65

El Divorcio

الطلاق At-Talaq
Aya 1

Versículo (Español)

[65:1] ¡Oh, Profeta!, [haz saber a los musulmanes que] cuando divorcien a las mujeres, deben hacerlo durante el tiempo señalado. Calculen con atención los días de ese período, y tengan temor de Dios, su Señor. No las expulsen de sus hogares y que ellas tampoco lo abandonen, a menos que hayan cometido una indecencia evidente. Estas son las leyes de Dios. Quien quebrante las leyes de Dios habrá sido injusto consigo mismo. Tú no sabes si Dios, después de esa [primera ruptura], haga surgir una reconciliación.

Tafsir de At-Tabari

{يَـٰٓأَيُّهَا ٱلنَّبِيُّ إِذَا طَلَّقۡتُمُ ٱلنِّسَآءَ فَطَلِّقُوهُنَّ لِعِدَّتِهِنَّ وَأَحۡصُواْ ٱلۡعِدَّةَۖ وَٱتَّقُواْ ٱللَّهَ رَبَّكُمۡۖ لَا تُخۡرِجُوهُنَّ مِنۢ بُيُوتِهِنَّ وَلَا يَخۡرُجۡنَ إِلَّآ أَن يَأۡتِينَ بِفَٰحِشَةٖ مُّبَيِّنَةٖۚ وَتِلۡكَ حُدُودُ ٱللَّهِۚ وَمَن يَتَعَدَّ حُدُودَ ٱللَّهِ فَقَدۡ ظَلَمَ نَفۡسَهُۥۚ لَا تَدۡرِي لَعَلَّ ٱللَّهَ يُحۡدِثُ بَعۡدَ ذَٰلِكَ أَمۡرٗا} (1) En el nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso

La exposición acerca de la interpretación de la palabra del Altísimo: { ¡Oh Profeta! Cuando divorciéis a las mujeres, divorciadlas para su período de espera; y contad el período de espera; y temed a Dios, vuestro Señor. No las expulséis de sus casas, ni ellas saldrán, salvo que cometan una indecencia manifiesta. Ésos son los límites de Dios; y quien transgrede los límites de Dios, ciertamente se ha injusticiado a sí mismo. No sabes: quizá Dios haga surgir, después de eso, un asunto. * Y cuando alcancen su término, retenedlas conforme a lo reconocido o separaos de ellas conforme a lo reconocido; y haced testificar a dos justos de entre vosotros, y estableced el testimonio para Dios. Con ello se exhorta a quien cree en Dios y en el Último Día. Y a quien teme a Dios, Él le dispone una salida * y le provee por donde no lo espera. Y quien se encomienda a Dios, Él le basta. Ciertamente Dios lleva a término Su asunto. Dios ha establecido para cada cosa una medida }

Con Su dicho —exaltada sea Su mención—: «¡Oh Profeta! Cuando divorciéis a las mujeres, divorciadlas para su período de espera», quiere decir: cuando divorciéis a vuestras mujeres, divorciadlas en su pureza (ṭuhr) que ellas cuentan como parte de su período de espera: estando puras sin coito; y no las divorciéis durante su menstruación, que no cuentan como parte de sus períodos (qurʾ) de espera. En el mismo sentido que lo que hemos dicho se expresaron los intérpretes. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Abū Kurayb, dijo: nos narró Ibn Idrīs, dijo: escuché a al-Aʿmaš, de Mālik b. al-Ḥārith, de ʿAbd al-Raḥmān b. Yazīd, de ʿAbd Allāh, que dijo: el divorcio «para el período de espera» es estando pura sin coito.

Nos narró Ibn Baššār, dijo: nos narró ʿAbd al-Raḥmān, dijo: nos narró Sufyān, de al-Aʿmaš, de Mālik b. al-Ḥārith, de ʿAbd al-Raḥmān b. Yazīd, de ʿAbd Allāh: «divorciadlas para su período de espera», dijo: en la pureza, sin coito.

