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Aya 107

Versículo (Español)

[37:107] Pero lo rescaté [a su hijo, ordenando a Abraham que sacrificara en su lugar un cordero] e hiciera una gran ofrenda,

Tafsir de At-Tabari

{وَفَدَيۡنَٰهُ بِذِبۡحٍ عَظِيمٖ} (107) El dicho acerca de la interpretación de la palabra de Dios —Exaltado sea—: { وَفَدَيْنَاهُ بِذِبْحٍ عَظِيمٍ * وَتَرَكْنَا عَلَيْهِ فِي الاَخِرِينَ * سَلاَمٌ عَلَىَ إِبْرَاهِيمَ * كَذَلِكَ نَجْزِي الْمُحْسِنِينَ * إِنّهُ مِنْ عِبَادِنَا الْمُؤْمِنِينَ }

Y Su dicho: {وَفَدَيْناهُ بِذِبْحٍ عَظِيمٍ} significa: y rescatamos a Isaac mediante un sacrificio inmenso. Y la fidya: es la retribución. Es decir: le retribuimos haciendo, en lugar de su degüello, el degüello de un carnero enorme, y lo salvamos del degüello.

Los exégetas discreparon acerca de cuál de los dos hijos de Abraham fue el rescatado del degüello. Unos dijeron: fue Isaac. Mención de quienes dijeron eso:

Nos transmitió Abū Kurayb, dijo: nos transmitió Ibn Yamān, de Mubārak, de al-Ḥasan, de al-Aḥnaf b. Qays, de al-ʿAbbās b. ʿAbd al-Muṭṭalib, acerca de {وَفَدَيْناهُ بِذِبْحٍ عَظِيمٍ}, dijo: «Es Isaac».

Me transmitió al-Ḥusayn b. Yazīd b. Isḥāq, dijo: nos transmitió Ibn Idrīs, de Dāwūd b. Abī Hind, de ʿIkrima, de Ibn ʿAbbās, dijo: Aquel a quien Abraham recibió la orden de degollar fue Isaac.

Nos transmitió Ibn al-Muthannā, dijo: nos transmitió Ibn Abī ʿAdī, de Dāwūd, de ʿIkrima, de Ibn ʿAbbās, acerca de {وَفَدَيْناهُ بِذِبْحٍ عَظِيمٍ}, dijo: «Es Isaac».

Me transmitió Yaʿqūb, dijo: nos transmitió Ibn ʿUlayya, de Dāwūd, de ʿIkrima, dijo: Ibn ʿAbbās dijo: el degollado es Isaac.

Nos transmitió Abū Kurayb, dijo: nos transmitió Zayd b. Ḥubāb, de al-Ḥasan b. Dīnār, de ʿAlī b. Zayd b. Judʿān, de al-Ḥasan, de al-Aḥnaf b. Qays, de al-ʿAbbās b. ʿAbd al-Muṭṭalib, del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, en un ḥadiz que mencionó, dijo: «Es Isaac».

Nos transmitió Ibn al-Muthannā, dijo: nos transmitió Muḥammad b. Jaʿfar, dijo: nos transmitió Shuʿba, de Abī Isḥāq, de Abī al-Aḥwaṣ, dijo: Un hombre se jactó ante Ibn Masʿūd y dijo: “Yo soy fulano, hijo de fulano, hijo de los nobles jeques”. Entonces ʿAbd Allāh dijo: “Ese es José hijo de Jacob hijo de Isaac, el degollado de Dios, hijo de Abraham, el íntimo de Dios”.

Nos transmitió Ibn Ḥumayd, dijo: nos transmitió Ibrāhīm b. al-Mukhtār, dijo: nos transmitió Muḥammad b. Isḥāq, de ʿAbd al-Raḥmān b. Abī Bakr, de al-Zuhrī, de al-ʿAlāʾ b. Ḥāritha al-Thaqafī, de Abī Hurayra, de Kaʿb, acerca de Su dicho {وَفَدَيْناهُ بِذِبْحٍ عَظِيمٍ}, dijo: de su hijo Isaac.

Me transmitió Yaʿqūb, dijo: nos transmitió Hushaym, dijo: nos transmitieron Zakariyyā y Shuʿba, de Ibn Isḥāq, de Masrūq, acerca de Su dicho {وَفَدَيْناهُ بِذِبْحٍ عَظِيمٍ}, dijo: es Isaac.

