35

El Originador

فاطر Fatir
Aya 37

Versículo (Español)

[35:37] Allí clamarán: "¡Señor nuestro! Sácanos [del tormento] para que obremos rectamente, y no como lo hicimos". Pero, ¿acaso no les concedí vivir largamente donde podrían haberlo hecho, y no se les presentó un Mensajero [y lo rechazaron]? Sufran el castigo. Los injustos no tendrán quién los defienda.

Tafsir de At-Tabari

{وَهُمۡ يَصۡطَرِخُونَ فِيهَا رَبَّنَآ أَخۡرِجۡنَا نَعۡمَلۡ صَٰلِحًا غَيۡرَ ٱلَّذِي كُنَّا نَعۡمَلُۚ أَوَلَمۡ نُعَمِّرۡكُم مَّا يَتَذَكَّرُ فِيهِ مَن تَذَكَّرَ وَجَآءَكُمُ ٱلنَّذِيرُۖ فَذُوقُواْ فَمَا لِلظَّـٰلِمِينَ مِن نَّصِيرٍ} (37) Y Su dicho: {وَهُمۡ يَصۡطَرِخُونَ فِيهَا رَبَّنَآ أَخۡرِجۡنَا نَعۡمَلۡ صَٰلِحًا غَيۡرَ ٱلَّذِي كُنَّا نَعۡمَلُۚ} (37). Dice —exaltado sea Su recuerdo—: estos incrédulos imploran auxilio y claman en el Fuego, diciendo: «¡Señor nuestro! Sácanos, para que obremos rectamente», es decir, para que obremos obedeciéndote, «en lugar de lo que solíamos obrar» antes, de desobedecerte. Y Su dicho: «يَصْطَرِخُونَ» (yaṣṭarijūn): es una forma derivada de «الصّراخ» (el grito); su tā’ fue convertida en ṭā’ por la proximidad de su punto de articulación a la ṣād, cuando se hizo pesada.

Y Su dicho: {أَوَلَمۡ نُعَمِّرۡكُم مَّا يَتَذَكَّرُ فِيهِ مَن تَذَكَّرَ} (¿Acaso no os dimos una vida tan larga que en ella pudiera recordar quien quisiera recordar?). Los intérpretes discreparon acerca de la medida de ello. Unos dijeron: son cuarenta años. Se menciona a quienes dijeron eso:

Nos narró Ibn ʿAbd al-Aʿlā; dijo: nos narró Bišr ibn al-Mufaḍḍal; dijo: nos narró ʿAbd Allāh ibn ʿUṯmān ibn Juṯaym, de Muǧāhid; dijo: oí a Ibn ʿAbbās decir: la edad por la cual Dios excusó al hijo de Adán —{أَوَلَمۡ نُعَمِّرۡكُم مَّا يَتَذَكَّرُ فِيهِ مَن تَذَكَّرَ}— es cuarenta años.

Me narró Yaʿqūb; dijo: nos narró Hušaym, de Muǧālid, de aš-Šaʿbī, de Masrūq, que solía decir: cuando alguno de vosotros alcanza los cuarenta años, que se guarde de Dios.

Otros dijeron: más bien son sesenta años. Se menciona a quienes dijeron eso:

Nos narró Muḥammad ibn Baššār; dijo: nos narró ʿAbd ar-Raḥmān; dijo: nos narró Sufyān, de Ibn Juṯaym, de Muǧāhid, de Ibn ʿAbbās, acerca de {أَوَلَمۡ نُعَمِّرۡكُم مَّا يَتَذَكَّرُ فِيهِ مَن تَذَكَّرَ}, dijo: sesenta años.

Nos narró Abū Kurayb; dijo: nos narró Ibn Idrīs; dijo: oí a ʿAbd Allāh ibn ʿUṯmān ibn Juṯaym, de Muǧāhid, de Ibn ʿAbbās; dijo: la edad en la que Dios excusó al hijo de Adán es sesenta años.

