40

El Perdonador

غافر Ghafir
Aya 56

Versículo (Español)

[40:56] [Los que se niegan a creer] discuten los milagros de Dios sin pruebas válidas, porque sus corazones están colmados de soberbia, y sabe que no lograrán sus propósitos [de vencerte, ¡oh, Mujámmad!]. Refúgiate en Dios, Él todo lo oye, todo lo ve.

Tafsir de At-Tabari

{Ciertamente, quienes disputan acerca de los signos de Dios sin autoridad que les haya llegado: en sus pechos no hay sino soberbia, que no alcanzarán. Así pues, busca refugio en Dios; ciertamente, Él es el Oyente, el Vidente} (56) El dicho acerca de la interpretación de Su palabra —Exaltado sea—: {Ciertamente, quienes disputan acerca de los signos de Dios sin autoridad que les haya llegado: en sus pechos no hay sino soberbia, que no alcanzarán. Así pues, busca refugio en Dios; ciertamente, Él es el Oyente, el Vidente}.

Dice —glorificado sea Su recuerdo—: En verdad, quienes te disputan, ¡oh Muhammad!, acerca de lo que les has traído de parte de tu Señor de las aleyas, sin autoridad que les haya llegado —dice—: sin prueba que les haya venido de parte de Dios para disputarte sobre ello. {En sus pechos no hay sino soberbia}: dice: no hay en sus pechos sino soberbia por la cual se engríen y se abstienen de seguirte y de aceptar la verdad que les has traído, por envidia del favor que Dios te ha concedido y de la dignidad con que te ha honrado mediante la profecía. {Que no alcanzarán}: dice: aquello por lo que te envidiaron es un asunto que no alcanzarán ni obtendrán, pues eso es el favor de Dios: lo concede a quien Él quiere, y no es algo que se alcance mediante meros deseos. Y se ha dicho: Su sentido es: en sus pechos no hay sino grandeza; no alcanzarán esa grandeza, porque Dios los humillará. Se mencionó a quienes dijeron eso:

Me narró Muhammad ibn ‘Amr, dijo: me transmitió Abu ‘Asim, dijo: nos narró ‘Isa; y me narró al-Harith, dijo: nos narró al-Hasan, dijo: nos narró Warqa’, todos ellos de Ibn Abi Nayih, de Mujahid, sobre Su palabra: {En sus pechos no hay sino soberbia}, dijo: grandeza.

Y en el mismo sentido que lo que hemos dicho respecto a la interpretación de Su palabra: {Ciertamente, quienes disputan acerca de los signos de Dios sin autoridad que les haya llegado}, dijeron los exégetas. Se mencionó a quienes dijeron eso:

Nos narró Bishr, dijo: nos narró Yazid, dijo: nos narró Sa‘id, de Qatada, sobre Su palabra: {Ciertamente, quienes disputan acerca de los signos de Dios sin autoridad que les haya llegado}: no les ha llegado con ello autoridad.

Y Su palabra: {Así pues, busca refugio en Dios; ciertamente, Él es el Oyente, el Vidente}: dice —glorificado sea Su recuerdo—: busca amparo en Dios, ¡oh Muhammad!, contra el mal de esos que disputan acerca de los signos de Dios sin autoridad, y contra la soberbia, no sea que algo de ella se presente en tu corazón. {Ciertamente, Él es el Oyente, el Vidente}: dice: En verdad, Dios es el Oyente de lo que dicen esos que disputan acerca de los signos de Dios y otros, y el Vidente de lo que obran sus miembros; nada de ello se Le oculta.

Notas y Referencias

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