4

Las Mujeres

النساء An-Nisa
Aya 16

Versículo (Español)

[4:16] El castigo se aplica a los dos que lo cometen [hombre y mujer]. Pero cuando se arrepientan y enmienden, déjenlos en paz. Dios es Indulgente, Misericordioso.

Tafsir de At-Tabari

{وَٱلَّذَانِ يَأۡتِيَٰنِهَا مِنكُمۡ فَـَٔاذُوهُمَاۖ فَإِن تَابَا وَأَصۡلَحَا فَأَعۡرِضُواْ عَنۡهُمَآۗ إِنَّ ٱللَّهَ كَانَ تَوَّابٗا رَّحِيمًا} (16) القول في تأويل قوله تعالى :

{ وَاللّذَانَ يَأْتِيَانِهَا مِنكُمْ فَآذُوهُمَا فَإِن تَابَا وَأَصْلَحَا فَأَعْرِضُواْ عَنْهُمَآ إِنّ اللّهَ كَانَ تَوّاباً رّحِيماً }

Quiere decir —glorificado sea Su elogio— con Su dicho: { واللّذّانِ يأْتِيانها مِنْكُمْ } : el hombre y la mujer que la cometen; esto es, dice: cometen la indecencia. Y la hā’ y el alif en Su dicho: { يأْتِيانها } remiten a la indecencia mencionada en Su dicho: { وَاللاّتِي يَأْتِينَ الفاحِشَةَ مِنْ نِسائِكُمْ } Y el sentido es: y a los dos que, de entre vosotros, cometan la indecencia, hacedles daño.

Luego discreparon los intérpretes acerca de lo que se entiende por Su dicho: { واللّذّانِ يأْتِيانها مِنْكُمْ فآذُوهُما } Unos dijeron: son los dos vírgenes que no han sido muḥṣan, y no son las mismas a las que se aludía en la aleya anterior. Y dijeron: Su dicho: { وَاللاّتِي يَأْتِينَ الفاحِشَةَ مِنْ نِسائِكُمْ } se refiere a las mujeres casadas, muḥṣanāt por sus maridos; y Su dicho: { واللّذّانِ يأْتِيانِها مِنْكُمْ } se refiere a los dos vírgenes no muḥṣan. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Muḥammad b. al-Ḥusayn, dijo: nos narró Aḥmad b. al-Mufaḍḍal, dijo: nos narró Asbāṭ, de al-Suddī: Mencionó a las muchachas esclavas y a los muchachos que no se han casado, y dijo: { واللّذّانِ يأْتِيانِها مِنْكُمْ فَآذُوهُما }

Nos narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: dijo Ibn Zayd acerca de Su dicho: { واللّذّانِ يأْتِيانها مِنْكُمْ } «los dos vírgenes; hacedles daño».

Otros dijeron: Más bien, por Su dicho: { واللّذّانِ يأْتِيانِها مِنْكُمْ } se quiso decir: los dos hombres fornicadores. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Abū Hišām al-Rifāʿī, dijo: nos narró Yaḥyā, de Ibn Jurayj, de Muǧāhid: { واللّذّانِ يأْتِيانها مِنْكُمْ فَآذُوهُما } dijo: «los dos hombres que lo hacen; no alude con eufemismo».

Nos narró Muḥammad b. ʿAmr, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, de ʿĪsā, de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid, acerca de Su dicho: { واللّذّانِ يأْتِيانِها مِنْكُمْ } : «los dos fornicadores».

Otros dijeron: Más bien, con ello se quiso decir el hombre y la mujer, sin que se pretendiera con ello distinguir entre virgen y no virgen. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Abū Hišām al-Rifāʿī, dijo: nos narró Yaḥyā, de Ibn Jurayj, de ʿAṭā’: { واللّذّانِ يأْتِيانِها مِنْكُمْ فَآذُوهُما } dijo: «el hombre y la mujer».

