Español)

[80:34] el ser humano huirá de su hermano,

Tafsir de At-Tabari

{يَوۡمَ يَفِرُّ ٱلۡمَرۡءُ مِنۡ أَخِيهِ} (34) Su dicho: {يَوۡمَ يَفِرُّ ٱلۡمَرۡءُ مِنۡ أَخِيهِ} dice: cuando sobrevenga el Clamor, en este día en el que el hombre huye de su hermano. Y con Su dicho: «huye de su hermano» quiere decir: huye de su hermano, de su madre, de su padre y de su compañera —es decir, su esposa, la que fue su esposa en la vida mundanal— y de sus hijos, por temor a que le reclamen por las cargas y las injusticias que hubiera entre él y ellos.

Y algunos dijeron: el sentido de Su dicho: «el hombre huye de su hermano» es: huye de su hermano para no verlo, ni ver lo que le sobreviene; pues para cada uno de ellos —esto es, del hombre, de su hermano, de su madre, de su padre, y del resto de los mencionados en esta aleya— en ese día, es decir, el Día de la Resurrección, cuando sobrevenga el Clamor, en el Día de la Resurrección, habrá un asunto que le baste; esto es: un asunto que le basta y lo ocupa del asunto de otro, como:

Nos transmitió Bishr, dijo: nos transmitió Yazīd, dijo: nos transmitió Saʿīd, de Qatāda, acerca de Su dicho: {لِكُلّ امْرِىءٍ مِنْهُمْ يَوْمَئِذٍ شأْنٌ يُغْنِيهِ} a cada ser humano le llega aquello que lo ocupa de la gente.

Nos transmitió Abū ʿUmāra al-Marwazī, al-Ḥusayn ibn Ḥurayth, dijo: nos transmitió al-Faḍl ibn Mūsā, de ʿĀʾidh ibn Shurayḥ, de Anas, que dijo: ʿĀʾisha preguntó al Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz—; dijo: «¡Oh, Mensajero de Dios! por mi padre y mi madre, voy a preguntarte acerca de un relato del que tú me has informado». Dijo: «Si tengo de ello conocimiento». Dijo ella: «¡Oh, Profeta de Dios! ¿cómo serán reunidos los hombres?». Dijo: «Descalzos, desnudos». Luego aguardó un rato y dijo: «¡Oh, Profeta de Dios! ¿cómo serán reunidas las mujeres?». Dijo: «Así mismo: descalzas, desnudas». Dijo ella: «¡Qué vergüenza la del Día de la Resurrección!». Dijo: «¿Y por eso me preguntas? Ciertamente ha descendido sobre mí una aleya: no te perjudica que lleves ropa o no». Dijo ella: «¿Qué aleya es, oh Profeta de Dios?». Dijo: {لِكُلّ امْرِىءٍ مِنْهُمْ يَوْمَئِذٍ شأْنٌ يُغْنِيهِ}.

Me transmitió Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: Ibn Zayd dijo acerca de la palabra de Dios: {لِكُلّ امْرِىءٍ مِنْهُمْ يَوْمَئِذٍ شأْنٌ يُغْنِيهِ}: «un asunto que lo ha ocupado de su compañero».

Notas y Referencias

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