Ya-Sin
يس Ya-SinVersículo (Español)
[36:49] No esperan sino que un solo clamor los sorprenda mientras están discutiendo.
Tafsir de At-Tabari
{NO ESPERAN SINO UN SOLO GRITO, QUE LOS ARREBATARÁ MIENTRAS ELLOS DISPUTAN} (49)
La disertación acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{NO ESPERAN SINO UN SOLO GRITO, QUE LOS ARREBATARÁ MIENTRAS ELLOS DISPUTAN * Y NO PODRÁN HACER TESTAMENTO NI REGRESAR A LOS SUYOS}.
Dice —glorificado sea Su recuerdo—:
No esperan estos asociadores, que piden con premura la amenaza de Dios contra ellos, sino un solo grito que los arrebate; y ello es el soplo del pavor cuando se establezca la Hora. En el sentido de lo que hemos dicho se expresaron los intérpretes, y han llegado las tradiciones. Mención de quienes dijeron eso,
y de lo que en ello hay de tradición:
Nos narró Ibn Bashshār,
dijo:
nos narraron Ibn Abī ʿAdī y Muḥammad b. Jaʿfar,
dijeron:
nos narró ʿAwf b. Abī Jamīla, de Abū al-Mughīra al-Qawwās, de ʿAbd Allāh b. ʿAmr,
dijo:
Ciertamente se soplará en el cuerno, mientras la gente esté en sus caminos, sus mercados y sus asambleas; hasta el punto de que una prenda estará entre dos hombres que regatean por ella, y ninguno de los dos la soltará de su mano hasta que se sople en el cuerno; y hasta el punto de que un hombre saldrá por la mañana de su casa y no regresará hasta que se sople en el cuerno.
Y es aquello de lo que Dios dijo:
{NO ESPERAN SINO UN SOLO GRITO, QUE LOS ARREBATARÁ MIENTRAS ELLOS DISPUTAN, Y NO PODRÁN HACER TESTAMENTO...}
la aleya.
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd, de Qatāda:
{NO ESPERAN SINO UN SOLO GRITO, QUE LOS ARREBATARÁ MIENTRAS ELLOS DISPUTAN}.
Se nos mencionó que el Profeta —que Dios le bendiga y le conceda paz— solía decir:
«La Hora se desencadenará sobre la gente mientras un hombre da de beber a su ganado, y un hombre repara su estanque, y un hombre dispone su mercancía en su mercado, y un hombre baja su balanza y la alza; se desencadenará sobre ellos estando así,
{Y NO PODRÁN HACER TESTAMENTO NI REGRESAR A LOS SUYOS}».
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
dijo Ibn Zayd acerca de Su dicho: {NO ESPERAN SINO UN SOLO GRITO}: es un soplo, un solo soplo.
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró ʿAbd al-Raḥmān b. Muḥammad al-Muḥāribī, de Ismāʿīl b. Rāfiʿ, de quien se lo mencionó, de Muḥammad b. Kaʿb al-Quraẓī, de Abū Hurayra,
dijo:
Dijo el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz—: «En verdad, cuando Dios terminó de crear los cielos y la tierra, creó el cuerno y se lo entregó a Isrāfīl; y él lo tiene puesto en su boca, con la mirada fija hacia el Trono, esperando cuándo se le ordenará». Dijo Abū Hurayra: ¡Oh Mensajero de Dios! ¿Y qué es el cuerno?
Dijo:
«Un cuerno».
Dijo: ¿Y cómo es?
Dijo:
«Un cuerno inmenso en el que se soplará tres soplos: el primero, el soplo del pavor; el segundo, el soplo del desmayo fulminante; y el tercero, el soplo del levantarse para el Señor de los mundos.
Dios ordena a Isrāfīl el primer soplo y dice:
Sopla el soplo del pavor.
Entonces se aterrorizarán los habitantes de los cielos y los habitantes de la tierra, salvo quien Dios quiera; y Dios le ordena que lo prolongue y lo alargue, y no cesa.
Y es aquello de lo que Dios dice:
No esperan estos sino un solo grito, que no tiene respiro.
Luego Dios ordena a Isrāfīl el soplo del desmayo fulminante,
y dice:
Sopla el soplo del desmayo fulminante.
Entonces caerán fulminados los habitantes de los cielos y de la tierra, salvo quien Dios quiera; y he aquí que quedan apagados.
Luego hace morir a quien haya quedado; y cuando no quede sino Dios, el Único, el Eterno Refugio, cambiará la tierra por otra tierra y los cielos; la extenderá, la allanará y la dilatará como se estira el cuero ʿUkāẓī: no verás en ella torcedura ni desnivel.
Luego Dios arrea a la creación con un solo arreo; y he aquí que están en esta cambiada, en lugares semejantes a los suyos en la primera: lo que estaba en su interior estará en su interior, y lo que estaba sobre su superficie estará sobre su superficie».
Los recitadores discreparon respecto de la lectura de Su dicho:
{وَهُمْ يَخِصّمُونَ}
Pues algunos recitadores de Medina lo leyeron:
«وَهُمْ يَخْصّمُونَ»
con la ḫāʾ en sukūn y la ṣād con geminación, reuniendo así dos consonantes en reposo,
con el sentido de:
«yajtaṣimūn» (disputan); luego asimilaron la tāʾ a la ṣād, convirtiéndola en una ṣād geminada, y dejaron la ḫāʾ en su reposo originario.
Y algunos mequíes y basríes lo leyeron:
«وَهُمْ يُخَصّمُونَ»
con la ḫāʾ con fatḥa y la ṣād geminada, con el sentido de: «disputan»; salvo que trasladaron a la ḫāʾ el movimiento de la tāʾ —la fatḥa que hay en «yaftaʿilūn»—, y la vocalizaron con esa vocalización; y asimilaron la tāʾ a la ṣād y la geminaron.
Y algunos recitadores de Kufa lo leyeron:
«يَخِصّمُونَ»
con la ḫāʾ con kasra y la ṣād geminada: quebraron la ḫāʾ por la kasra de la ṣād, y asimilaron la tāʾ a la ṣād y la geminaron.
Y otros de entre ellos lo leyeron:
«يَخْصِمُونَ»
con la ḫāʾ en sukūn y la ṣād sin geminación, con el sentido de
«yafʿalūn»
procedente de la disputa;
y como si el sentido, para quien lo recita así, fuera:
como si estuvieran hablando;
o bien, según él, su sentido sería:
que ellos, en su fuero interno, disputaban a quien les prometía la venida de la Hora y el establecimiento de la Resurrección, y lo vencían con la controversia acerca de ello.
Y lo correcto, en nuestra opinión, es que estas son lecturas célebres, conocidas entre los recitadores de las metrópolis, de significados próximos; así pues, cualquiera de ellas que recite el recitador, acierta.
Notas y Referencias
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