6

Los Rebaños

الأنعام Al-An'am
Aya 33

Versículo (Español)

[6:33] Sé muy bien que te apena lo que dicen [sobre ti]. Pero no es a ti a quien desmienten, sino que lo que los injustos rechazan es la palabra de Dios.

Tafsir de At-Tabari

{قَدۡ نَعۡلَمُ إِنَّهُۥ لَيَحۡزُنُكَ ٱلَّذِي يَقُولُونَۖ فَإِنَّهُمۡ لَا يُكَذِّبُونَكَ وَلَٰكِنَّ ٱلظَّـٰلِمِينَ بِـَٔايَٰتِ ٱللَّهِ يَجۡحَدُونَ} (33) La disertación acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—: { قَدْ نَعْلَمُ إِنّهُ لَيَحْزُنُكَ الّذِي يَقُولُونَ فَإِنّهُمْ لاَ يُكَذّبُونَكَ وَلََكِنّ الظّالِمِينَ بِآيَاتِ اللّهِ يَجْحَدُونَ } . .

Dice —Exaltado sea Su recuerdo— a Su Profeta Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—: Ciertamente sabemos, ¡oh Muḥammad!, que te entristece lo que dicen los asociadores; y eso es lo que le dicen: «Es un mentiroso». Pero ellos no te desmienten.

Los recitadores discreparon respecto a la lectura de ello, con el sentido de: que ellos no te desmienten en lo que les has traído de la revelación de Dios, ni rechazan que ello sea verdadero; antes bien, conocen su veracidad, pero niegan su realidad de palabra y no creen en ello. Y algunos de los sabios en el habla de los árabes transmitían de los árabes que dicen: «أكذبتُ الرجل» cuando informas que ha venido con mentira y la ha relatado. Dijo: y dicen: «كذبتُه» cuando informas que él es mentiroso. Y lo recitó un grupo de recitadores de Medina, de los iraquíes, de Kufa y de Basora: «فإنهم لا يُكَذّبونك», con el sentido de: que no te desmienten por conocimiento; más bien saben que eres veraz, pero te desmienten de palabra, por obstinación y envidia.

Y lo correcto, en mi opinión, respecto a ello es decir: que son dos lecturas conocidas, cada una de las cuales ha sido recitada por un grupo de recitadores, y cada una de ellas tiene, en cuanto a su corrección, una vía inteligible. Eso es porque los asociadores —no hay duda— entre ellos había gente que desmentía al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— y lo rechazaba respecto de aquello con lo que Dios —Exaltado sea— lo había distinguido de la profecía: unos decían: «Es poeta»; y otros decían: «Es adivino»; y otros decían: «Es un loco»; y todos ellos negaban que lo que les había traído, de la revelación del cielo y del descenso del Señor de los mundos, fuese palabra. Y entre ellos había quien ya había esclarecido su asunto y conocido la veracidad de su profecía, y aun así se obstinaba y negaba su profecía por envidia hacia él y por injusticia. Así, quien recita: «فإنهم لا يُكْذِبُونك» con ello quiere decir: que quienes conocían la realidad de tu profecía y la veracidad de tu palabra en lo que dices, niegan que lo que les recitas del descenso de Dios y de parte de Dios sea palabra, mientras saben que eso procede de parte de Dios con un conocimiento verdadero y acertado; por lo que hemos mencionado de que entre ellos había quien tenía esta condición. Y en el dicho de Dios —Exaltado sea— en esta sura: «الّذِينَ آتَيْناهُمْ الكِتابَ يَعْرِفُونَهُ كمَا يَعْرِفونَ أبْناءَهُمْ» hay la prueba más clara de que entre ellos había obstinación en negar su profecía —Dios le bendiga y le conceda paz—, pese a que la conocían y a la veracidad de su profecía. Y asimismo quien recita: «فإنهم لا يُكَذّبُونَكَ» quiere decir: que no desmienten al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— sino por obstinación, no por ignorancia de su profecía y de la veracidad de su habla, con acierto; por lo que hemos mencionado de que entre ellos había quien tenía esta condición. Y, ciertamente, un grupo de los exégetas se inclinó hacia cada una de estas dos interpretaciones.

Mención de quienes dijeron: El sentido de ello es: «pues ellos no te desmienten, sino que niegan la verdad sabiendo que eres un profeta de Dios veraz».

Nos narró Hannād, dijo: nos narró Abū Muʿāwiya, de Ismāʿīl b. Abī Khālid, de Abū Ṣāliḥ, a propósito de Su dicho: «قَدْ نَعْلَمُ إنّهُ لَيَحْزُنُكَ الّذِي يَقُولُونَ فإنّهُمْ لا يُكَذّبُونَكَ», dijo: Gabriel vino al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— un día, mientras estaba sentado, entristecido, y le dijo: «¿Qué te entristece?» Él dijo: «Estos me han desmentido». Dijo: Entonces Gabriel le dijo: «Ellos no te desmienten; saben que eres veraz; pero los injustos niegan los signos de Dios».