Nos transmitió Abū Kurayb, dijo: nos transmitió Ibn Yamān, de Sufyān, de Zayd b. Aslam, de ʿUbayd b. ʿUmayr, dijo: Es Isaac.

Nos transmitió ʿAmr b. ʿAlī, dijo: nos transmitió Abū ʿĀṣim, dijo: nos transmitió Sufyān, de Zayd b. Aslam, de ʿAbd Allāh b. ʿUmayr, dijo: Moisés dijo: “¡Señor mío! Dicen: ‘¡Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob!’; ¿por qué lo dijeron?”. Dijo: “Porque Abraham jamás me equiparó con cosa alguna, sino que me eligió por encima de ella; e Isaac me ofreció el degüello —y, aun sin eso, es generoso—; y Jacob, cada vez que le aumenté la prueba, me aumentó la buena opinión”.

Nos transmitió Ibn Bashshār, dijo: nos transmitió Muʾammal, dijo: nos transmitió Sufyān, de Zayd b. Aslam, de ʿAbd Allāh b. ʿUbayd b. ʿUmayr, de su padre, dijo: Moisés dijo: “¡Señor mío! ¿Por qué concediste a Abraham, Isaac y Jacob lo que les concediste?”. Y mencionó el sentido del ḥadiz de ʿAmr b. ʿAlī.

Nos transmitió Abū Kurayb, dijo: nos transmitió Ibn Yamān, de Sufyān, de Abī Sinān al-Shaybānī, de Ibn Abī al-Hudhayl, dijo: El degollado es Isaac.

Me transmitió Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: me informó Yūnus, de Ibn Shihāb, que ʿAmr b. Abī Sufyān b. Usayd b. Ḥāritha al-Thaqafī le informó que Kaʿb dijo a Abī Hurayra: “¿No he de informarte acerca de Isaac hijo de Abraham, el profeta?”. Abū Hurayra dijo: “Sí”. Kaʿb dijo: Cuando Abraham vio el degüello de Isaac, Satanás dijo: “Por Dios, si no logro tentar en esto a la familia de Abraham, no tentaré jamás a ninguno de ellos”. Entonces Satanás se les apareció en forma de un hombre que conocían. Se dirigió hacia ellos, y cuando Abraham salió con Isaac para degollarlo, entró donde Sara, la esposa de Abraham, y le dijo: “¿A dónde ha salido Abraham esta mañana con Isaac?”. Sara dijo: “Ha salido por alguna necesidad suya”. Satanás dijo: “No, por Dios; no ha salido por eso”. Sara dijo: “¿Entonces por qué ha salido con él?”. Dijo: “Ha salido con él para degollarlo”. Sara dijo: “No hay tal cosa; no iba a degollar a su hijo”. Satanás dijo: “Sí, por Dios”. Sara dijo: “¿Y por qué lo degollaría?”. Dijo: “Pretende que su Señor se lo ha ordenado”. Sara dijo: “Eso es mejor: que obedezca a su Señor, si se lo ha ordenado”. Satanás salió de donde Sara hasta alcanzar a Isaac, que caminaba tras su padre, y le dijo: “¿A dónde ha salido tu padre contigo esta mañana?”. Dijo: “Ha salido conmigo por alguna necesidad suya”. Satanás dijo: “No, por Dios; no ha salido contigo por alguna necesidad suya, sino que ha salido contigo para degollarte”. Isaac dijo: “Mi padre no iba a degollarme”. Dijo: “Sí”. Isaac dijo: “¿Por qué?”. Dijo: “Pretende que su Señor se lo ha ordenado”. Isaac dijo: “Por Dios, si se lo ha ordenado, ciertamente le obedecerá”. Dijo: “Entonces Satanás lo dejó y se apresuró hacia Abraham, y le dijo: ‘¿A dónde has salido esta mañana con tu hijo?’. Dijo: ‘He salido con él por alguna necesidad mía’. Dijo: ‘Pues, por Dios, no has salido con él sino para degollarlo’. Dijo: ‘¿Por qué habría de degollarlo?’. Dijo: ‘Has pretendido que tu Señor te lo ha ordenado’. Dijo: ‘¡Dios! Por Dios, si mi Señor me lo ha ordenado, ciertamente lo haré’”. Dijo: “Cuando Abraham tomó a Isaac para degollarlo y Isaac se sometió, Dios lo eximió y lo rescató con un sacrificio inmenso”. Abraham dijo a Isaac: “Levántate, hijo mío, pues Dios te ha eximido”. Y Dios reveló a Isaac: “Te he concedido una súplica a la que responderé por ti”. Isaac dijo: “¡Dios mío! Te suplico que me respondas: a cualquier siervo que Te encuentre, de los primeros y de los últimos, sin asociarte nada, hazlo entrar en el Paraíso”.