Nos narró Ibn Baššār, dijo: nos narró ʿAbd al-Raḥmān, dijo: nos narró Sufyān, de Manṣūr, de Ibrāhīm, de ʿAbd Allāh: «Cuando divorciéis a las mujeres, divorciadlas para su período de espera», es decir: cuando divorciéis —dijo—: en la pureza, sin coito.

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Jarīr, de Manṣūr, de Ibrāhīm, de ʿAbd Allāh: «divorciadlas para su período de espera», dijo: estando pura sin coito.

Nos narró Ibn Wakīʿ, dijo: nos narró Yūnus b. Bukayr, de Muḥammad b. Isḥāq, de Dāwūd b. Ḥuṣayn, de ʿIkrima, de Ibn ʿAbbās, que él consideraba que el divorcio conforme a la Sunna es estando pura sin coito, y en cada pureza; y ése es el período de espera que Dios ordenó.

Nos narró Ibn al-Muṯannā, dijo: nos narró Muḥammad b. Jaʿfar, dijo: nos narró Šuʿba, de ʿAbd Allāh b. Abī Najīḥ, de Ḥumayd al-Aʿraj, de Muǧāhid, que un hombre preguntó a Ibn ʿAbbās y dijo: «Ha divorciado a su esposa cien veces». Él dijo: «Has desobedecido a tu Señor; tu esposa se ha separado de ti; y no has temido a Dios para que Él te disponga una salida». Y recitó esta aleya: «Y a quien teme a Dios, Él le dispone una salida». Y dijo: «¡Oh Profeta! Cuando divorciéis a las mujeres, divorciadlas para su período de espera»

Nos narró Ibn al-Muṯannā, dijo: nos narró ʿAbd al-Ṣamad b. ʿAbd al-Wāriṯ, dijo: nos narró Šuʿba, de Ḥumayd al-Aʿraj, de Muǧāhid, de Ibn ʿAbbās, con un sentido semejante.

Me narró Yaʿqūb b. Ibrāhīm, dijo: nos narró Ibn ʿUlayya, dijo: nos narró Ayyūb, de ʿAbd Allāh b. Kaṯīr, de Muǧāhid, que dijo: «Yo estaba junto a Ibn ʿAbbās, cuando vino un hombre y le dijo: “Ha divorciado a su esposa tres veces”. Guardó silencio hasta que pensamos que se la devolvería. Luego dijo: “Uno de vosotros se lanza y comete la necedad, y luego dice: ‘¡Ibn ʿAbbās, Ibn ʿAbbās!’; y Dios —poderoso y majestuoso— ha dicho: ‘Y a quien teme a Dios, Él le dispone una salida’; pero tú no has temido a Dios, así que no encuentro para ti salida: has desobedecido a tu Señor y tu esposa se ha separado de ti”. Dijo Dios: “¡Oh Profeta! Cuando divorciéis a las mujeres, divorciadlas al comienzo de su período de espera”»

Nos narró Muḥammad b. al-Muṯannā, dijo: nos narró Muḥammad b. Jaʿfar, dijo: nos narró Šuʿba, de al-Ḥakam, dijo: escuché a Muǧāhid narrar de Ibn ʿAbbās acerca de esta aleya: «¡Oh Profeta! Cuando divorciéis a las mujeres, divorciadlas para su período de espera». Ibn ʿAbbās dijo: «al comienzo de su período de espera».

Nos narró Ibn Baššār, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, dijo: nos narró Sufyān, de Ismāʿīl b. Umayya, de ʿAbd Allāh b. Kaṯīr, de Muǧāhid, que él recitaba: «divorciadlas al comienzo de su período de espera».

Nos narró al-ʿAbbās b. ʿAbd al-ʿAẓīm, dijo: nos narró Jaʿfar b. ʿAwn, dijo: nos informó Sufyān, de Manṣūr, de Muǧāhid: «divorciadlas para su período de espera», dijo: estando pura, sin coito.