Nos narró Ibn Wakīʿ, dijo: nos narró Abū Muʿāwiya, de Ismāʿīl, de Abū Ṣāliḥ, dijo: Gabriel vino al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— mientras estaba sentado, entristecido, y le dijo: «¿Qué te entristece?» Él dijo: «Estos me han desmentido». Entonces Gabriel le dijo: «Ellos no te desmienten; ciertamente saben que eres veraz; pero los injustos niegan los signos de Dios».

Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā, dijo: nos informó ʿAbd al-Razzāq, dijo: nos informó Maʿmar, de Qatāda, a propósito de Su dicho: «وَلَكِنّ الظّالِمِينَ بآياتِ اللّهِ يَجْحَدُونَ», dijo: saben que eres el Mensajero de Dios y lo niegan.

Nos narró Muḥammad b. al-Ḥusayn, dijo: nos narró Aḥmad b. al-Mufaḍḍal, dijo: nos narró Asbāṭ, de al-Suddī, a propósito de Su dicho: «قَدْ نَعْلَمُ إنّهُ لَيَحْزُنُكَ الّذِي يَقُولُونَ فإنّهُمْ لا يُكَذّبونَكَ وَلَكِنّ الظّالِمِينَ بآياتِ اللّهِ يَجْحَدُونَ»: cuando fue el día de Badr, dijo al-Akhnas b. Sharīq a Banū Zuhra: «¡Oh Banū Zuhra! Muḥammad es el hijo de vuestra hermana; vosotros sois más dignos de apartaros de él. Pues si es profeta, ¿por qué lo combatís hoy? Y si es mentiroso, vosotros sois más dignos de apartaros del hijo de vuestra hermana. Deteneos aquí hasta que me encuentre con Abū al-Ḥakam: si Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz— vence, volveréis a salvo; y si Muḥammad es vencido, vuestro pueblo no os hará nada». Entonces fue llamado al-Akhnas; y su nombre era Ubayy. Al-Akhnas se encontró con Abū Jahl y al-Akhnas quedó a solas con Abū Jahl, y dijo: «¡Oh Abū al-Ḥakam! Infórmame acerca de Muḥammad: ¿es veraz o mentiroso? Pues aquí no hay nadie de Quraysh, aparte de mí y de ti, que oiga nuestras palabras». Abū Jahl dijo: «¡Ay de ti! Por Dios, Muḥammad es veraz, y Muḥammad jamás ha mentido. Pero si los Banū Quṣayy se llevan el estandarte, la custodia (de la Kaʿba), el suministro de agua y la profecía, ¿qué quedará para el resto de Quraysh?». Y eso es Su dicho: «فإنّهُمْ لا يُكَذّبُونَكَ وَلَكِنّ الظّالِمِينَ بآياتِ اللّهِ يَجْحَدُونَ»; y los signos de Dios son Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—.

Me narró al-Ḥārith b. Muḥammad, dijo: nos narró ʿAbd al-ʿAzīz, dijo: nos narró Qays, de Sālim al-Afṭas, de Saʿīd b. Jubayr: «فإنّهُمْ لا يُكَذّبُونَكَ», dijo: no desmienten a Muḥammad; pero los injustos niegan los signos de Dios.

Mención de quienes dijeron que ello significa: «pues ellos no te desmienten, sino que desmienten lo que has traído»:

Nos narró Muḥammad b. Bashshār, dijo: nos narró ʿAbd al-Raḥmān b. Mahdī, dijo: nos narró Sufyān, de Abū Isḥāq, de Nājiya, dijo: Abū Jahl dijo al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—: «No te acusamos a ti, sino que acusamos aquello que has traído». Entonces Dios —Exaltado sea— hizo descender: «فإنّهُمْ لا يُكَذّبُونَكَ وَلَكِنّ الظّالِمِينَ بآياتِ اللّهِ يَجْحَدُونَ».

Nos narró Ibn Wakīʿ, dijo: nos narró Yaḥyā b. Ādam, de Sufyān, de Abū Isḥāq, de Nājiya b. Kaʿb: que Abū Jahl dijo al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—: «Ciertamente no te desmentimos a ti, sino que desmentimos aquello que has traído». Entonces Dios —Exaltado sea— hizo descender: «فإنّهُمْ لا يُكَذّبُونَكَ وَلَكِنّ الظّالِمِينَ بآياتِ اللّهِ يَجْحَدُونَ».

Y otros dijeron: El sentido de ello es: «pues ellos no invalidan lo que les has traído». Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Ibn Wakīʿ, dijo: nos narró Isḥāq b. Sulaymān, de Abū Maʿshar, de Muḥammad b. Kaʿb: «فإنّهُمْ لا يُكَذّبُونَكَ», dijo: no invalidan lo que está en tus manos.

En cuanto a Su dicho: «وَلَكِنّ الظّالِمِينَ بآياتِ اللّهِ يَجْحَدُونَ», pues Él dice: pero los asociadores a Dios niegan las pruebas de Dios, los signos de Su Libro y de Su Mensajero; y así rechazan la veracidad de todo ello. Y al-Suddī decía: que los «signos» en este lugar se refieren a Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—; y ya hemos mencionado antes la transmisión de ello de su parte.

Notas y Referencias

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