Nos narró Muḥammad b. Ḥumayd, dijo: nos narró Yaḥyā b. Wāḍiḥ, dijo: nos narró al-Ḥusayn, de Yazīd al-Naḥwī, de ʿIkrima y al-Ḥasan al-Baṣrī, dijeron: { وَاللاّتِي يَأْتِينَ الفاحِشَةَ مِنْ نِسائِكُمْ } hasta Su dicho: { أوْ يَجْعَلَ اللّهُ لَهُنّ سَبِيلاً } Mencionó a la mujer antes que al hombre, luego los reunió a ambos, y dijo: { واللّذّانِ يأْتِيانِها مِنْكُمْ فَآذُوهُما فإنْ تَابا وأصْلَحا فأْعَرِضُوا عَنْهُما إنّ اللّهَ كانَ تَوّابا رَحِيما }

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Ḥaǧǧāǧ, de Ibn Jurayj, dijo: dijeron ʿAṭā’ y ʿAbd Allāh b. Kaṯīr, acerca de Su dicho: { واللّذّانِ يأْتِيانها مِنْكُمْ } dijeron: «esto es para el hombre y la mujer, ambos».

Dijo Abū Ǧaʿfar: La opinión más acertada de estas, en la interpretación de Su dicho: { واللّذّانِ يأْتِيانها مِنْكُمْ } es la de quien dijo: con ello se quiso decir los dos vírgenes no muḥṣan cuando forniquen, siendo uno de ellos varón y el otro mujer. Pues si con ello se hubiera pretendido explicar el dictamen sobre los fornicadores varones, como se pretendió con Su dicho: { وَاللاّتِي يَأْتِينَ الفاحِشَةَ مِنْ نِسائِكُمْ } explicar el dictamen sobre las fornicadoras, se habría dicho: «y los que la cometan de entre vosotros, hacedles daño», o se habría dicho: «y el que la cometa de entre vosotros», como se dijo en la anterior: { وَاللاّتِي يَأْتِينَ الفاحِشَةَ } expresando su mención en plural, y no se dijo: «y las dos que cometan la indecencia». Así procede el árabe cuando pretende exponer, en amenaza por un acto o promesa por él: menciona a sus autores en plural o en singular —pues el singular indica su género—, y no los menciona en dual. Así dices: «los que hacen tal cosa, para ellos tal cosa», o «el que hace tal cosa, para él tal cosa»; y no dices: «los dos que hacen tal cosa, para ellos tal cosa», salvo que se trate de un acto que no se da sino entre dos personas diferentes, como el adulterio, que no se da sino de un adúltero y una adúltera. Cuando es así, se menciona en dual, queriéndose con ello el agente y aquel con quien se comete. En cambio, que se mencione en dual queriéndose con ello dos personas en un acto en el que cada uno puede estar solo, o en un acto en el que no participan conjuntamente, eso no es conocido en su habla. Siendo así, queda manifiesta la invalidez de la opinión de quien dijo que por Su dicho: { واللّذّانِ يأْتِيانها مِنْكُمْ } se quiso decir: «los dos hombres»; y la corrección de la opinión de quien dijo: se quiso decir el hombre y la mujer. Y siendo así, es sabido que ambos no son las que precedentemente fueron objeto de exposición de su dictamen en Su dicho: { وَاللاّتِي يَأْتِينَ الفاحِشَةَ } porque estos son dos, mientras que aquellas son un grupo. Y siendo así, es sabido que el encierro era para las mujeres no vírgenes como castigo hasta que murieran, antes de que se les estableciera un camino; pues es más severo en el castigo que el daño, que consiste en reprensión y censura, o insulto y afrenta; del mismo modo que el camino que se les estableció —la lapidación— fue más severo que el camino que se estableció para los vírgenes: cien azotes y el destierro de un año.