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Hārūn b. al-Muġīra, de Ismāʿīl b. Muslim, de al-Ḥasan, acerca de Su dicho: «divorciadlas para su período de espera», dijo: estando pura, sin menstruación; o estando embarazada, cuando su embarazo ya se ha hecho patente.

Dijo: nos narró Hārūn, de ʿĪsā b. Yazīd b. Dāʾb, de ʿAmr, de al-Ḥasan e Ibn Sīrīn, acerca de quien quería pronunciar tres divorcios juntos en una sola fórmula: que no había inconveniente en ello, después de que la divorciara al comienzo de su período de espera, como Dios le ordenó. Y ambos detestaban que el hombre divorciara a su esposa con un divorcio, o dos, o tres, si era fuera del período de espera que Dios mencionó.

Me narró Yaʿqūb b. Ibrāhīm, dijo: nos narró Hušaym, dijo: nos informó ʿAwn, de Ibn Sīrīn, que dijo acerca de Su dicho «divorciadlas para su período de espera»: la divorcia estando pura sin coito, o embarazada cuando su embarazo se hace evidente.

Me narró Muḥammad b. ʿAmr, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, dijo: nos narró ʿĪsā; y me narró al-Ḥāriṯ, dijo: nos narró al-Ḥasan, dijo: nos narró Warqāʾ, todos ellos de Ibn Abī Najīḥ, de Muǧāhid, acerca de la palabra de Dios —poderoso y majestuoso—: «divorciadlas para su período de espera», dijo: para su pureza.

Nos narró ʿAlī b. ʿAbd al-Aʿlā al-Muḥāribī, dijo: nos narró al-Muḥāribī, de Ǧuwaybir, de al-Ḍaḥḥāk, acerca de la palabra de Dios: «¡Oh Profeta! Cuando divorciéis a las mujeres, divorciadlas para su período de espera», dijo: el período de espera: el qurʾ; y el qurʾ: la menstruación. Y la pureza: la pureza sin coito; luego comienza a contar tres menstruaciones.

Nos narró Bišr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda, Su dicho: «¡Oh Profeta! Cuando divorciéis a las mujeres, divorciadlas para su período de espera»; y el período de espera: que la divorcie estando pura sin coito, con un solo divorcio.

Nos narró Ibn ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos narró Ibn Ṯawr, de Maʿmar, de Qatāda, acerca de Su dicho «divorciadlas para su período de espera», dijo: cuando se purifique de la menstruación, sin coito. Dije: «¿Cómo?» Dijo: «Cuando se purifique, divórciala antes de tocarla; y si te parece divorciarla otra vez, la dejas hasta que menstrúe otra vez, luego la divorcias cuando se purifique la segunda; y si quieres divorciarla la tercera, la dejas hasta que menstrúe; y cuando se purifique la tercera, entonces contará una sola menstruación, y luego podrá casarse si quiere».

Dijo: nos narró Ibn Ṯawr, de Maʿmar, dijo: Y dijo Ibn Ṭāwūs: «Si quieres el divorcio, divórciala cuando se purifique, antes de tocarla, con un solo divorcio; no te conviene añadir a ello hasta que se completen tres qurʾ; pues uno solo la separa definitivamente».

Se me narró de al-Ḥusayn, dijo: escuché a Abū Muʿāḏ decir: nos narró ʿUbayd, dijo: escuché a al-Ḍaḥḥāk decir acerca de Su dicho «divorciadlas para su período de espera»: es decir, divórciala estando pura sin coito.

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: dijo Ibn Zayd, acerca de Su dicho: «divorciadlas para su período de espera», dijo: cuando la divorcias para el período de espera, su posesión (milk) permanece en tu mano. A quien divorcia para el período de espera, Dios le ha puesto en ello amplitud, y le ha dado posesión: si quiere volver a tomarla antes de que concluya el período de espera, vuelve a tomarla.

