Luqman
لقمان LuqmanVersículo (Español)
[31:22] Quien entregue su voluntad a Dios y haga obras de bien, se habrá aferrado al asidero más firme. Todo vuelve a Dios para ser juzgado.
Tafsir de At-Tabari
{۞وَمَن يُسۡلِمۡ وَجۡهَهُۥٓ إِلَى ٱللَّهِ وَهُوَ مُحۡسِنٞ فَقَدِ ٱسۡتَمۡسَكَ بِٱلۡعُرۡوَةِ ٱلۡوُثۡقَىٰۗ وَإِلَى ٱللَّهِ عَٰقِبَةُ ٱلۡأُمُورِ} (22)
La disertación sobre la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{ وَمَن يُسْلِمْ وَجْهَهُ إِلَى اللّهِ وَهُوَ مُحْسِنٌ فَقَدِ اسْتَمْسَكَ بِالْعُرْوَةِ الْوُثْقَىَ وَإِلَىَ اللّهِ عَاقِبَةُ الأمُورِ }
Dice —glorificado sea Su recuerdo—:
Y quien somete su rostro a Dios, humillándose en la servidumbre, reconociéndole la divinidad. Y «siendo مُحْسِنٌ», esto es: siendo obediente a Dios en Su mandato y Su prohibición. «Entonces se ha aferrado a la asidera más firme», es decir: se ha asido al extremo más seguro, cuyo rompimiento no teme quien se aferra a él. Y esto es una parábola; con ello quiere decir que se ha aferrado, por el complacimiento de Dios —al someterle su rostro mientras es مُحْسِن—, a aquello con lo cual no teme el castigo de Dios el Día de la Resurrección. Y en el sentido de lo que hemos dicho se expresaron los intérpretes.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Ibn Wakīʿ,
dijo:
nos narró mi padre, de Sufyān, de Abū al-Sawdāʾ, de Jaʿfar ibn Abī al-Mughīra, de Saʿīd ibn Jubayr,
de Ibn ʿAbbās: «وَمَن يُسْلِمْ وَجْهَهُ إلى اللّهِ وَهُوَ مُحْسِنٌ فَقَدِ اسْتَمْسَكَ بالعُرْوَةِ الوُثْقَى»; dijo:
“No hay divinidad sino Dios”.
Y Su dicho: «Y a Dios pertenece el desenlace de los asuntos», significa:
Y a Dios retorna el desenlace de todo asunto, su bien y su mal; y Él es Quien pedirá cuentas a sus gentes por ello y Quien los retribuirá conforme a ello.
{}
Notas y Referencias
(No se generaron)