37

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الصافات As-Saffat
Aya 55

Versículo (Español)

[37:55] Y cuando observe lo verá [a quien era su compañero] en medio del fuego del Infierno.

Tafsir de At-Tabari

{فَٱطَّلَعَ فَرَءَاهُ فِي سَوَآءِ ٱلۡجَحِيمِ} (55) Y Su dicho: {فَٱطَّلَعَ فَرَءَاهُ فِي سَوَآءِ ٱلۡجَحِيمِ} (55) Y Su dicho: «Entonces se asomó y lo vio en el centro del fuego abrasador», es decir: se asomó al Fuego y lo vio en medio del Yahīm (el fuego abrasador). En la expresión hay una elipsis omitida, de la que se prescindió por bastar la indicación del propio discurso para entenderla; y es: “Entonces dijeron: sí”. Y conforme a lo que hemos dicho respecto a la interpretación de Su dicho: «Entonces se asomó y lo vio en el centro del Yahīm», así lo dijeron los exegetas. Mención de quienes dijeron eso:

Me narró ʿAlī, dijo: nos narró Abū Ṣāliḥ, dijo: me narró Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās, sobre Su dicho: «en el centro del Yahīm», es decir: en medio del Yahīm.

Me narró Muḥammad ibn Saʿd, dijo: me narró mi padre, dijo: me narró mi tío, dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās: «en el centro del Yahīm», es decir: en medio del Yahīm.

Nos narró Ibn Bashshār, dijo: nos narró ʿAbd al-Raḥmān, dijo: nos narró ʿAbbād ibn Rāshid, de al-Ḥasan, acerca de Su dicho: «en el centro del Yahīm», dice: en medio del Yahīm.

Nos narró Ibn Sinān, dijo: nos narró ʿAbd al-Ṣamad, dijo: nos narró ʿAbbād ibn Rāshid, dijo: escuché a al-Ḥasan, y mencionó algo semejante.

Nos narró Ibn Bashshār, dijo: nos narró Sulaymān ibn Ḥarb, dijo: nos narró Abū Hilāl, dijo: nos narró Qatāda, acerca de Su dicho: «el centro del Yahīm», dijo: su medio.

Nos narró Bishr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda, dijo: «¿Os asomaréis?»; dijo: pidió a su Señor que se lo hiciera ver; dijo: y entonces se asomó y lo vio en el centro del Yahīm: es decir, en medio del Yahīm.

Nos narró Bishr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda, de Khalīd al-ʿAṣrī, dijo: si Dios no se lo hubiera dado a conocer, no lo habría reconocido; ciertamente, su aspecto y su porte habían cambiado después de ello; y se nos mencionó que se asomó y vio los cráneos de la gente, y dijo: «¡Por Dios! Casi me habrías hecho perecer; y de no ser por la gracia de mi Señor, habría sido de los comparecidos».

Nos narró Ibn Bashshār, dijo: nos narró Ibrāhīm ibn Abī al-Wazīr, dijo: nos narró Sufyān ibn ʿUyayna, de Saʿīd ibn Abī ʿArūba, de Qatāda, de Muṭarrif ibn ʿAbd Allāh, acerca de Su dicho: «Entonces se asomó y lo vio en el centro del Yahīm», dijo: por Dios, si Él no se lo hubiera dado a conocer, no lo habría reconocido; el Fuego ciertamente había cambiado su aspecto y su porte.

Nos narró Muḥammad ibn al-Ḥusayn, dijo: nos narró Aḥmad, dijo: nos narró Asbāṭ, de al-Suddī, sobre Su dicho: «¿Os asomaréis?», dijo: Ibn ʿAbbās solía recitarla así: «¿Os asomaréis para mostrármelo? Entonces se asomó y lo vio en el centro del Yahīm». Dijo: en medio del Yahīm.

Y esta lectura que al-Suddī mencionó, de Ibn ʿAbbās —que él solía recitar en مُطّلِعُونَ—, si está efectivamente conservada de él, entonces pertenece a las lecturas anómalas (shawādh) de las letras; pues los árabes no suelen preferir, en el pronombre enclítico de los nombres cuando se une a un agente por iḍāfa, ya sea en plural o en singular, casi nunca dicen: “tú eres quien me habla”, ni “vosotros dos sois quienes me habláis”, ni “vosotros sois quienes me habláis”, ni “quienes me hablan”; sino que dicen: “tú eres mi interlocutor”, y “vosotros dos sois mis dos interlocutores”, y “vosotros sois mis interlocutores”. Y si alguno de ellos dijera eso, lo diría a modo de error, imaginándolo como: “tú me hablas”, “vosotros dos me habláis”, “vosotros me habláis”, como dijo el poeta:

«Y no sé —y mi conjetura es toda conjetura—: ¿me entregará a mi gente mi explicación?»

Y dijo: «me entregará», y ese no es el modo correcto de la expresión; antes bien, el modo correcto es: «¿me entregará?». En cambio, cuando la expresión es explícita y no está unida al agente, entonces a veces hacen iḍāfa y a veces no la hacen; y se dice: “este es quien habla a tu hermano”, y “este es el interlocutor de tu hermano”; y “estos dos son los dos interlocutores de tu hermano”, y “estos dos hablan a tu hermano”; y “estos son los interlocutores de tu hermano”, y “estos hablan a tu hermano”. Y solo se elige la iḍāfa en el pronombre enclítico unido a un agente, porque las dos letras, al unirse una con su compañera, pasan a ser como una sola letra.

Notas y Referencias

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