Nos narró Muḥammad b. al-Ḥusayn, dijo: nos narró Aḥmad b. al-Mufaḍḍal, dijo: nos narró Asbāṭ, de al-Suddī, acerca de Su dicho: «Cuando divorciéis a las mujeres, divorciadlas para su período de espera», dijo: estando pura sin coito; y si es de las que no menstrúan, entonces al inicio de cada luna nueva.

Me narró Abū al-Sāʾib, dijo: nos narró Ibn Idrīs, de ʿUbayd Allāh, de Nāfiʿ, de Ibn ʿUmar, que dijo: «Divorcié a mi esposa estando menstruando». Dijo: entonces ʿUmar fue al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— y le informó de ello. Él dijo: «Ordénale que la retome hasta que se purifique; luego menstrúe; luego se purifique; luego, si quiere, la divorcie antes de cohabitar con ella; y si quiere, la retenga. Ése es el período de espera del que Dios —poderoso y majestuoso— habló»

Dijo: nos narró Ibn Idrīs, de Yaḥyā b. Saʿīd, de Nāfiʿ, de Ibn ʿUmar, con un sentido semejante, del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—.

Nos narró Ibn Wakīʿ, dijo: nos narró Ibn Mahdī, de Mālik, de Nāfiʿ, de Ibn ʿUmar: que él divorció a su esposa estando menstruando. Entonces ʿUmar preguntó al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, y él dijo: «Ordénale que la retome; luego que la retenga hasta que se purifique; luego menstrúe; luego se purifique; luego, si quiere, la retenga. Ése es el período de espera para el cual Dios ordenó que se divorciara a las mujeres»

Nos narró Ibn ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos narró Ibn Ṯawr, de Maʿmar, de Qatāda, de Ayyūb, de Nāfiʿ, de Ibn ʿUmar: que él divorció a su esposa estando menstruando; entonces ʿUmar fue al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— y le mencionó eso; y él le ordenó que la retomara, y luego la dejara hasta que, cuando se purificara y luego menstruara, la divorciara. El Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «Ése es el período de espera para el cual Dios ordenó que se divorciara a las mujeres» Es decir: cuando se purifican.

Me narró ʿAlī, dijo: nos narró Abū Ṣāliḥ, dijo: me narró Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho «divorciadlas para su período de espera», es decir: no la divorcia estando menstruando, ni en una pureza en la que haya cohabitado con ella; sino que la deja hasta que, cuando menstrúe y se purifique, la divorcie con un solo divorcio. Si es de las que menstrúan, su período de espera es de tres menstruaciones; si es de las que no menstrúan, su período de espera es de tres meses; y si está embarazada, su período de espera es hasta que dé a luz.

Nos narró Ibn al-Barqī, dijo: nos narró ʿAmr b. Abī Salama, de Saʿīd b. ʿAbd al-ʿAzīz, se le preguntó acerca de la palabra de Dios «divorciadlas para su período de espera», y dijo: el divorcio conforme a la Sunna es que el hombre divorcie a su esposa al comienzo de su período de espera, estando ella pura sin coito, con uno solo; luego la deja. Si quiere, la retoma antes de que se lave de la tercera menstruación. Y si quiere divorciarla tres veces, la divorcia una vez al comienzo de su período de espera, estando pura sin coito; luego la deja hasta que menstrúe y se purifique, y la divorcia otra vez; luego la deja hasta que menstrúe y se purifique, y la divorcia otra vez; y entonces ya no le será lícita hasta que se case con otro marido.

Y se mencionó que esta aleya fue revelada al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— a causa del divorcio de Ḥafṣa. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Ibn Baššār, dijo: nos narró Ibn ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda, dijo: El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— divorció a Ḥafṣa, hija de ʿUmar, con un solo divorcio. Entonces fue revelada esta aleya: «¡Oh Profeta! Cuando divorciéis a las mujeres, divorciadlas para su período de espera». Y se dijo: «Retómala, pues ella ayuna mucho y se entrega mucho a la oración; y ella es de tus esposas en el Paraíso».

