5

La Mesa Servida

المائدة Al-Ma'idah
Aya 87

Versículo (Español)

[5:87] ¡Oh, creyentes! No prohíban las cosas buenas que Dios les ha permitido, pero tampoco se excedan. Dios no ama a los que cometen excesos.

Tafsir de At-Tabari

{¡Oh, vosotros que habéis creído! No declaréis ilícitas las cosas buenas que Allah os ha hecho lícitas, y no transgredáis. Ciertamente, Allah no ama a los transgresores} (87) القول في تأويل قوله تعالى : { يَأَيّهَا الّذِينَ آمَنُواْ لاَ تُحَرّمُواْ طَيّبَاتِ مَآ أَحَلّ اللّهُ لَكُمْ وَلاَ تَعْتَدُوَاْ إِنّ اللّهَ لاَ يُحِبّ الْمُعْتَدِينَ } . .

Dice —exaltado sea Su recuerdo—: ¡Oh, vosotros que habéis creído en Allah y en Su Mensajero, y habéis reconocido que lo que os trajo vuestro Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— es verdad procedente de Allah!: no declaréis ilícitas las cosas buenas de lo que Allah os ha hecho lícito, esto es, por “las cosas buenas” se entiende: los deleites que las almas apetecen y hacia los cuales se inclinan los corazones; de modo que se las prohibáis, como hicieron los presbíteros y los monjes: se prohibieron a sí mismos las mujeres, los alimentos buenos y las bebidas deleitosas; algunos de ellos se recluyeron en ermitas, y algunos de ellos vagaron por la tierra. Dice —exaltado sea Su recuerdo—: No hagáis, pues, vosotros, creyentes, como hicieron aquellos; y no transgredáis el límite de Allah que Él os ha fijado respecto de lo que os ha hecho lícito y de lo que os ha prohibido, de modo que sobrepaséis Su límite que Él estableció y, con ello, contrariéis Su obediencia. En verdad, Allah no ama a quien transgrede el límite que Él fijó para Sus criaturas en lo que les hizo lícito y en lo que les prohibió.

Y en un sentido semejante a lo que hemos dicho acerca de ello hablaron los exégetas.

Mención de quienes dijeron eso:

Me narró Abū Ḥuṣayn ʿAbd Allāh b. Aḥmad b. Yūnus, dijo: nos narró ʿAbṯar Abū Zubayd, dijo: nos narró Ḥuṣayn, de Abū Mālik acerca de esta aleya: «¡Oh, vosotros que habéis creído! No declaréis ilícitas las cosas buenas de lo que Allah os ha hecho lícito... la aleya», dijo: ʿUṯmān b. Maẓʿūn y unas gentes de los musulmanes se prohibieron a sí mismos las mujeres, se abstuvieron del alimento bueno, y alguno de ellos quiso cortarse su miembro viril; entonces descendió esta aleya.

Nos narró Ḥumayd b. Masʿada, dijo: nos narró Yazīd b. Zurayʿ, dijo: me narró Ḫālid al-Ḥaḏḏāʾ, de ʿIkrima, dijo: unas gentes de los compañeros del Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— se propusieron la castración y abandonar la carne y las mujeres; entonces descendió esta aleya: «¡Oh, vosotros que habéis creído! No declaréis ilícitas las cosas buenas de lo que Allah os ha hecho lícito, y no transgredáis. Ciertamente, Allah no ama a los transgresores».

Me narró Yaʿqūb, dijo: nos narró Ibn ʿUlayya, de Ḫālid, de ʿIkrima: que unos hombres quisieron tal y tal, y quisieron tal y tal, y castrarse; entonces descendió: «¡Oh, vosotros que habéis creído! No declaréis ilícitas las cosas buenas de lo que Allah os ha hecho lícito», hasta Su dicho: «en Quien vosotros creéis».

Nos narró Ibn Wakīʿ, dijo: nos narró Jarīr, de Muġīra, de Ibrāhīm: «¡Oh, vosotros que habéis creído! No declaréis ilícitas las cosas buenas de lo que Allah os ha hecho lícito», dijo: se habían prohibido lo perfumado y la carne; entonces Allah —exaltado sea— hizo descender esto acerca de ellos.

