Los Grupos
الزمر Az-ZumarVersículo (Español)
[39:73] Pero quienes hayan tenido temor de su Señor, serán conducidos al Paraíso en grupos, y cuando lleguen a él, serán abiertas sus puertas y sus [ángeles] guardianes les dirán: "Con ustedes sea la paz, bienvenidos. Ingresen en él por toda la eternidad".
Tafsir de At-Tabari
{Y serán conducidos quienes temieron a su Señor hacia el Jardín, en grupos; hasta que, cuando lleguen a él y se abran sus puertas, y sus guardianes les digan: «Paz sobre vosotros; habéis sido buenos; entrad, pues, en él, eternos».} (73)
La exposición acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{Y serán conducidos quienes temieron a su Señor hacia el Jardín, en grupos; hasta que, cuando lleguen a él y se abran sus puertas, y sus guardianes les digan: «Paz sobre vosotros; habéis sido buenos; entrad, pues, en él, eternos». * Y dirán: «Alabado sea Dios, Quien nos cumplió Su promesa y nos hizo heredar la tierra; nos establecemos en el Jardín donde queremos». ¡Qué excelente recompensa la de los que obran!}
Dice —glorificado sea Su recuerdo—:
Y fueron congregados quienes temieron a su Señor cumpliendo Sus obligaciones, evitando Sus desobediencias en la vida mundanal, y consagraron a Él en ella la divinidad, y reservaron para Él la adoración, sin asociar en su adoración a Él cosa alguna, hacia el Jardín, «en grupos», es decir, en congregaciones. Así, la conducción de estos hacia sus moradas del Jardín será como una delegación, conforme ya hemos aclarado antes en la sura de Maryam: sobre nobles monturas de entre las monturas del Jardín; y la conducción de los otros hacia el Fuego será con empuje y arreo, tal como dijo Dios.
Y en el sentido de lo que hemos dicho acerca de ello hablaron los intérpretes. Esto ya ha sido mencionado en sus lugares de este libro.
Y:
Me narró Yunus,
dijo:
Nos informó Ibn Wahb,
dijo:
Dijo Ibn Zayd, respecto a Su dicho:
«Y serán conducidos quienes descreyeron hacia Gehena, en grupos»,
y respecto a Su dicho:
«Y serán conducidos quienes temieron a su Señor hacia el Jardín, en grupos», dijo: la conducción de aquellos fue con violencia, fatiga y empuje.
Y recitó:
«El día en que sean arreados hacia el Fuego de Gehena con arreo», dijo: serán empujados con empuje.
Y recitó:
«Ese es el que arrea al huérfano», dijo: lo empuja.
Y recitó: «Y conduciremos a los criminales hacia Gehena, en tropel» y «Y congregaremos a los temerosos hacia el Compasivo, como delegación»; luego dijo:
Estos son la delegación de Dios.
Nos narró Mujāhid ibn Mūsā,
dijo:
Nos narró Yazīd,
dijo:
Nos informó Sharīk ibn ʿAbd Allāh, de Abū Isḥāq, de ʿĀṣim ibn Ḍamra, de ʿAlī ibn Abī Ṭālib —Dios esté complacido con él—, acerca de Su dicho:
«Y serán conducidos quienes temieron a su Señor hacia el Jardín, en grupos»: hasta que, cuando llegaron a su puerta, he aquí que había un árbol del cuya raíz brotaban dos manantiales. Entonces se dirigieron a uno de ellos y bebieron de él como si se les hubiera ordenado; y salió de sus vientres lo que hubiera en ellos de suciedad, daño o impureza. Luego se dirigieron al otro y realizaron la ablución con él como si se les hubiera ordenado; y sobre ellos corrió el resplandor de la dicha: jamás se despeinarán sus cabezas después de ello, ni se gastarán sus vestiduras después de ello. Luego entraron en el Jardín, y los recibieron los muchachos como si fueran perlas resguardadas.
Y dicen:
Alégrate: Dios te ha preparado tal, y te ha preparado tal y tal.
Luego mira los cimientos de su edificio: guijarros de perla roja, amarilla y verde, centelleando como si fuera relámpago; y si no fuera porque Dios decretó que su vista no se fuera, se le habría ido.
Luego algunos de ellos se dirigen a algunas de sus esposas, y dicen:
Alégrate: ha llegado fulano, hijo de fulano —lo nombra por su nombre y el nombre de su padre—.
Y ella dice:
¿Tú lo has visto? ¿Tú lo has visto?
La alegría la aligera hasta que se pone en pie; luego se sienta en el umbral de su puerta; y él entra y se recuesta en su lecho.
Y recita esta aleya:
«Alabado sea Dios, Quien nos guió a esto; y no habríamos sido guiados si Dios no nos hubiera guiado…» la aleya.
Nos narró Muḥammad,
dijo:
Nos narró Aḥmad,
dijo:
Nos narró Asbāṭ, de al-Suddī,
dijo:
Mencionó Abū Isḥāq, de al-Ḥārith, de ʿAlī —Dios esté complacido con él—, que dijo:
Son conducidos hacia el Jardín; llegan a él y encuentran junto a su puerta un árbol en la base de cuyo tronco hay dos manantiales que fluyen. Se dirigen a uno de ellos y se lavan con él; sobre ellos corre el resplandor de la dicha: jamás se despeinarán sus cabezas después de ello, ni se ensuciarán sus pieles con polvo después de ello, como si hubieran sido ungidos con ungüento. Y se dirigen al otro y beben de él, y se va de sus vientres lo que hubiera en ellos de impureza o daño. Luego llegan a la puerta del Jardín y piden que se les abra, y se les abre.