Y Su dicho: «Y contad el período de espera», quiere decir: contad este período de espera y sus qurʾ, y guardadlo. En el mismo sentido que lo que hemos dicho se expresaron los intérpretes. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Muḥammad b. al-Ḥusayn, dijo: nos narró Aḥmad b. al-Mufaḍḍal, dijo: nos narró Asbāṭ, de al-Suddī, Su dicho: «Y contad el período de espera», dijo: guardad el período de espera.

Y Su dicho: «Y temed a Dios, vuestro Señor. No las expulséis de sus casas», quiere decir: temed a Dios, ¡oh gentes!, vuestro Señor, y guardaos de desobedecerle transgrediendo Su límite: no expulséis de sus casas —en las que las habíais alojado antes del divorcio— a aquellas de vuestras mujeres a quienes divorciasteis, durante su período de espera, hasta que concluya su período de espera. En el mismo sentido que lo que hemos dicho se expresaron los intérpretes. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Muḥammad, dijo: nos narró Aḥmad, dijo: nos narró Asbāṭ, de al-Suddī, Su dicho: «Y temed a Dios, vuestro Señor. No las expulséis de sus casas», hasta que concluya su período de espera.

Nos narró Ibn Baššār, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, dijo: nos informó Ibn Ǧurayǧ, dijo: ʿAṭāʾ dijo: si él le permite que cumpla el período de espera fuera de su casa, y ella lo cumple en la casa de su familia, entonces él ha participado con su permiso en el pecado. Luego recitó: «No las expulséis de sus casas, ni ellas saldrán, salvo que cometan una indecencia manifiesta». Dijo: «¿Esta aleya fue revelada sobre esto?» Dijo: «Sí».

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: nos informó Ḥaywa b. Šurayḥ, de Muḥammad b. ʿAǧlān, de Nāfiʿ, que ʿAbd Allāh b. ʿUmar solía decir acerca de esta aleya «No las expulséis de sus casas, ni ellas saldrán, salvo que cometan una indecencia manifiesta»: que su salida es antes de que concluya el período de espera. Dijo Ibn ʿAǧlān, de Zayd b. Aslam: si comete una indecencia, se la expulsa.

Y nos narró ʿAlī b. ʿAbd al-Aʿlā al-Muḥāribī, dijo: nos narró al-Muḥāribī, ʿAbd al-Raḥmān b. Muḥammad, de Ǧuwaybir, de al-Ḍaḥḥāk, acerca de Su dicho: «No las expulséis de sus casas, ni ellas saldrán, salvo que cometan una indecencia manifiesta», dijo: no le es lícito salir sino con su permiso; y no le es lícito al marido expulsarla mientras esté en el período de espera. Si ella sale, entonces no tiene derecho a vivienda ni a manutención.

Me narró Muḥammad b. Saʿd, dijo: me narró mi padre, dijo: me narró mi tío, dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās, Su dicho: «Y temed a Dios, vuestro Señor. No las expulséis de sus casas, ni ellas saldrán», dijo: es la divorciada: no sale de su casa mientras su marido tenga sobre ella derecho de revocación, y ella esté en período de espera.

Nos narró Bišr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda: «No las expulséis de sus casas, ni ellas saldrán»; y eso es cuando la divorcia una vez o dos: ella permanece así mientras no la divorcie tres veces.

Y Su dicho: «Ni ellas saldrán, salvo que cometan una indecencia manifiesta», quiere decir —glorificado sea—: no las expulséis salvo que cometan una indecencia manifiesta, una indecencia para quien la presencie o la conozca.