Nos narró Ibn Wakīʿ, dijo: nos narró ʿAbd al-Wahhāb al-Ṯaqafī, dijo: nos narró Ḫālid, de ʿIkrima: que unas gentes dijeron: no nos casaremos, ni comeremos, ni haremos tal y tal. Entonces Allah —exaltado sea— hizo descender: «¡Oh, vosotros que habéis creído! No declaréis ilícitas las cosas buenas de lo que Allah os ha hecho lícito, y no transgredáis. Ciertamente, Allah no ama a los transgresores».

Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā, dijo: nos informó ʿAbd al-Razzāq, dijo: nos informó Maʿmar, de Ayyūb, de Abū Qilāba, que dijo: unas gentes de los compañeros del Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— quisieron renunciar al mundo, dejar a las mujeres y hacerse monjes; entonces se levantó el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— y fue severo con ellos en sus palabras; luego dijo: «En verdad, perecieron quienes os precedieron por el rigor: se impusieron rigor a sí mismos y Allah les impuso rigor. Esos son sus remanentes en las moradas y en las ermitas. Adorad a Allah y no Le asociéis nada; realizad la peregrinación mayor y la menor; y manteneos rectos: se os hará recto». Dijo: y descendió acerca de ellos: «¡Oh, vosotros que habéis creído! No declaréis ilícitas las cosas buenas de lo que Allah os ha hecho lícito...», la aleya.

Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā, dijo: nos informó ʿAbd al-Razzāq, dijo: nos informó Maʿmar, de Qatāda, acerca de Su dicho: «No declaréis ilícitas las cosas buenas de lo que Allah os ha hecho lícito», dijo: descendió acerca de unas gentes de los compañeros del Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— que quisieron despojarse del vestido, dejar a las mujeres y practicar el ascetismo; entre ellos estaban ʿAlī b. Abī Ṭālib y ʿUṯmān b. Maẓʿūn.

Nos narró Ibn Wakīʿ, dijo: nos narró mi padre, de Sufyān, de Ziyād b. Fayyāḍ, de Abū ʿAbd al-Raḥmān, dijo: dijo el Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz—: «No os ordeno que seáis presbíteros y monjes».

Nos narró Bišr b. Muʿāḏ, dijo: nos narró Jāmiʿ b. Ḥammād, dijo: nos narró Yazīd b. Zurayʿ, de Saʿīd, de Qatāda, acerca de Su dicho: «¡Oh, vosotros que habéis creído! No declaréis ilícitas las cosas buenas de lo que Allah os ha hecho lícito...», la aleya. Se nos mencionó que unos hombres de los compañeros del Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— renunciaron a las mujeres y a la carne y quisieron tomar ermitas; cuando eso llegó al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—, dijo: «No hay en mi religión abandono de las mujeres y de la carne, ni adopción de ermitas». Y se nos informó que tres hombres, en tiempos del Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—, se pusieron de acuerdo: uno de ellos dijo: En cuanto a mí, velaré por la noche y no dormiré. Y otro dijo: En cuanto a mí, ayunaré de día y no romperé el ayuno. Y el otro dijo: En cuanto a mí, no me acercaré a las mujeres. Entonces el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— les envió a llamar, y dijo: «¿Acaso no se me ha informado de que os habéis puesto de acuerdo en tal cosa?» Dijeron: sí, Mensajero de Allah, y no quisimos sino el bien. Dijo: «Pero yo velo y duermo, ayuno y rompo el ayuno, y me acerco a las mujeres. Quien se aparte de mi sunna no es de los míos». Y en alguna lectura había: «Quien se aparte de tu sunna no es de tu comunidad, y se ha extraviado del camino recto». Y se nos mencionó que el Profeta de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo a unas gentes de sus compañeros: «Ciertamente, quienes os precedieron se impusieron rigor a sí mismos y Allah les impuso rigor; esos son sus hermanos en las casas y en las ermitas. Adorad a Allah y no Le asociéis nada; estableced la oración; dad el azaque; ayunad Ramaḍān; realizad la peregrinación mayor y la menor; y manteneos rectos: se os hará recto».