Nos narró ʿAlī ibn Šuʿayb; dijo: nos narró Muḥammad ibn Ismāʿīl ibn Abī Kudayk, de Ibrāhīm ibn al-Faḍl, de Abū Ḥusayn al-Makkī, de ʿAṭā’ ibn Abī Rabāḥ, de Ibn ʿAbbās; dijo: el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «Cuando sea el Día de la Resurrección se proclamará: “¿Dónde están los hijos de los sesenta?”, y esa es la edad de la que Dios dijo: {أَوَلَمۡ نُعَمِّرۡكُم مَّا يَتَذَكَّرُ فِيهِ مَن تَذَكَّرَ وَجَآءَكُمُ ٱلنَّذِيرُ}».

Me narró Aḥmad ibn al-Faraǧ al-Ḥimṣī; dijo: nos narró Baqiyya ibn al-Walīd; dijo: nos narró Muṭarrif ibn Māzin al-Kinānī; dijo: me narró Maʿmar ibn Rāšid; dijo: oí a Muḥammad ibn ʿAbd ar-Raḥmān al-Ġifārī decir: oí a Abū Hurayra decir: el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «Ciertamente Dios ha dejado sin excusa al que llega a los sesenta y a los setenta años».

Nos narró Abū Ṣāliḥ al-Fazārī; dijo: nos narró Muḥammad ibn Sawwār; dijo: nos narró Yaʿqūb ibn ʿAbd ar-Raḥmān ibn ʿAbd al-Qārī al-Iskandarī; dijo: nos narró Abū Ḥāzim, de Saʿīd al-Maqburī, de Abū Hurayra; dijo: el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «A quien Dios le prolonga la vida hasta los sesenta años, ciertamente le ha dejado sin excusa en cuanto a la vida».

Nos narró Muḥammad ibn Sawwār; dijo: nos narró Asad ibn Ḥumayd, de Saʿīd ibn Ṭarīf, de al-Aṣbaġ ibn Nubāta, de ʿAlī —Dios esté complacido con él—, acerca de Su dicho: {أَوَلَمۡ نُعَمِّرۡكُم مَّا يَتَذَكَّرُ فِيهِ مَن تَذَكَّرَ وَجَآءَكُمُ ٱلنَّذِيرُ}, dijo: la edad con la que Dios os dio vida es sesenta años.

Y la más semejante de las dos opiniones a la interpretación de la aleya —puesto que el reporte que hemos mencionado del Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— es un reporte en cuya cadena hay algunos respecto de los cuales es obligatorio cerciorarse en su transmisión— es la opinión de quien dijo que son cuarenta años; porque a los cuarenta culminan la razón y el entendimiento del ser humano, y lo anterior a ello y lo posterior a ello queda disminuido respecto de su plenitud en el estado de los cuarenta.

Y Su dicho: {وَجَآءَكُمُ ٱلنَّذِيرُ} (y os llegó el amonestador). Los intérpretes discreparon acerca del sentido de «el amonestador». Unos dijeron: con ello se quiso decir Muḥammad —que Dios le bendiga y le conceda paz—. Se menciona a quienes dijeron eso:

Me narró Yūnus; dijo: nos informó Ibn Wahb; dijo: dijo Ibn Zayd, acerca de Su dicho: {وَجَآءَكُمُ ٱلنَّذِيرُ}: el amonestador es el Profeta. Y recitó: «Este es un amonestador de los amonestadores primeros».

Y se dijo: con ello se quiso decir las canas. La interpretación del discurso, entonces, es: ¿Acaso no os dimos vida, oh gente que asocia a Dios —de Qurayš—, durante años en los que recuerda quien quiere recordar, de los dotados de entendimiento y razón; y se amonesta quien se amonesta, y se arrepiente quien se arrepiente; y os llegó de parte de Dios un amonestador que os advierte de aquello en lo que hoy estáis: el castigo de Dios; pero no recordasteis las exhortaciones de Dios, ni aceptasteis del amonestador de Dios que os llegó lo que os trajo de parte de vuestro Señor.

Dice —exaltado sea Su recuerdo—: {فَذُوقُواْ} (gustad), el fuego del castigo del Infierno que ya habéis padecido, oh incrédulos en Dios. {فَمَا لِلظَّـٰلِمِينَ مِن نَّصِيرٍ} (pues los injustos no tendrán quien les auxilie): es decir, los incrédulos que se han injusticiado a sí mismos y se han granjeado la ira de Dios por su incredulidad en Dios en la vida mundana no tendrán auxiliador que les auxilie frente a Dios para rescatarlos de Su castigo.

Notas y Referencias

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