56

El Acontecimiento

الواقعة Al-Waqi'ah
Aya 39

Versículo (Español)

[56:39] Muchos de ellos serán de las primeras generaciones,

Tafsir de At-Tabari

{ثُلَّةٞ مِّنَ ٱلۡأَوَّلِينَ} (39) La disertación acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—: { ثُلّةٌ مّنَ الأوّلِينَ * وَثُلّةٌ مّنَ الاَخِرِينَ * وَأَصْحَابُ الشّمَالِ مَآ أَصْحَابُ الشّمَالِ * فِي سَمُومٍ وَحَمِيمٍ * وَظِلّ مّن يَحْمُومٍ * لاّ بَارِدٍ وَلاَ كَرِيمٍ * إِنّهُمْ كَانُواْ قَبْلَ ذَلِكَ مُتْرَفِينَ * وَكَانُواْ يُصِرّونَ عَلَى الْحِنثِ الْعَظِيمِ }

Dice —glorificado sea Su recuerdo—: Aquellos a quienes corresponde esta dignidad cuya cualidad describió en estas aleyas son dos thullas, es decir, dos grupos, dos comunidades y dos facciones: {ثُلّةٌ مِنَ الأوّلِينَ}, esto es: un grupo de los que pasaron antes de la comunidad de Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—; y {وَثُلّةٌ مِنَ الاَخِرِينَ}, dice: y un grupo de la comunidad de Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—. Así lo sostuvieron los exégetas. Mención de la transmisión relativa a ello:

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Mihrān, de Sufyān, dijo: dijo al-Ḥasan: {ثُلّةٌ مِنَ الأوّلِينَ} de las comunidades, y {وَثُلّةٌ مِنَ الاَخِرِينَ}: la comunidad de Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—.

Nos narró Muḥammad b. ʿAmr, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, dijo: nos narró ʿĪsā; y me narró al-Ḥārith, dijo: nos narró al-Ḥasan, dijo: nos narró Warqāʾ, todos ellos, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, acerca de Su dicho: {ثُلّةٌ مِنَ الأوّلِينَ}, dijo: una comunidad.

Nos narró Bishr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda, dijo: nos narró al-Ḥasan, del ḥadiz de ʿImrān b. Ḥuṣayn, de ʿAbd Allāh b. Masʿūd, quien dijo: «Conversamos una noche junto al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— hasta que nos fatigamos con la conversación; luego regresamos a nuestras familias. Cuando amanecimos, acudimos al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—, y el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: “Se me presentaron anoche los profetas con sus seguidores de entre sus comunidades: había un profeta que venía con la thulla de su comunidad; un profeta con la ʿiṣāba de su comunidad; un profeta con el nafar de su comunidad; un profeta con un solo hombre de su comunidad; y un profeta que no traía consigo a nadie de su comunidad, de su pueblo. Hasta que se me presentó Mūsā b. ʿImrān en una multitud compacta de los Hijos de Israel; y cuando los vi, me agradaron, y dije: ‘¡Oh Señor! ¿Quiénes son estos?’ Dijo: ‘Este es tu hermano Mūsā b. ʿImrān y quienes están con él de los Hijos de Israel’. Entonces dije: ‘Señor, ¿y dónde está mi comunidad?’ Y se dijo: ‘Mira a tu derecha’. Y he aquí que las colinas de La Meca estaban colmadas de rostros de hombres. Dije: ‘¿Quiénes son estos?’ Se dijo: ‘Estos son tu comunidad’. Y se dijo: ‘¿Estás satisfecho?’ Dije: ‘Señor, estoy satisfecho; Señor, estoy satisfecho’. Se dijo: ‘Mira a tu izquierda’; y he aquí que el horizonte estaba colmado de rostros de hombres. Dije: ‘Señor, ¿quiénes son estos?’ Se dijo: ‘Estos son tu comunidad’. Y se dijo: ‘¿Estás satisfecho?’ Dije: ‘Estoy satisfecho; Señor, estoy satisfecho’. Se dijo: ‘Con estos hay setenta mil de tu comunidad que entrarán en el Paraíso sin rendición de cuentas’. Dijo: Entonces se levantó ʿUkāsha b. Miḥṣan, un hombre de Banū Asad b. Khuzayma, y dijo: ‘¡Oh Profeta de Dios! Ruega a tu Señor que me haga de ellos’. Dijo: ‘¡Oh Dios, hazlo de ellos!’. Luego se levantó otro hombre y dijo: ‘¡Oh Profeta de Dios! Ruega a tu Señor que me haga de ellos’. Dijo: ‘ʿUkāsha se te ha adelantado con ello’. Y el Profeta de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: ‘Que mi padre y mi madre sean rescate por vosotros: si podéis ser de los setenta, sed de la gente del horizonte; pues vi allí a gentes que se acometen mucho’, o dijo: ‘que se arremeten’. Dijo: Entonces los creyentes retrocedieron —o dijo: retrocedimos— respecto de esos setenta, y el asunto llegó a que dijeron: ‘Los vemos como gente nacida en el Islam, que no cesaron de obrar conforme a él hasta morir en él’. Y aquella conversación suya llegó al Profeta de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—, y dijo: ‘No es así; sino que son aquellos que no piden que se les practique ruqya, ni se cauterizan, ni toman augurios, y en su Señor depositan su confianza’. Se mencionó que el Profeta de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo aquel día: ‘Espero que quienes me sigan de mi comunidad sean la cuarta parte de la gente del Paraíso’. Y proclamamos el takbīr. Luego dijo: ‘Espero que seáis la mitad’. Y proclamamos el takbīr. Después el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— recitó esta aleya: {ثُلّةٌ مِنَ الأوّلِينَ وَثُلّةٌ مِنَ الاَخِرِينَ}».