El dicho sobre la interpretación de Su palabra —Altísimo—: { فَآذُوهُما فإنْ تابا وأصْلَحا فأعْرِضُوا عَنْهُما إنّ اللّهَ كانَ تَوّابا رَحِيما }

Discreparon los intérpretes acerca del daño que Dios —ensalzado sea Su recuerdo— estableció como castigo para los dos que cometen la indecencia, antes de que se les estableciera un camino respecto de ello. Unos dijeron: ese daño era daño por la palabra y la lengua, como la afrenta y la reprensión por lo que cometieron de indecencia. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Bišr b. Muʿāḏ, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda: { فَآذُوهُما } dijo: «a ambos se les hacía daño con la palabra».

Nos narró Muḥammad b. al-Ḥusayn, dijo: nos narró Aḥmad b. Mufaḍḍal, dijo: nos narró Asbāṭ, de al-Suddī: { فَآذُوهُما فإنْ تابا وأصْلَحا فأعْرِضُوا عَنْهُما } Así, cuando la muchacha y el muchacho fornicaban, se les reprendía y se les afrentaba hasta que abandonaran eso.

Otros dijeron: ese daño era daño de la lengua, pero consistía en insulto. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Muḥammad b. ʿAmr, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, de ʿĪsā, de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid: { فَآذُوهُما } esto es: «insulto».

Otros dijeron: Más bien, ese daño era con la lengua y con la mano. Mención de quienes dijeron eso:

Me narró al-Muṯannā, dijo: nos narró ʿAbd Allāh b. Ṣāliḥ, dijo: me narró Muʿāwiya b. Ṣāliḥ, de ʿAlī b. Abī Ṭalḥa, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: { واللّذّانِ يأْتِيانها مِنْكُمْ فَآذُوهُما } Así, cuando el hombre fornicaba, se le dañaba con la afrenta y se le golpeaba con sandalias.

Dijo Abū Ǧaʿfar: La opinión más acertada en esto es decir: que Dios —Altísimo sea Su recuerdo— ordenó a los creyentes hacer daño a los dos fornicadores mencionados cuando cometieran eso siendo de la gente del Islam. Y el daño puede darse por todo lo detestable que alcance al ser humano, ya sea palabra ofensiva con la lengua o acto. Y en la aleya no hay exposición de cuál de esas cosas se ordenó entonces a los creyentes, ni hay noticia del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—, transmitida por un solo transmisor o por una transmisión colectiva que obligue su llegada de modo que corte la excusa. Los intérpretes discrepan en ello. Es posible que fuera daño con la lengua y la mano, y es posible que fuera daño con una de las dos. Y no hay, en saber cuál de ellas fue, beneficio alguno en religión ni en mundo; ni hay perjuicio en ignorarlo, pues Dios —glorificado sea Su elogio— lo ha abrogado de Su texto firme por lo que impuso como dictamen sobre Sus siervos respecto de ambos y respecto de las que les precedieron¹. En cuanto a lo que impuso como dictamen sobre ambos, es lo que impuso en la sura de La Luz con Su dicho: { الزّانِيَةُ والزّاني فاجْلِدُوا كُلّ واحِدٍ مِنْهُما مِائَةَ جَلْدةٍ } Y en cuanto a lo que impuso respecto de las que les precedieron, es la lapidación que dictaminó el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— sobre ellas. Y todos los intérpretes, unánimemente, sostienen que Dios —Altísimo sea Su recuerdo— ha establecido para la gente de la indecencia, de adúlteros y adúlteras, un camino mediante los ḥudūd con los que se juzgó sobre ellos.

Y un grupo de los intérpretes dijo: Dios —glorificado sea— abrogó, con Su dicho: { الزّانِيَةُ والزّاني فاجْلِدُوا كُلّ واحِدٍ مِنْهُما مِائَةَ جَلْدةٍ } Su dicho: { واللّذّانِ يأْتِيانِها مِنْكُمْ فَآذُوهُما } Mención de quienes dijeron eso:

Me narró Muḥammad b. ʿAmr, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, de ʿĪsā, de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid: { واللّذّانِ يأْتِيانِها مِنْكُمْ فَآذُوهُما } dijo: «todo eso lo abrogó la aleya que está en La Luz, con el ḥadd prescrito».