Los intérpretes discreparon acerca del significado de la indecencia mencionada en este lugar, y acerca del sentido por el cual Dios permitió expulsarlas, estando ellas en período de espera, de sus casas. Unos dijeron: la indecencia que Dios mencionó aquí es el adulterio, y la expulsión que Dios permitió es la expulsión para ejecutar el castigo legal. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Ibn Baššār, dijo: nos narró ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda, de al-Ḥasan, acerca de Su dicho: «No las expulséis de sus casas, ni ellas saldrán, salvo que cometan una indecencia manifiesta», dijo: el adulterio. Dijo: entonces se la expulsa para que se le ejecute el castigo legal.

Nos narró Bišr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda, de al-Ḥasan, lo mismo.

26539 Nos narró Yaʿqūb b. Ibrāhīm, dijo: nos narró Ibn ʿUlayya, de Ṣāliḥ b. Muslim, dijo: Pregunté a ʿĀmir; dije: «Un hombre divorció a su esposa con un solo divorcio: ¿la expulsa de su casa?» Dijo: «Si es fornicadora».

26540 Nos narró Muḥammad b. ʿAmr, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, dijo: nos narró ʿĪsā; y me narró al-Ḥāriṯ, dijo: nos narró al-Ḥasan, dijo: nos narró Warqāʾ, todos ellos de Ibn Abī Najīḥ, de Muǧāhid, Su dicho: «No las expulséis de sus casas, ni ellas saldrán, salvo que cometan una indecencia manifiesta», dijo: salvo que cometan adulterio.

26541 Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: Ibn Zayd dijo: y le pregunté acerca de la palabra de Dios —poderoso y majestuoso—: «No las expulséis de sus casas, ni ellas saldrán, salvo que cometan una indecencia manifiesta». Dijo: Dios —glorificado sea— dijo: «Y aquellas de vuestras mujeres que cometan la indecencia…». Dijo: ésas son las mujeres casadas; «haced testificar contra ellas a cuatro de vosotros…» … la aleya. Dijo: Entonces Dios estableció para ellas el camino del apedreamiento; por ello, no le conviene salir de su casa salvo que cometa una indecencia manifiesta; y si comete una indecencia manifiesta, se la expulsa hacia el castigo y se la apedrea. Antes de esto, para la mujer casada era el encierro: se las encerraba en las casas, no se las dejaba casarse; y para los dos solteros era el daño. Dijo Dios —glorificado sea—: «Y a los dos de vosotros que la cometan, dañadlos: ‘¡oh fornicador!, ¡oh fornicadora!’; y si se arrepienten y se enmiendan, apartaos de ellos: ciertamente Dios es Remisorio, Misericordioso». Dijo: Luego todo esto fue abrogado: se estableció el apedreamiento para la mujer casada y el hombre casado, y se estableció el azote de cien para los dos solteros. Dijo: Y esto fue abrogado.

Otros dijeron: la indecencia a la que Dios aludió aquí es la desvergüenza verbal contra sus parientes políticos. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Abū Kurayb, dijo: nos narró Ibn Idrīs, dijo: nos narró Muḥammad b. ʿAmr, de Muḥammad b. Ibrāhīm, de Ibn ʿAbbās. Dijo Dios: «No las expulséis de sus casas, ni ellas saldrán, salvo que cometan una indecencia manifiesta». Dijo: la indecencia manifiesta es que profiera desvergüenzas contra su gente.

Otros dijeron: antes bien, es toda desobediencia a Dios. Mención de quienes dijeron eso:

Me narró Muḥammad b. Saʿd, dijo: me narró mi padre, dijo: me narró mi tío, dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās: «salvo que cometan una indecencia manifiesta»; y la indecencia: es la desobediencia.

Otros dijeron: antes bien, eso es su rebeldía (nušūz) contra su marido: él la divorcia por rebeldía, y entonces ella tiene derecho a trasladarse de su casa. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Bišr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda: «salvo que cometan una indecencia manifiesta». Qatāda dijo: salvo que la divorcie por rebeldía; entonces ella puede trasladarse de la casa de su marido.

