74

El Arropado

المدثر Al-Muddaththir
Aya 4

Versículo (Español)

[74:4] purifica tus vestimentas,

Tafsir de At-Tabari

{وَثِيَابَكَ فَطَهِّرۡ} (4) Y Su dicho: {وَثِيَابَكَ فَطَهِّرۡ} (4) Los exegetas discreparon acerca de la interpretación de ello. Unos dijeron: El sentido de ello es: no vistas tus ropas sobre desobediencia, ni sobre perfidia. Se menciona a quienes dijeron eso:

Me narró Muhammad ibn Sa‘d, dijo: me narró mi padre, dijo: me narró mi tío, dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ‘Abbās, acerca de {وَثِيَابَكَ فَطَهِّرۡ}, dijo: «¿Acaso no has oído el dicho de Ġaylān ibn Salama:

Y yo, por alabanza de Dios, no he vestido la vestidura de un libertino *** ni me he cubierto con perfidia alguna

Nos narró Abū Kurayb, dijo: nos narró Muṣ‘ab ibn Salām, de al-Aǧlaḥ, de ‘Ikrima, de Ibn ‘Abbās, dijo: Vino a él un hombre mientras yo estaba sentado y dijo: «¿Qué opinas del dicho de Dios: {وَثِيَابَكَ فَطَهِّرۡ}?». Dijo: «No las vistas sobre desobediencia ni sobre perfidia». Luego dijo: «¿Acaso no has oído el dicho de Ġaylān ibn Salama al-Ṯaqafī:

Y yo, por alabanza de Dios, no he vestido la vestidura de un libertino *** ni me he cubierto con perfidia alguna

Nos narró Sa‘īd ibn Yaḥyà, dijo: nos narró Ḥafṣ ibn Ġiyāṯ, de al-Aǧlaḥ, de ‘Ikrima, acerca de Su dicho: {وَثِيَابَكَ فَطَهِّرۡ}, dijo: «No las vistas sobre perfidia ni sobre libertinaje», y luego recitó como ejemplo este verso de Ġaylān ibn Salama.

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Mihrān, dijo: nos narró Sufyān, de al-Aǧlaḥ ibn ‘Abd Allāh al-Kindī, de ‘Ikrima, acerca de {وَثِيَابَكَ فَطَهِّرۡ}, dijo: «No vistas tus ropas sobre desobediencia. ¿Acaso no has oído el dicho de Ġaylān ibn Salama al-Ṯaqafī:

Y yo, por alabanza de Dios, no he vestido la vestidura de un libertino *** ni me he cubierto con perfidia alguna

Me narró Zakariyyā ibn Yaḥyà ibn Abī Zā’ida, dijo: nos narró Ḥaǧǧāǧ; dijo Ibn Ǧurayǧ: me informó ‘Aṭā’, que oyó a Ibn ‘Abbās decir: {وَثِيَابَكَ فَطَهِّرۡ}, dijo: «de pecado». Luego dijo: «“Limpio de vestiduras” en el habla de los árabes».

Nos narró Sa‘īd ibn Yaḥyà, dijo: nos narró Ḥafṣ ibn Ġiyāṯ, el cadí, de Ibn Ǧurayǧ, de ‘Aṭā’, de Ibn ‘Abbās, acerca de Su dicho {وَثِيَابَكَ فَطَهِّرۡ}, dijo: «En el habla de los árabes: “limpio de vestiduras”».

Nos narró Ibn al-Muṯannà, dijo: nos narró Yaḥyà ibn Sa‘īd, de Šu‘ba, de Muġīra, de Ibrāhīm, acerca de {وَثِيَابَكَ فَطَهِّرۡ}, dijo: «de los pecados».

Nos narró Abū Kurayb, dijo: nos narró Yaḥyà ibn Sa‘īd, de Ibn Ǧurayǧ, de ‘Aṭā’, de Ibn ‘Abbās, acerca de {وَثِيَابَكَ فَطَهِّرۡ}, dijo: «de los pecados».

Nos narró Ibn ‘Abd al-A‘lā; dijo: nos narró Ibn Ṯawr, de Ma‘mar, de Qatāda, acerca de {وَثِيَابَكَ فَطَهِّرۡ}, dijo: «Es una expresión del árabe que los árabes solían decir: “purifica tus vestiduras”, es decir: de los pecados».

Nos narró Bišr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Sa‘īd, de Qatāda, acerca de Su dicho {وَثِيَابَكَ فَطَهِّرۡ}, dice: «Purifícalas de las desobediencias». Los árabes solían llamar al hombre, cuando quebrantaba y no cumplía su pacto, «de vestiduras impuras»; y cuando cumplía y obraba rectamente, decían: «de vestiduras purificadas».