Nos transmitió Ibn Ḥumayd, dijo: nos transmitió Salama, dijo: me narró Ibn Isḥāq, de ʿAbd Allāh b. Abī Bakr, de Muḥammad b. Muslim al-Zuhrī, de Abī Sufyān b. al-ʿAlāʾ b. Ḥāritha al-Thaqafī, aliado de Banū Zuhra, de Abī Hurayra, de Kaʿb al-Aḥbār: que aquel de sus dos hijos a quien Abraham recibió la orden de degollar fue Isaac; y que, cuando Dios le alivió a él y a su hijo de la inmensa tribulación en la que estaban, Dios dijo a Isaac: “Te he concedido, por tu paciencia ante Mi mandato, una súplica en la que te daré lo que pidas; pídeme”. Dijo: “Señor mío, te pido que no castigues a un siervo de Tus siervos que Te encuentre creyendo en Ti”. Esa fue la petición que pidió.

Nos transmitió Abū Kurayb, dijo: nos transmitió Ibn Yamān, dijo: nos transmitió Isrāʾīl, de Jābir, de Ibn Sābiṭ, dijo: Es Isaac.

Nos transmitió Abū Kurayb, dijo: nos transmitió Sufyān b. ʿUqba, de Ḥamza al-Zayyāt, de Abī Maysara, dijo: José dijo al rey en su presencia: “¿Deseas comer conmigo? Pues, por Dios, yo soy José hijo de Jacob, profeta de Dios, hijo de Isaac, el degollado de Dios, hijo de Abraham, el íntimo de Dios”.

Dijo: Nos transmitió Abū Kurayb, dijo: nos transmitió Wakīʿ, de Sufyān, de Abī Sinān, de Ibn Abī al-Hudhayl, dijo: José dijo al rey, y mencionó algo semejante.

Y otros dijeron: aquel de los hijos de Abraham que fue rescatado con el sacrificio inmenso fue Ismael. Mención de quienes dijeron eso:

Nos transmitieron Abū Kurayb e Isḥāq b. Ibrāhīm b. Ḥabīb b. al-Shahīd, dijeron: nos transmitió Yaḥyā b. Yamān, de Isrāʾīl, de Thawr, de Mujāhid, de Ibn ʿUmar, dijo: El degollado: Ismael.

Nos transmitió Ibn Bashshār, dijo: nos transmitió Sufyān, dijo: me narró Bayān, de al-Shaʿbī, de Ibn ʿAbbās, acerca de {وَفَدَيْناهُ بِذِبْحٍ عَظِيمٖ}, dijo: Ismael.

Nos transmitió Ibn Ḥumayd, dijo: nos transmitió Yaḥyā b. Wāḍiḥ, dijo: nos transmitió Abū Ḥamza, de Muḥammad b. Maymūn al-Sukkarī, de ʿAṭāʾ b. al-Sāʾib, de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās, dijo: Ciertamente, aquel a quien Abraham recibió la orden de degollar fue Ismael.

Me transmitió Yaʿqūb, dijo: nos transmitió Hushaym, de ʿAlī b. Zayd, de ʿAmmār, liberto de Banū Hāshim, o de Yūsuf b. Mihrān, de Ibn ʿAbbās, dijo: Es Ismael —es decir, {وَفَدَيْناهُ بِذِبْحٍ عَظِيمٖ}—.

Me transmitió Yaʿqūb, dijo: nos transmitió Ibn ʿUlayya, dijo: nos transmitió Dāwūd, de al-Shaʿbī, dijo: Ibn ʿAbbās dijo: es Ismael.

