68

El Cálamo

القلم Al-Qalam
Aya 1

Versículo (Español)

[68:1] Nun. Juro por la pluma y por [los conocimientos que con ella] se escriben,

Tafsir de At-Tabari

{نٓۚ وَٱلۡقَلَمِ وَمَا يَسۡطُرُونَ} (1) بسم الله الرحمَن الرحيم

La exposición acerca de la interpretación de la palabra del Altísimo: { نَ وَالْقَلَمِ وَمَا يَسْطُرُونَ * مَآ أَنتَ بِنِعْمَةِ رَبّكَ بِمَجْنُونٍ * وَإِنّ لَكَ لأجْراً غَيْرَ مَمْنُونٍ }

Los exégetas discreparon respecto a la interpretación de Su dicho: ن ، y algunos dijeron: Es el pez sobre el cual están las tierras. Relato de quienes dijeron eso:

Nos narró Muhammad ibn al-Muthannà, dijo: nos narró Ibn Abī ʿAdī, de Shuʿbah, de Sulaymān, de Abū Ẓabyān, de Ibn ʿAbbās, dijo: «Lo primero que Dios creó de algo fue el Cálamo, y corrió con lo que ha de ser. Luego elevó el vapor del agua, y de él fueron creados los cielos. Luego creó el Nūn y extendió la tierra sobre el lomo del Nūn; entonces la tierra se movió y se balanceó, y fue afirmada con las montañas; pues las montañas se enorgullecen frente a la tierra» , dijo: y recitó: ن والقَلَمِ وما يَسْطُرُونَ.

Nos narró Tamīm ibn al-Muntaṣir, dijo: nos narró Isḥāq, de Sharīk, de al-Aʿmash, de Abū Ẓabyān, o de Mujāhid de Ibn ʿAbbās, con un sentido semejante, excepto que dijo: «y de él fueron hendidos los cielos».

Nos narró Ibn Bashshār, dijo: nos narró Yaḥyà, dijo: nos narró Sufyān, dijo: me narró Sulaymān, de Abū Ẓabyān, de Ibn ʿAbbās, dijo: «Lo primero que Dios creó fue el Cálamo. Dijo: Escribe. Dijo: ¿Qué he de escribir? Dijo: Escribe el decreto. Dijo: Y corrió con lo que habría de ser desde aquel día hasta el Día de la Resurrección. Luego creó el Nūn y elevó el vapor del agua; de él fue hendido el cielo, y la tierra fue extendida sobre el lomo del Nūn. El Nūn se agitó y la tierra se balanceó, y fue afirmada con las montañas; pues ellas se enorgullecen frente a la tierra»

Nos narró Wāṣil ibn ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos narró Muḥammad ibn Fuḍayl, de al-Aʿmash, de Abū Ẓabyān, de Ibn ʿAbbās, quien dijo: «Lo primero que Dios creó de algo fue el Cálamo. Entonces le dijo: Escribe. Y dijo: ¿Y qué he de escribir? Dijo: Escribe el decreto. Dijo: y el Cálamo corrió con lo que ha de ser desde entonces hasta el Día de la Resurrección. Luego elevó el vapor del agua y de él hendió los cielos. Luego creó el Nūn y la tierra fue extendida sobre su lomo. El Nūn se agitó y la tierra se balanceó, y fue afirmada con las montañas; pues ellas se enorgullecen frente a la tierra»

Nos narró Wāṣil ibn ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos narró Wakīʿ, de al-Aʿmash, de Abū Ẓabyān, de Ibn ʿAbbās, con un sentido semejante.

Nos narró Muḥammad ibn ʿAmr, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, dijo: nos narró ʿĪsà; y me narró al-Ḥārith, dijo: nos narró al-Ḥasan, dijo: nos narró Warqāʾ, todos ellos de Ibn Abī Najīḥ, que Ibrāhīm ibn Abī Bakr le informó de Mujāhid, dijo: Se solía decir: el Nūn es el pez que está bajo la séptima tierra.