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Mihrān, de Sufyān, de Ibn Ǧurayǧ, de ‘Aṭā’, de Ibn ‘Abbās: {وَثِيَابَكَ فَطَهِّرۡ}, dijo: «de pecado».

Dijo: nos narró Mihrān, de Sufyān, de Muġīra, de Ibrāhīm, acerca de {وَثِيَابَكَ فَطَهِّرۡ}, dijo: «de pecado».

Se me narró de al-Ḥusayn, dijo: oí a Abū Mu‘āḏ decir: nos narró ‘Ubayd, dijo: oí a al-Ḍaḥḥāk decir acerca de Su dicho {وَثِيَابَكَ فَطَهِّرۡ}: «No vistas tus ropas sobre desobediencia».

Nos narró Abū Kurayb, dijo: nos narró Wakī‘, de Sufyān, de Ibn Ǧurayǧ, de ‘Aṭā’, de Ibn ‘Abbās, acerca de {وَثِيَابَكَ فَطَهِّرۡ}, dijo: «de pecado».

Dijo: nos narró Wakī‘, de Sufyān, de Muġīra, de Ibrāhīm, dijo: «de pecado».

Dijo: nos narró Wakī‘, de Sufyān, de al-Aǧlaḥ; oyó a ‘Ikrima decir: «No vistas tus ropas sobre desobediencia».

Dijo: nos narró Wakī‘, de Sufyān, de Ǧābir, de ‘Āmir y ‘Aṭā’, quienes dijeron: «de las faltas».

Otros dijeron: Más bien el sentido de ello es: no vistas tus ropas de una ganancia no lícita. Se menciona a quienes dijeron eso:

Me narró Muhammad ibn Sa‘d, dijo: me narró mi padre, dijo: me narró mi tío, dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ‘Abbās, acerca de {وَثِيَابَكَ فَطَهِّرۡ}, dijo: «No sean las ropas que vistes de una ganancia no buena». Y se dice: «No vistas tus ropas sobre desobediencia».

Otros dijeron: Más bien el sentido de ello es: rectifica tu obra. Se menciona a quienes dijeron eso:

Me narró Yaḥyà ibn Ṭalḥa al-Yarbū‘ī, dijo: nos narró Fuḍayl ibn ‘Iyāḍ, de Manṣūr, de Muǧāhid, acerca de Su dicho {وَثِيَابَكَ فَطَهِّرۡ}, dijo: «Tu obra: rectifícala».

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Ǧarīr, de Manṣūr, de Abū Razīn, acerca de Su dicho {وَثِيَابَكَ فَطَهِّرۡ}, dijo: «Tu obra: rectifícala». Y cuando un hombre era de obra vil, decían: «Fulano es de vestiduras viles»; y cuando era de buena obra, decían: «Fulano es de vestiduras puras».

Y otros dijeron al respecto lo que.

Nos narró Muḥammad ibn ‘Amr, dijo: nos narró Abū ‘Āṣim, dijo: nos narró ‘Īsà; y me narró al-Ḥāriṯ, dijo: nos narró al-Ḥasan, dijo: nos narró Warqā’, todos ellos de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid, acerca de Su dicho {وَثِيَابَكَ فَطَهِّرۡ}, dijo: «No eres adivino ni hechicero; así que apártate de lo que dijeron».

Otros dijeron: Más bien el sentido de ello es: lávalas con agua y purifícalas de la impureza. Se menciona a quienes dijeron eso:

Me narró ‘Abbās ibn Abī Ṭālib, dijo: nos narró ‘Alī ibn ‘Abd Allāh ibn Ǧa‘far, de Aḥmad ibn Mūsà ibn Abī Maryam, el dueño de al-Lu’lu’, dijo: nos informó Ibn ‘Awn, de Muḥammad ibn Sīrīn, acerca de {وَثِيَابَكَ فَطَهِّرۡ}, dijo: «Lávalas con agua».

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: dijo Ibn Zayd, acerca de Su dicho {وَثِيَابَكَ فَطَهِّرۡ}, dijo: «Los asociadores no se purificaban; así que se le ordenó que se purificara y purificara sus ropas».

Y esta opinión que sostuvieron Ibn Sīrīn e Ibn Zayd al respecto es la más manifiesta de sus sentidos. Y lo que dijeron Ibn ‘Abbās, ‘Ikrima e Ibn Zakariyyā —opinión en la que está la mayoría de los primeros— es que con ello se quiso decir: «Tu cuerpo: purifícalo de los pecados». Y Dios sabe mejor lo que quiso con ello.

Notas y Referencias

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