Y Yaʿqūb me lo transmitió otra vez, dijo: nos transmitió Ibn ʿUlayya, dijo: Se preguntó a Dāwūd b. Abī Hind: “¿Cuál de los dos hijos de Abraham fue aquel a quien se le ordenó degollar?”. Y afirmó que al-Shaʿbī dijo: Ibn ʿAbbās dijo: es Ismael.

Nos transmitió Ibn al-Muthannā, dijo: nos transmitió Muḥammad b. Jaʿfar, dijo: nos transmitió Shuʿba, de Bayān, de al-Shaʿbī, de Ibn ʿAbbās, que dijo acerca de aquel a quien Dios rescató con un sacrificio inmenso: “Es Ismael”.

Nos transmitió Yaʿqūb, dijo: nos transmitió Ibn ʿUlayya, dijo: nos transmitió Layth, de Mujāhid, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho {وَفدَيْناهُ بِذِبْحٍ عَظِيم}, dijo: Es Ismael.

Me transmitió Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: me informó ʿUmar b. Qays, de ʿAṭāʾ b. Abī Rabāḥ, de ʿAbd Allāh b. ʿAbbās, que dijo: El rescatado es Ismael; y los judíos pretendieron que era Isaac, y los judíos mintieron.

Nos transmitió Muḥammad b. Sinān al-Qazzāz, dijo: nos transmitió Abū ʿĀṣim, de Mubārak, de ʿAlī b. Zayd, de Yūsuf b. Mihrān, de Ibn ʿAbbās: Aquel a quien Dios rescató fue Ismael.

Nos transmitió Ibn Sinān al-Qazzāz, dijo: nos transmitió Ḥajjāj b. Ḥammād, de Abū ʿĀṣim al-Ghanawī, de Abī al-Ṭufayl, de Ibn ʿAbbās, algo semejante.

Me transmitió Isḥāq b. Shāhīn, dijo: nos transmitió Khālid b. ʿAbd Allāh, de Dāwūd, de ʿĀmir, dijo: Aquel a quien Abraham quiso degollar: Ismael.

Me transmitió al-Muthannā, dijo: nos transmitió ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos transmitió Dāwūd, de ʿĀmir, que dijo acerca de esta aleya {وَفَدَيْناهُ بِذِبْحٍ عَظِيمٖ}: Es Ismael. Dijo: Y los dos cuernos del carnero estaban colgados en la Kaʿba.

Nos transmitió Abū Kurayb, dijo: nos transmitió Ibn Yamān, de Isrāʾīl, de Jābir, de al-Shaʿbī, dijo: El degollado es Ismael.

Dijo: Nos transmitió Ibn Yamān, de Isrāʾīl, de Jābir, de al-Shaʿbī, dijo: Vi los dos cuernos del carnero en la Kaʿba.

Dijo: Nos transmitió Ibn Yamān, de Mubārak b. Faḍāla, de ʿAlī b. Zayd b. Judʿān, de Yūsuf b. Mihrān, dijo: Es Ismael.

Dijo: Nos transmitió Ibn Yamān, dijo: nos transmitió Sufyān, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, dijo: Es Ismael.

Me transmitió Yaʿqūb b. Ibrāhīm, dijo: nos transmitió Hushaym, dijo: nos transmitió ʿAwf, de al-Ḥasan, acerca de {وَفَدَيْناهُ بِذِبْحٍ عَظِيمٖ}, dijo: Es Ismael.

Nos transmitió Ibn Ḥumayd, dijo: nos transmitió Salama, de Ibn Isḥāq, dijo: Oí a Muḥammad b. Kaʿb al-Quraẓī decir: ciertamente, aquel de los hijos de Abraham a quien Dios ordenó degollar fue Ismael; y ciertamente hallamos eso en el Libro de Dios en el relato de la historia acerca de Abraham y lo que se le ordenó respecto al degüello de su hijo Ismael. Y ello es que Dios dice, cuando concluyó el relato del degollado por Abraham: {وَبَشّرْناهُ بإسْحاقَ نَبِيّا مِنَ الصّالِحينَ} Es decir: le anunciamos la buena nueva de Isaac y, tras Isaac, Jacob; es decir: un hijo y un nieto. Así pues, no era posible que se le ordenara degollar a Isaac cuando, respecto de él, había de parte de Dios la promesa que Dios le prometió. Y aquel a quien se le ordenó degollar no fue sino Ismael.

