El Perdonador
غافر GhafirVersículo (Español)
[40:26] Dijo el Faraón [con soberbia]: "Déjenme, yo mataré a Moisés, y que invoque a su Señor [para que me lo impida]; temo que cambie la religión de ustedes o que siembre la corrupción en la Tierra".
Tafsir de At-Tabari
{Y dijo Faraón: «Dejadme que mate a Moisés, y que invoque él a su Señor. En verdad, temo que cambie vuestra religión o que haga aparecer en la tierra la corrupción»} (26)
El dicho acerca de la interpretación de Su palabra —Exaltado sea—:
{Y dijo Faraón: «Dejadme que mate a Moisés, y que invoque él a su Señor. En verdad, temo que cambie vuestra religión o que haga aparecer en la tierra la corrupción»}.
dice —Exaltado sea Su recuerdo—:
Y dijo Faraón a sus notables: «Dejadme que mate a Moisés, y que invoque a su Señor —aquel de quien pretende que nos lo ha enviado— para que nos lo impida. En verdad, temo que cambie vuestra religión», es decir: temo que altere vuestra religión, aquella en la que estáis, mediante su hechicería.
Los recitadores discreparon respecto a la lectura de Su palabra: «o que haga aparecer en la tierra la corrupción». La mayoría de los recitadores de Medina, del Šām y de Basora lo leyeron: «y que haga aparecer en la tierra la corrupción», sin alif; y así está también en los códices de la gente de Medina. Y la mayoría de los recitadores de Kufa lo leyeron: «o que», con alif; y así está también en sus códices: «aparezca en la tierra», con apertura de la yā’ y con «la corrupción» en nominativo.
Lo correcto, según nosotros, es que ambas son dos lecturas conocidas en la recitación de las metrópolis, cercanas en significado. Pues, ciertamente, cuando la corrupción la hace aparecer quien la hace aparecer, queda manifiesta; y cuando aparece, es por la manifestación de quien la manifiesta que aparece. Así, en la lectura por una de las dos lecturas hay una prueba clara de la corrección del sentido de la otra.
En cuanto a la lectura de: «o que haga aparecer», con alif y sin ella, también ambas son cercanas en significado. Pues, ciertamente, cuando algo es cambiado a su contrario, no hay duda de que el contrario al que se lo cambia es lo manifiesto primero, no lo cambiado. Así, es lo mismo que se coordine a su noticia acerca de su temor de Moisés —que cambie su religión— con «y» o con «o», porque el cambio de su religión era, para él, la manifestación de la corrupción, y la manifestación de la corrupción era, para él, el cambio de la religión.
La interpretación del discurso, entonces, es:
«En verdad, temo de Moisés que altere vuestra religión, aquella en la que estáis; o que haga aparecer en vuestra tierra —la tierra de Egipto— la adoración de su Señor, a quien os llama a adorar». Y eso era, para él, la corrupción. Y en el sentido de lo que hemos dicho hablaron los intérpretes.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Bišr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Sa‘īd,
de Qatāda: «En verdad, temo que cambie vuestra religión»: es decir, vuestro asunto en el que estáis; «o que haga aparecer en la tierra la corrupción». Y la corrupción, para él, era que se obrase en obediencia a Dios.
Notas y Referencias
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