Otros dijeron: la indecencia manifiesta que Dios —poderoso y majestuoso— mencionó aquí es su salida de su casa. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Muḥammad b. al-Ḥusayn, dijo: nos narró Aḥmad b. al-Mufaḍḍal, dijo: nos narró Asbāṭ, de al-Suddī, acerca de Su dicho: «ni ellas saldrán, salvo que cometan una indecencia manifiesta», dijo: su salida de su casa es una indecencia. Algunos dijeron: su salida, cuando comete una indecencia, es que salga para que se le ejecute el castigo legal.

Me narró Ibn ʿAbd al-Raḥīm al-Barqī, dijo: nos narró Saʿīd b. al-Ḥakam b. Abī Maryam, dijo: nos informó Yaḥyā b. Ayyūb; dijo: me narró Muḥammad b. ʿAǧlān, de Nāfiʿ, de ʿAbd Allāh b. ʿUmar, acerca de Su dicho: «No las expulséis de sus casas, ni ellas saldrán, salvo que cometan una indecencia manifiesta», dijo: su salida antes de que concluya el período de espera es una indecencia.

Y lo correcto, en mi opinión, es la palabra de quien dijo: que por indecencia en este lugar se quiso decir: la desobediencia; pues la indecencia es todo asunto reprobable en el que se ha transgredido su límite. De ello es el adulterio, el robo, la desvergüenza contra los parientes políticos, y su salida trasladándose del domicilio en el que le incumbe cumplir el período de espera. Cualquiera de esas cosas que haga estando en su período de espera, su marido tiene derecho a expulsarla de su casa por la indecencia que ha cometido.

Y Su dicho: «Ésos son los límites de Dios», quiere decir —exaltada sea Su mención—: estos asuntos que os he aclarado: el divorcio para el período de espera, el cómputo del período de espera, la orden de temer a Dios, y que la divorciada no sea expulsada de su casa salvo que cometa una indecencia manifiesta: son los límites de Dios que Él os ha fijado, ¡oh gentes!, así que no los transgredáis. «Y quien transgrede los límites de Dios, ciertamente se ha injusticiado a sí mismo», quiere decir —exaltada sea Su mención—: quien sobrepasa los límites de Dios que Él fijó para Sus criaturas, se ha injusticiado a sí mismo; es decir: se ha hecho adquirir a sí mismo una carga de pecado, y con ello se ha convertido en injusto para consigo mismo y transgresor contra ella. En el mismo sentido que lo que hemos dicho se expresaron los intérpretes. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró ʿAlī b. ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos narró ʿAbd al-Raḥmān b. Muḥammad al-Muḥāribī, de Ǧuwaybir, de al-Ḍaḥḥāk, acerca de la palabra de Dios «Ésos son los límites de Dios», dijo: ésa es la obediencia a Dios, así que no la transgredáis. Dijo: Es decir: quien esté fuera de esto, ciertamente se ha injusticiado a sí mismo.