Me narró Muḥammad b. al-Ḥusayn, dijo: nos narró Aḥmad b. Mufaḍḍal, dijo: nos narró Asbāṭ, de al-Suddī: «¡Oh, vosotros que habéis creído! No declaréis ilícitas las cosas buenas de lo que Allah os ha hecho lícito, y no transgredáis. Ciertamente, Allah no ama a los transgresores»; y ello fue porque el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— se sentó un día, exhortó a la gente, luego se levantó y no les añadió sino amonestación. Entonces unas gentes de los compañeros del Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—, que eran diez, entre ellos ʿAlī b. Abī Ṭālib y ʿUṯmān b. Maẓʿūn, dijeron: ¿Qué valemos si no realizamos una obra? Pues los cristianos se han prohibido a sí mismos; así que nosotros nos prohibiremos. Entonces algunos de ellos se prohibieron comer carne y grasa, y comer de día; algunos de ellos se prohibieron el sueño; y algunos de ellos se prohibieron las mujeres. Y ʿUṯmān b. Maẓʿūn fue de quienes se prohibieron las mujeres: no se acercaba a su esposa ni ella se acercaba a él. Entonces su esposa fue a ver a ʿĀʾiša —y se decía que se llamaba al-Ḥawlāʾ—, y ʿĀʾiša y las mujeres del Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— que estaban con ella le dijeron: ¿Qué te pasa, al-Ḥawlāʾ, que has cambiado de color, no te peinas ni te perfumas? Dijo: ¿Cómo he de perfumarme y peinarme si mi marido no ha caído sobre mí ni ha levantado de mí un vestido desde hace tal y tal? Entonces se echaron a reír de sus palabras. Entró el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— mientras ellas reían, y dijo: «¿Qué os hace reír?» Dijo: ¡Mensajero de Allah! Al-Ḥawlāʾ: le pregunté por su asunto, y dijo: Mi marido no ha levantado de mí un vestido desde hace tal y tal. Entonces envió por él y lo llamó, y dijo: «¿Qué te pasa, ʿUṯmān?» Dijo: Lo he dejado por Allah para dedicarme a la adoración. Y le relató su asunto; y ʿUṯmān había querido mutilarse. Entonces el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo: «Te conjuro a que vuelvas y tengas relaciones con tu esposa». Dijo: ¡Mensajero de Allah! Estoy ayunando. Dijo: «Rompe el ayuno». Entonces rompió el ayuno y se acercó a su esposa. Y al-Ḥawlāʾ volvió a ʿĀʾiša ya con kohl, peinada y perfumada. Entonces ʿĀʾiša se rió y dijo: ¿Qué te pasa, al-Ḥawlāʾ? Dijo: Él vino a ella ayer. Entonces el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo: «¿Qué les pasa a unas gentes que se han prohibido las mujeres, la comida y el sueño? Sabed que yo duermo y velo, rompo el ayuno y ayuno, y me caso con las mujeres. Quien se aparte de mi sunna no es de los míos». Entonces descendió: «¡Oh, vosotros que habéis creído! No declaréis ilícitas las cosas buenas de lo que Allah os ha hecho lícito, y no transgredáis», es decir, le dice a ʿUṯmān: no te mutiles, pues eso es la transgresión. Y les ordenó que expiaran sus juramentos. Luego dijo: «Allah no os toma en cuenta por lo vano en vuestros juramentos, pero sí os toma en cuenta por lo que habéis atado firmemente en los juramentos».

Me narró al-Muṯannā, dijo: nos narró ʿAbd Allāh b. Ṣāliḥ, dijo: me narró Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: «¡Oh, vosotros que habéis creído! No declaréis ilícitas las cosas buenas de lo que Allah os ha hecho lícito», dijo: son un grupo de los compañeros del Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— que dijeron: nos cortaremos nuestros miembros viriles, dejaremos los placeres del mundo y vagaremos por la tierra como hacen los monjes. Eso llegó al Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz—, y envió por ellos; les mencionó aquello, y dijeron: Sí. Entonces el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo: «Pero yo ayuno y rompo el ayuno, rezo y duermo, y me caso con las mujeres. Quien tome mi sunna es de los míos, y quien no tome mi sunna no es de los míos».

