El Envuelto
المزمل Al-MuzzammilVersículo (Español)
[73:5] Porque he de transmitirte una revelación de gran peso.
Tafsir de At-Tabari
{Ciertamente, vamos a arrojar sobre ti una palabra pesada} (5)
La exposición acerca de la interpretación de la palabra del Altísimo:
{Ciertamente, vamos a arrojar sobre ti una palabra pesada * En verdad, el levantarse nocturno es más intenso en su pisada y más recto en el decir * En verdad, para ti en el día hay un largo trajín}.
Los especialistas en interpretación discreparon acerca de la interpretación de Su dicho: «Ciertamente, vamos a arrojar sobre ti una palabra pesada». Algunos dijeron: con ello se quiso decir: ciertamente, vamos a arrojar sobre ti una palabra pesada por lo gravoso de obrar conforme a ella.
Se menciona a quienes dijeron eso:
Me narró Ya‘qūb ibn Ibrāhīm,
dijo:
nos narró Ibn ‘Ulayya, de Abū Rajā’, de al-Ḥasan,
acerca de Su dicho:
«Ciertamente, vamos a arrojar sobre ti una palabra pesada», dijo: «obrar conforme a ella».
Dijo:
«En verdad, el hombre recita con rapidez una sura, pero obrar conforme a ella es pesado».
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Sa‘īd,
de Qatāda, acerca de Su dicho:
«Ciertamente, vamos a arrojar sobre ti una palabra pesada»: pesada —¡por Dios!— por sus obligaciones prescritas y sus límites.
Nos narró Ibn ‘Abd al-A‘lā,
dijo:
nos narró Ibn Thawr, de Ma‘mar, de Qatāda,
acerca de Su dicho «pesada», dijo:
pesada —¡por Dios!— por sus obligaciones prescritas y sus límites.
Y otros dijeron:
antes bien, con ello se quiso decir que la palabra misma es pesada en su carga.
Se menciona a quienes dijeron eso:
Nos narró Ibn ‘Abd al-A‘lā,
dijo:
nos narró Ibn Thawr, de Ma‘mar, de Hishām ibn ‘Urwa, de su padre: que el Profeta —que Dios le bendiga y le conceda paz—, cuando se le revelaba estando sobre su camella, ella apoyaba su pecho en el suelo, y no podía moverse hasta que se le aliviaba.
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
dijo Ibn Zayd,
acerca de la palabra de Dios:
«Ciertamente, vamos a arrojar sobre ti una palabra pesada», dijo: «Es —¡por Dios!— pesado y bendito: el Corán; así como fue pesado en este mundo, será pesado en las balanzas el Día de la Resurrección».
Y la opinión más digna de ser tenida por correcta en esto es que se diga:
Ciertamente, Dios lo describió como una palabra pesada; y, por tanto, tal como lo describió, es pesada su carga y es pesado obrar conforme a sus límites y sus obligaciones prescritas.
Notas y Referencias
(No se generaron)