Nos narró Abū Hišām, dijo: nos narró Yaḥyā, de Ibn Jurayj, de Muǧāhid: { واللّذّانِ يأْتِيانها مِنْكُمْ فَآذُوهُما } . . . la aleya, dijo: «esto lo abrogó la aleya de la sura de La Luz, con el ḥadd prescrito».

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Abū Tumayla, dijo: nos narró al-Ḥusayn b. Wāqid, de Yazīd al-Naḥwī, de ʿIkrima y al-Ḥasan al-Baṣrī, dijeron acerca de Su dicho: { واللّذّانِ يأْتِيانها مِنْكُمْ فَآذُوهُما } . . . la aleya, que eso fue abrogado por la aleya de los azotes, y dijo: { الزّانِيَةُ والزّاني فاجْلِدُوا كُلّ واحِدٍ مِنْهُما مِائَةَ جَلْدةٍ }

Me narró al-Muṯannā, dijo: nos narró Abū Ṣāliḥ, dijo: me narró Muʿāwiya b. Ṣāliḥ, de ʿAlī b. Abī Ṭalḥa, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: { واللّذّانِ يأْتِيانِها مِنْكُمْ فَآذُوهُما } Luego Dios hizo descender, después de esto: { الزّانِيَةُ والزّاني فاجْلِدُوا كُلّ واحِدٍ مِنْهُما مِائَةَ جَلْدةٍ } Y si eran muḥṣan, se les lapidaba según la Sunna del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—.

Nos narró Muḥammad b. al-Ḥusayn, dijo: nos narró Aḥmad b. Mufaḍḍal, dijo: nos narró Asbāṭ, de al-Suddī: { واللاّتِي يأْتِينَ الفاحِشَةَ مِنْ نِسائِكُمْ } . . . la aleya¹: vinieron los ḥudūd y la abrogaron.

Se me narró de al-Ḥusayn b. al-Faraǧ, dijo: oí a Abū Muʿāḏ decir: nos informó ʿUbayd b. Sulaymān, dijo: oí a al-Ḍaḥḥāk decir: «el ḥadd abrogó esta aleya».

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: nos narró Abū Sufyān, de Maʿmar, de Qatāda: { فأمْسِكُوهُنّ في البُيُوتِ } . . . la aleya, dijo: «la abrogaron los ḥudūd; y Su dicho: { واللّذّانِ يأْتِيانِها مِنْكُمْ } la abrogaron los ḥudūd».

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: dijo Ibn Zayd acerca de Su dicho: { واللّذّانِ يأْتِيانِها مِنْكُمْ فَآذُوهُما } . . . la aleya, «luego esto fue abrogado y se estableció el camino para ella: si fornicaba siendo muḥṣana, era lapidada y expulsada; y se estableció el camino para el varón: cien azotes».

Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā, dijo: nos informó ʿAbd al-Razzāq, dijo: nos informó Maʿmar, de Qatāda, acerca de Su dicho: { فَأمْسِكُوهُنّ فِي البُيُوتِ حتى يَتَوَفّاهُنّ المَوْتُ } dijo: «la abrogaron los ḥudūd».

En cuanto a Su dicho: { فإنْ تابا وأصْلَحا فَأعْرِضُوا عَنْهُما } quiere decir —glorificado sea Su elogio—: si ambos se arrepienten de la indecencia que cometieron, volviendo a la obediencia de Dios entre ellos, y se enmiendan; esto es, dice: y enmiendan su religión retornando con arrepentimiento de su indecencia y obrando lo que complace a Dios, entonces apartaos de ellos; esto es, dice: perdonadles y absteneos de infligirles el daño que os ordené infligirles como castigo por lo que cometieron de indecencia, y no les hagáis daño después de su arrepentimiento.

En cuanto a Su dicho: { إنّ اللّهَ كانَ تَوّابا رَحِيما } quiere decir: que Dios no ha cesado de volver hacia Sus siervos con aquello que ellos aman, cuando ellos vuelven a aquello que Él ama de ellos: Su obediencia; misericordioso con ellos; esto es: dotado de misericordia y compasión.

Notas y Referencias

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