La Noticia
النبأ An-NabaVersículo (Español)
[78:23] que permanecerán en él eternamente.
Tafsir de At-Tabari
{لَّـٰبِثِينَ فِيهَآ أَحۡقَابٗا} (23)
Y Su dicho:
«permaneciendo en ella por largos períodos»; dice —exaltado sea Su recuerdo—: ciertamente estos transgresores en la vida mundana permanecerán en la Gehena, esto es, quedarán en ella por largos períodos.
Los recitadores discreparon respecto de la lectura de Su dicho:
«لابِثِينَ».
La mayoría de los recitadores de Medina y de Basora, y algunos recitadores de Kufa, lo leyeron:
«لابِثِينَ» con alif.
Y la mayoría de los recitadores de Kufa lo leyeron:
«لَبِثِينَ»
sin alif. La más elocuente de las dos lecturas y la más correcta en su articulación en árabe es la lectura de quien lo leyó con alif; ello porque los árabes apenas hacen que el adjetivo, cuando viene en el patrón faʿīl, opere sobre algo y lo ponga en acusativo por su medio: casi no dicen:
«este es un hombre bَخِل con su riqueza», ni «عَسِر para nosotros», ni «خَصِم para nosotros», porque faʿil no viene como adjetivo sino en alabanza o censura, y la alabanza y la censura no operan sobre otra cosa; y cuando quieren que ello opere sobre el nombre u otra cosa, lo convierten en اسم فاعل, y dicen:
«él es باخل con su riqueza», y «él es طامع en lo que tenemos».
Por eso dije: ciertamente «لابِثِينَ» es más correcto en su articulación en árabe y más elocuente; y no declaro inválida la lectura de quien leyó:
«لَبِثِينَ»,
aunque la otra sea más elocuente, porque los árabes a veces hacen operar la alabanza en los nombres. Y se recita el verso de Labīd:
أوْ مِسْحَلٌ عَمِلٌ عِضَادَةَ سَمْحَجٍ *** بِسَرَاتِها نَدَبٌ لَهُ وكُلُومُ
Hizo operar
«عَمِلٌ»
en «عِضادة»; y si hubiera sido «عاملاً» habría sido más elocuente. Y también se recita:
*** وبالفأسِ ضَرّابٌ رُؤُوسَ الكَرَانِفِ ***
Y de ello es el dicho de ʿAbbās b. Mirdās:
أكَرّ وحْمَى لِلْحَقِيقَةِ مِنْهُمُ *** وأضْرَبَ مِنّا بالسّيُوفِ الْقَوَانِسا
En cuanto a «الأحقاب», es el plural de «حُقْب»;
«الحِقَب»
es el plural de «حِقْبة»,
como dijo el poeta:
عِشْنا كَنَدْمانَيْ جَذِيمَةَ حِقْبَةً *** مِنَ الدّهْرِ حتى قيلَ لَنْ نَتَصَدّعا
Así, su plural es «حِقَب». Y de «الأحقاب» cuyo plural es «حُقُب» está la palabra de Dios:
«أوْ أمْضِيَ حُقُبا»; este es uno de los «أحقاب».
Los exégetas discreparon acerca de la medida de la duración del «حُقُب».
Algunos dijeron: la duración de trescientos años.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró ʿImrān b. Mūsā al-Qazzāz,
dijo: nos narró ʿAbd al-Wārith b. Saʿīd,
dijo: nos narró Isḥāq b. Suwayd, de Bashīr b. Kaʿb,
acerca de Su dicho:
«لابِثِينَ فِيها أحْقابا»; dijo: me ha llegado que el «حُقُب» es de trescientos años: cada año, trescientos sesenta días; cada día, mil años.
Otros dijeron: más bien la duración de un solo «حُقْب» es de ochenta años.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo: nos narró Mihrān, de Sufyān,
dijo: me narró ʿAmmār al-Dihnī, de Sālim b. Abī al-Jaʿd,
dijo: ʿAlī b. Abī Ṭālib —que Dios esté complacido con él— dijo a Hilāl al-Hajarī: «¿Qué encontráis que es el “حُقُب” en el Libro de Dios revelado?».
Dijo: «Lo encontramos como ochenta años: cada año, doce meses; cada mes, treinta días; cada día, mil años».
Nos narró Tamīm b. al-Muntaṣir,
dijo: nos informó Isḥāq, de Sharīk, de ʿĀṣim b. Abī al-Nujūd, de Abū Ṣāliḥ,
de Abū Hurayra:
que dijo: el «حُقُب» es ochenta años;
y el año:
trescientos sesenta días;
y el día:
mil años.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo: nos narró Mihrān, de Abū Sinān, de Ibn ʿAbbās,
dijo: el «حُقْب» es ochenta años.