Nos narró Ibn ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos narró Ibn Thawr, dijo: dijo Maʿmar. Nos narró al-Aʿmash, que Ibn ʿAbbās dijo: Ciertamente, lo primero que fue creado fue el Cálamo; luego mencionó algo semejante al ḥadiz de Wāṣil de Ibn Fuḍayl, y añadió en él: Luego Ibn ʿAbbās recitó: ن وَالقَلم وَما يَسْطُرُونَ.

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Jarīr, de ʿAṭāʾ, de Abū al-Ḍuḥà Muslim ibn Ṣubayḥ, de Ibn ʿAbbās, dijo: Ciertamente, lo primero que mi Señor creó fue el Cálamo. Entonces le dijo: Escribe; y escribió lo que ha de ser hasta que llegue la Hora. Luego creó el Nūn sobre el agua, y luego apretó la tierra sobre él.

Y otros dijeron: N es una letra de entre las letras del Misericordioso. Relato de quienes dijeron eso:

Nos narró ʿAbd Allāh ibn Aḥmad al-Marwazī, dijo: nos narró ʿAlī ibn al-Ḥusayn, dijo: nos narró mi padre, de Yazīd, de ʿIkrima, de Ibn ʿAbbās: الر ، y حم ، y ن son letras del Misericordioso, disgregadas.

Me narró Muḥammad ibn Maʿmar, dijo: nos narró ʿAbbās ibn Ziyād al-Bāhilī, dijo: nos narró Shuʿbah, de Abū Bishr, de Saʿīd ibn Jubayr, de Ibn ʿAbbās, respecto a Su dicho: الر ، y حم ، y ن, dijo: Es un nombre segmentado.

Y otros dijeron: ن: el tintero, y el cálamo: el cálamo. Relato de quienes dijeron eso:

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Yaʿqūb, dijo: nos narró mi hermano ʿĪsà ibn ʿAbd Allāh, de Thābit al-Bunānī, de Ibn ʿAbbās, quien dijo: Ciertamente, Dios creó el Nūn, y es el tintero, y creó el Cálamo. Entonces dijo: Escribe. Y dijo: ¿Qué he de escribir? Dijo: Escribe lo que ha de ser hasta el Día de la Resurrección: de obra realizada, piedad o libertinaje; o sustento repartido, lícito o ilícito. Luego impuso a cada cosa de ello su condición: su entrada en el mundo y su permanencia en él, cuánto; y su salida de él, cómo. Luego puso sobre los siervos guardianes y para el Libro, custodios: los guardianes copian cada día, de los custodios, la obra de ese día. Y cuando el sustento se agota, la huella se corta y el plazo concluye, los guardianes acuden a los custodios solicitando la obra de ese día. Entonces los custodios les dicen: No hallamos nada de vuestro compañero junto a nosotros. Y los guardianes regresan y los encuentran ya muertos. Dijo: Entonces Ibn ʿAbbās dijo: ¿Acaso no sois un pueblo árabe que oís a los guardianes decir: إِنّا كُنّا نَسْتَنْسِخُ ما كُنْتُمْ تَعْمَلُونَ? ¿Y puede haber “copia” sino a partir de un original?

Nos narró Ibn ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos narró Ibn Thawr, de Maʿmar, de al-Ḥasan y Qatāda, acerca de Su dicho ن, dijeron: Es el tintero.

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró al-Ḥakam ibn Bashīr, dijo: nos narró ʿAmr, de Qatāda, dijo: El Nūn es el tintero.

Y otros dijeron: ن: una tabla de Su luz. Relato de quienes dijeron eso:

Nos narró al-Ḥasan ibn Shabīb al-Mukattib, dijo: nos narró Muḥammad ibn Ziyād al-Jazarī, de Furāt ibn Abī al-Furāt, de Muʿāwiya ibn Qurra, de su padre, dijo: El Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: ن وَالقَلَمِ وما يَسْطُرُونَ: «Una tabla de luz que corre con lo que ha de ser hasta el Día de la Resurrección»

Y otros dijeron: ن: un juramento con el que Dios juró. Relato de quienes dijeron eso:

Nos narró Bishr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda, acerca de Su dicho: { ن وَالقَلَمِ ومَا يَسْطُرُونَ } Dios jura por lo que quiere.