Nos transmitió Ibn Ḥumayd, dijo: nos transmitió Salama, de Ibn Isḥāq, de al-Ḥasan b. Dīnār y ʿAmr b. ʿUbayd, de al-Ḥasan al-Baṣrī, que no dudaba en ello: que aquel de los dos hijos de Abraham a quien se le ordenó degollar fue Ismael.

Nos transmitió Ibn Ḥumayd, dijo: nos transmitió Salama, dijo: Muḥammad b. Isḥāq dijo: oí a Muḥammad b. Kaʿb al-Quraẓī decir eso muchas veces.

Nos transmitió Ibn Ḥumayd, dijo: nos transmitió Salama, dijo: me narró Muḥammad b. Isḥāq, de Burayda b. Sufyān b. Farwa al-Aslamī, de Muḥammad b. Kaʿb al-Quraẓī, que les contó que mencionó eso a ʿUmar b. ʿAbd al-ʿAzīz cuando era califa, estando con él en al-Shām. Entonces ʿUmar le dijo: “Esto es algo en lo que no solía reparar, pero lo veo tal como es”. Luego envió a buscar a un hombre que estaba con él en al-Shām, que había sido judío y se había islamizado, y su islam había sido bueno; y se consideraba que era de los sabios de los judíos. ʿUmar b. ʿAbd al-ʿAzīz le preguntó acerca de ello. Muḥammad b. Kaʿb dijo: Y yo estaba junto a ʿUmar b. ʿAbd al-ʿAzīz. Entonces ʿUmar le dijo: “¿Cuál de los dos hijos de Abraham recibió la orden de ser degollado?”. Dijo: “Ismael, por Dios, oh Príncipe de los Creyentes. Y ciertamente los judíos lo saben; pero os envidian —oh comunidad de los árabes— por que sea vuestro padre aquel en quien recayó el mandato de Dios y el mérito que Dios mencionó de él por su paciencia ante lo que se le ordenó. Por eso lo niegan y pretenden que fue Isaac, porque Isaac es su padre. Y Dios sabe mejor cuál de los dos fue: ambos eran puros, buenos, obedientes a su Señor”.

Me transmitió Muḥammad b. ʿAmmār al-Rāzī, dijo: nos transmitió Ismāʿīl b. ʿUbayd b. Abī Karīma, dijo: nos transmitió ʿUmar b. ʿAbd al-Raḥīm al-Khaṭṭābī, de ʿUbayd b. Muḥammad al-ʿUtbī, de la descendencia de ʿUtba b. Abī Sufyān, de su padre, dijo: me narró ʿAbd Allāh b. Saʿīd, de al-Ṣunābiḥī, dijo: Estábamos junto a Muʿāwiya b. Abī Sufyān, y mencionaron al degollado: Ismael o Isaac. Entonces dijo: “Habéis caído en manos del entendido: estábamos junto al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— cuando vino a él un hombre y le dijo: ‘¡Mensajero de Dios! Repite para mí de lo que Dios te ha concedido como botín, oh hijo de los dos degollados’. Y el Profeta —la paz sea con él— rió. Y le dijimos: ‘Oh Príncipe de los Creyentes, ¿y cuáles son los dos degollados?’. Dijo: ‘Ciertamente, cuando ʿAbd al-Muṭṭalib recibió la orden de excavar Zamzam, hizo voto a Dios: si se le facilitaba su asunto, degollaría a uno de sus hijos’. Dijo: ‘Entonces la flecha salió por ʿAbd Allāh, pero sus tíos maternos se lo impidieron y dijeron: “Rescata a tu hijo con cien camellos”. Y lo rescató con cien camellos. Y el segundo es Ismael’”.

Nos transmitió Muḥammad b. Bashshār, dijo: nos transmitió ʿUthmān b. ʿUmar, dijo: nos transmitió Ibn Jurayj, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, acerca de {وَفَدَيْناهُ بِذِبْحٍ عَظِيمٖ}, dijo: Aquel por quien fue rescatado es Ismael; y —según el sentido de la mención del Altísimo— se refiere al carnero con el que fue rescatado Isaac. Y los árabes llaman ذِبْح a todo lo que se prepara para el degüello; en cuanto a الذَّبْح con la ḏāl abierta, es el acto.