Me narró Muḥammad b. Saʿd, dijo: me narró mi padre, dijo: me narró mi tío, dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās acerca de Su dicho: «¡Oh, vosotros que habéis creído! No declaréis ilícitas las cosas buenas de lo que Allah os ha hecho lícito»; y ello fue porque unos hombres de los compañeros de Muḥammad —que Allah le bendiga y le conceda paz—, entre ellos ʿUṯmān b. Maẓʿūn, se prohibieron a sí mismos las mujeres y la carne, y tomaron cuchillas para cortarse sus miembros viriles, a fin de que cesara el deseo y se consagraran a la adoración de su Señor. Entonces se informó de ello al Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz—, y dijo: «¿Qué pretendéis?» Dijeron: pretendimos cortar el deseo de nosotros y consagrarnos a la adoración de nuestro Señor, y distraernos de las mujeres. Entonces el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo: «No se me ha ordenado eso; pero se me ha ordenado en mi religión que me case con las mujeres». Dijeron: obedecemos al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—. Entonces Allah hizo descender: «¡Oh, vosotros que habéis creído! No declaréis ilícitas las cosas buenas de lo que Allah os ha hecho lícito, y no transgredáis. Ciertamente, Allah no ama a los transgresores...», hasta Su dicho: «en Quien vosotros creéis».

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de Muǧāhid, dijo: unos hombres, entre ellos ʿUṯmān b. Maẓʿūn y ʿAbd Allāh b. ʿAmr, quisieron consagrarse por completo, castrarse y vestir sayal; entonces descendió esta aleya hasta Su dicho: «Y temed a Allah, en Quien vosotros creéis». Dijo Ibn Jurayj, de ʿIkrima: que ʿUṯmān b. Maẓʿūn, ʿAlī b. Abī Ṭālib, Ibn Masʿūd, al-Miqdād b. al-Aswad y Sālim, liberto de Abū Ḥuḏayfa, estaban entre unos compañeros que se consagraron: se sentaron en las casas, se apartaron de las mujeres, vistieron sayal, y se prohibieron las cosas buenas de la comida y del vestido, salvo lo que comían y vestían los que vagaban de entre los Hijos de Israel; se propusieron la castración; y se determinaron a velar por la noche y ayunar de día. Entonces descendió: «¡Oh, vosotros que habéis creído! No declaréis ilícitas las cosas buenas de lo que Allah os ha hecho lícito, y no transgredáis. Ciertamente, Allah no ama a los transgresores», es decir: no sigáis una práctica distinta de la práctica de los musulmanes —esto es, lo que se prohibieron de mujeres, comida, vestido; lo que se determinaron de ayunar de día y velar de noche; y lo que se propusieron de castración—. Cuando descendió acerca de ellos, el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— envió por ellos, y dijo: «Ciertamente, vuestras almas tienen un derecho sobre vosotros, y vuestros ojos tienen un derecho sobre vosotros: ayunad y romped el ayuno, rezad y dormid; no es de los nuestros quien abandona nuestra sunna». Entonces dijeron: ¡Oh Allah! Nos hemos sometido y hemos seguido lo que has hecho descender.

Me narró Yūnus b. ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos informó Ibn Wahb, de Ibn Zayd acerca de Su dicho: «¡Oh, vosotros que habéis creído! No declaréis ilícitas las cosas buenas de lo que Allah os ha hecho lícito», dijo: dijo mi padre: un huésped se alojó con ʿAbd Allāh b. Rawāḥa; Ibn Rawāḥa regresó y no cenó. Entonces dijo a su familia: ¿Por qué no le diste de cenar? Dijo: la comida era poca y esperé a que vinieras. Dijo: ¿Has retenido a mi huésped por mi causa? ¡Pues tu comida me es ilícita si la pruebo! Entonces ella dijo: ¡Ella y él me son ilícitos si la pruebo, si tú no la pruebas! Y el huésped dijo: ¡Me es ilícita si no la probáis! Cuando vio eso, dijo Ibn Rawāḥa: Acerca tu comida; comed en el nombre de Allah. Y fue por la mañana al Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— y se lo informó. Entonces el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo: «Has obrado bien». Entonces descendió esta aleya: «¡Oh, vosotros que habéis creído! No declaréis ilícitas las cosas buenas de lo que Allah os ha hecho lícito...», y recitó hasta llegar a: «Allah no os toma en cuenta por lo vano en vuestros juramentos, pero sí os toma en cuenta por lo que habéis atado firmemente en los juramentos», cuando dices: Por Allah, no lo probaré: eso es el vínculo.

