El Hierro
الحديد Al-HadidVersículo (Español)
[57:16] ¿Acaso no es hora de que los creyentes subyuguen sus corazones al recuerdo de Dios y a la Verdad que ha sido revelada, y que no sean como quienes recibieron el Libro anteriormente? A estos, a medida que transcurría el tiempo, se les endurecía el corazón. Muchos de ellos eran corruptos.
Tafsir de At-Tabari
{۞أَلَمۡ يَأۡنِ لِلَّذِينَ ءَامَنُوٓاْ أَن تَخۡشَعَ قُلُوبُهُمۡ لِذِكۡرِ ٱللَّهِ وَمَا نَزَلَ مِنَ ٱلۡحَقِّ وَلَا يَكُونُواْ كَٱلَّذِينَ أُوتُواْ ٱلۡكِتَٰبَ مِن قَبۡلُ فَطَالَ عَلَيۡهِمُ ٱلۡأَمَدُ فَقَسَتۡ قُلُوبُهُمۡۖ وَكَثِيرٞ مِّنۡهُمۡ فَٰسِقُونَ} (16)
La disertación sobre la interpretación de la palabra del Altísimo:
{ أَلَمْ يَأْنِ لِلّذِينَ آمَنُوَاْ أَن تَخْشَعَ قُلُوبُهُمْ لِذِكْرِ اللّهِ وَمَا نَزَلَ مِنَ الْحَقّ وَلاَ يَكُونُواْ كَالّذِينَ أُوتُواْ الْكِتَابَ مِن قَبْلُ فَطَالَ عَلَيْهِمُ الأمَدُ فَقَسَتْ قُلُوبُهُمْ وَكَثِيرٌ مّنْهُمْ فَاسِقُونَ }
Dice —exaltada sea Su mención—:
¿Acaso no ha llegado para quienes han creído…?: ¿Acaso no ha llegado el momento para quienes han creído en Dios y en Su Mensajero de que sus corazones se ablanden ante el recuerdo de Dios, de modo que sus corazones se humillen ante Él, y ante lo que ha descendido de la verdad, que es este Corán que Él hizo descender sobre Su Mensajero —Dios le bendiga y le conceda paz—.
Se ha transmitido de quienes dijeron esto:
Me narró Muḥammad ibn Saʿd,
dijo:
me narró mi padre,
dijo:
me narró mi tío,
dijo:
me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās,
sobre Su dicho:
{أَلَمْ يَأَنِ لِلّذِينَ آمَنُوا أَنْ تَخْشَعَ قُلُوبُهُمْ لِذِكْرِ اللّهِ} dijo: que sus corazones obedezcan.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Yaḥyà ibn Wāḍiḥ,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn, de Yazīd, de ʿIkrima: {أَلَمْ يَأَنِ لِلّذِينَ آمَنُوا أَنْ تَخْشَعَ قُلُوبُهُمْ لِذِكْرِ اللّهِ} . . . .
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd, de Qatāda,
sobre Su dicho:
{أَلَمْ يَأْنِ لِلّذِينَ آمَنُوا أَنْ تَخْشَعَ قُلُوبُهُمْ لِذِكْرِ اللّهِ} . . . la aleya. Se nos mencionó que Shaddād ibn Aws solía transmitir del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—, que dijo:
«En verdad, lo primero que se eleva (desaparece) de la gente es el recogimiento (al-jushūʿ)».
Nos narró Ibn ʿAbd al-Aʿlā,
dijo:
nos narró Ibn Thawr, de Maʿmar, de Qatāda,
dijo:
Shaddād ibn Aws solía decir: lo primero que se eleva de la gente es el recogimiento.
Los recitadores discreparon respecto a la lectura de Su dicho:
{وَما نَزَلَ مِنَ الحَقّ}. La mayoría de los recitadores —excepto Shayba y Nāfiʿ— lo recitaron con geminación: «نَزّل», mientras que Shayba y Nāfiʿ lo recitaron {وَما نَزَلَ} con aligeramiento. Cualquiera de las dos lecturas que recite el recitador, acierta, por la cercanía de sus dos significados.
Y Su dicho:
{وَلا يَكُونُوا كالّذِينَ أُوتُوا الكِتابَ مِن قَبْل فَطالَ عَلَيْهِمُ الأمَدُ}. Dice —exaltada sea Su mención—: ¿acaso no ha llegado para ellos el momento de que no sean —es decir, los que han creído de la comunidad de Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—— como aquellos a quienes se les dio el Libro antes?, es decir, de los Hijos de Israel. Y por el Libro que se les dio antes se entiende la Torá y el Evangelio. En el sentido de lo que hemos dicho se expresaron los intérpretes.
Se ha transmitido de quienes dijeron esto:
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Jarīr, de Mughīra, de Abī Maʿshar, de Ibrāhīm,
dijo:
ʿAtrīs ibn ʿArqūb vino a Ibn Masʿūd y dijo:
«¡Oh ʿAbd Allāh! Ha perecido quien no ordena el bien y no prohíbe el mal».
ʿAbd Allāh dijo:
«Ha perecido quien no reconoce en su corazón lo que es bien, ni rechaza en su corazón lo que es mal. En verdad, cuando se prolongó el plazo para los Hijos de Israel y se endurecieron sus corazones, inventaron un libro entre sus manos y sus pies; sus corazones se inclinaron hacia él y sus lenguas lo declararon lícito. Y dijeron: “Presentaremos a los Hijos de Israel este libro: a quien crea en él lo dejaremos, y a quien descrea en él lo mataremos”».
Dijo:
«Entonces un hombre de entre ellos puso el Libro de Dios en un cuerno, y luego colocó el cuerno entre sus dos pechos. Cuando se le dijo: “¿Crees en esto?”, respondió: “Creo en él”, señalando el cuerno que estaba entre sus dos pechos. “¿Y por qué no habría de creer en este Libro? Pues, de entre sus confesiones, hoy la mejor es la confesión del del del cuerno”».
Y con Su dicho:
{فَطالَ عَلَيْهِمُ الأَمَدُ} se refiere a lo que media entre ellos y Moisés —la paz sea con él—; y ese plazo (al-amad) es el tiempo. En el sentido de lo que hemos dicho se expresaron los intérpretes.
Se ha transmitido de quienes dijeron esto:
Me narró Muḥammad ibn ʿAmr,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim,
dijo:
nos narró ʿĪsà; y me narró al-Ḥārith,
dijo:
nos narró al-Ḥasan,
dijo:
nos narró Warqāʾ, todos ellos, de Ibn Abī Najīḥ,
de Mujāhid, sobre Su dicho:
{الأَمَدُ} dijo: la era (ad-dahr).
Y Su dicho:
{فَقَسَتْ قُلُوبُهُمْ}: se endurecieron sus corazones frente a los bienes, y se hicieron recios en permanecer en las desobediencias a Dios.
{وَكَثِيرٌ مِنْهُمْ فاسِقُونَ}. Dice —glorificado sea—: y muchos de esos a quienes se les dio el Libro antes de la comunidad de Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz— son transgresores.
Notas y Referencias
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