Nos narró Abū Kurayb, dijo: nos narró al-Ḥasan b. Bishr al-Bajalī, de al-Ḥakam b. ʿAbd al-Malik, de Qatāda, de al-Ḥasan, de ʿImrān b. Ḥuṣayn, de ʿAbd Allāh b. Masʿūd, quien dijo: «Conversamos una noche junto al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— hasta que nos fatigamos, o hasta que nos excedimos; luego mencionó algo semejante, salvo que dijo: ‘Y he aquí que las colinas, las colinas de La Meca, estaban cerradas por los rostros de los hombres’. Y también dijo: ‘pues vi junto a él a gentes que se arremetían mucho’. Dijo: Y dijimos: ‘¿Quiénes son esos setenta mil?’ Y coincidió nuestra opinión en que eran un pueblo nacido en el Islam y que muere en él. Dijo: Se lo mencionamos al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— y dijo: ‘No; sino que son un pueblo que no se cauteriza’. Y también dijo: Luego dijo el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—: ‘Espero que seáis la cuarta parte de la gente del Paraíso’. Y sus compañeros proclamaron el takbīr. Luego dijo: ‘Espero que seáis el tercio de la gente del Paraíso’. Y sus compañeros proclamaron el takbīr. Luego dijo: ‘Espero que seáis la mitad de la gente del Paraíso’. Luego recitó: {ثُلّةٌ مِن الأوّلِين وَثُلّةٌ مِنَ الاَخِرِينَ}».

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Mihrān, de Sufyān, de ʿAwf, de ʿAbd Allāh b. al-Ḥārith, quien dijo: Todos ellos están en el Paraíso.

Nos narró Ibn ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos narró Ibn Thawr, de Maʿmar, de Qatāda, que le llegó que el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: ‘¿Os complacería ser la cuarta parte de la gente del Paraíso?’ Dijeron: ‘Sí’. Dijo: ‘¿Os complacería ser el tercio de la gente del Paraíso?’ Dijeron: ‘Sí’. Dijo: ‘Por Aquel en cuya mano está mi alma, espero que seáis la mitad de la gente del Paraíso’. Luego recitó esta aleya: {ثُلّةٌ مِنَ الأوّلِينَ وَثُلّةٌ مِنَ الاَخِرِينَ}».

Nos narró Ibn ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos narró Ibn Thawr, de Maʿmar, de Budayl b. Kaʿb, que dijo: La gente del Paraíso son ciento veinte filas; ochenta filas de ellas son de esta comunidad.

Y en cuanto a la declinación (iʿrāb) de {ثُلّةٌ}, hay dos posibilidades: una de ellas, que sea una frase inicial; y la otra, por Su dicho: “para los compañeros de la derecha hay dos thullas”: una thulla de los primeros. Y se ha transmitido del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— una noticia, por una vía suya auténtica, en la que dijo: «Las dos thullas, ambas, son de mi comunidad». Mención de quien dijo eso:

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Mihrān, de Sufyān, de Abān b. Abī ʿAyyāsh, de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās, acerca de {ثُلّةٌ مِنَ الأوّلِينَ وَثُلّةٌ مِنَ الاَخِرِينَ}, dijo: el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «Ambas son, en conjunto, de mi comunidad».

Notas y Referencias

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