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: dijo Ibn Zayd, acerca de la palabra de Dios: { ن وَالقَلَمِ ومَا يَسْطُرُونَ } dijo: Esto es un juramento con el que Dios juró.

Y otros dijeron: Es un nombre de entre los nombres de la sura.

Y otros dijeron: Es una letra de entre las letras del alfabeto; ya hemos mencionado la opinión respecto a lo que es afín a ello de las letras del deletreo con las que se abrieron los comienzos de las suras, y la opinión acerca de esta palabra es análoga a la opinión sobre aquello.

Y los recitadores discreparon en la lectura de: ن, pues pronunciaron claramente la nūn en ella y en Yā-Sīn la mayoría de los recitadores de Kufa, excepto al-Kisāʾī, y la mayoría de los recitadores de Basora, porque es una letra de deletreo; y el deletreo se construye sobre la pausa en ella aunque esté unida. En cambio, al-Kisāʾī asimilaba la nūn final de ambas y la ocultaba, basándose en la unión.

Y lo correcto en esto, según nosotros, es que son dos lecturas elocuentes: con cualquiera de ellas que recite el recitador, acierta; no obstante, la pronunciación clara de la nūn es más elocuente y más conocida, y por ello me resulta más preferible. En cuanto al cálamo: es el cálamo conocido, aunque aquello por lo que juró nuestro Señor de entre los cálamos es el Cálamo que Dios —exaltada sea Su mención— creó, y al que ordenó, y entonces corrió escribiendo todo lo que ha de ser hasta el Día de la Resurrección.

Me narró Muḥammad ibn Ṣāliḥ al-Aghāṭī, dijo: nos narró ʿAbbād ibn al-ʿAwwām, dijo: nos narró ʿAbd al-Wāḥid ibn Sulaym, dijo: escuché a ʿAṭāʾ, dijo: Pregunté a al-Walīd ibn ʿUbāda ibn al-Ṣāmit: ¿cómo fue la recomendación de tu padre cuando la muerte se le presentó? Dijo: Me llamó y dijo: ¡Hijo mío! Teme a Dios y sabe que no temerás a Dios, ni alcanzarás el conocimiento, hasta que creas en Dios, Único, y en el decreto, su bien y su mal. Ciertamente, escuché al Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— decir: «En verdad, lo primero que Dios creó fue el Cálamo. Entonces le dijo: Escribe. Dijo: ¡Señor mío! ¿Y qué he de escribir? Dijo: Escribe el decreto. Dijo: Y el Cálamo corrió en aquella hora con lo que fue y con lo que ha de ser por toda la eternidad»

Me narró Muḥammad ibn ʿAbd Allāh al-Ṭūsī, dijo: nos narró ʿAlī ibn al-Ḥasan ibn Shaqīq, dijo: nos informó ʿAbd Allāh ibn al-Mubārak, dijo: nos informó Rabāḥ ibn Zayd, de ʿAmr ibn Ḥabīb, de al-Qāsim ibn Abī Bazzah, de Saʿīd ibn Jubayr, de Ibn ʿAbbās, que solía relatar que el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «Lo primero que Dios creó fue el Cálamo, y le ordenó, y entonces escribió toda cosa»

Nos narró Mūsà ibn Sahl al-Ramlī, dijo: nos narró Nuʿaym ibn Ḥammād, dijo: nos narró Ibn al-Mubārak, con su cadena, del Profeta —que Dios le bendiga y le conceda paz—, con un sentido semejante.

Nos narró Mūsà ibn Sahl al-Ramlī, dijo: nos narró Nuʿaym ibn Ḥammād, dijo: nos narró Ibn al-Mubārak, con su cadena, del Profeta —que Dios le bendiga y le conceda paz—, con un sentido semejante

Nos narró Ibn Bashshār, dijo: nos narró ʿAbd al-Raḥmān, dijo: nos narró Sufyān, de Abū Hāshim, de Mujāhid, quien dijo: Dije a Ibn ʿAbbās: Hay gente que desmiente el decreto. Dijo: En verdad, desmienten el Libro de Dios. Agarraré a uno de ellos por el cabello y no lo soltaré. Ciertamente, Dios estaba sobre Su Trono antes de crear cosa alguna; y lo primero que Dios creó fue el Cálamo, y corrió con lo que ha de ser hasta el Día de la Resurrección. Así, la gente no hace sino conforme a un asunto ya concluido.