Nos narró ʿAmr b. ʿAlī, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, dijo: nos narró ʿUṯmān b. Saʿīd, dijo: nos narró ʿIkrima, de Ibn ʿAbbās: que un hombre vino al Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz—, y dijo: ¡Mensajero de Allah! Cuando como carne, me excito y me domina mi deseo; por eso me he prohibido la carne. Entonces Allah —exaltado sea Su recuerdo— hizo descender: «¡Oh, vosotros que habéis creído! No declaréis ilícitas las cosas buenas de lo que Allah os ha hecho lícito, y no transgredáis. Ciertamente, Allah no ama a los transgresores».

Nos narró ʿAmr b. ʿAlī, dijo: nos narró Yazīd b. Zurayʿ, dijo: nos narró Ḫālid al-Ḥaḏḏāʾ, de ʿIkrima, dijo: unas gentes de los compañeros del Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— se propusieron dejar a las mujeres y la castración; entonces Allah —exaltado sea— hizo descender: «¡Oh, vosotros que habéis creído! No declaréis ilícitas las cosas buenas de lo que Allah os ha hecho lícito...», la aleya.

Y discreparon acerca del sentido de la transgresión respecto de la cual dijo —exaltado sea Su recuerdo—: «Y no transgredáis. Ciertamente, Allah no ama a los transgresores». Unos dijeron: la transgresión que Allah prohibió en este lugar es aquello que ʿUṯmān b. Maẓʿūn se propuso de mutilarse; se le prohibió eso, y se le dijo: esto es la transgresión. Entre quienes dijeron eso está al-Suddī.

Me narró Muḥammad b. al-Ḥusayn, dijo: me narró Aḥmad b. al-Mufaḍḍal, dijo: nos narró Asbāṭ, de él, con ello.

Y otros dijeron: antes bien, eso es lo que el grupo de los compañeros del Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— se propusieron: prohibirse las mujeres, la comida, el vestido y el sueño; y se les prohibió hacer eso y seguir una práctica distinta de la práctica de su Profeta Muḥammad —que Allah le bendiga y le conceda paz—. Entre quienes dijeron eso está ʿIkrima.

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de él, con ello.

Y algunos dijeron: antes bien, es una prohibición de Allah —exaltado sea Su recuerdo— de sobrepasar lo lícito hacia lo ilícito. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Ibn Wakīʿ, dijo: nos narró al-Muḥāribī, de ʿĀṣim, de al-Ḥasan: «¡Oh, vosotros que habéis creído! No declaréis ilícitas las cosas buenas de lo que Allah os ha hecho lícito, y no transgredáis», dijo: no transgredáis hacia lo que se os ha prohibido.

Ya hemos aclarado que el sentido de la transgresión es: que el hombre sobrepase lo que es suyo hacia lo que no es suyo en toda cosa; en lo anterior, de un modo que hace innecesario repetirlo. Y siendo ello así, y habiendo Allah —exaltado sea Su recuerdo— generalizado con Su dicho «no transgredáis» la prohibición de toda agresión, lo obligatorio es que se juzgue conforme a lo que abarca con generalidad, hasta que lo particularice aquello a lo que deba rendirse asentimiento. Y no le es lícito a nadie transgredir el límite de Allah —exaltado sea— en cosa alguna, de lo que Él hizo lícito o prohibió. Quien lo transgrede entra en el conjunto de aquellos acerca de quienes dijo —exaltado sea Su recuerdo—: «Ciertamente, Allah no ama a los transgresores». Y no es imposible que la aleya haya descendido por el asunto de ʿUṯmān b. Maẓʿūn y del grupo que, de entre los compañeros del Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—, se propusieron lo que se propusieron de prohibirse a sí mismos parte de lo que Allah les hizo lícito; y que, sin embargo, se pretenda por su norma a todo aquel que esté en un sentido semejante al suyo: quien se prohíba a sí mismo lo que Allah le hizo lícito, o haga lícito lo que Allah prohibió, o sobrepase un límite que Allah le fijó. Y ello es porque quienes se propusieron lo que se propusieron de prohibirse a sí mismos parte de lo que se les hizo lícito, no fueron reprendidos sino por lo que se propusieron de sobrepasar lo que se les legisló y delimitó hacia otra cosa.

Notas y Referencias

(No se generaron)