Y Su dicho: «No sabes: quizá Dios haga surgir, después de eso, un asunto», quiere decir —glorificado sea—: no sabes qué es lo que hará surgir: quizá Dios haga surgir, después de vuestro divorcio, una revocación. En el mismo sentido que lo que hemos dicho se expresaron los intérpretes. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Ibn ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos narró Ibn Ṯawr, de Maʿmar, de al-Zuhrī: que Fāṭima bint Qays estaba casada con Abū Ḥafṣ al-Maḫzūmī; y el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— había puesto a ʿAlī al mando de una parte del Yemen, y él salió con él. Entonces le envió a ella un divorcio que le correspondía, y ordenó a ʿAyyāš b. Abī Rabīʿa al-Maḫzūmī y a al-Ḥāriṯ b. Hišām que gastaran en su manutención. Ellos dijeron: «No, por Dios: no tiene sobre nosotros manutención, salvo que esté embarazada». Entonces ella fue al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— y le mencionó eso, y él no le asignó manutención salvo que estuviera embarazada. Y ella le pidió permiso para trasladarse. Dijo: «¿Adónde me traslado, Mensajero de Dios?» Dijo: «A casa de Ibn Umm Maktūm»; y él era ciego: ella dejaba sus ropas allí y él no la veía. Y permaneció allí hasta que el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— la casó con Usāma b. Zayd cuando terminó su período de espera. Luego Marwān b. al-Ḥakam le envió a preguntar por este ḥadīṯ, y ella se lo informó. Marwān dijo: «No hemos oído este ḥadīṯ sino de una mujer; y tomaremos la práctica firme que hemos hallado que la gente sigue». Fāṭima dijo: «Entre vosotros y yo está el Libro». Dijo Dios —glorificado sea—: «divorciadlas para su período de espera», hasta llegar a «quizá Dios haga surgir, después de eso, un asunto». Ella dijo: «¿Qué asunto puede surgir después de las tres? Eso sólo es respecto a que el hombre retome a su esposa. ¿Y cómo se retiene a una mujer sin manutención?»

Nos narró Ibn ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos narró Ibn Ṯawr, de Maʿmar, de Qatāda, acerca de Su dicho: «quizá Dios haga surgir, después de eso, un asunto», dijo: esto es acerca de que el hombre retome a su esposa.

Nos narró Bišr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda: «No sabes: quizá Dios haga surgir, después de eso, un asunto»: es decir: una revocación.

Nos narró Ibn Baššār, dijo: nos narró ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda: «No sabes: quizá Dios haga surgir, después de eso, un asunto», dijo: que la retome en su casa: esto es en el primero y el segundo divorcio; está más lejos que el adulterio.

Dijo: Saʿīd. Y dijo al-Ḥasan: esto es en el primero y el segundo; y Dios no hace surgir nada después de las tres.

Nos narró Yaʿqūb, dijo: nos narró Ibn ʿUlayya, dijo: nos informó Ayyūb, dijo: escuché a al-Ḥasan y a ʿIkrima decir: la divorciada tres veces, y la viuda, no tienen derecho a vivienda ni a manutención. Dijo: Entonces ʿIkrima dijo acerca de «quizá Dios haga surgir, después de eso, un asunto»: «¿Qué puede surgir después de las tres?»

Nos narró ʿAlī b. ʿAbd al-Aʿlā al-Muḥāribī, dijo: nos narró ʿAbd al-Raḥmān b. Muḥammad al-Muḥāribī, de Ǧuwaybir, de al-Ḍaḥḥāk, acerca de Su dicho: «quizá Dios haga surgir, después de eso, un asunto», dijo: quizá el hombre la retome durante su período de espera.

Se me narró de al-Ḥusayn, dijo: escuché a Abū Muʿāḏ decir: nos narró ʿUbayd, dijo: escuché a al-Ḍaḥḥāk decir acerca de Su dicho «No sabes: quizá Dios haga surgir, después de eso, un asunto»: esto es cuando él tiene sobre ella derecho de revocación.

Nos narró Aḥmad, dijo: nos narró Asbāṭ, de al-Suddī: «No sabes: quizá Dios haga surgir, después de eso, un asunto», dijo: la revocación.

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: dijo Ibn Zayd, acerca de Su dicho «quizá Dios haga surgir, después de eso, un asunto», dijo: quizá Dios haga surgir en tu corazón que retomes a tu esposa. Dijo: Y quien divorcia para el período de espera, Dios le ha puesto en ello amplitud y le ha dado posesión: si quiere volver a tomarla antes de que concluya el período de espera, vuelve a tomarla.

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Mahrān, de Sufyān: «quizá Dios haga surgir, después de eso, un asunto», dijo: quizá la retome.

Notas y Referencias

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