Dijo Abū Jaʿfar: La opinión más digna de ser tenida por correcta, respecto de cuál de los dos hijos de Abraham —el íntimo del Misericordioso— fue el rescatado, según el sentido aparente de la Revelación, es la de quien dijo: fue Isaac. Porque Dios dijo: {وَفَدَيْناهُ بِذِبْحٍ عَظِيمٖ}, y mencionó que rescató al muchacho paciente que fue anunciado a Abraham cuando pidió que se le concediera un hijo justo de entre los justos, y dijo: {رَبّ هَبْ لي مِنَ الصّالِحِينَ}. Así, cuando el rescatado con el sacrificio, de entre sus dos hijos, es el anunciado, y Dios —bendito sea Su Nombre— ha aclarado en Su Libro que el anunciado fue Isaac y, tras Isaac, Jacob —pues dijo, Glorificado sea: {فَبَشّرْناهُ بإسَحَاقَ وَمِنْ وَرَاءِ إسحَاقَ يَعْقُوبَ}—, y en todo lugar del Corán donde se menciona el anuncio de un hijo, lo que se quiere decir con ello es Isaac, quedó claro que el anuncio en este pasaje con Su dicho {فَبَشّرْناهُ بغُلامٍ حَلِيمٍ} es semejante al resto de Sus relatos en otras aleyas del Corán.

Además: Dios —Glorificado sea— informó en esta aleya acerca de Su íntimo que le anunció la buena nueva del muchacho paciente en respuesta a su petición de que se le concediera de entre los justos. Y es sabido que no pidió eso sino en un estado en el que no tenía un hijo justo, pues no tenía de sus dos hijos sino al imán de los justos; y no es concebible que pidiera a su Señor que le concediera aquello que ya le había dado y otorgado. Siendo así, es sabido que lo mencionado por el Altísimo en este pasaje es lo mismo que mencionó en el resto del Corán que le fue anunciado; y eso, sin duda, es Isaac, puesto que el rescatado es el anunciado. En cuanto a la argumentación de quienes argumentaron que era Ismael —que Dios ya había prometido a Abraham que tendría de Isaac un hijo y un nieto, y que no era lícito que se le ordenara degollarlo con la promesa previa—, ello se responde diciendo que Dios sólo le ordenó degollarlo después de que alcanzó con él la edad de esforzarse; y ese estado no hace posible que a Isaac le hubieran nacido hijos, ¿cómo entonces uno solo? Y en cuanto a la argumentación de quienes argumentaron que Dios hizo seguir el relato del rescatado de entre los hijos de Abraham con Su dicho {وَبَشّرْناهُ بإسحَاقَ نَبِيّا} y que, si el rescatado fuera Isaac, no se le anunciaría después —cuando ya había nacido y alcanzado con él la edad de esforzarse—, la buena nueva de la profecía de Isaac, según lo que trajeron las transmisiones, llegó a Abraham e Isaac después de que fue rescatado, como honor de Dios para él por su paciencia ante el mandato de su Señor en lo que lo probó con el degüello; y ya se adelantó antes la transmisión de quienes dijeron eso. Y en cuanto a la argumentación de quienes argumentaron que el cuerno del carnero estaba colgado en la Kaʿba, no es imposible que hubiera sido transportado desde al-Shām a La Meca. Y se transmitió de un grupo de gente de conocimiento que a Abraham sólo se le ordenó degollar a su hijo Isaac en al-Shām, y allí quiso degollarlo.

Los sabios discreparon acerca del sacrificio con el que fue rescatado Isaac. Unos dijeron: fue un carnero. Mención de quienes dijeron eso:

Nos transmitió Abū Kurayb, dijo: nos transmitió Ibn Yamān, de Sufyān, de Jābir, de Abī al-Ṭufayl, de ʿAlī, acerca de {وَفَديناهُ بِذِبْحِ عَظِيمٍ}, dijo: Un carnero blanco, cornudo, de ojos hermosos, atado a una acacia en Thabīr.

