Los Rebaños
الأنعام Al-An'amVersículo (Español)
[6:50] Diles: "No les digo que poseo los tesoros de Dios ni que conozco lo oculto, ni tampoco afirmo ser un ángel, solo sigo lo que me fue revelado". Diles: "¿Acaso pueden equipararse el ciego y el vidente? ¿Acaso no van a reflexionar?"
Tafsir de At-Tabari
{Di: No os digo que tengo los tesoros de Allah, ni conozco lo oculto, ni os digo: Ciertamente soy un ángel. No sigo sino lo que se me revela. Di: ¿Acaso se igualan el ciego y el vidente? ¿Es que no reflexionáis?} (50)
La exposición acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{Di: No os digo que tengo los tesoros de Allah, ni conozco lo oculto, ni os digo: Ciertamente soy un ángel. No sigo sino lo que se me revela. Di: ¿Acaso se igualan el ciego y el vidente? ¿Es que no reflexionáis?}
. .
Dice —Exaltado sea Su recuerdo—:
Di a esos que niegan tu profecía: no os digo que yo soy el Señor que posee los tesoros de los cielos y de la tierra, ni que conozco los misterios de las cosas ocultas que nadie conoce sino el Señor, a quien nada se le oculta; para que entonces me desmintáis en lo que digo acerca de ello, pues no conviene que sea Señor sino quien posee el dominio de toda cosa, en cuya mano está toda cosa, y a quien no se le oculta nada oculto; y ese es Allah, no hay divinidad fuera de Él. Y no os digo: ciertamente soy un ángel, porque no conviene que un ángel se manifieste con su forma ante las miradas de los seres humanos en esta vida mundanal, para que neguéis lo que os digo acerca de ello.
«No sigo sino lo que se me revela», dice:
Di a ellos: no sigo, en lo que os digo y a lo que os llamo, sino la revelación de Allah que Él me revela y Su descenso (tanzīl) que hace descender sobre mí; así, prosigo conforme a Su revelación y cumplo Su mandato. Y ya os he traído, de parte de Allah, las pruebas concluyentes que os excusan respecto a la veracidad de lo que digo en ello; y lo que digo no es algo reprobable para vuestras mentes ni imposible en su existencia; antes bien, eso —junto con la presencia de la demostración de su realidad— es la sabiduría consumada. ¿Cuál es, pues, el motivo de vuestra negación de ello? Y en esto hay una advertencia de Allah —Altísimo sea— a Su Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— acerca del lugar de su argumento contra quienes niegan su profecía de entre los idólatras de su pueblo.
«Di: ¿Acaso se igualan el ciego y el vidente?», dice —Exaltado sea Su recuerdo—:
Di, ¡oh Muhammad!, a ellos: ¿acaso se iguala el ciego respecto a la verdad y el que ve con ella? El ciego es el incrédulo que ha quedado ciego ante las pruebas de Allah, de modo que no las distingue para seguirlas.
Y el vidente:
el creyente que ha visto las aleyas de Allah y Sus pruebas, y se ha guiado por ellas y se ha iluminado con su luz.
«¿Es que no reflexionáis?», dice a aquellos que desmintieron las aleyas de Allah:
¿Es que no reflexionáis, ¡oh gente!, sobre estas pruebas con las que argumento contra vosotros, para que conozcáis la veracidad de lo que digo y a lo que os llamo, y la corrupción de aquello en lo que persistís: asociar ídolos y pares a Allah, vuestro Señor, y desmentirme a mí, pese a que las pruebas de mi veracidad son manifiestas ante vuestros ojos; y para que abandonéis el estado de incredulidad en el que permanecéis, y paséis a aquello a lo que os llamo: la fe, con la cual triunfáis?
Y de manera semejante a lo que hemos dicho acerca de su interpretación, dijo un grupo de los exégetas.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Muhammad ibn ‘Amr,
dijo:
nos narró Abū ‘Āṣim,
dijo:
nos narró ‘Īsā, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid,
acerca del dicho de Allah —Altísimo sea—:
«Di: ¿Acaso se igualan el ciego y el vidente?», dijo: el extraviado y el guiado.
Me narró al-Muthannā,
dijo:
nos narró Abū Ḥudhayfa,
dijo:
nos narró Shibl, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, lo mismo.
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Sa‘īd, de Qatāda,
acerca de Su dicho:
«Di: ¿Acaso se igualan el ciego y el vidente? . . .
la aleya», dijo:
el ciego: el incrédulo que ha quedado ciego ante el derecho de Allah, Su mandato y Sus mercedes sobre él; y el vidente: el siervo creyente que ha visto con una visión provechosa, de modo que ha proclamado la unicidad de Allah, solo, ha obrado con la obediencia a su Señor, y se ha beneficiado de lo que Allah le ha concedido.
Notas y Referencias
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