Nos narró Ibn al-Muthannà, dijo: nos narró ʿAbd al-Ṣamad, dijo: nos narró Shuʿbah, dijo: nos narró Abū Hāshim, que oyó a Mujāhid, dijo: Oí a ʿAbd Allāh —no sabemos si Ibn ʿUmar o Ibn ʿAbbās— decir: Lo primero que Dios creó fue el Cálamo; y el Cálamo corrió con lo que ha de ser, y la gente hoy no hace sino en aquello que ya fue concluido.

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: me narró Muʿāwiya ibn Ṣāliḥ; y me narró ʿAbd Allāh ibn Ādam, dijo: nos narró mi padre, dijo: nos narró al-Layth ibn Saʿd, de Muʿāwiya ibn Ṣāliḥ, de Ayyūb ibn Ziyād, dijo: me narró ʿAbbād ibn al-Walīd ibn ʿUbāda ibn al-Ṣāmit, dijo: me informó mi padre, dijo: mi padre ʿUbāda ibn al-Ṣāmit dijo: ¡Hijo mío! Oí al Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— decir: «En verdad, lo primero que Dios creó fue el Cálamo. Entonces le dijo: Escribe; y corrió en aquella hora con lo que ha de ser hasta el Día de la Resurrección»

Me narró Muḥammad ibn ʿAmr, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, dijo: nos narró ʿĪsà, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, acerca de Su dicho: ن وَالقَلَمِ, dijo: Aquel con el que fue escrito el Recuerdo.

Me narró al-Ḥārith, dijo: nos narró al-Ḥasan, dijo: nos narró Warqāʾ, de Ibn Abī Najīḥ, quien le informó de Ibrāhīm ibn Abī Bakr, de Mujāhid, acerca de Su dicho: ن والقَلَمِ, dijo: Aquel con el que fue escrito el Recuerdo.

Y Su dicho: ومَا يَسْطُرُونَ, quiere decir: y aquello que trazan y escriben. Y si se orienta la interpretación hacia este sentido, el juramento es por las criaturas y sus actos. Y el discurso admite otro significado: que su sentido sea: “y su trazar lo que trazan”, de modo que «ما» sea con valor de masdar. Y si se orienta la interpretación hacia este sentido, el juramento es por el Libro, como si se hubiera dicho: N, y el Cálamo, y el Libro. Y en un sentido semejante a lo que hemos dicho se expresaron los exégetas. Relato de quienes dijeron eso:

Nos narró Bishr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda, acerca de وَما يَسْطُرُونَ, dijo: y lo que trazan.

Me narró ʿAlī, dijo: nos narró Abū Ṣāliḥ, dijo: me narró Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās, respecto a Su dicho: ومَا يَسْطُرُونَ, quiere decir: escriben.

Me narró Muḥammad ibn ʿAmr, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, dijo: nos narró ʿĪsà; y me narró al-Ḥārith, dijo: nos narró ʿĪsà; y me narró al-Ḥārith, dijo: nos narró al-Ḥasan, dijo: nos narró Warqāʾ, todos ellos de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, respecto a Su dicho: ومَا يَسْطُرُونَ, dijo: y lo que escriben.

Nos narró Ibn ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos narró Ibn Thawr, de Maʿmar, de Qatāda, acerca de وَما يَسْطُرُونَ: y lo que escriben.

Se dice de ello: “Sataró fulano el libro: lo satura, satran”, cuando lo escribió; y de ello es la palabra de Ruʾba ibn al-ʿAyyāj:

*** En verdad, yo y líneas que fueron trazadas, trazo a trazo ***

Notas y Referencias

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