Me transmitió Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: me informó Ibn Jurayj, de ʿAṭāʾ b. Abī Rabāḥ, de Ibn ʿAbbās, acerca de {وَفَدَيْناهُ بِذِبْحٍ عَظِيمٖ}, dijo: Un carnero —según ʿUbayd b. ʿUmayr—: fue degollado junto al Maqām. Y Mujāhid dijo: Fue degollado en Minā, en el lugar del degüello.

Nos transmitió Ibn Bashshār, dijo: nos transmitió ʿAbd al-Raḥmān, dijo: nos transmitió Sufyān, de Ibn Khuthaym, de Saʿīd, de Ibn ʿAbbās, dijo: El carnero que degolló Abraham es el carnero que ofreció el hijo de Adán y le fue aceptado.

Me transmitió Yaʿqūb b. Ibrāhīm, dijo: nos transmitió Hushaym, dijo: nos informó Sayyār, de ʿIkrima: que Ibn ʿAbbās había dictaminado para quien se había impuesto a sí mismo degollarse, ordenándole cien camellos. Dijo: Luego Ibn ʿAbbās dijo después: “Si le hubiera dictaminado un carnero, le habría bastado con degollar un carnero, pues Dios dijo en Su Libro: {وَفَدَيْناهُ بذِبْحٍ عَظِيمٖ}”.

Me transmitió Muḥammad b. Saʿd, dijo: me narró mi padre, dijo: me narró mi tío, dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho {وَفَدَيْناهُ بِذِبْحٍ عَظِيمٖ}, dijo: El sacrificio: un carnero.

Nos transmitió Bishr, dijo: nos transmitió Yazīd, dijo: nos transmitió Saʿīd, de Qatāda, acerca de {وَفَدَيْناهُ بِذِبْحَ عَظِيمٖ}, dijo: Ibn ʿAbbās dijo: “Miró y he aquí un carnero; lo tomó y lo degolló”.

Nos transmitió Ibn Ḥumayd, dijo: nos transmitió Yaʿqūb, de Jaʿfar, de Saʿīd b. Jubayr, acerca de {وَفَدَيْناهُ بِذِبْحٍ عَظِيمٖ}, dijo: El carnero que degolló Abraham pastó en el Paraíso cuarenta años; era un carnero aʾmlaḥ, y su lana era como lana teñida de rojo.

Nos transmitió Abū Kurayb, dijo: nos transmitió Wakīʿ, de Sufyān, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, acerca de {وَفَدَيْناهُ بِذِبْحٍ عَظِيمٖ}, dijo: Con un carnero.

Me transmitió Yaʿqūb, dijo: nos transmitió Ibn ʿUlayya, dijo: nos informó Layth, dijo: Mujāhid dijo: el sacrificio inmenso: una oveja.

Me transmitió Muḥammad b. ʿAmr, dijo: nos transmitió Abū ʿĀṣim, dijo: nos transmitió ʿĪsā; y me transmitió al-Ḥārith, dijo: nos transmitió al-Ḥasan, dijo: nos transmitió Warqāʾ, todos ellos de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, acerca de Su dicho {بِذِبْحٍ عَظِيمٖ}, dijo: Con un carnero.

Y nos transmitió al-Ḥārith, dijo: nos transmitió al-Ḥasan, dijo: nos transmitió Sharīk, de Layth, de Mujāhid, acerca de {وَفَدَيْناهُ بِذِبْحٍ عَظِيمٖ}, dijo: El sacrificio: el carnero.

Nos transmitió Mūsā, dijo: nos transmitió ʿAmr, dijo: nos transmitió Asbāṭ, de al-Suddī, dijo: Miró —es decir, Abraham— y he aquí un carnero; lo tomaron y dejaron libre a su hijo.

Me transmitió Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: Ibn Zayd dijo: el sacrificio inmenso: el carnero con el que Dios rescató a Isaac.

