Detallados
فصلت FussilatVersículo (Español)
[41:40] Quienes niegan Mis signos no pueden ocultarse de Mí. ¿Acaso quienes sean arrojados al Infierno serán mejores el Día de la Resurrección que quienes sean salvos? Hagan lo que quieran, pero sepan que Él ve todo lo que hacen.
Tafsir de At-Tabari
{Ciertamente, quienes se desvían en Nuestras aleyas no se nos ocultan. ¿Acaso quien es arrojado al Fuego es mejor, o quien viene seguro el Día de la Resurrección? Obrad lo que queráis: ciertamente, Él ve bien lo que hacéis.} (40)
El dicho acerca de la interpretación de Su palabra —Exaltado sea—:
{Ciertamente, quienes se desvían en Nuestras aleyas no se nos ocultan. ¿Acaso quien es arrojado al Fuego es mejor, o quien viene seguro el Día de la Resurrección? Obrad lo que queráis: ciertamente, Él ve bien lo que hacéis.}
Con Su dicho —Glorificado sea—: {Ciertamente, quienes se desvían en Nuestras aleyas}, quiere decir: ciertamente, aquellos que se inclinan apartándose de la verdad respecto de Nuestras pruebas y evidencias, y se desvían de ellas por desmentirlas y negarlas. Ya he aclarado anteriormente el sentido de al-laḥd con testimonios que dispensan de repetirlos en este lugar.
Y mencionaremos parte de la discrepancia de quienes discreparon acerca de lo que se pretende con su significado en este lugar. Los exégetas discreparon sobre lo que se pretende con el sentido de “desviación” (ilḥād) en este pasaje.
Unos dijeron: con ello se quiso decir la oposición de los idólatras al Corán mediante el alboroto y el silbido, en burla de él.
Se mencionó a quienes dijeron eso:
Me narró Muḥammad b. ʿAmr; dijo: nos narró Abū ʿĀṣim; dijo: nos narró ʿĪsā. Y me narró al-Ḥārith; dijo: nos narró al-Ḥasan; dijo: nos narró Warqāʾ; todos ellos, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, acerca de Su dicho: {Ciertamente, quienes se desvían en Nuestras aleyas}; dijo: “el mukāʾ y lo que se mencionó junto con ello”.
Y otros dijeron: con ello se quiso decir informar acerca de su mentira respecto de las aleyas de Dios.
Se mencionó a quienes dijeron eso:
Nos narró Bishr; dijo: nos narró Yazīd; dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda: {Ciertamente, quienes se desvían en Nuestras aleyas}; dijo: “mienten respecto de Nuestras aleyas”.
Y otros dijeron: con ello se quiso decir: “se obstinan con contumacia”.
Se mencionó a quienes dijeron eso:
Nos narró Muḥammad; dijo: nos narró Aḥmad; dijo: nos narró Asbāṭ, de al-Suddī: {Ciertamente, quienes se desvían en Nuestras aleyas}; dijo: “se oponen con hostilidad: se obstinan con contumacia”.
Y otros dijeron: con ello se quiso decir la incredulidad y la idolatría.
Se mencionó a quienes dijeron eso:
Me narró Yūnus; dijo: nos informó Ibn Wahb; dijo: dijo Ibn Zayd, acerca de Su dicho: {Ciertamente, quienes se desvían en Nuestras aleyas no se nos ocultan}; dijo: “estos son la gente de la idolatría”. Y dijo: “la desviación (ilḥād) es la incredulidad y la idolatría”.
Y otros dijeron: con ello se quiso decir informar acerca de que ellos alteran los significados del Libro de Dios.
Se mencionó a quienes dijeron eso:
Me narró Muḥammad b. Saʿd; dijo: me narró mi padre; dijo: me narró mi tío; dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: {Ciertamente, quienes se desvían en Nuestras aleyas no se nos ocultan}; dijo: “es poner las palabras fuera de su lugar”.
Y todas estas opiniones que hemos mencionado en la interpretación de ello son de significados cercanos; pues al-laḥd y el ilḥād son: la inclinación. Y puede ser una inclinación apartándose de las aleyas de Dios y un desviarse de ellas desmintiéndolas; y puede ser mediante la burla, como mukāʾ y taṣdiya; y puede ser apartarse de ellas y obstinarse con contumacia; y puede ser tergiversarlas y cambiar sus significados.
Y no hay, en ello, una opinión más digna de ser tenida por correcta que lo que hemos dicho: que la noticia sea general acerca de ellos, en el sentido de que se desviaron respecto de las aleyas de Dios, tal como nuestro Señor —Bendito y Exaltado sea— lo expresó de manera general.
Y Su dicho: {no se nos ocultan}, dice —Exaltado sea Su recuerdo—: Nosotros los conocemos; no se nos ocultan, y estamos al acecho de ellos cuando comparezcan ante Nosotros. Y esto es una amenaza de Dios —Glorificado sea— para ellos con Su dicho: sabrán, cuando comparezcan ante Nosotros, qué encontrarán de Nuestro doloroso castigo. Luego —Glorificado sea— informó de lo que hará con ellos cuando comparezcan ante Él, y dijo: {¿Acaso quien es arrojado al Fuego es mejor, o quien viene seguro el Día de la Resurrección?} Dice —Exaltado sea Su recuerdo— a estos que hoy, en la vida mundanal, se desvían respecto de Nuestras aleyas: el Día de la Resurrección, el castigo del Fuego. Luego dijo Dios: ¿es mejor este que es arrojado al Fuego, o aquel que viene el Día de la Resurrección seguro del castigo de Dios por su fe en Dios —Majestuoso es Su esplendor—? Este es el incrédulo: si creyera en las aleyas de Dios y siguiera la orden de Dios y Su prohibición, Él lo pondría a salvo el Día de la Resurrección de aquello con lo que le advirtió de Su castigo, si compareciera ante Él ese día como incrédulo.
Y Su dicho: {Obrad lo que queráis}. Esto también es una amenaza para ellos de parte de Dios, formulada en la forma de una orden. Y así lo decía Mujāhid:
Nos narró Ibn Bashshār; dijo: nos narró ʿAbd al-Raḥmān; dijo: nos narró Sufyān, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, acerca de {Obrad lo que queráis}; dijo: “esto es una amenaza”.
Y Su dicho: {ciertamente, Él ve bien lo que hacéis}. Dice —Glorificado sea—: ciertamente Dios, ¡oh gentes!, respecto de vuestras obras que realizáis, posee pericia y conocimiento: no se le oculta nada de ellas, ni de otra cosa.
Notas y Referencias
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