Nos narró Abū Kurayb,
dijo: nos narró Jābir b. Nūḥ,
dijo: nos narró al-Aʿmash, de Saʿīd b. Jubayr,
acerca de Su dicho:
«لابِثِينَ فِيها أحْقابا»; dijo: el «حقب» es ochenta años;
el año:
trescientos sesenta días;
el día:
un año o mil años
«al-Ṭabarī duda».
Nos narró Bishr,
dijo: nos narró Yazīd,
dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda,
dijo Dios:
«لابِثِينَ فِيها أحْقابا»; y ello es lo que no tiene interrupción: cada vez que pasa un «حُقُب», viene un «حُقُب» después de él. Y se nos mencionó que el «حُقُب» es ochenta años.
Nos narró Ibn ʿAbd al-Aʿlā,
dijo: nos narró Ibn Thawr, de Maʿmar, de Qatāda,
acerca de Su dicho:
«أحْقابا»; dijo: nos ha llegado que el «حُقب» es ochenta años de los años de la Otra Vida.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo: nos narró Mihrān, de Abū Jaʿfar, de al-Rabīʿ b. Anas:
«لابِثِينَ فِيها أحْقابا»: nadie conoce el número de estos «أحقاب» sino Dios;
pero el «حُقُب» uno solo:
ochenta años;
y el año:
trescientos sesenta días; cada día de ello, mil años.
Otros dijeron: un solo «حُقُب» es setenta mil años.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Ibn ʿAbd al-Raḥīm al-Barqī,
dijo: me narró ʿAmr b. Abī Salama, de Zuhayr, de Sālim,
dijo: oí a al-Ḥasan ser preguntado sobre la palabra de Dios: «لابِثِينَ فِيها أحْقابا»; dijo: en cuanto a los «أحقاب», no tienen cómputo sino la permanencia eterna en el Fuego; pero mencionaron que un solo «حُقُب» es setenta mil años: cada día de esos setenta mil, como mil años de los que contáis.
Nos narró ʿAmr b. ʿAbd al-Ḥamīd al-Amulī,
dijo: nos narró Abū Usāma, de Hishām, de al-Ḥasan,
acerca de Su dicho:
«لابِثِينَ فِيها أحْقابا»; dijo: en cuanto a los «أحقاب», nadie sabe qué son;
y en cuanto a un solo «حُقُب»:
setenta mil años, cada día como mil años.
Y se transmitió de Khālid b. Maʿdān respecto de esta aleya que es acerca de la gente de la qibla.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró ʿAlī,
dijo: nos narró Abū Ṣāliḥ,
dijo: me narró Muʿāwiya b. Ṣāliḥ, de ʿĀmir b. Jashb,
de Khālid b. Maʿdān acerca de Su dicho:
«لابِثِينَ فِيها أحْقابا»,
y Su dicho:
«إلا ما شاءَ رَبّكَ»: ciertamente ambos son acerca de la gente del tawḥīd de entre la gente de la qibla.
Si alguien dijera:
«¿Qué dices tú acerca de este ḥadiz?»
Se dirá:
lo que dijo Qatāda de al-Rabīʿ b. Anas respecto de ello es más correcto.
Y si dijera:
«¿Acaso los incrédulos no tienen ante Dios castigo sino por “أحقاب”?»
Se dirá: ciertamente al-Rabīʿ y Qatāda han dicho: estos «أحقاب» no tienen término ni interrupción.
Y cabe la posibilidad de que el sentido de ello sea:
«permaneciendo en ella por largos períodos», en este tipo de castigo,
es decir, que ellos:
«no gustarán en ella frescor ni bebida, salvo agua hirviente y pus helado»; y cuando concluyan esos «أحقاب», pasarán a tener, del castigo, clases distintas de esa,
como dijo —glorificado sea— en Su Libro:
«وَإنّ للطّاغِينَ لَشَرّ مآبٍ جَهَنّمَ يَصْلَوْنَها فَبِئْسَ المِهادُ هَذَا فَلْيَذُوقُوهُ حَميمٌ وغَسّاقٌ وآخَرُ مِنْ شَكْلِهِ أزْوَاجٌ».
Y esta opinión, a mi juicio, es la más cercana al sentido de la aleya.
Y se transmitió de Muqātil b. Ḥayyān respecto de ello lo siguiente:
Me narró Muḥammad b. ʿAbd al-Raḥīm al-Barqī,
dijo: nos narró ʿAmr b. Abī Salama,
dijo: pregunté a Abū Muʿādh al-Khurāsānī acerca de la palabra de Dios:
«لابِثِينَ فِيها أحْقابا»; y nos informó de Muqātil b. Ḥayyān,
dijo: «abrogada»;
la abrogó:
«فَلَنْ نَزِيدَكُمْ إلاّ عَذَابا».
Y este dicho no tiene sentido, porque Su dicho:
«لابِثِينَ فِيها أحْقابا» es una información, y en las informaciones no hay abrogación; la abrogación solo se da en el mandato y la prohibición.
Notas y Referencias
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