Nos transmitió Ibn Ḥumayd, dijo: nos transmitió Salama, de Ibn Isḥāq, de al-Ḥasan b. Dīnār, de Qatāda b. Diʿāma, de Jaʿfar b. Iyās, de ʿAbd Allāh b. al-ʿAbbās, acerca de Su dicho {وَفَدَيْناهُ بِذبْحٍ عَظِيمٖ}, dijo: Se le presentó un carnero del Paraíso, que había pastado allí antes durante cuarenta otoños. Entonces Abraham envió a su hijo y siguió al carnero; lo sacó hacia la primera jamra y le arrojó siete piedrecillas, y se le escapó allí; luego llegó a la jamra intermedia y lo sacó junto a ella, y le arrojó siete piedrecillas; luego se le escapó y lo alcanzó junto a la jamra mayor, y le arrojó siete piedrecillas, y lo sacó junto a ella; luego lo tomó y lo llevó al lugar del degüello en Minā y lo degolló. Por Aquel en cuya mano está el alma de Ibn ʿAbbās: ciertamente fue en los primeros tiempos del Islam; y la cabeza del carnero estaba colgada por sus dos cuernos junto al mizāb de la Kaʿba, ya reseca —es decir, seca—.

Nos transmitió Ibn Ḥumayd, dijo: nos transmitió Salama, Ibn Isḥāq dijo: Y la gente del primer Libro y muchos sabios pretenden que la víctima de Abraham con la que rescató a su hijo fue un carnero aʾmlaḥ, cornudo, de ojos hermosos.

Nos transmitió ʿAmr b. ʿAbd al-Ḥamīd, dijo: nos transmitió Marwān b. Muʿāwiya, de Juwaybir, de al-Ḍaḥḥāk, acerca de Su dicho {وَفَدَيْناهُ بِذِبْحٍ عَظِيمٖ}, dijo: Con un carnero.

Y otros dijeron: el sacrificio fue un íbice. Mención de quienes dijeron eso:

Nos transmitió Abū Kurayb, dijo: nos transmitió Muʿāwiya b. Hishām, de Sufyān, de un hombre, de Abī Ṣāliḥ, de Ibn ʿAbbās, acerca de {وَفَدَيْناهُ بِذِبْحٍ عَظِيمٖ}, dijo: Fue un íbice.

Nos transmitió Ibn Ḥumayd, dijo: nos transmitió Salama, de Ibn Isḥāq, de ʿAmr b. ʿUbayd, de al-Ḥasan, que solía decir: Ismael no fue rescatado sino con un macho cabrío de los arwī, hecho descender para él desde Thabīr.

Los exégetas discreparon acerca de la causa por la cual se dijo “inmenso” del sacrificio con el que fue rescatado Isaac. Unos dijeron: se dijo así porque había pastado en el Paraíso. Mención de quienes dijeron eso:

Nos transmitió Abū Kurayb, dijo: nos transmitió Ibn Yamān, de Sufyān, de ʿAbd Allāh b. ʿĪsā, de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās, acerca de {وَفَدَيْناهُ بِذِبْحٍ عَظِيمٖ}, dijo: Pastó en el Paraíso cuarenta otoños.

Y otros dijeron: se le dijo “inmenso” porque era un sacrificio aceptado. Mención de quienes dijeron eso:

Nos transmitió Abū Kurayb, dijo: nos transmitió Wakīʿ, de Sufyān, de Ibn Jurayj, de Mujāhid, acerca de {عَظِيمٖ}, dijo: Aceptado.

Nos transmitió al-Ḥārith, dijo: nos transmitió al-Ḥasan, dijo: nos transmitió Sharīk, de Layth, de Mujāhid, acerca de {وَفَدَيْناهُ بِذبْحٍ عَظِيمٖ}, dijo: “Inmenso”: el aceptado.

Y otros dijeron: se le dijo “inmenso” porque es un sacrificio degollado con verdad, y ese es el degüello conforme a la religión de Abraham. Mención de quienes dijeron eso:

Nos transmitió Ibn Ḥumayd, dijo: nos transmitió Salama, de Ibn Isḥāq, de ʿAmr b. ʿUbayd, de al-Ḥasan, que solía decir: Dios no dice {وَفَدَيْناهُ بِذِبْحٍ عَظِيمٖ} por el mero animal que degolló, sino por el degüello conforme a su religión; esa es la sunna hasta el Día de la Resurrección. Sabed que la víctima aparta la mala muerte; así pues, ofreced sacrificios, siervos de Dios.

Dijo Abū Jaʿfar: No hay en ello palabra más correcta que la palabra de Dios —Glorificado sea—; y es que se diga: Dios lo rescató con un sacrificio inmenso. Y ello es porque Dios generalizó su descripción como “inmenso” sin particularizarlo; por tanto, es tal como lo generalizó.

Notas y Referencias

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