Entonces los reciben los guardianes del Jardín y dicen: «Paz sobre vosotros; entrad en el Jardín por lo que solíais obrar».
Dijo:
Y los reciben los muchachos eternizados, rodeándolos como los muchachos de la gente de este mundo rodean al pariente íntimo cuando llega de una ausencia.
Dicen:
Alégrate: Dios te ha preparado tal, y te ha preparado tal.
Entonces uno de ellos se dirige a su esposa y le anuncia la buena nueva.
Y dice:
Ha llegado fulano, con el nombre por el que era llamado en el mundo.
Y dijo:
La alegría la aligera hasta que se pone en pie en el umbral de su puerta.
Y dice:
¿Tú lo has visto? ¿Tú lo has visto?
Dijo:
Y él dice: sí.
Dijo:
Entonces llega hasta su morada; y he aquí que sus cimientos son de guijarros de perla, entre amarillos, rojos y verdes.
Dijo:
Y entra, y he aquí que las copas están dispuestas, los cojines alineados,
y las alfombras extendidas.
Dijo:
Luego entra donde su esposa de las huríes de grandes ojos; y si no fuera porque Dios la ha preparado para él, su vista habría centelleado por su luz y su hermosura.
Dijo:
Entonces se recuesta y dice: «Alabado sea Dios, Quien nos guió a esto; y no habríamos sido guiados si Dios no nos hubiera guiado».
Dijo:
Entonces los ángeles les llaman: «Ese es el Jardín que habéis heredado por lo que solíais obrar».
Nos narró Muḥammad,
dijo:
Nos narró Aḥmad,
dijo:
Nos narró Asbāṭ,
dijo:
Al-Suddī mencionó también algo semejante, salvo que dijo:
Ciertamente, él está más guiado hacia su morada en el Jardín que hacia su morada en el mundo.
Luego al-Suddī recitó:
«Y los hará entrar en el Jardín, que Él les ha dado a conocer».
Los arabistas discreparon acerca del lugar de la respuesta de «idhā» (cuando) en Su dicho «hasta que, cuando lleguen a él…». Algunos gramáticos de Basora dijeron: se dice que Su dicho «y sus guardianes les dijeron» tiene el sentido de «sus guardianes les dijeron», como si anulara la wāw; y en la poesía ha venido algo semejante a que la wāw sea redundante, como dijo el poeta:
«Fa-idhā wa-dhālika yā Kubayshatu lam yakun *** illā tawahhuma ḥālimin bi-khayāli»
Y se asemeja a que quiere decir:
«Fa-idhā dhālika lam yakun».
Dijo:
Y algunos dijeron: más bien se sobreentiende el predicado; y la elipsis del predicado es también mejor en la aleya, y la elipsis del predicado en el habla es frecuente.
Y otro de ellos dijo:
Está impedido de su predicado.
Dijo:
Y los árabes hacen algo semejante. Dijo ʿAbd Manāf ibn Rabʿ, al final de una qaṣīda:
«Ḥattā idhā aslakūhum fī qutāʾidihi *** shallan kamā taṭrudu al-jammālatu al-shurudā»
Y dijo al-Akhṭal al final de la qaṣīda:
«Khalā anna ḥayyan min Qurayshin tafaddalū *** ʿalā al-nāsi aw anna al-akārima Nahshalā»
Y algunos gramáticos de Kufa dijeron:
Se introdujo, en «ḥattā idhā» y en «fa-lammā», la wāw en su respuesta, y se omitió. En cuanto a quien la omite, no hay nada que objetar; y quien la introduce, asemejó lo primero a una exclamación, haciendo lo segundo una coordinación con lo primero, aunque lo segundo sea una respuesta; como si dijera:
¿Te asombras de esto y de esto?
Y la opinión más digna de ser tenida por correcta, a mi juicio, es la de quien dijo:
La respuesta está omitida, aunque la otra opinión no sea rechazable.
Eso es porque Su dicho:
«y sus guardianes les dijeron: “Paz sobre vosotros; habéis sido buenos; entrad, pues, en él, eternos”» indica que en el discurso hay algo omitido, puesto que a continuación viene «y dirán: “Alabado sea Dios, Quien nos cumplió Su promesa”». Y siendo así,
el sentido del discurso es:
Hasta que, cuando llegaron y se abrieron sus puertas, y sus guardianes les dijeron: «Paz sobre vosotros; habéis sido buenos; entrad, pues, en él, eternos»,
entraron en él y dijeron:
«Alabado sea Dios, Quien nos cumplió Su promesa».
Y con Su dicho «Paz sobre vosotros» quiso decir:
Seguridad de parte de Dios para vosotros, de que no os alcanzará después nada detestable ni daño.
Y Su dicho «habéis sido buenos» quiere decir:
Fueron buenas vuestras obras en el mundo; así, hoy es bueno vuestro lugar de estancia.
Y Mujāhid solía decir acerca de ello:
Nos narró Muḥammad ibn ʿUmar,
dijo:
Nos narró Abū ʿĀṣim,
dijo:
Nos narró ʿĪsā; y me narró al-Ḥārith,
dijo:
Nos narró al-Ḥasan,
dijo:
Nos narró Warqāʾ, todos ellos de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid,
acerca de Su dicho:
«habéis sido buenos», dijo: erais buenos en la obediencia a Dios.
Notas y Referencias
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